STRESS, SEDENTARISMO Y SOBREPESO EN LOS
CIEGOS
La medicina actual considera que es más práctico
y económico prevenir que tratar las enfermedades, beneficiando así más
efectivamente al paciente, evitándole enfermarse , posponiendo los
padecimientos que son inevitables o bien las secuelas que éstos dejan, por eso
se ha dado a la tarea de analizar los factores de riesgo para distintas
enfermedades, especialmente aquellas mas frecuentes o incapacitantes,
encontrando que hay factores en que por lo menos hasta el momento es poco lo
que se puede hacer para modificarlos, tales factores son la herencia, la edad y
el medio ambiente. Sin embargo hay otros que son perfectamente modificables
brindando beneficios invaluables a las personas que se deciden a cambiarlos,
entre éstos últimos podemos mencionar, los hábitos alimentarios, , tabaquismo,
, el stress, la ingesta de alcohol y el sedentarismo; todos ellos de suma
importancia para la población en general en cualquier parte del orbe.
La vida actual conlleva una gran
cantidad de stress cotidiano, la mayoría de los empleos requieren de mínima
actividad física, la eficiencia del transporte hace que las personas caminen
poco, disponemos de poco tiempo para la ingesta de alimentos, y por cuestiones
de trabajo, hay que comer lo que esté al alcance, que generalmente no es lo más
saludable, ya que se trata de alimentos industrializados o de poco valor
nutritivo, ricos en azúcares y grasas con poco aporte de frutas y verduras.
Todo lo anterior es aplicable a la
población en general, pero se ve mucho más acentuado para los ciegos, el stress
que todos padecemos cobra especial relevancia para las personas con ceguera
congénita o adquirida, probablemente sea mayor para éstos últimos, si el
desplazarse en las grandes ciudades resulta peligroso para cualquier persona,
lo es mucho más para los ciegos, especialmente en nuestras sociedades tan
deshumanizadas e indiferentes, la falta de empleo, el subempleo, la
discriminación laboral y la presión por desempeñarse laboralmente con
eficiencia son causa de stress. Ahora bien, esto es para los que tienen el
valor de desplazarse e integrarse laboralmente, , pero muchos otros ven
considerablemente disminuida su movilidad y su desplazamiento se circunscribe a
un local pequeño, cayendo en un sedentarismo que afecta su salud, desarrollando
sobrepeso con todo lo que ello conlleva: aumento de la cantidad de grasas en la
sangre, endurecimiento de las arterias, infartos e hipertensión arterial; no
olvidemos que muchos de los ciegos lo son a consecuencia de la diabetes o de la
hipertensión arterial, en cuyos casos resulta mucho más dañino tener sobrepeso.
La informática ha sido para los ciegos
con recursos económicos una revolución, que ha cambiado su vida, es una ventana
al mundo, les permite la comunicación con otras personas en cualquier parte del
globo terráqueo, les facilita el aprendizaje, les da acceso a la cultura, les
permite desempeñar empleos, y les proporciona entretenimiento, pero sin darse
cuenta el ciego permanece muchas horas sentado frente a la computadora, es
decir ha caído en las garras del sedentarismo.
¿Que conclusiones podemos tomar de todo
lo anteriormente expuesto?
En cuanto al Stress hagamos todo lo
posible por combatirlo, procurando, sin caer en la negligencia, no dar tanta
importancia a los problemas y no permitir que los peligros o situaciones
agresivas nos afecten, aumentar nuestra autoestima, querernos a nosotros mismos
y procurarnos una vida mejor , tener solaz y esparcimiento.
Hay que combatir el sedentarismo ,
cualquier actividad física es beneficiosa para nuestro organismo, quien tenga
posibilidad de hacer un ejercicio programado o supervisado en algún centro
deportivo puede hacerlo, pero no es necesario ni gastar dinero ni complicarse
la vida, está probado que el caminar una hora diaria, a buen paso y sin
detenerse es suficiente para beneficiar la salud, por supuesto la bicicleta
estacionaria o la caminadora dan la posibilidad de hacer ejercicio en la
comodidad del hogar y en el horario que nos convenga.
Comer sano no significa someterse a una
dieta de hambre, sino ser selectivo, “comer con la cabeza, no con la boca”, por
supuesto que la cantidad de alimento es importante, pero lo es también una
dieta balanceada que contenga sesenta por ciento de carbohidratos, veinte por
ciento de proteínas, diez por ciento de grasas de origen vegetal y diez por
ciento de grasas de origen animal.
No hay que olvidar que nuestra salud es
una inversión, si queremos vivir más y con una mejor calidad de vida.
Dr. Bulmaro landa Quezada.