El territorio español está integrado por un conjunto geológico formado por rocas con muy distintas características y que han sufrido una larga historia geológica.
El origen geológico de la península Ibérica se basa en la existencia de un viejo macizo que, deformado primero por el movimiento orogénico herciniano y arrasado después por la erosión, fue invadido posteriormente por el mar.
Este macizo, llamado Hespérico o Ibérico, constituye el actual zócalo de la
Meseta Central, de rocas silíceas, y aflora en el sector occidental, en el sector galaico y en el sector meridional.
A estos territorios se han unido otros más modernos, plegados y fracturados porel movimiento orogénico alpino, y otros, los más recientes, que no han sufrido apenas deformaciones y que ocupan las grandes cuencas fluviales.
Las
islas Canarias tienen un origen muy diferente. Surgen en la Era Terciaria y son el resultado de erupciones volcánicas en medio del océano Atlántico.