LAS QUEMADURAS POR EL SOL
¿Qué es una quemadura solar?
Una quemadura solar es una reacción
visible de la exposición de la piel a los rayos ultravioleta (UV), los rayos
invisibles que son parte de la luz del sol. Los rayos ultravioleta también pueden
causar daños invisibles en la piel. Las quemaduras solares excesivas o
múltiples causan envejecimiento prematuro de la piel y pueden provocar cáncer
de piel. El cáncer de piel es el tipo de cáncer más común en Estados Unidos y
la exposición al sol es la causa principal de adquirirlo.
Los niños a menudo pasan una buena parte
del día jugando al aire libre, especialmente durante el verano. Los niños que
tienen la piel blanca, lunares o pecas, o que tienen antecedentes familiares de
cáncer de piel tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de piel en el
futuro.
Los rayos UV son más fuertes durante los
meses de verano cuando el sol cae de pleno (normalmente entre las 10:00 de la
mañana y las 3:00 de la tarde).
¿Cuáles son los síntomas de una quemadura
solar?
A continuación se enumeran los síntomas
más comunes de una quemadura solar. Sin embargo, cada niño puede
experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
• Enrojecimiento.
• Inflamación de la piel.
• Dolor.
• Ampollas.
• Fiebre.
• Escalofríos.
• Debilidad.
• Piel seca, con picazón y exfoliación
al transcurrir algunos días después de provocada la quemadura.
Los síntomas de una quemadura solar
pueden parecerse a los de otras condiciones de la piel. Siempre consulte al
médico de su hijo para el diagnóstico.
Primeros auxilios para las quemaduras
solares:
• Bañe su hijo en agua fría o utilice
compresas frías sobre la zona quemada por el sol.
• Déle a su hijo acetaminofén o
ibuprofeno para aliviar las molestias. Asegúrese de seguir las instrucciones
del recipiente.
• Aplique un hidratante de uso tópico,
gel de áloe, crema de hidrocortisona o un calmante de uso tópico para el dolor
en la piel quemada por el sol. Evite los productos comerciales que contengan
Benadryl o benzocaína, debido a la posibilidad de irritación de la piel o
alergia.
• Si hay ampollas, no las abra, ya que
se pueden infectar.
• Mantenga a su hijo alejado del sol
hasta que se haya curado la quemadura.
¿Cuándo debo llamar al médico de mi
hijo?
El tratamiento específico de las
quemaduras solares será determinado por el médico de su hijo y puede depender
de la gravedad de la quemadura solar. En general, llame al médico de su hijo
si:
• La quemadura solar es grave o se
forman ampollas.
• Su hijo tiene síntomas de insolación,
como fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos o sensación de desmayo.
Prevención de las quemaduras solares:
La protección del sol debe empezar al
nacer y seguir durante toda la vida de su hijo. Se calcula que del 60 al 80 por
ciento de toda la exposición solar de nuestra vida se produce en los primeros
18 años.
La mejor forma de prevenir una quemadura
solar en los niños mayores de 6 meses de edad es seguir los A, B, y C
recomendados por la Academia Estadounidense de Dermatología (American Academy
of Dermatology):
Aléjese
No se exponga al sol al mediodía. A esta
hora es cuando los rayos del sol son más dañinos.
Bloquee
Bloquee los rayos del sol utilizando un
protector solar de al menos SPF 15. Aplíquese la loción 30 minutos antes de
salir y vuelva a aplicársela a menudo durante el día. Los filtros solares no se
deben utilizar en niños menores de 6 meses de edad.
Cúbrase
Cúbrase utilizando ropa que lo proteja,
como camisas de manga larga y sombrero, cuando esté al sol. Use tejidos ligeros
para protegerse de la mejor manera contra la luz del sol. Mantenga a los bebés
de menos de 6 meses de edad fuera del alcance de los rayos directos del sol
todo el tiempo. Los sombreros de ala son aconsejables.
¿Qué son los bloqueadores solares?
Los bloqueadores (protectores solares o
bronceadores con filtro solar) protegen la piel contra las quemaduras
producidas por el sol y desempeñan un papel importante en el bloqueo de la
penetración de los rayos ultravioleta (UV). Sin embargo, ningún protector solar
bloquea los rayos UV al cien por cien.
Los términos que se utilizan en las
etiquetas de los protectores solares pueden ser difíciles de entender. La
protección que proporciona un protector solar se indica en el factor de
protección solar (SPF) que aparece en la etiqueta del producto. Un producto con
un SPF mayor de 15 recibe el nombre de filtro de "bloqueo total".
Cómo usar los protectores solares:
Un protector solar protege contra las
quemaduras solares y reduce el bronceado absorbiendo los rayos UV. Es
importante usar de forma correcta los protectores solares para proteger la
piel. Considere las siguientes recomendaciones:
• Elija un protector solar para niños y
pruébelo en la muñeca de su hijo antes de utilizarlo. Si a su hijo se le irritan
los ojos o la piel, elija otra marca. Aplique el protector solar con mucho
cuidado alrededor de los ojos.
• Elija un protector de amplio espectro,
es decir, que filtre tanto los rayos ultravioleta A (UVA) como los rayos
ultravioleta B (UVB).
• Aplique los protectores solares en
todas las partes de la piel expuestas al sol, incluyendo aquellas que suelen
pasarse por alto, como los bordes de las orejas, los labios, la nuca y los
empeines.
• Use protectores solares en todos los
niños mayores de 6 meses, independientemente del tipo o el color de su piel, ya
que todos los tipos de piel necesitan protección contra los rayos UV. Incluso
los niños de piel oscura pueden sufrir dolorosas quemaduras solares.
• Aplique la loción 30 minutos antes de
salir al sol para darle tiempo a hacer efecto. Utilícela generosamente y vuelva
a aplicarla cada dos horas, al salir del agua o después de hacer ejercicio o
sudar. Los protectores solares no son simplemente para la playa: utilícelos
cuando su hijo esté jugando en el jardín o participando en deportes.
• Utilice un protector solar a prueba de
agua o resistente al agua.
• La utilización de un protector solar
con un SPF entre 20 y 30 proporciona una buena protección contra las quemaduras
solares y evita el bronceado. Los protectores solares con SPF más alto protegen
contra las quemaduras durante períodos más largos de tiempo que los protectores
con un SPF menor. Explíqueles a sus hijos mayores o adolescentes que deben usar
un protector solar y el por qué de su importancia. Predique con el ejemplo
utilizando un protector solar usted mismo.
• Enséñeles a sus hijos adolescentes a
evitar las cabinas de bronceado y los solarium. La mayoría utilizan lámparas de
rayos ultravioleta A. Los investigadores han demostrado que los rayos UVA contribuyen
al envejecimiento prematuro de la piel y al cáncer de piel.
• La Academia Estadounidense de
Pediatría (American Academy of Pediatrics, su sigla en inglés es AAP) establece
que debe aplicarse pantalla solar a los bebés menores de 6 meses si no llevan
la vestimenta adecuada o no se encuentran protegidos a la sombra. Según la AAP,
el uso de un protector solar en pequeños sectores de la piel de un bebé no es
dañino. Los padres deben intentar evitar la exposición solar y vestir al bebé
con ropa ligera que cubra la mayor parte de la piel. Sin embargo, los padres
también pueden aplicar una cantidad mínima de protector solar en el rostro y el
dorso de las manos del bebé.
Consulte siempre con el pediatra para
obtener más información.
Personalmente yo siempre he sufrido
quemaduras por el sol, me pelaba cada vez que iba a la playa porque tengo piel
blanca y era un problema, jamás pude broncearme.
El año pasado cuando fui al mar me
compré una pantalla solar de 70 de protección y fue el primer año que no sufrí
esas quemaduras, ni me pelé. Por ello doy fe de que son muy buenas.
El dermatólogo que me dio esta
información se llama Héctor Moreno y vive aquí en mi ciudad La Plata,
Argentina.
Autora: Elsa Graciela Antogninie.
La Plata, Argentina.