Mi lente
PIER PAOLO PASOLINI: ¿CINE NO POLÍTICO?
Hay (y seguirá habiendo) maleantes que
hacen cine y teatro comercial con el fin de entretener (y recaudar), y hay (y
seguirá habiendo) imbéciles que hacen cine y teatro para educar (sin recaudar).
En realidad, el cine y el teatro de autor no están hechos ni para divertir ni
para educar: Pier Paolo Pasolini
La historia de Pasolini, su vida misma es, en cierta forma, una
explicación de todo lo que la Italia de la posguerra vivió para subsistir; las
contradicciones y dificultades, los esfuerzos para superarlas; los anhelos y
los desencantos; los encuentros y las enormes discrepancias; las victorias y
los fracasos. Y el recuento final: sus creaciones y su trabajo inserto en la
cultura italiana y universal como compendio trascendental de búsqueda y
discrepancia intelectual.
Pier Paolo Pasolini nace en Bolonia el 5
de marzo de 1922. Es el primogénito de Carlo Alberto Pasolini, teniente de
infantería, y de Susana Colussi, maestra de educación básica, con quien su
padre -heredero de una antigua familia de Rávena cuyo patrimonio ha malgastado-
se casa en diciembre de 1921.
“He nacido en una familia típicamente
representativa de la sociedad italiana, un auténtico producto del cruce… Un
producto de la Unidad de Italia. Mi padre procedía de una antigua familia noble
de la Romagna; mi madre, en cambio, viene de una familia de campesinos
friulanos que con el tiempo, poquito a poco, han subido a la categoría pequeño
burguesa”. [P.P. Pasolini, “El sueño del centauro”, por Jean Duflot, Editora
Riuniti, Roma 1983, p. 17]
Estudiante destacado en 1939 Pasolini
escribe, en friulano y en italiano, los poemas de su primer volumen, “Poesie a
Casarsa”; crea la “Academiuta di lenga friulana”, en la que el uso del dialecto
friulano representa una suerte de oposición al poder fascista. “El fascismo no
toleraba los dialectos, signos de la irracional unidad de este país en el que
he nacido, inadmisibles y descaradas realidades en el corazón de los
nacionalistas…” [P. P. Pasolini, il poeta delle ceneri, por Enzo Siciliano, en
“Nuovi Argomenti” n. 67-68, Roma, julio-diciembre de 1980] Como intelectual
Pasolini intenta justamente llevar a la izquierda a una profundización de la
cultura a través del dialecto escribe en el idioma del pueblo, y no por fuerza
textos políticos. Para muchos todo ello resulta inadmisible: muchos comunistas
ven en Pasolini un sospechoso desinterés por el realismo socialista, cierto
cosmopolitismo, y una excesiva atención hacia la cultura burguesa.
Soldado en la segunda guerra mundial
–deserta por negarse a entregar las armas a los alemanes en 1943-, afronta la
muerte injusta de su hermano Guido, se adhiere al Partido Comunista Italiano
(PCI) y combate el fascismo; es expulsado del partido por diferencias ideológicas,
se le detesta públicamente junto con Guide y Sartre, pero el mantiene su
postura: siempre defendió la cultura y tradiciones italianas en contra del
ataque fascista y después contra el capitalismo y el consumismo.
“Huí con mi madre y una maleta y algunas
joyas que resultaron ser falsas... por la llanura friulana cubierta por una
capa de dura nieve… Íbamos hacia Roma… al lado de una estufa de pobres…”
[P.P.Pasolini, il poeta delle ceneri,
por Enzo Siciliano, en “Nuovi argomenti” nº 67-68, Roma, julio-diciembre de
1980]
Los primeros años romanos resultan muy
difíciles para Pasolini, metido en una realidad completamente nueva e inédita
como la de los suburbios romanos. Son tiempos de inseguridad, de pobreza, de
soledad. Una situación dramática que se adivina en sus propias palabras: “Lo
que no comprendo, lo que no entra en los cálculos, en las cuentas entre yo y
quien me castiga, es el destino de mi madre. No me explayaré en ello, pues ya
tengo lágrimas en los ojos. Ha encontrado un empleo con una familia (marido,
mujer, y un niñito de dos años): y con un heroísmo que no sé explicarte, ha
aceptado su nueva vida…” [Carta a Silvana Ottieri]
Durante los años de los movimientos
estudiantiles, Pasolini toma una postura muy original con respecto a la cultura
de izquierdas. Si bien acepta y apoya las motivaciones ideológicas de los
estudiantes, considera que éstos son antropológicamente unos burgueses, y como
tales destinados a fracasar en su intento de revolución.
Ingresa Pasolini al cine en una época de
reconstrucción económica y, gracias al impulso de los grandes capitales, Italia
se recupera. El neorrealismo hace posible la recuperación de la industria
cinematográfica, los industriales del cine le tienen fe y exportan películas,
directores y actores. La lucha de intereses va enturbiando el panorama político
y social, el cine se consolida como una empresa de gran rentabilidad y hace
posible el surgimiento de directores de la talla de Antonioni, Fellini y
Pasolini, todos ellos surgidos desde el neorrealismo, viven su decadencia y
comercialización y deciden rebelarse; Mas que del contenido profundamente
político y “evangelizante” del neorrealismo, reclaman autonomía y defienden su
individualidad. De ahí que se conviertan en “autores” de gran originalidad. El mayor
mérito es que plantean visiones diferentes y totalizadoras en su conjunto,
ofrecen un panorama amplio de “lo que está sucediendo en Italia” y consiguen
hacerlo en la más profunda imparcialidad, de ahí la importancia que cobran al
paso del tiempo.
Diferentes e irrepetibles, los unen
grandes afinidades: Un gran compromiso con su quehacer artístico y una búsqueda
incansable por expresar y por encontrar el lenguaje de expresión. Y lo
consiguen con creces, aprovechando la apertura, sobre todo la económica, que
designa a la industria cinematográfica presupuestos –después de las vicisitudes
que sufren los neorrealistas, y que superaron con su éxito comercial- y fácil
acceso a quienes, como es el caso de estos directores, demuestren talento y
capacidad. Abrieron el camino. Considero que no abandonaron la política o las
causas sociales, solo que no eran el centro de su preocupación. Se avocaron al
aspecto estético de la producción en el sentido más amplio: expusieron, de
manera plural, la diversidad de métodos y para construir y constituir los
valores estéticos desde una ética personal. Enfrenta la censura y a la moral
decadente de su época con las armas poderosas del conocimiento profundo de la
historia, -sus propias historias y experiencias personales incluidas- el
dominio de la técnica del cine y un discurso intelectual de validez moral por
su contenido honesto y sincero. Abrieron el camino a los que les seguirían en
la batalla política que forjan posteriormente Elio Petri, Dino Rossi y muchos
mas, con un cine que además de político era militante y combativo y coopera con
su grano de arena para los cambios que se darán en Italia.
Lúdicos y joviales, los llamados
“cineastas intelectuales” dejan onda huella, su característica principal podría
ser su pesimismo y desconfianza que los llevaron a hurgar en los extremos. El
escritor danés Peter Dragazde publicó en 1975 en la revista Gente, lo que
podría ser el testamento de Pasolini, que bien podría resumir el espíritu de
una época dorada del cine:
EL BIEN Y EL MAL EN EL ARTE
“El arte es una concepción: es un
sistema estilístico dentro de un sistema lingüístico. Es un mensaje dentro de
un código. Esto conlleva muchos compromisos…
…Así pues, una de las maneras de ser útil
al mundo es decir clara y rotundamente que el mundo no mejorará nunca, y que
sus mejorías (solo podrían ser) meta históricas… El mundo, por el contrario, lo
que sí puede hacer es empeorar. Y es por eso por lo que hay que luchar
continuamente…
EL CINE
El sistema de signos del cine es el
mismo que el de la realidad… Estoy hablando, claro está, de cine puro, no de
manipulaciones comerciales (en las que todo puede estar falseado por el
manierismo del director y de los actores…, pero falseado hasta qué punto, me
pregunto; la verdad, al final, ¿no acabará saliendo a la luz? Si el actor es un
idiota que interpreta a un genio, ¿no acabará viéndose que es un idiota?).
Autor: Rafael Fernández Pineda.
Cancún, Quintana Roo. México.
fernandezpr@hotmail.com