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José
Martí
1853-1895
Patriota,
poeta y escritor cubano
Martir de la independencia de su patria, Martí fue a la vez americanista
insigne, pensador fecundo, poeta precursor del modernismo y, en general,
una de las figuras más puras de América.
Nació en la Habana, de padre valenciano, militar de modestos recursos
económicos, y de madre canaria. En 1865 ingresó en la escuela
municipal que dirigía el poeta y publicista Rafael María
de Mendive, quien, consciente de las notables actitudes mentales del muchacho,
se hizo cargo personalmente de su educación. Desde edad temprana
mostró Martí si inquietud cívica y su simpatía
por las ideas revolucionarias que hervían entre los cubanos. El
Grito de Yara lanzado por Carlos Manuel de Céspedes en 1868, que
diera inicio a la Guerra de los Diez Años, y el encarcelamiento
y, luego, la deportación del maestro Mendive, sólo lograron
cristalizar la actitud de rebeldía de Martí contra la dominación
española.
Ya en 1869 publica una hoja impresa separatista, El Diablo Cojuelo, y
el primer y único número de una revista, La Patria Libre,
en la que inserta su poema "Abdala". En su periódico
manuscrito El Siboney, de ese mismo año, inserta su soneto patriótico
"10 de Octubre". A los 17 años se le procesa por la redacción
de una carta en la que expresa conceptos revolucionarios y se le condena
a seis años de presidio. En las canteras de la Habana sufre trabajos
forzados hasta que, en 1871, con la salud quebrantada, se le concede un
indulto y se le deporta a España. Allí publica el mismo
año su primer trabajo de importancia, El Presidio Político
en Cuba, en que pinta descarnadamente los horrores del mismo y en que
ya se pone de manifiesto el idealismo y el vigoroso estilo del autor.
En Madrid se dedica a serios estudios y comienza a cursar la carrera de
derecho en la Universidad Central. En 1874, tras largas privaciones, obtiene
su doctorado en leyes y en filosofía y letras de la Universidad
de Zaragoza. De sus años en España brotan el respeto y el
amor por la España de siempre, en contraposición a su antagonismo
hacia la política y los errores coloniales de la metrópoli,
que jamás habría de abandonar Martí.
Su
trabajo La República Española ante la Revolución
Cubana (1873) es obra de crítica seria con que más que nada
apela a la inteligencia y al espíritu justiciero de los españoles
para que reconocieran su errores en cuanto a Cuba.
Entre 1874 y 1877 viaja Martí por Europa y América. En México
reside durante casi dos años, haciendo labor de periodismo y de
enseñanza. Allí se casa con una cubana, Carmen Sayas Bazán
y, en 1878, regresa a Cuba a raíz del Pacto del Zanjón,
el cual pone término a la Guerra de los Diez Años; pero
parte al destierro de nuevo ante las sospechas que infunden a la autoridades
sus actividades revolucionarias. Deportado a Santander, pasa a París,
y en 1880 llega a Nuevo York.
Allí, con excepción de breves estancias en Venezuela, donde
funda la Revista Venezolana, y de varios viajes breves de otros países
de América, fija su residencia y se dedica de lleno a actividades
políticas y literarias. Colabora, en inglés, como crítico
de arte en diarios neoyorkinos; los mejores periódicos de América
se disputan sus labores de corresponsal; y los gobiernos del Uruguay,
de la Argentina y del Paraguay lo nombran su cónsul en Nueva York.
Mientras tanto, mantiene su incansable correspondencia privada con intelectuales
y personalidades del mundo entero y se activa cada vez más en la
organización de un nuevo proceso revolucionario en Cuba.
En 1884 se entrevista con Antonio Maceo y Máximo Gómez,
y en 1892 sienta las bases del partido revolucionario cubano y funda la
revista Patria, órgano del separatismo. Desde este momento se convierte
en el principal dirigente de la lucha por la emancipación de su
patria. Orador magnífico, logra limar asperezas y aunar voluntades,
inspirar esperanzas en la colonia cubana del exilio y allegar fondos.
En Costa Rica se entrevista de nuevo con varios de los principales jefes
revolucionarios cubanos y en Santo Domingo llega a un acuerdo con el generalísimo
Máximo Gómez a fin de dar comienzo al proceso de liberación
a fines de 1894. Un grave contratiempo, el embargo de los buques expedicionarios
por las autoridades norteamericanas, amenaza con destruir todo lo planeado;
sin embargo, en enero de 1895, Martí autoriza el levantamiento
en la Isla y, a pesar de que lo aconsejable era su permanencia en los
E.U.A., insiste en partir para Cuba a tomar parte en el conflicto. Se
encuentra en Santo Domingo con el generalísimo Gómez, y
después de lanzar el Manifiesto de Montecristi, donde se exponen
los propósitos de la revolución, parte para Cuba; el 11
de abril desembarca en Playitas con Gómez y un pequeño contingente,
y el 19 de mayo, en un sorpresivo encuentro con tropas enemigas, cae el
prócer cubano herido de muerte.
Aunque héroe máximo de los cubanos, las proyecciones del
pensamiento de Martí, universales en su amplitud de criterio y
su variedad de miras, lo colocan con Bolívar y San Martín
a la cabeza de las figuras de América que han tenido legitima repercusión
hemisférica. En su trabajo Nuestra América (1891), dejó
un admirable programa de americanismo.
"José Martí, Autor Intelectual del Moncada"- Fidel
Castro -
El cerebro de los necios transforma
la Filosofía en tontería,la Ciencia en superstición,
y el Arte en pedantería
George Bernard Shaw (1856-1950), dramaturgo
irlandés
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