FIGURA
Sufro en representación de un ser ya
muerto y sin embargo, tan recordado por todos que han condensado esa imagen del
hombre penitente en mi; pero mis brazos se han cansado de sostenerme más, y mi madre
a mi lado se ha cansado de llorar por tanto tiempo.
La sangre se me ha secado y mis ojos
nunca se abrieron para ver aquella luz en los ojos de mis espectadores; aquella
esperanza que brotaba desde su alma al verme, aquella expresión de compasión
que aunque soy inanimado puedo percibir porque en realidad, ansío verla.
Con mi cuerpo carente de fuerzas y mis
ojos nunca abiertos, me limito a sentir el suave toque de aquel rayo de sol que
poco a poco ha ido desfigurando mi rostro, pero que de alguna manera, me hace
sentir con vida.
Autora: Montserrat Barrera, Cuernavaca,
Morelos. México.