INGRATITUD
Por Bulmaro Landa Quezada
Te brindé mi casa,
te brindé mi techo,
te presté mi taza,
te abrigué en mi lecho,
te brindé consuelo,
y en tus inquietudes,
te planté en el suelo,
sin vicisitudes,
prodigué cuidados
que necesitabas,
y dejé guardados
todos tus temores,
estabas enferma,
lo necesitabas,
te quería sin merma,
te tranquilizaba,
juntos nos reímos,
juntos disfrutamos,
y hasta nos unimos
y en el templo oramos,
ya te siento fuerte,
te has recuperado,
y mi mala suerte
ahora ha regresado,
ahora mis defectos
surgen y aparecen,
ya no son perfectos
ya no te parecen,
todos mis cuidados,
y mis atenciones,
ya son olvidados
por tus sinrazones,
todo se ha borrado,
no puedo creer que cada virtud,
hayas olvidado,
por tu ingratitud.