Los lugareños acogen a los globalicríticos Cancún,
una bienvenida verdadera
TULIO ARROYO MARROQUÍN
A nombre de los muchos cancunenses que han batallado largos años en la
defensa de las playas públicas, los arrecifes, los derechos laborales y la
fauna de la Riviera Maya entre otras incontables causas- el autor da la
bienvenida "verdadera" a quienes esta semana comienzan otra batalla contra
la "globalización depredadora"

Reunión de la OMC. Playa y batalla
CANCUN, QUINTANA ROO, SEPTIEMBRE DE 2003.
Batalladores por la justicia global:
Sabemos que muchos les han dado la bienvenida. Pero, la verdad, ha sido,
como decimos en México, de dientes para fuera. Nosotros, en cambio, les
damos una bienvenida auténtica, verdadera, a ustedes que llegan a esta casi
isla de Cancún para dar vida a los foros alternativos, a los foros de los
pueblos y a marchar, si así lo quieren.
Ha habido muchas amenazas veladas detrás de las bienvenidas y las promesas
de que todo mundo tiene derecho a manifestarse -"pero en forma correcta",
dicen, emitidas en los discursos de las buenas conciencias que se erigen en
guardianes del bienestar de Cancún, y por ello no sale sobrando esta
bienvenida verdadera.
Somos cancunenses y hemos estado presentes desde hace muchos años en la
defensa de las ya muy escasas playas públicas, de las también escasas zonas
verdes, del transporte público, de los derechos laborales, de la salud, de
los mantos friáticos, de las lagunas, los arrecifes, las faunas terrestre y
marina, todas siempre asediadas por los intereses económicos y políticos,
armadas de abuso y destrucción.
Somos cancunenses y les damos la bienvenida. Somos mujeres, trabajadores,
profesionistas, ambientalistas, sindicalistas, empresarios, estudiantes,
indígenas, jóvenes y viejos, que vivimos en esta ciudad. En la lista
incluimos a otros quintanarroenses como nosotros, pero que viven en el
interior del estado. Por ejemplo, quienes viven del campo de la zona maya y
en nuestra vasta costa, muchos de los cuales estarán aquí para participar en
los foros alternativos, compartiendo nuestros puntos de vista. Eso nos da la
legitimidad para darles la bienvenida verdadera a quienes proponen otro
mundo, posible, diverso, y que llegan hasta acá.
Aparentemente no somos muy visibles. Se ha dicho en estas páginas que los
globalicríticos de Cancún caben en un vocho, percepción bastante correcta si
sólo se incluye a los más visibles y activos. Aquí, ciertamente, ha
resultado más difícil organizarse porque, a diferencia de otras ciudades con
actividades más apacibles, Cancún es una ciudad de servicios y ese carácter
le imprime un ritmo muy acelerado, enajenado, sería diferente si su
actividad principal fuera la agricultura o el comercio, por ejemplo. Hacen
falta estudios sociológicos de nuestra rica y variada sociedad, un poco
difícil porque tales estudios no existen en la currícula de ninguna de
nuestras instituciones de enseñanza. Esta disciplina es una de las primeras
víctimas de la educación con cobertura neoliberal, que prefiere técnicos,
administradores y contadores para maquilas de algún tipo. Aunado a la
inmovilidad y desinformación que alienta el citado sistema, parece que
nosotros no contamos mucho, pero desde luego que
sí. Tengo que decir que Cancún tiene una memoria histórica escasa, hecho
que comparte con la Nación, sólo que aquí es mayor.
Las seudo bienvenidas que queremos contrarrestar son del tipo de doble
discurso y de tipo sencillo. El del doble lo ejemplifica el presidente
municipal, quien se desempeña de tiempo completo como candidato a
gobernador, el "verde" Juan Ignacio García Zalvidea: en privado, con los
empresarios de confianza según me han dicho fuentes muy confiables promete
mano durísima contra los "globalifóbicos", para la complacencia empresarial
organizada y, públicamente, promete que atenderá correctamente a los
visitantes "globalicríticos", para lo cual necesitaba de ¡257 millones de
pesos! El disparate es enteramente público, nunca dio razones del bonito
número primo 257. Después lo bajó a 50 y luego, a lo que le quieran dar
(para su campaña). No le dieron, pero de todas maneras los presuntos
espacios que prometió el Ayuntamiento son públicos y con un mínimo de
inversión se pueden habilitar (aunque la verdad no se ve mucho movimiento al respecto).
El discurso tipo sencillo de "bienvenida" lo ejemplifica el eterno
presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Abelardo Vara.
Prácticamente instiga al rechazo y a la violencia, como lo hiciera en
febrero del 2001 con motivo del Foro Económico Mundial. En un reportaje
televisivo del canal 40 transmitido el pasado miércoles, el dirigente
empresarial desaprobó a los visitantes altermundistas y reiteró que
respaldaría la represión si repetían "encuerados" como en 2001, año en el
que después de la golpiza a los jóvenes, publicó una carta de apoyo a la
presidenta municipal Magaly Achach por su "heroica" acción en defensa de
Cancún y la moralidad. La cartita le valió una tremenda vapuleada por parte
de Brozo.
Vara no es el único empresario que voltea todo. El actual presidente de
Coparmex, Raúl Colín Magaña, hace similares consideraciones estratégicas. Su antecesor también escribió una cartita de acción de gracias a Magaly Achach en 2001. La excusa para golpear a los jóvenes que se manifestaron en ese año fue dada por la misma policía que cerró los dos camellones del Boulevard Kukulcán para culpar de ello a los jóvenes que caminaban por un solo lado para dejar libre la circulación en ambos sentidos por el camellón restante, como ocurre cuando se repara el Boulevard.
Esto es, para repetir la represión solamente tienen que cerrar ambos lados
del Boulevard Kukulcán y ellos mismos proveer unos encuerados. Fácil. El
ambiente en la víspera de la reunión ministerial de la OMC en Cancún se
puede describir como de temor y desinformación. Se diferencia de 2001 en que
entonces los jóvenes eran más vulnerables y se ensañaron contra ellos, en
medio de un ambiente de linchamiento descaradamente promovido por las
autoridades y las buenas conciencias. Esta vez serán suspendidas las clases,
hay fuertes cantidades de elementos de la Policía Federal Preventiva, se
levantan barreras por varios lados, en especial alrededor del ya de por sí
medio lejano Centro de Convenciones, algunos negocios cerrarán, y las
preguntas casi siempre se desvían hacia las marchas: que si serán violentas,
que si no.... difícil de contrarrestar y de poner los foros en la mente del
público local. Los globalmaniacos obviamente no quieren debatir, porque
perderían.
Nosotros, cancunenses, rechazamos las bienvenidas de doble discurso y los
llamados torpes a la represión. Nosotros les damos una bienvenida sincera a
los globalicríticos y les reiteramos la seguridad de que participaremos y
ayudaremos a hacer realidad la metáfora de descarrilar el tren de la OMC,
trabajando para quebrarle la agenda al capital multinacional depredador y a
los beneficiarios de la depredación.

*Tulio Arroyo Marroquín es dirigente de la agrupación Ombligoverde AC,
dedicada a la defensa del medio ambiente en Cancún y la Riviera Maya, y una
de las voces imprescindibles de la sociedad civil cancunense.

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