- Prehistórico. Pinturas palolíticas de Altamira. Posteriores son las del Sureste de la Península (Cogul, Bicorp). Dólmenes de Antequera. Talayotes, navetas y taulas de las Islas Baleares. Influencia fenicia y griega en el arte ibérico, cuyo máximo exponente es la Dama de Elche.
- Romano. Grandes obras públicas: acueductos (Segovia, Tarragona, Mérida), teatros (Sagunto, Mérida), murallas, arcos de triunfo, puentes (Alcántara).
- Visigótico. Iglesias de San Juan de Baños, Santa Comba de Bande, San Miguel de Tarrasa. De él derivan el asturiano (Santa María de Naranco, San Miguel de Lillo) y el mozárabe (San Miguel de Escalada, San Millán de la Cogolla).
- Hispano-musulmán. Mezquita de Córdoba, ruinas de Medina Azahara, Alhambra.
- Mudéjar. Focos en Toledo, Sahagún, Teruel, Zaragoza.
- Románico. Siglos XI a XIII. Catedrales de Jaca y Santiago, monasterios de San Pedro de Roda y Ripoll, iglesias de San Isidoro de León, del Pirineo catalán y del valle del Duero. La escultura decora tímpanos (Jaca, León), fachadas (Ripoll, Santiago), claustros, y la pintura ábsides y bóvedas (Tahúll).
- Gótico. Siglos XIII a XVI. Completa obras románicas (catedrales de Zamora, vieja de Salamanca, Pórtico de la Gloria de Santiago) y crea otras de gran valor: catedrales de Burgos, Toledo, León; castillo de Coca; palacio de la Generalidad de Barcelona. Estatuas en los pórticos de las catedrales (doncel de Sigüenza). Pintores: Ferrer Bassa, Bermejo.
- Renacimiento. Siglo XVI. Estilos plateresco (Universidad de Salamanca), purista (Universidad de Alcalá, alcázar de Toledo, catedral y palacio de Carlos V en Granada) y escurialense o herreriano (El Escorial). En escultura destacan Siloé, Forment, Juan de Juanes y, sobre todo, A. de Berruguete. En pintura, P. Berruguete, Juan de Juanes, Sánchez Coello, Pantoja de la Cruz y especialmente El Greco.
- Barroco. Siglo XVII a primera mitad del XVIII. Arquitectura sobria al principio, se enriquece después progresivamente (estilo churrigueresco): plaza mayor de Salamanca, transparente de la catedral de Toledo, palacio Dos Aguas de Valencia. Rica imaginería en madera policromada: escuela vallisoletana (G. Fernández), sevillana (Martínez-Montañés, J. de Mesa), granadina (A. Cano). En pintura el siglo XVII ofrece más y
mejores artistas. Escuela sevillana, popular y religiosa (Zurbarán, Valdés Leal, Murillo); valenciana, de luz contrastada (Ribera); madrileña, dominada por la excepcional figura de Velázquez (Claudio Coello, los Carducho); granadina (A. Cano).
- Neoclásico. Triunfa a mediados del siglo XVIII. Revalorización de la Antigüedad clásica. Palacios de la Granja y de Madrid, de Juvara y Sacchetti; museo del Prado, de Villanueva. Mármol y bronce en escultura. Presencia de pintores extranjeros (van Loo, Mengs). Figura aparte y excepcionas es Francisco de Goya. Auge de los tapices y de la porcelana del Buen Retiro.
- Siglo XIX. La vuelta al gótico y la incorporación del hierro en arquitectura culminarán en el modernismo (Doménech y Montaner y especialmente Gaudí), que fomentará la decoración de interiores. Escultura: Benlliure. Pintura: tendencias europeas (Sorolla, Fortuny, Rosales, Regoyos y Nonell).
- Siglo XX. Arquitectura: tendencia funcionalista (J. L. Sert, Bergamín). Tras la guerra civil, decenio neoherreriano. Hacia 1.950 tendencias internacionales (Bohigas, Coderch, Bofill, etc.). Escultura: Llimona, Clará, Manolo Hugué, Mallol, Gargallo y Picasso (vinculados a la escuela de París). Ferrant, Miró, Chillida, Subirachs. Pintura: Sert, Solana, Zuloaga, Vázquez Díaz. Fuera de España
triunfan Picasso, Gris, Dalí, Miró. Últimas tendencias: Tápies, Pons, Saura, etc.
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