LA LEY DEL OESTE PICA Y SE EXTIENDE
Cuando pequeño, era como todos los de mi
edad, aficionado a las tradicionales películas que trataban la temática de la conquista
de las tierras del oeste, que los Gringos, de Manera artera arrebataron al
sufrido Pueblo Azteca, las que facturadas a uno u otro lado del Río Bravo,
dejaban desde perspectivas diferentes, a veces, antagónicas otras, plasmado el
despojo que no se limitara sólo a la conquista territorial, sino especialmente,
en la imposición de su cultura, si es que crimen y barbarie pudiera calificarse
de tal suerte.
Pero entonces era simple reflejo de un hecho puntual y que se
trasladaba a las pantallas grandes o pequeñas en lo que constituía el reflejo
más o menos artístico de una infamia, que hasta el instante, en que brota de
mis dedos este artículo, pareciera que se petrificara, pero tiempos vendrán en
los que la ignominia cederá paso a una época pos imperial, en la que brillará
con resplandores cegadores la libertad y el derecho internacionales de las
naciones.
Pero mientras luchamos a brazo partido, para impulsar la máquina
del tiempo, nos asomamos a la triste realidad de estos que transcurren, en los
que nos tropezamos a cada paso, con la evidencia de que el oeste impera en los
estados y que verdaderos CAWBOYS SON AHORA ESTADISTAS QUE IMPONEN, A PUNTA DE
COHETES INTERCONTINENTALES, EL ORDEN INTERNACIONAL QUE SE YERGUE EN
INDISCRIMINADO GENOCIDIO UNIVERSAL.
Los estadistas o mejor expresemos el estadista de un Gobierno
mundial, no necesita conocer de artes ni ciencias y mucho menos de humanidades,
no ¡no por favor! ello resulta un equipaje innecesario, si fuere posible, no
hay sino aprender el color del botón que ha de oprimirse para hacer ¡VOLAR EL
UNIVERSO EN PEDAZOS, NADA MÁS! Aún queda un pequeño margen para intentar salvar
a nuestra especie, DEMOSTREMOS QUE SOMOS EN VERDAD, COMO NOS HEMOS CANSADO DE
REPETIR, SERES QUE INTEGRAMOS UNA ESPECIE “RACIONAL” ¡DEMOSTRÉMOSLO! Tomemos
por asalto, como hicieron en 1789, las masas populares parisienses, la
Fortaleza de la Bastilla, esta vez simbolizada por las torres de radio
difusión, de los medios de divulgación que, hasta este instante nos han
bombardeado con su irreflexiva e intimidante propaganda, y hagamos un
llamamiento a la insurrección mundial contra el “orden o desorden, vaya usted a
saber”, impuesta por la razón de la fuerza, e implantemos uno radicalmente
diferente, cimentado en la fuerza de la razón, no permitiendo que ambiciosos
sin límites extingan vidas y culturas diversas, fruto indiscutible de siglos de
acción social multidisciplinaria que nos dignifica y que tenemos el derecho y
el deber, de preservar como fundamento a partir del que han de edificar las
futuras generaciones un mundo de justicia social, en el que, de manera
inexcusable, no habremos de admitir hegemonía de clase alguna.
Los explotadores hacen lo posible y además lo imposible,
intentando impedirnos que forcemos nuestra entrada arrolladora en este recién
iniciado SIGLO XXI, PUES SABEN QUE EL HOMBRE NUEVO, DEL QUE NOS HABLARA EL CHE,
NOS GUÍA DESDE NUESTROS CORAZONES Y QUE LAS MASAS POPULARES NO SE DETENDRÁN
HASTA QUE HAYAMOS ARROJADO DEL TEMPLO A LOS MERCADERES CAPITALISTAS, MÁS INESCRUPULOSOS
Y CRUELES QUE LOS QUE CRISTO DENOSTARA MERECIDAMENTE EN SU CONDICIÓN DE
CIUDADANO DE UNA COLONIA ROMANA.
Autor: Alberto López Villarías. La
Habana, Cuba.