Budismo y Artes Marciales

Bodhidharma

Es innegable la influencia del Budismo en las Artes Marciales, ante todo, el Budismo ha sido por muchos siglos la tradición espiritual dominante en la mayor parte de Asia. A diferencia del Hinduismo, el Budismo se puede trazar hasta un único fundador, Siddharta Gautama, el llamado Buddha "Histórico". Vivió en la India a mediados del 6º siglo a.C.

El sabor del Budismo es definitivamente psicológico. El Buddha no estaba interesado en satisfacer la curiosidad humana sobre el origen del mundo, la naturaleza de lo divino o preguntas similares. Estaba interesado exclusivamente con la situación humana, con los sufrimientos y frustraciones de los seres humanos. Su doctrina es, por ello, no una de metafísica sino una de psicoterapia. Hizo notar el origen de las frustraciones humanas y la forma de sobreponerse a ellas, tomando para ello los conceptos tradicionales hindúes de maya, karma, nirvana, etc., dándoles una interpretación psicológica renovada y dinámica.

He aquí una de las bases más profundas que originaron la creación del Karate tal y como lo conocemos hoy en dia. El aceptar las adversidades de la vida, encararlas, saber controlarlas y mantener un espíritu siempre libre y positivo. Estas son actitudes que se desarrollan con el entrenamiento prolongado durante años, si a esto sumamos el sufrimiento, el dolor y la frustación que muchas veces forman parte del aprendizaje desde que comenzamos como cinturón blanco, hasta que alcanzamos el grado de cinturón negro, ¿no parecería que es otra forma de aplicar las ideas budistas?.

Después de la muerte de Buddha, el Budismo se extendió por Asia y entró en contacto con una gran cantidad de culturas diferentes y mentalidades distintas que interpretaron la doctrina de Buddha desde diferentes puntos de vista. Gracias a ésto el Budismo se mantuvo vivo a través de los siglos y se desarrolló en filosofías altamente sofisticadas con profundos conocimientos psicológicos.

A pesar de su alto nivel intelectual filosófico, el Budismo se nos presenta como un todo armónico, que nos permite alcanzar la paz interior.

Esta fue la experiencia de Siddhartha Gautama una noche, después de siete años de disciplina extenuante en los bosques. Sentado en profunda meditación bajo el celebrado Arbol Bodhi, el Arbol de la Iluminación, repentinamente obtuvo la clarificación final y definitiva de todas sus búsquedas y dudas, en el acto de "insuperable y completo despertar", lo que lo transformó en Buddha, esto es, "El Despertado". Para el mundo oriental, la imagen de Buddha en estado de meditación es tan significativo como la imagen de Cristo crucificado para el occidente.

Buddha predicó su doctrina posteriormente expresada a la forma de Las Cuatro Nobles Verdades, una presentación compacta de la doctrina esencial, que mucho se parece a un diagnóstico médico, primero identifica la causa de la enfermedad de la humanidad, luego afirma que la enfermedad puede ser curada y finalmente prescribe el remedio.

Las últimas palabras de Buddha al morir son característicos de su visión del mundo y de su actitud como profesor. "La decadencia es inherente a todas las cosas compuestas" ... " Avancen con laboriosidad".


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