¿CÓMO LE HAGO? ALGUNAS ENSEÑANZAS QUE
NOS FACILITAN LA VIDA DIARIA
¿Cómo puedo encontrar rápidamente la
carpeta destino para mover algunos archivos que me ocupan espacio?
¿Cómo puedo abrir directamente en Word
archivos de sólo texto sin tener que convertirlos previamente al formato de
Word?
¿Cómo puedo saber cómo se llaman las
canciones del CD que recién me obsequiaron de cumpleaños?
¿Cómo puedo estar tan enfadado con mi madre por no haberme permitido ir a la
fiesta de cumpleaños de Juan Pablo, mi mejor amigo si no se acaba el mundo con
dicho castigo?
En nuestro andar por la vida, y más aún,
con deficiencia visual/ceguera, seguramente muchos de ustedes se han dado de
topes contra la pared al sentirse tan frustrados que, por más que pongan sus
neuronas a trabajar, ¡no encuentran salida! En el presente artículo, entonces,
compartiré con ustedes algunos trucos que he ido aprendiendo a lo largo de la
vida esperando poder ayudarles en vivir mejor a pesar de nuestra discapacidad.
¡Estoy tan enojado contigo que haré algo
de lo que me arrepentiré! ¿Les ocurre que se enfurecen tanto que hacen/dicen
cosas de las que luego se arrepienten? ¿Por qué sucede el enojo y cómo
remediarlo?
Según el diccionario de la Real Academia
Española, el Enojo es “El estado de ánimo en el que estamos molestos con
alguien o con alguna situación”; dicho sentimiento de enojo se arraiga en
frustraciones que no hemos podido resolver. Consecuentemente se van acumulando
dichos infortunios hasta que (análogo a una hoya Express) de plano explotamos
viéndonos en la necesidad de externalizar todas estas frustraciones guardadas
dentro de nuestros corazones por tanto tiempo; si hubiéramos podido sacar las
desgracias conforme iban suscitándose, sin embargo, nuestra furia ni para
cuándo sería tan intensa como en estos momentos! En otras palabras y citando el
libro Inteligencia emocional, best seller de Daniel Goleman, “El enfado se
construye sobre el enfado”.
Goleman, en su libro antes-citado, nos
explica que el Cerebro Emocional se refiere a nuestro cerebro primitivo en el
que todo es impulso e instinto; en cambio nuestro Cerebro Racional sería
nuestro cerebro evolucionado en el que pensamos antes de hacer las cosas,
considerando los pros y contras de reaccionar ante los hechos que nos va
trayendo la vida.
Anatomía de un coraje: Una pregunta
sobre la que seguramente todos tenemos curiosidad es ¿cómo es posible que un
enojo me haga reaccionar de una manera tan impulsiva?
En primer instancia, la mente está
ocupada por pensamientos irritantes hacia el ser o la situación ante la que nos
enfadamos ¡Va a ver mi mamá cómo me las va a pagar el no dejarme ir a la fiesta
de cumpleaños de Juan Pablo! ¡Me las va pagar pues le haré algo de lo que jamás
me arrepentiré! Y así sucesivamente van en aumento estas ideas irritantes y de
venganza hasta que poco a poco se eleva la temperatura del Cerebro Emocional
(puro instinto, puro impulso).
Finalmente como ya no podemos aguantar
mas el enojo (son demasiado fuertes los pensamientos y nuestra reacción de
echar todo para afuera, estallamos en violencia, en cuyos momentos todo nuestro
ser es venganza, somos incapaces de perdonar, en fin estamos completamente
cerrados al raciocinio sin poder detenernos a considerar las consecuencias de
nuestros actos; nos hemos rebajado, por decirlo de alguna manera, a nuestro ser
más primitivo, carentes de nuestros valores morales por decirlo de alguna
manera.
¿Cómo le hago, entonces para ya
aplacarme/calmarme? Existen, según nos dice Goleman, dos caminos a seguir:
En primer lugar darnos cuenta de los
pensamientos irritantes (claro que desde el inicio si se puede) ya que entre
más pronto demos un “corto circuito” a nuestro enojo, mejores resultados
tendremos. Un ejemplo sería, siguiendo con el enfado de no poder ir a la fiesta
del amigo, al darnos cuenta del primer pensamiento irritante ¡La aburrida que
me daré aquí en casa sin nada que hacer! Pues a estas horas ¡estaría
pasándomela de pelos en la fiesta!, alimentándolo con información bueno, pues
mañana al fin y al cabo puedo hablarle por teléfono y que me cuente cómo estuvo
el reventón, que ayude a minimizarlo.
En segunda instancia, (y se necesita
mucha fuerza de voluntad para poderlo hacer) estando todavía violentos en
nuestro ser primitivo, hagan lo posible por salirse de la situación: yéndose
afuera a tomar el fresco y a disfrutar la luz del sol, los aromas de plantas,
sonidos de aves entonando sus cantos, o si no es posible dicha acción, quizá
porque viven en un departamento, pongan su CD de música que más les guste o
quienes tengan mascotas acarícienlas ya que estudios han demostrado que el sólo
hecho de halagarse con un animal regula nuestro organismo reduciendo nuestro
ritmo cardiaco y presión arterial (cosas que se alteran mientras se hace
cualquier coraje); esto se denomina, según Goleman, en Enfriamiento cuyo
propósito es “olvidarse” del enojo en cuanto a los desencadenantes fisiológicos
del mismo. Ahora sí ¿ya no están enojados? Pues todavía nos quedan algunos
trucos por aprender. Así que si todavía lo están, hagan lo que más les guste
para serenarse y seguir instruyéndonos en cómo mejorar nuestra vida.
¡Se me durmió la mano! Debido a que los
nervios del cuello están conectados con los de las manos/brazos, muevan el
cuello a los lados o en círculo para volver a estimular los nervios y decirle
los buenos Días al brazo.
Sobre copiar/mover archivos: Antes de
copiar/mover cualquier archivo (o archivos) para facilitarles el ubicar la
carpeta destino, luego de abrir la carpeta donde se encuentran los archivos a
seleccionar/mover, abran la carpeta a donde quieren reubicarlos; de esta manera
cuando hayan seleccionado dichos archivos, nada mas basta con el alt+tab para
ir a copiarlos al lugar deseado.
Y hablando de archivos, para averiguar
el tamaño de éstos, hagan lo siguiente:
Luego de maximizar la ventana del
Explorador y mediante el menú Ver (alt+v) Detalles (d) situándose sobre el
archivo sobre el que requieran su tamaño, lean la línea actual donde aparte de
darles información del tipo de archivo (véase más abajo para la utilidad de
dicho dato) y de cuándo fue creado, dirá el tamaño de éste.
Tras copiar los archivos a la nueva
carpeta y para ahorrarse la tarea extra de cerrar y volver a abrir la carpeta
con tal de ver cómo quedaron, sin moverse de donde copiaron los archivos (no
cierren la carpeta) desde el menú ver (alt+v) activen actualizar (z) y en
instantes verán la carpeta tal y como quedó tras el movimiento de archivos.
¿Cómo abro este archivo? Cierto día bajé
un archivo de sólo texto abriéndolo con el block de Notas; me llevé la
desagradable sorpresa que el Block de Notas ni para cuándo ¡las prestaciones de
Word para trabajar con archivos! Entonces para que ustedes no les suceda lo
mismo y puedan trabajarlo con Word hagan lo siguiente:
Sitúense encima del archivo a abrir
siempre y cuándo esté en formato txt; en caso que Windows (como en mi caso) no
nos dice la extensión del mismo, lean la línea actual (la información del
archivo) en el que Jaws (o cualquier lector de pantalla) les informará algo así
como Archivo de texto.
Sabiendo de antemano del dato y que
automáticamente se abrirá con el block de Notas, abran el menú contextual (ya
sea con f10 o en su defecto la tecla a la extrema derecha del teclado, al lado
del control derecho) buscando la opción “Abrir con” (tecla rápida b)
buscando/activando la opción Microsoft Word tras la cual estarán viendo el
archivo en Word.
¿Qué me tomaré para descongestionarme?
Aquí existen dos trucos que a mí me han funcionado:
El primero de ellos es alternar el
presionar la lengua sobre ambos lados del paladar superior y masajeando el área
entre las cejas; tras 20 segundos verán una mejoría increíble; con esto estamos
estimulando el nervio facial que recorre la cavidad nasal.
En segundo lugar y dependiendo de cuál
fosa nasal tengan congestionada, presionen la axila del lado contrario contra
una silla de 15-20 segundos hasta que perciban una mejoría.
¿Cómo se llama la canción 11? Soy de los
que me fascinan la música, por lo cual tiendo a transferir muchos discos al
portátil en formato mp3. Sin embargo qué frustrante es cuando, a la hora de
querer pasar una canción (o varias canciones) ¡no saber sus nombres! Teniendo
que nombrarlas canción 8 por ejemplo. Aquí les tengo una solución pero ¡ojo! No
está presente en absolutamente todos los CDs en el mercado. También es
importante que las primeras veces que realicen los siguientes pasos estén
conectados al Internet; al menos en mi experiencia, después de unas dos o tres
veces conectado, estando fuera de línea ya funciona:
Mientras se está reproduciendo el álbum
con el Reproductor Windows Media, activen el menú Ver=alt+v, Ir a=i y
Biblioteca Multimedia=b.
Posteriormente con la flecha de Inicio,
(si es que ya está por defecto) oirán al Jaws (o a su respectivo lector de
pantalla) decir “Reproducción en Curso” presionando el Tab para ir al listado
de canciones del disco; si todo sale bien (siempre y cuando el álbum tenga
integrado el sistema) al ir bajando/subiendo con las flechas oirán los títulos
de las canciones; pueden ir escuchando cada una dándole Enter sobre cada
canción.
¿Qué dijiste? Están en una fiesta con
mucho relajo; tanto ruido que casi les es imposible escuchar a su interlocutor.
Arrimen la oreja derecha ya que ésta les ayudará mejor a percibir la voz
humana. En cambio suponiendo que están en un elevador donde todo mundo va
hablando y se les hace conocida la canción que se escucha por el altavoz, por
lo que desean oírla con más claridad haber si la recuerdan, dirijan su oreja
izquierda al ruido ya que ese lado nos ayuda a percibir mejor los tonos de
música.
¡No me acuerdo dónde me quedé!
Seguramente les ha sucedido que tras estar leyendo un documento largo en Word
(por ejemplo la revista en la que está el presente que están leyendo en este
momento) y por razones de tener que cerrar el archivo o apagar la computadora,
al abrirlo para continuar se llevan la sorpresa de no acordarse ¡dónde se
quedaron! Claro que pueden buscar alguna palabra clave que recuerden, pero he
encontrado el siguiente truco para ayudarme en dicho problema: Mediante la
opción Marcadores que Word ya incorpora.
¿Cómo funciona? Supongamos que ya están
donde desean parar la lectura; desde el menú Insertar (alt+i) Marcador (la
letra r como tecla rápida) pongan el número de la página en que se encuentran o
alguna palabra clave que les ayude a recordar cómo se llama el marcador tras lo
cual presionan Intro y cierran el archivo.
Cuando vuelvan a abrir el archivo,
mediante la tecla f5 (estarán por defecto en buscar página por lo que mediante
shift+tab de la lista elijan Marcadores) para, tras escoger de la lista de
éstos, dar Enter dos veces, escape y se encontrarán en el punto en que se
quedaron.
Autor: Gerardo Corripio
México, Distrito Federal.