LA DEPRESIÓN PUEDE COBRAR VIDAS SI NO SE TRATA A TIEMPO
Por Roberto sancho Álvarez
rsancho@ccss.sa.cr
Las personas que presentan cuadros depresivos, se sienten tristes, con la estima baja, deseosos de llorar, sin ganas de realizar ninguna tarea y experimentan cansancio, pero lo más peligroso es que éstas manifestaciones se acompañan con ideas de suicidio.
La depresión es diferente si se presenta en la niñez, adolescencia, madurez o en la edad de adulto mayor.
Algunos factores que disparan la depresión se relacionan con condiciones de pobreza, hacinamiento, inseguridad ciudadana y la pérdida de valores.
El cuadro clínico de una persona depresiva depende de los síntomas, comportamiento y tiempo que tiene de sufrir ésa profunda tristeza que se prolonga más de lo normal.
Si el individuo tiene trastornos del sueño y alimentación o cambios de conducta que no se superan con la solución que los originó, es el momento de buscar apoyo profesional.
En el caso de los niños, la depresión se manifiesta con trastornos físicos como la anorexia, cólicos y trastornos del sueño que a pesar de que los padres lo reconocen, sólo un profesional puede determinar si se trata de una conducta depresiva, aunque si ya asiste a preescolar o la escuela, el comportamiento será más evidente en la relación con sus compañeros y maestros.
Los adolescentes, por lo general, no comunican con palabras su condición. Ellos pueden reaccionar quebrando un vidrio o huyendo de la casa, lo que no debe juzgarse como un acto de malacrianza o rebeldía nada mas, hay que buscar el origen del trastorno.
La Siquiatra Virginia Rosabal de la Sección Salud del Niño de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), señaló que si la depresión es de origen genético, con tratamiento y control médico, se puede salir adelante.
Dijo que si se trata de situaciones derivadas de circunstancias de la vida, como separaciones, divorcios o muerte, las cosas cambian, porque el problema debe ser solucionado desde el principio.
La misma situación sucede con los hijos, quienes tienen que respetar los límites desde muy pequeños, para que cuando crezcan los padres no tengan que buscar ayuda profesional o lamentar situaciones indeseadas.
La doctora Rosabal, señaló que ante un cuadro depresivo, hay que buscar ayuda y si el afectado no lo hace, deben ser sus familiares quienes lo hagan.
Refirió un caso que ilustra el tema: "recuerdo a un señor que se tomaba fotos para que todos lo recordaran, estaba triste y mostraba signos que evidenciaban que podía optar por el suicidio, pero nadie puso atención a su comportamiento y al final se ahorcó".
Ante eso es importante señalar que el entorno tiene que velar para que la persona se encuentre saludable, activa, se cuide, tenga proyectos de vida y así alejar el fantasma de la muerte. Mas aún si el afectado no es capaz de solicitar ayuda, lo debe hacer, el cónyuge, los padres, los amigos o los jefes.
Muchas de las depresiones que se presentan en la infancia y en la adolescencia, se originan en la separación de los padres, en el traslado de su querida comunidad o por conflictos intrafamiliares, pero si existe una buena comunicación, espacios para expresar sus sentimientos y la misma responsabilidad de la familia para buscar el diálogo, que para brindarles alimentos, techo y abrigo, la persona superará ésa condición y tendrá una buena calidad de vida.
Si el especialista ya confirmó el diagnóstico de depresión, el tratamiento puede mantenerse por varios meses o años, dependiendo de cada caso en particular. Los más jóvenes, pueden recibir psicoterapia y un trabajo cercano con la familia y el ámbito escolar.
Los adultos podrán recibir antidepresivos, ansiolíticos y psicoterapia, recibiendo un tratamiento con fármacos y diálogo. Además, es indispensable verificar los procesos en el entorno familiar, comunal, laboral y académico, y si se trata de una melancolía grave, se puede recorrer al electrochoque para ayudarle a salir del cuadro depresivo.