Mi Página
Agropecuaria
Luis Fernando Dueñas Garzón
La
terminología técnica es imprescindible en estos temas, pero pronto estará en
está página el glosario.
HEMOPARASITARIAS |
REPRODUCTIVAS |
DE LA UBRE BOVINA |
1. ANAPLASMOSIS |
4. SÍNDROME DE
AGALACTIA |
14. CONSTRICCIÓN
RECTOVAGINAL |
2. BABESIOSIS |
5. CAMPILOBACTERIOSIS |
15. ENFERMEDAD
CISTICA DE LOS
OVARIOS |
3. TRIPANOSOMIASIS |
6. TRICOMONIASIS BOVINA |
16.
QUISTES FOLICULARES |
|
7. BRUCELOSIS |
17. QUISTES LÚTEOS |
|
8. El CRIPTORQUIDISMO |
18.
EXALTEMA COLTAL EQUINO |
|
9. El PROLAPSO DEL PREPUCIO |
19.
METRITIS |
|
10. DESVIACIONES
DEL PENE |
20. CAMPILOBACTERIOSIS
GENITAL OVINA |
|
11.
APLASIA UTERINA |
21.
POSTITIS ULCERANTE Y VULVITIS |
|
12.
CUELLO UTERINO DOBLE |
22.
MASTITIS |
|
13.
FREEMARTIN |
23.
ACNE DE LA UBRE |
|
|
24.
MAMILITIS ULCERANTE BOVINA |
|
|
25.
TRAUMÁTICAS DE LA UBRE |
ENFERMEDADES
HEMOPARASITARIAS
Son
ocasionadas por microorganismos hematozoarios.
Estas son parásitos que afectan los glóbulos rojos, por lo tanto son
enfermedades de la sangre.
Enfermedad
infecciosa peraguda a crónica de los rumiantes, domésticos o silvestres,
caracterizada parcialmente por anemia, ictericia y fiebre.
Es una enfermedad de importancia pues causa cuantiosas pérdidas económicas
a los productores de todos los pisos térmicos.
Agente
que causa una Rickettsia “Anaplasma margínale”
La
anaplasmosis es endémica en las zonas tropicales y subtropicales, la Rickettsia
es un cuerpo pequeño, esférico, sin citoplasma, que se aloja en el estroma del
eritrocito. Los
microorganismos tienen un diámetro de 0,2 a 0,5 N y constan de un cuerpo
inicial, que invade el eritrocito y posteriormente se multiplica fisión binaria
dentro de una vacuola para formar inclusiones con 4 a 8 cuerpos iniciales, que
tienden a localizarse hacia el margen del eritrocito donde pueden encontrarse
dos o más anaplasmas.
Anaplasma
central, se localiza hacia el centro
del eritrocito. No es patógena,
se observa en el ganado de algunas regiones.
Anaplasma Ovis, ocurre en ovejas y cabras.
Los vectores más importantes son las Garrapatas
Boophilus y Deimacentor. La transmisión por garrapatas puede ser mecánica o
par larvas de garrapatas hinchadas de sangre de animales infectados, que
transmiten el parásito después de que este ha pasado por un ciclo de
desarrollo en la garrapata.
Igualmente importantes como Vectores Mecánicos, son las
moscas entre las cuales están Moscas de caballos (TABANOS) y moacas de establos
(STOMOXYS) Como la infección es fácilmente transferida mecánicamente, a
partir de sangre infectada, han ocurrido brotes infecciosos después de
operaciones en masa, como sangrías descornados, castraciones, marcada de orejas
y vacunaciones.
SÍNTOMAS
Los primeros signos de la enfermedad incluye depresión,
inapetencia, elevación de la temperatura (40-41 ºC), la producción de la
leche disminuye rápidamente, a medida que la enfermedad progresa hay anemia
notable, rápidamente presenta deshidratación y conspiración en la forma aguda
la pérdida de peso es pronunciada, la deshidratación es evidente, hay
costipacion intestinal, las heces aparecen secas, oscuras y a menudo con sangre
y cubiertas de moco. Ictericia
notable es decir color amarillo en las mucosas y de esclerótica. No es raro en los animales afectados mueran por hipoxia
cuando se les mueve o maneja durante el tratamiento.
Si el animal se recupera de la destrucción de glóbulos
rojos, frecuentemente siguen siendo portadores de por vida.
TRATAMIENTO PROFILÁCTICO:
Realizar baños contra Garrapatas y Moscas con productos
de alta calidad de acuerdo a la zona de infestación que tenga la finca.
Cuando se trasladan animales de zonas libres a zonas endémicas o de alta
intensificación, los primeros deben recibir vacunación o premunición.
NOTA:
Severidad de la enfermedad varia de acuerdo con la edad .
Terneros contraen infecciones leves poca mortalidad, en animales de 1 año
en serio pero se recupera. En
ganado adulto la enfermedad es mas grave.
2. BABESIOSIS
Se le denomina también piroplasmosis, ranilla roja o
fiebre de texas. En Colombia
se presenta en todos los pisos térmicos templados y cálidos.
Transmitida por las garrapatas, causadas por parásitos
del género Bebesia bivis y Babesia Bigemina.
Se encuentra individualmente o juntas en el mismo grupos de animales.
Pueden compartir vectores con Anaplasma Marginale pueden combinarse para
producir un síndrome fatal conocido como “Fiebre de las garrapatas”.
Los parásitos aparecen dentro de los glóbulos rojos.
EPIDEMIOLOGÍA
El ciclo vital que ocurre en la garrapata, comienza
cuando los piroplasmas del eritrocito de un animal infectado, son absorbidos
por las garrapatas hembras adultas, durante su alimentación final y son
pasados luego transovariamente a sus larvas.
El desarrollo de las larvas a partir de los huevos ocurre en el suelo,
después que la hembra hinchada se ha desprendido de su huésped.
La larva se adhiere a un nuevo huésped en el que se completa su ciclo
vital total. El ciclo dura tres
semanas. La babesiosis se
puede transmitir tambian como consecuencia de vacunaciones, descornes u
operaciones con material contaminado con sangre de animales enfermos.
SÍNTOMAS
Parte aguda comienza con un aumento de la temperatura (42
ºC) seguida inapetencia, malestar, luego continua hemoglobinaria (sangre en la
orina) seguido hemoglobinemia, anemia e hipoxia. En casos prolongados puede ocurrir Ictericia pero no
tan marcado como en Anaplasmosis.
Cuando hay infección la babesia bovis, frecuentemente
está afectado el SNC. (Sistema
Nerviosos Central), falta de coordinación, ataxia rechinado de dientes seguidos
coma y muerte: la muerte
generalmente ocurre por anoxia (falta de oxígeno para los tejidos). La morbilidad en áreas tropicales es usualmente alta y
la mortalidad lo puede también ser sobre todo si coincide con anaplasmosis u
otras enfermedades infecciosas intercurrentes.
DIAGNÓSTICO
Se puede efectuar por la observación de los signos
(fiebre, anemia, icteria, hemoglobinuria y presencia de garrapatas), pero el
diagnóstico exacto solamente es posible con la ayuda del laboratorio y la
confirmación de los parásitos en los glóbulos rojos.
TRATAMIENTO PROFILÁCTICO:
Se logra mediante el control racional de garrapatas, bañando
a los animales durante la época de mayor actividad de las mismas.
La continuidad y la época de los baños es una decisión que se debe
tomar tendiendo en cuenta las características epidemiológicas de la zona.
3. TRIPANOSOMIASIS:
Producida
por un hemoparásito el Tripanosoma también se le conoce como mal de cadera o
secadera. Es una enfermedad
tropical que afecta a equinos y en general a los rumiantes.
En
caballos la produce el Triponosoma Equinun y en bovinos el tripanosoma vivax.
Se
transmite por intermedio de vectores como el tábano, moscas y otros insectos
picadores. El animal
infestado presenta: anemia,
mucosas pálidas, fiebre, falta de apetito, enflaquecimiento, parálisis del
tren posterior y la muerte llega a los pocos días de aparecido los síntomas.
Los
síntomas comunes de la enfermedad permiten un diagnóstico inicial pero es
necesario confirmar la presencia del tripanosoma en exámenes de laboratorio
practicados en frotis de sangre, tomados durante el período febril.
En
los problemas reproductivos se consideran todas las funciones de este sistemas.
En ambos sexos existen los órganos sexuales y los centros regulatorios
primarios; estos de una u otra forma se alteran ocasionando desde pequeñas
molestias a graves y peligrosas enfermedades.
El fracaso de
la lactancia en la marrana ( a menudo denominado metritis – mastitis –
agalactia [MMA]) es un síndrome de etiología compleja.
El síndrome no se puede definir fácilmente:
el único hallazgo clínico común y uniforme es la hipogalactia o agalactia;
aunque las glándulas mamarias pueden estar calientes o hinchadas y puede haber
descarga vaginal, normalmente no hay mastitis ni metritis.
Las investigaciones detalladas de casos típicos, hechas durante la
autopsia, no han confirmado la presencia constante de metritis o mastitis.
La enfermedad clínica, que generalmente ocurre 2 a 3 días después de
la parición, presenta una tasa de mortalidad reducida entre las marranas, pero
es importante debido a su efecto desvastador en los lechones lactantes. No hay consistencia en cuanto a las condiciones del medio
ambiente en que se observa la afección.
PATOGÉNESIS Y ETIOLOGÍA
Se han culpado a agentes infecciosos, manejo,
desequilibrio endocrino y sensibilidad hereditaria y, probablemente, todas
pueden estar implicadas en el desarrollo de la enfermedad; sin embargo, la patogénesis
no se entiende bien.
La cantidad de estrógeno en la sangre está notablemente
elevada y la prolactina está notablemente reducida en las marranas afectadas.
Las marranas que han presentado la enfermedad son incapaces de controlar
su glucosa sanguínea, que está muy reducida.
Muchas marranas afectadas presentan Escherichia coli,
estreptococos y Klebsiella o uno o más de una multitud de otros agentes
infecciosos presentes en las secreciones mamarias y, según algunos
investigadores, E. coli es todavía uno de los sospechosos principales.
Se ha demostrado que la infusión de endotoxina altera las
concentraciones de hormonas circulantes e induce un síndrome clínico similar a
la enfermedad natural, pero no está claro si la bacteria o sus toxinas son
factores primarios o secundarios.
Las marranas afectadas pueden presentar estreñimiento y
algunos investigadores han sugerido que esto causa que se absorban endotoxinas,
lo que da, posteriormente, lugar a un desequilibrio endocrino y a la enfermedad
clínica. Esta hipótesis, aunque
plausible, no ha sido sustanciada. También
se ha sugerido que los cambios en la nutrición (corno el exceso de alimentación,
la poca alimentación, el forraje demasiado molido) pueden predisponer al estreñimiento
o alterar 1a flora microbiana, o ambos. Nuevamente,
estas hipótesis no han sido sustanciadas; todavía queda por determinarse si el
síndrome tiene una o varias causas.
SÍNTOMAS
En cualquier situación en que los lechones de 2 ó 3 días
de vida muestran signos de inanición, debe considerarse fallo de la lactancia.
La apatía de los lechones y signos de hambre, son los signos más
constantes de la afección. Otros signos incluyen elevación de la temperatura
corporal, apatía, resistencia a permitir que los lechones mamen, tumefacción
de una o más glándulas mamarias, depresión y frecuencias respiratoria y
cardiaca elevadas en la madre. Como altcrnativa, puede no haber signos sistémicos
de enfermedad en la marrana. En las
marranas normales ocurre descarga vaginal durante unos pocos días después de
la parición, lo que no es un signo de MMA. La mayoría de las marranas se
recuperan.
LESIONES
Generalmente no hay lesiones macroscópicas. Algunas
marranas pueden presentar algunos focos pequeños de inflamación en la glándula
mamaria y muchas presentan áreas grandes de tejido mamario no funcional. Una o
más glándulas pueden estar afectadas con mastitis necrotizante severa.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico generalmente se basa en los signos clínicos,
teniendo cuidado da diferenciar la afección de otras entidades específicas que
podrían causar fallo de la lactancia (corno gastroenteritis transmisible,
micotoxicosis, erisipela y, naturalmente, mastitis y metritis). Las diversas
causas de hipoglucemia en los lechones también deben considerarse.
TRATAMIENTO Y CONTROL
Cuando está afectada solamente una proporción reducida
de la piara, el procedimiento probablemente más eficaz consiste en trasladar
los lechones a otra marrana. Una
marrana con una camada recientemente destetada generalmente resulta una madre
adoptiva adecuada si los nuevos lechones se introducen dentro de las 3 a 4 horas
después que sus propios lechones han sido destetados.
Cuando no es práctica la transferencia de lechones, están indicados los
antibióticos de amplio espectro y los corticosteroides, especialmente si hay
fiebre o mastitis, pero la demora en la respuesta exige que los lechones reciban
una fuente energética alternativa. El
uso de oxitocina, varias veces, a intervalos de 3 a 4 horas, ayuda a producir
leche y restablecer la función mamaria normal.
Como no se conoce la etiología de la enfermedad, no se
dispone de medidas preventivas definitivas; sin embargo, en cualquier caso están
indicadas las medidas asociadas con un buen manejo.
El manejo tranquilo de la parición y de las marranas que crían, la
nutrición adecuada y buenas medidas de higiene, como es el caso de la mayoría
de otras enfermedades porcinas, generalmente reducirán la incidencia.
No hay evidencia confirmada de que las vacunas o los agentes
antibacterianos tengan un efecto profiláctico benéfico.
5. CAMPILOBACTERIOSIS
GENITAL BOVINA
Enfermedad venérea del ganado bovino, causada por
Campylobacter fetus subespecie venerealis, caracterizada por infertilidad y
muerte embriónica precoz. En un
pequeño porcentaje de vacas infectadas ocurre aborto.
La distribución es mundial.
ETIOLOGÍA
El C. fetus subespecie venerealis es un bacilo
gramnegativo de forma curva o espiral, que se mueve por medio de un flagelo
polar. La exposición al calor,
congelación, desecación y niveles atmosféricos de oxígeno destruyen rápidamente
el microorganismo. Se conocen dos
biotipos que no difieren en su patogenicidad.
TRANSMISIÓN
C. fetus es transmitido durante el coito en condiciones
naturales. Los programas eficaces de control pueden basarse en suponer que la
enfermedad es exclusivamente venérea. La
enfermedad puede difundirse por el uso de semen contaminado en la inseminación
artificial y con el uso de instrumentos contaminados. La tasa de infección en las hembras susceptibles puede
llegar casi al 100%. Las vacas
desarrollan resistencia a la enfermedad de modo que, en un rebaño en donde la
afección es endémica, la tasa de enfermedad se reduce pero a menudo ocurre
reinfección.
La enfermedad puede difundirse entre los toros cuando se
usan varios toros con el mismo "teaser" (macho usado para excitar a la
hembra o ver si está en celo, pero que no se usa para la cópula).
Se cree que el medio de transmisión es el contacto del pene con el anca
o escudo del "teaser". A
veces, los toros pueden infectarse por contacto con lechos contaminados.
SÍNTOMAS
El efecto primario es infertilidad temporal; el aborto
tiene importancia secundaria. La
irregularidad del ciclo de estro es un signo prominente que puede explicarse en
base a que la concepción ocurre y es interrumpida por la infección. El embrión
es reabsorbido y comienza un nuevo ciclo. Si el embrión es expelido, a menudo
es tan pequeño que el aborto no se reconoce. El grado variable de endometritis
y la vaginitis y cervicitis leves causadas algunas veces, también pueden pasar
desapercibidas.
En condiciones del campo, la primera evidencia es un
porcentaje elevado del rebaño que vuelve para el servicio después que los
toros se han dejado con el rebaño 60 días o más.
Las pariciones durante periodos prolongados y un número insólito de
vacas disponibles para servicio, en el otoño, son dos signos sugestivos.
Otro signo es una pérdida elevada de carne en los toros sementales
sugiriendo exceso de trabajo debido a cópula repetida.
Las tasas de concepción del 40 al 50% o menores se observan en rebaños
recientemente infectados. En rebaños
en donde la enfermedad es endémica, las tasas de concepción generalmente
llegan a un 65 a 70%, observándose la afección más severa en las vaquillonas
vírgenes de reemplazo. Se han
comunicado varias tasas de abortos; la mayoría de los abortos ocurren entre el
quinto o sexto mes de gestación acompañándose de retención de la placenta.
Las lesiones placentarias y fetales no son suficientemente características como
para ser diagnósticas.
DIAGNÓSTICO
La historia puede incluir la introducción de animales
provenientes de rebaños con infertilidad conocida. La tricomoniasis bovina (véase
más abajo) y la campilobacteriosis son clínicamente similares, pero se
diferencian en que en esta última no ocurre piómetra y en que la mayoría de
los abortos por tricomoniasis ocurren antes del cuarto mes de preñez. En ocasiones, las dos enfermedades se encuentran
concurrentemente en un rebaño. La sospecha de campilobacteriosís bovina puede
confirmarse con los siguientes procedimientos:
1. Aislamiento
de C. fetus subespecie venerealis:
El procedimiento más eficiente y específico es el aislamiento del
microorganismo causante en los toros del rebaño, que son los portadores
principales, o en ciertas vacas no preñadas, infértiles descubiertas por
examen de preñez. Para el examen de cultivos, se recoge el líquido prepucial
por medio de una pipeta plástica de 60 cm, equipada con un bulbo de goma de 85
ml, o se aspira la mucosidad cervicovaginal de la parte anterior de la vagina
con una pipeta de vidrio o material plástico y un tubo de goma largo.
En el caso de los toros, el examen para cultivo puede reemplazarse o
aumentarse por demostración de microorganismos en los líquidos prepuciales o
en medios usando técnicas de AF. El
C. fetus también puede aislarse del contenido estomacal de los fetos abortados
y de membranas y líquidos fetales asociados. Debido a la sensibilidad del
campilobácter a las concentraciones atmosféricas de oxígeno, las muestras
deben someterse a cultivo a las pocas horas de obtenerse. Las muestras prepuciales pueden inocularse en medio de
transporte si deben pasar períodos más prolongados antes de llegar a un
laboratorio.
2. Prueba
de la aglutinación de la mucosidad vaginal: Esta
prueba se usa para hacer el diagnóstico en un rebaño y tiene más aplicación
en rebaños lecheros. Las muestras
de mucosidades cervicovaginales se toman de las vacas con infertilidad conocida
y se examinan por presencia de aglutininas contra C. fétus subespecie
venerealis. Las muestras de vacas en estro y muestras con sangre no son
adecuadas para la prueba.
3. Las coloraciones por AF de frotis del prepucio de los
toros y de las mucosidades cervicovaginales de las vacas, pueden usarse para
identificar animales específicos infectados.
TRATAMIENTO Y CONTROL
Si no existen cambios uterinos evidentes y se evita la
reinfección, el 75% de las vacas se recupera en un corto período, 25% necesita
de dos a 12 meses y algunas vacas mantienen la infección durante una preñez
normal y serán portadoras de la infección en el tracto genital después de la
parición. Si no ocurre reinfección,
se puede considerar que el rebaño está libre de la enfermedad después de
haber transcurrido dos años. El
mejor método para controlar la enfermedad consiste en usar inseminación
artificial. El semen utilizado para
este propósito debe provenir de toros conocidos no infectados, o tratarse con
penicilina y estreptomicina. El C.
fètus subespecie venerealis no es transmitido en el semen siempre que éste se
diluya por lo menos a 1:25 y que se agreguen 500 u de penicilina y 0,5 mg de
estreptomicina a cada ml del semen diluido, y siempre que el semen tratado se
mantenga a 4,4°C (40°F) durante por lo menos seis horas antes de usarse.
Cuando debe continuarse con el servicio natural, como en
el caso de rebaños de carne
numerosos, la vacunación es eficaz para controlar la enfermedad. Los animales más importantes para vacunar son los toros del
rebaño y las vaquillas de reemplazo. La
vacunación es curativa y preventiva en los toros. Estos deben tratarse con dos
inyecciones subcutáneas inicialmente y reinyectarse anualmente de allí en
adelante. La vacunación de
las hembras se hace por lo menos seis semanas antes del servicio, y puede ser
necesario repetirla anualmente. Aunque
la regla general es la recuperación espontánea en la hembra, esta puede
acelerarse usando infusiones intrauterinas de estreptomicina o de estreptomicina
y penicilina.
6. TRICOMONIASIS
BOVINA:
Enfermedad contagiosa, venérea, protozoaria, del ganado
bovino, caracterizada por pérdida embriónica precoz (infertilidad) y, a veces,
abortos y piómetra. La distribución
es mundial.
ETIOLOGIA:
El protozoario piriforme causante, Tritrichomonas
(Trichomonas) foetus, normalmente tiene 10 a 15
por 5 a 10 pero presenta
considerable pleomorfismo y los microorganismos cultivados en medios
artificiales tienden a tomar forma esférica.
En el extremo anterior del microorganismo hay tres flagelos de
aproximadamente la misma longitud que el parásito. Una membrana ondulante se
extiende a lo largo de la tricomona y está rodeada por un filamento marginal
que continúa más allá de la membrana como flagelo posterior.
Una pequeña proporción de los microorganismos puede sobrevivir los
procedimientos de congelación usados para almacenar el semen pero ninguno
sobrevive al desecado o a las temperaturas elevadas.
EPIDEMIOLOGÍA
El microorganismo se encuentra solamente en el tracto
genital de la vaca y el toro. Más
del 90% de las hembras servidas por un toro enfermo pueden infectarse,
Puede ocurrir transmisión por inseminación artificial (IA) pero los métodos
normales de higiene del semental y el añadido de antibióticos a los
disolventes del semen reducen notablemente las posibilidades de difusión por
este medio. Puede suponerse que la
transmisión ocurre sólo durante el coito y que la mayoría de los toros siguen
permanentemente infectados a menos que se traten del modo adecuado.
La vaca infectada generalmente se recupera espontáneamente.
Rara vez la vaca mantiene la infección durante la preñez
y descarga tricomonas desde el tracto genital después de la parición.
Puede suponerse que las vacas previamente enfectadas, que se dejan
descansar sexualmente durante 90 días después de la parición, con involución
normal del útero, están libres de infección.
SÍNTOMAS
El signo más característico es la infertilidad causada
por muerte del feto normalmente 50 a 100 días después de 1a concepción,
indicada por cópula repetida y ciclos irregulares de estro.
Si la preñez continúa hasta el tercer mes, puede ocurrir un aborto
reconocible. Las vacas que retienen
sus fetos más allá del cuarto mes generalmente paren un ternero vivo.
Una medida práctica de la infertilidad en las vacas infectadas por
primera vez es que el intervalo promedio entre pariciones aumenta
significativamente.
La tricomoniasis es una causa de piómetra postcoital en
el ganado bovino. En los rebaños
infectados, esta complicación ocurre en menos del 5% de los animales y resulta
de la muerte y maceración del feto en desarrollo.
El cuerpo lúteo y, en algunos casos, el sello cervical persisten, de
modo que no existe descarga de pus. Con
más frecuencia, sin embargo, el cuello uterino se abre y hay una descarga
uterina leve, inodora. Como es el caso en todas las piómetras, no ocurre estro
y la afección puede persistir durante varios meses.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico provisional puede basarse en la historia
y signos clínicos, pero la confirmación depende de encontrar el microorganismo
en por lo menos un animal de un rebaño. El
microorganismo puede encontrarse en el líquido placentario, en el contenido del
estómago del feto abortado, en el útero durante varios días después del
aborto, y en el pus exudado. En las
vacas recientemente infectadas puede encontrarse en la vagina donde está
presente en gran número 12 a 19 días después de la infección.
Posteriormente, el número se eleva y decae de modo regular, de acuerdo con la
fase del ciclo de estro, siendo más elevado 3 a 7 días antes de cada período
de celo.
En el toro, los microorganismos están presentes en el
prepucio, a menudo en número reducido.
Aunque las tricomonas pueden encontrarse en todas partes del prepucio y
en el pene, ocurren en mayor número en el fórnix y en el glans penis.
Las muestras deben tomarse de estas áreas.
Las muestras de mucosidad vaginal se aspiran desde la
vagina anterior con una pipeta dc vídrio o de material plástico y un tubo de
goma largo. El líquido del
prepucio es recogido por medio de una pipeta dc material plástico de 60 cm,
equipada con una pera de goma de 85 ml de capacidad.
El diagnóstico se simplifica, y se mejora la eficiencia cultivando las
muestras durante 4 a 7 días a 37°C antes del examen microscópico (aumento de
100 diámetros).
Puede examinarse un volumen grande de líquidos si no se
usa un cubreobjetos. El microorganismo puede no ser numeroso y a menudo es
necesario hacer un examen sistemático muy cuidadoso.
La identificación puede hacerse a bajo aumento y se basa en el tamaño y
forma de los microorganismos, así como
en sus movientos característicos sin rumbo y abruptos.
Solamente los microorganismos vivientes son útiles para propósitos de
diagnóstico.
TRATAMIENTO Y CONTROL
Las medidas de control se basan en suponer que la
transmisión ocurre solamente durante el coito.
Los animales con piómetra u otras anormalidades genitales deben
eliminarse del rebaño. El resto de
las vacas se recupera si se usa inseminación artificial con semen libre de T.
foetus durante por lo menos dos años. Si
no es posible recurrir a inseminación artificial, el rebaño puede dividirse en
grupos expuestos y no expuestos. El
servicio se resume en los grupos no expuestos usando toros no infectados.
En el grupo expuesto, la enfermedad uterina reconocible es tratada y se
permite a todo el grupo un descanso sexual de 90 días. Para la reproducción,
el rebaño expuesto debe dividirse en tantos grupos como sea posible, con un
toro joven para cada grupo. Los toros y las vacas deben examinarse buscando evidencia de
reinfección. El control puede
lograrse en los rebaños grandes eliminando todos los toros de más de 4 años
de edad y usando solamente toros jóvenes para la reproducción. Este método se basa en la falta relativa de susceptibilidad
de los toros jóvenes a la infección por tricomonas.
7. BRUCELOSIS
La brucelosis o aborto contagioso afecta principalmente
al ganado bovino, porcino, ovino y caprino, así como a los perros, causada por
bacterias del género Brucella y caracterizada por aborto en la hembra y, en
menor grado, orquitis e infecciones de las glándulas sexuales accesorias en el
macho, e infertilidad en ambos sexos.
La enfermedad es común en el mundo entero.
La brucelosis afecta a aves, a los caballos donde con frecuencia se
asocia con cruz fistulosa y talpa. La
enfermedad en el ser humano, que a menudo se conoce como fiebre ondulante o
fiebre de malta, es un problema serio de salud pública especialmente para los
niños por tratarse de una zoonosis.
AGENTE ETIOLÓGICO
Bovinos |
Brucella abortus, B. Suis o B. Melitensis |
Caprinos |
B Melitensis, B. Abortus. |
Ovinos |
B. Melitensis, B. Ovis. |
Porcinos |
B. Suis. |
Equinos |
B. Abortus, B. Suis. |
Humanos |
B. Suis. |
Estos microorganismos bacterianos facultativos,
intracelulares, del género Brucella, del cual existen varias especies y
biotipos: B. Abortus (9
biotipos), B. Suis (3 biotipos), B. Ovis, B. Canis, B. Neotomea (ratas del
desierto), B. Melitensis; son capaces de sobrevivir y multiplicarse dentro de
las células del sistema retículoendotelial y tejidos asociados.
No es muy resistente a los rayos solares, ni a la desecación, la
pasteurización la destruye lo mismo que los desinfectantes comunes.
Puede sobrevivir en el ambiente, en lugares húmedos si se encuentra
protegida de los rayos solares y también en las canales de animales infectados.
EPIDEMIOLOGÍA
Las vías de eliminación de las brucelas en los
individuos afectados son la leche, semen, heces, orina y las descargas uterinas
y la vaca puede ser temporalmente estéril.
Las bacterias se encuentran en el útero durante la preñez, durante el
periodo de involución uterina y, con poca frecuencia durante un tiempo
prolongado en el útero no grávido. Muchas
vacas infectadas excretan brucelas desde el útero en las pariciones normales
que siguen a un aborto. La infección
secundaria contribuye a la infertilidad y puede prolongar el periodo de involución
y la presencia de B. Abortus en el útero y sus descargas.
La transmisión natural o directa de la enfermedad es por
ingestión de los microorganismos, que pueden estar presentes en gran número en
los fetos abortados, en las membranas fetales y en las descargas uterinas, el
ganado puede ingerir alimentos o agua contaminadas, o puede lamer los genitales
contaminados de otros animales o los fetos abortados recientemente.
La transmisión venérea desde toros infectados a vacas sensibles, en los
servicios naturales puede ocurrir pero es rara.
Las vacas pueden infectarse por inseminación artificial cuando se
deposita semen contaminado con brucella en el útero, pero no cuando el semen se
deposita en el medio del cuello uterino. Las
brucelas pueden entrar en el cuerpo a trabes de las membranas mucosas, las
conjuntivas, en laceraciones y hasta a través de la piel intacta.
Los vectores mecánicos, incluso el hombre y otros
animales, pueden proporcionar un medio de difundir la infección.
SÍNTOMAS
El aborto es la manifestación más obvia de la
enfermedad. El establecimiento de
un estado portador en una gran proporción de los animales puede causar una
reducción de un 20% de la producción de leche de vacas infectadas, producción
de terneros muertos a termino y aumento de la frecuencia de placenta retenida.
Los gérmenes se localizan en los ganglios linfáticos
del tracto digestivo, allí permanecen hasta que los animales lleguen a la
madurez sexual y es entonces cuando migran a los órganos genitales, donde
esperan condiciones favorables para reproducirse en abundancia.
Estas condiciones se presentan cuando ocurre la gestación, ya que
durante este proceso se produce eritritol, sustancia apetecida por los gérmenes
y abundante en la placenta.
La brucelas producen inflamación de la placenta,
interfieren la circulación fetal y ocasionan el subsecuente aborto. Por lo general hay retención de placenta y endometritis con
ulceración del endometrio.
En el toro las vesículas seminales, las ampollas, los
testículos y los epidídimos pueden
estar infectados; como resultado el microorganismo es excretado en el semen.
En estos toros pueden demostrarse aglutininas en el plasma seminal y
puede ocurrir abscesos en los testículos.
El microorganismo ha sido aislado de articulaciones artríticas.
DIAGNOSTICO
El diagnostico debe basarse en el examen bacteriológico
o celorológico. B. Abortus puede
recobrarse de la placenta pero más fácilmente del estomago y pulmones en el
feto abortado. La mayoría de las
vacas cesa de excretar el microorganismo desde el tracto genital cuando la
involución uterina se ha completado. La
pruebas de aglutinación también pueden usarse para producir anticuerpos en la
leche, suero lácteo y plasma. Más
recientemente se ha desarrollado una prueba ELISA para descubrir anticuerpos en
la leche y en el suero. ELISA también
se ha usado para descubrir antígenos de brucella en la descarga vaginal.
Las pruebas de las mucosidades vaginales también pueden tener valor
diagnóstico.
PROCEDIMIENTOS DE DIAGNÓSTICO PARA SELECCIÓN
1.
Prueba de anillo de Brucella
(PAB): se toman muestras de leche y cada rebaño en la planta de
procesamiento de leche o en la mantequería, o en la granja donde se recoge la
leche en tanques grandes, esta prueba se hace a intervalos de tres a cuatro
meses con pruebas sanguíneas de seguimiento de los rebaños sospechosos y
sacrificio de los reactores séricos.
2.
Prueba de ganado bovino en el
mercado: este programas se basa en pruebas
sanguíneas de ganado bovino adulto, no productivo o supernumerario, destinado
para el sacrificio por los mercados intermediarios o terminales, o en los
mataderos. Los reactores son
trazados al rebaño de origen y el ganado restante de estos rebaños es sometido
a prueba.
Existen
otras pruebas suplementarias:
La
utilización de estas pruebas mejora la posibilidad de descubrir al animal o
animales infectados que han recibido en estos rebaños como reservorios no
descubiertos de infección.
CONTROL
El rebaño infectado se somete a pruebas a intervalos
regulares, hasta que se obtienen dos o tres pruebas negativas sucesivas.
Cuando se encuentran los reactores, éstos se separan y las instalaciones
se limpian y desinfectan a fondo. La
brucelosis bovina es menos común en EUA que anteriormente debido a los
programas de vacunación y erradicación, numerosos estado se consideran libres
de la enfermedad.
La vacunación de terneros con B. Abortus Cepa 19, es
eficaz para aumentar la resistencia a la infección.
La resistencia puede no ser completa, y algunos animales pueden
desarrollar Brucelosis, dependiendo de la severidad de la exposición.
La tendencia experimental indica que la inmunidad después de la vacunación
del ternero declina con el pasaje del tiempo.
Otra vacuna que ha logrado gran aceptación en algunos países
es la bacterina de brucella abortus 45/20 en coadyuvante cuando se usa siguiendo
las recomendaciones, puede inducir inmunidad comparable a la inducida por la
cepa 19. las recomendaciones
actuales consisten en administrar 2 inyecciones iniciales a intervalos específicos
y reinyectar anualmente.
ANORMALIDADES CONGÉNITAS - SISTEMA REPRODUCTIVO
8. El
CRIPTORQUIDISMO
Se refiere a la retención de uno u ambos testículos en
la cavidad abdominal. Ocurre con mayor frecuencia en los cerdos y caballos y es
hereditaria en estas especies. Se
sospecha que es hereditaria en los perros y gatos. La retención bilateral
resulta en esterilidad debido a la supresión térmica de la espermatogénesis.
La temperatura normal del escroto, necesaria para la espermatogénesis de mamíferos,
es de 0,5 a 4,5 ºc (1 a 8 °F) por debajo de la temperatura corporal normal.
Los criptorquidicos unilaterales presentan espermatogénesis normal en el
testículo escrotal, son fértiles, y pasan la característica a su progenie.
Los testículos abdominales producen hormonas masculinas y los criptorquídicos
presentan características sexuales secundarias y comportamiento copulativo
normales. Los animales con testículos criptorquídicos deben ser castrados, ya
que pueden volverse neoplásicos. Las hormonas gonadotrópicas, administradas a
animales prepúberes, pueden a veces lograr el descenso de los testículos.
Puede ocurrir MONORQUIDISMO, ANURQUIDISMO e HIPOPLASIA
gonadal. La hipoplasia
gonadal hereditaria del ganado bovino sueco Highland ha sido mayormente
eliminada por nidio de un programa controlado de reproducción. No se ha observado hipoplasia gonadal similar en EUA.
La hipoplasia idiopática ocurre frecuentemente. Otras anomalías de los
testículos y del epidídimo son raras. La
agénesis ovárica o presencia de ovarios supernumerarios es sumamente rara y la
hipoplasia es poco frecuente.
9. El
PROLAPSO DEL PREPUCIO
En los toros ocurre como una característica de la raza o
puede resultar debido a edema después del traumatismo. El prolapso predispone a
lesiones posteriores y, si se deja sin tratar, resulta en abscesos, cicatrización,
adhesiones y fimosis. El
prolapso del prepucio puede corregirse por extirpación quirúrgica del tejido
redundante. La infección secundaria después de la cirugía puede causar
adhesiones y estenosis.
10. Las
DESVIACIONES DEL PENE
En el toro pueden ser el resultado de lesiones pero, en
la mayoría de los caos, la etiología es oscura.
Se ha sugerido un factor hereditario.
Las desviaciones son laterales, hacia abajo o hacia arriba y, si son
severas, impiden la cópula. Se ha
realizado corrección quirúrgica extirpando uno o dos trozos de túnica albugínea
en el lado convexo. Estas operaciones son difíciles debido a la posibilidad de
infección y la dificultad en quitar exactamente la cantidad adecuada de tejido,
y no se debe hacer si parece estar implicada la herencia.
En algunos toros se observa un PENE EN TIRABUZÓN.
Este es el resultado de erección extrema en que la túnica albugínea
dorsal y lateral del pene se estira
más que la túnica más gruesa y
fuerte alrededor del surco uretral. La mayoría de los toros finalmente
presentan corrección de esta dificultad sin tratamiento.
Estos animales aprenden a insertar el pene antes de que se forme el
tirabuzón, o la libido puede disminuir de modo que ocurre una erección menos
vigorosa. El pene en tirabuzón se
observa a veces cuando se usan voltajes elevados para la electroeyaculación.
La uretra penil puede abrirse en la superficie ventral
del pene (hipospadias) u en la superficie dorsal (epispadias) e interferir con
la inseminación natural.
El frénulo persistente en los toros jóvenes puede
cortarse con tijeras. El puede
cortarse con tijeras. El pene de
los toros puede ser congénitamente corto.
El toro rara vez presenta difalo.
En todas las especies de animales domésticos puede haber
HERMAFRODITISMO o intersexualidad. El
animal realmente hermafrodita presenta tejido ovárico y testicular.
Esta afección normalmente es bilateral y puede causar anomalías de los
órganos genitales externos. El
hermafrodita más común es, en realidad, un pseudohermafrudita, presentando
ovarios u testículos y anomalías de los genitales externos que se asemejan,
hasta cierto punto, a los del sexo opuesto. El pseuduhermafroditismo es más
frecuentemente observado en cabras y cerdos.
11. APLASIA
UTERINA SEGMENTAL
es e1 trastorno congénito más frecuente del útero, que ocurre en ganado endogámico.
Aunque frecuentemente se conoce con el nombre de ENFERMEDAD DE LA
VAQUILLONA BLANCA este nombre es erróneo ya que el trastorno no tiene
conexión alguna con el color de la capa. La
porción del útero sin abertura externa puede llenarse de líquido lo que causa
una estructura distendida, de tipo cístico. Puede ocurrir aplasia a varios
niveles, incluso en el cuello del útero, de modo que la descripción de la
afección es bastante variable de un animal a otro.
La vagina puede estar afectada en algunos casos y puede llenarse de
mucosidades. Estos animales son estériles
y no existe tratamiento para la afección.
12. CUELLO
UTERINO DOBLE,
éste no es un cuello uterino doble completo sino, más bien,
un os externo doble, con dos canales cervicales que se unen antes de alcanzar el
os interno. Esta afección es
hereditaria, no afecta la fertilidad y, en la mayoría de los casos, se observa
sólo incidentalmente durante un examen genital.
Los conductos císticos de Gartner en el piso de la vagina no tienen
importancia clínica. Rara vez, las
vacas pueden presentar un HIMEN IMPERFORADO que causa acumulación de liquido en
la vagina.
13. FREEMARTIN, es una de las anomalías congénitas
más frecuentes del ganado bovino, una vaquillona gemela de un macho normal.
Más del 90% de estas hembras presentan hipoplasia tan extrema del
aparato genital que el útero y los ovarios pueden observarse solo histológicamente.
La porción anterior de la vagina es hipoplásica, mientras que la vulva y la
porción posterior de la vagina generalmente son normales. El diagnóstico de
freemartinismo, basado en hipoplasia vaginal, puede determinarse en la mayoría
de los casos por un examen vaginal de la ternera, usando el dedo o un espéculo
pequeño adecuado. La fusión de la
circulación placentaria de los gemelos permite el intercambio de células embriónicas
y posiblemente también de hormonas. El
intercambio de células causa una pauta genética doble en los gemelos y esto
puede observarse en la combinación de dos tipos diferentes de sangre en un solo
animal. Esta prueba específica del tipo sanguíneo se encuentra disponible en
las asociaciones de ganado bovino de pura raza y en otros laboratorios.
14. La CONSTRICCIÓN RECTOVAGINAL (CRV) del ganado bovino Jersey
es un defecto genético congénito, que resulta de homozigocidad de un gen
simple autosómico recesivo. El
defecto en las hembras se caracteriza por constricción no elástica en la unión
del ano, recto, vestíbulo y vulva. El
macho revela estenosis anal. Las
vacas afectadas desarrollan distocia severa. Los exámenes rectales son difíciles
de realizar en el ganado afectado. Además, las vacas Jersey afectadas con CRV
corren riesgo de desarrollar, durante la parición, edema de la ubre
frecuentemente seguida de mastitis severa. El flujo sanguínea mamario está
significativamente reducido en las ubres de vacas con CRV durante la parición,
pero hay un aumento significativo de presión sanguínea en la vena epigástrica
superficial craneal.
15. ENFERMEDAD
CISTICA DE LOS OVARIOS:
En las especies de animales domésticos, la enfermedad
cistica de los ovarios es más común en el ganado bovino, especialmente en los
rebaños lecheros, y ocurre esporádicamente en los perros, gatos y cerdos.
A veces se encuentran múltiples fulículos grandes en uno o ambos
ovarios de la yegua, principalmente durante la fase de transición del ciclo
reproductivo, en el otoño. Su aparición, sin embargo, no se acompaña del cuadro clínico
y las aberraciones del comportamiento típicas de la enfermedad del ganado
bovino. Las patólogos distinguen tres tipos de quistes en el ovario bovino:
folicular, lúteo y cuerpo lúteo cístico.
Por el contrario a los otros dos tipos de quistes, los quistes de cuerpo
lúteo aparecen después de la ovulación.
Como éstos se encuentran en animales en ciclo y preñados, sin indicación
de infertilidad, los comentarios hechos acá se limitan a los síndromes de
quistes foliculares y lúteos. Aunque etiológica y patogenéticamente
relacionados, sus diferencias clínicas justifican descripciones separadas.
16. ENFERMEDAD
CISTICA FOLICULAR DE LOS OVARIOS
(Quistes foliculares, folículos cisticos, ninfomanía)
Las manifestaciones del comportamiento y de la conformación
de la enfermedad, así como el cuadro clínico, varían considerablemente.
Todos los signos se relacionan, sin embargo, con las lesiones primarias
focales, es decir, la presencia de quistes de parides finas en el ovario.
En general, la enfermedad afecta principalmente al ganado
bovino lechero, aun que a veces se han observado casos en el ganado bovino de
carne. La enfermedad es más común
entre las familias de ganado bovino y la afección parece ser hereditaria.
El síndrome cística de los ovarios es una enfermedad de la producción,
ligada con la producción elevada de leche.
La incidencia es mayor durante el período de mayor producción, es
decir, la segunda y tercera lactancia. Dentro
de los grupos de una misma edad, la mayoría de los casos ocurren entre la
tercera y octava semana de lactancia, coincidiendo con el período de producción
máxima de leche. La incidencia
comunicada en los rebaños varía del 5 al 25% y es mayor en rebaños
verdaderamente problemáticos.
ETIOLOGÍA
En los rebaños lecheros suecos se ha demostrado una
predisposición hereditaria. Es probable que el ganado bovina lechero en otros
países esté afectada de modo similar. Esta
predisposición es transmitida por la vaca y el toro. La producción elevada aparentemente sirve coma factor
desencadenante. Las observaciones empíricas, basadas en la respuesta al
tratamiento con extracto pituitario de oveja y con gonadotropina coriónica
humana, sugieren que está implicada una deficiencia de hormona luteinizante.
Esto es apoyado por observaciones clínicas de fallo de la ovulación en
animales con tendencia a formar quistes. Hasta hace poco se creía que, el
defecto primario se hallaba en la pituitaria anterior, pero el éxito del
tratamiento con hormona libradora de gonadotropina indica que el problema radica
en el hipotálamo. El mecanismo
mediante el cual el estrés de la producción causa los defectos hipotalámicos
y pituitarios en animales genéticamente predispuestos, es desconocido.
PATOGÉNESIS
Durante el proestro normal, la regresión del cuerpo lúteo
coincide con el desarrollo de un folículo determinado, mientras que el
crecimiento de cualquier folículo adicional es inhibido. En los animales con
enfermedad cística de los ovarios rara vez ocurre ovulación. Además, al no existir el efecto inhibitorio de hormona
luteinizante adecuada, aparecen varios folículos (incluso el que no ovula) y
generalmente se forman quistes múltiples bi o unilateralmente. A simple vista,
los quistes son similares a folículos agrandados, variando en tamaño desde
normal hasta un diámetro de 5 a 6 cm. El tamaño y forma de un ovario afectado
dependen del número y tamaño de los quistes presentes.
El ovario cístico puede causar esteroidogénesis, variando sus productos
de estrógenos a andrógenos. La acción de las diversas hormonas producidas es
responsable de los cambios observados en el tracto genital, así como en la
conformación del cuerpo y el comportamiento general.
SÍNTOMAS
Las alteraciones del comportamiento van desde estro
frecuente, intermitente, con inclinaciones monosexuales exageradas, a
comportamiento similar al de los toros, incluso cubrimiento de otros animales,
coceo del suelo y mugidos. Este comportamiento se acompaña a menudo de
masculinización de la cabeza y cuello. La
relajación de la vulva, perineo y ligamentos pélvicos grandes, que causa
elevación del tronco de la cola, es común en los casos crónicos.
La mayoría de los animales afectados muestran estos signos, pero otros
pueden ser sexualmente plácidos y anestros.
Esta variación se debe a la duración de la enfermedad, la naturaleza de
la hormona secretada por el ovario enfermo y el tiempo de iniciación en relación
a la renovación. El anestro es más
común entre los animales que desarrollan quistes 20 a 50 días después de la
parición, que más tarde. Aparentemente,
la falta de inducción progesterónica antes del primer proestro postpuerperal
es responsable de ello. Durante la
palpación rectal, los ovarios afectados generalmente demuestran tamaño mayor y
forma redondeada y su tamaño varía dependiendo del número y tamaño de los
quistes. Su superficie es lisa y levemente elevada, con fluctuaciones notables,
especialmente cuando los quistes exceden 2,5 a 3 cm de diámetro.
En general, los quistes son múltiples y pueden exceder de 3,5 cm de diámetro.
En aproximadamente el 50% de los casos, ambos ovarios están afectados; en los
casos unilaterales el ovario derecho es afectado algo más frecuentemente que el
izquierdo. Bajo la influencia de hormonas producidas por el ovario cístico,
el útero pasa por cambios palpables que, a su vez, varían con la duración de
la afección cística. Por lo
tanto, durante la primera semana, la pared uterina aparece engrosada y edematosa
como extensión del edema postestral normal. Hacia el final de la semana, la
pared uterina toma una textura similar a una esponja. En los casos crónicos son comunes la atonía y atrofia de la
pared uterina. Menos comúnmente, los cuernos uterinos están notablemente
acortados pero, fuera de ello, se presentan normales a la palpación.
Rara vez ocurre hidrómetra, el útero lleno de líquido, con paredes
sumamente finas.
DIAGNÓSTICO
Los quistes múltiples más grandes son identificados fácilmente
por palpación rectal. La historia,
conformación y cambios uterinos, cuando están presentes, proporcionan
evidencia diagnóstica suplementaria. La apariencia del útero es sumamente
significativa para la diferenciación entre un quiste folicular pequeño único
y un folículo maduro de Graafian. Solamente
la vaca en estro presenta un útero enroscado, sumamente túrgido.
PRONÓSTICO
Desde un punto de vista, la enfermedad responde fácilmente
al tratamiento, sea mecánico (ruptura manual) u hormonal (administración de
hormona luteinizante o de hormona liberadora de gonadotropina).
La ruptura manual, para ser eficaz, debe incluir a todos los quistes.
La tasa de éxito de la ruptura manual, cuando se mide desde el punto de
vista de las concepciones dentro de los 24 días, excede el 50%; el tratamiento
con gonadotropina coriónica humana tiene un éxito algo mayor.
Se ha comunciado una eficacia del 70% para el tratamiento con hormona
liberadora de gonadotropina, pero se han usado criterios diferentes.
Independientemente del tipo de tratamiento, el comportamiento anormal
cesa 3 a 4 días después del tratamiento. Esto se acompaña de retorno de la
conformación normal. Puede
esperarse un estro normal, fértil, 4 a 7 días después de la ruptura manual y
10 a 30 días después del tratamiento hormonal.
Aproximadamente el 30 al 40%, de los casos han sido tratados dos veces y
la mitad de los casos necesita un tercer tratamiento. Casi la mitad de los casos
tratados por tercera vez no responden y siguen refractarios.
Es posible que ocurra la recuperación natural, en realidad, es bastante
común en casos que aparecen durante los primeros 50 días después de la parición.
Eso y la observación de que la autorrecuperación implica la misma
secuencia de acontecimientos que la que ocurre como respuesta al tratamiento
hormonal, sugieren cautela para evaluar la eficiencia terapéutica. Los clientes
deben estar al tanto de que cada caso tratado con éxito es probable que
necesite tratamiento después de la siguiente parición.
Del mismo modo, el tratamiento con éxito fomenta la perpetuación de la
enfermedad en el rebaño si la progenie se usa para reproducción.
TRATAMIENTO
El tratamiento más antiguo es la ruptura manual. Implica
tomar el ovario y aplicar presión moderada con las yemas de los dedos, no con
las puntas, contra la palma hasta que el o los quistes revienten.
Después de conseguir la ruptura, el ovario es comprimido brevemente para
reducir a un mínimo la hemorragia. No
debe ignorarse el peligro potencial de traumatizar el ovario y causar hemorragia
con peritonitis local subsiguiente sino que debe considerarse frente al costo
relativamente bajo del tratamiento hormonal.
El tratamiento hormonal ha estado disponible durante casi
cuatro décadas. La progesterona (o sus análogos) ha sido administrada
parenteralmente y por vía oral a vacas que no respondieron a gonadotropina coriónica
humana o a hormona liberadora de gonadotropina. El tratamiento con progesterona
se continúa durante 10 a 12 días con la esperanza de un estro de retiro
normal; sin embargo, los resultados han sido poco alentadores.
TRATAMIENTO PROFILÁCTICO:
Como la predisposición a la enfermedad es transmitida
por ambos sexos, la erradicación necesitaría que los animales portadores y los
afectados no se reprodujeran, pero esto puede no ser práctico ya que, en rebaños
con incidencia elevada reduciría drásticamente la producción de leche. En
estas circunstancias, el tratamiento, la disposición estricta de la progenie y
la selección cuidadosa de animales de reemplazo pueden proporcionar una solución
práctica.
17. ENFERMEDAD
CISTICA LUTEA DE LOS OVARIOS (Quistes lúteos)
Este tipo de enfermedad cística de los ovarios se
caracteriza por ovarios agrandados que contienen uno o más quistes cuyas
paredes son más gruesas que las de los quistes foliculares debido a un
recubrimiento de tejido lúteo. Constituyen menos del 1% de los ovarios císticos
diagnosticados. La pauta de incidencia es similar a la de los quistes
foliculares.
ETIOLOGÍA
Las causas básicas de quistes lúteos son las mismas que
para los quistes foliculares. Superpuestas a ellas se encuentra la liberación
de hormona luteinizante suficiente como para iniciar pero inadecuada para
completar la luteinización de quistes foliculares.
PATOGÉNESIS
Los quistes lúteos surgen de los quistas foliculares
cuando el proceso de luteinización es detenido durante la recuperación. Estas
detenciones pueden ser espontáneas o como respuesta al tratamiento hormonal.
Los quistes lúteos que surgen espontáneamente tienden a ser individuales y
estar parcialmente cubiertos por estroma ovárico. Por el contrario, los quistes
lúteos múltiples surgen después del tratamiento hormonal inadecuado de los
quistes foliculares múltiples. Como el grado de luteinización varía entre los
quistes, un ovario puede contener uno o varios quistes lúteos conjuntamente con
uno o varios cuerpos amarillos completamente desarrollados.
SÍNTOMAS
Los quistes lúteos se acompañan de conformación y
comportamiento anestro normales. La
palpación rectal revela un útero inactivo, característico de la fase lútea
del ciclo de estro. Los quistes lúteos se reconocen como protuberancias
redondeadas suaves, fluctuantes, que sobresalen de la superficie del ovario.
Pueden aparecen individualmente o conjuntamente con cuerpos amarillos,
uni o bilateralmente. Los quistes lúteos se diferencian de los quistes
foliculares en base a su aspecto anatómico, características palpables del útero
y, hasta cierto punto, en la conformación y comportamiento del cuerpo. Al
tratar de romper manualmente la estructura cística, el quiste folicular explota
bajo presión mínima mientras que los quistes lúteos no pueden romperse sin
aplicar una presión considerable, frecuentemente en exceso a la que se
considera sin peligro. Como ambos tipos de quistes responden al tratamiento con
hormona luteinizante o con hormona liberadora de gonadotropina, la diferenciación
es más significativa académica que prácticamente.
TRATAMIENTO
Las dosis luteolíticas de prostaglandina son los
tratamientos de primera elección. Los quistes lúteos también responden al
tratamiento con gonadotropina coriónica humana y con hormona liberadora de
gonadotropina, que son eficaces en el tratamiento de quiste foliculares; no se
recomienda la ruptura manual.
TRATAMIENTO PROFILÁCTICO:
Las medidas preventivas son comunes a ambos tipos de
quistes (véase más arriba).
18. EXALTEMA
COLTAL EQUINO:
enfermedad venérea viral benigna de los caballos.
ETIOLOGÍA
Y EPIDEMIOLOGÍA
La enfermedad ocurre en el mundo entero, afecta a ambos
sexos y se transmite principalmente por el coito; aunque es raro en caballos que
no ha copulado, es posible la transferencia pasiva por manipulaciones ginecológicas.
La inmunidad es de corta
duración.
SÍNTOMAS
Las yeguas desarrollan, 4 a 8 días después de la cópula,
nódulos rojos múltiples, circulares, de hasta 2 ml de diámetro, en la mucosa
y piel vulvares y en la piel perineal; la mucosa vaginal presenta inflamación.
Las lesiones progresan a vesículas y pústulas que se rompen formando úlceras
coalescentes, de poca profundidad. La
cicatrización, generalmente ocurre a las tres semanas, deja áreas no
pigmentadas, (cicatrices blancas). Las
lesiones del clítoris y vaginas cicatrizan más adelante.
No hay trastornos sistemáticos a menos que haya complicación con
infección bacteriana. Ocurre
lesiones similares en el pene y prepucio de los sementales, los animales
afectados agudamente pueden mostrarse reacios a la cópula.
La fertibilidad no está afectada en ninguno de los
sexos. Rara vez se observan
lesiones extragenitales en los labios y mucosa nasal.
PROLAXIS Y TRATAMIENTO
El tratamiento de los sementales con antibióticos tópicos
durante tres días para combatir la infección secundaria, y el descanso sexual
proporcionan control suficiente para que la cópula procesada en 7 a 10 días.
Las yeguas pueden tratarse con clorhexidina y cremas de cortisona y
antibióticos.
19. METRITIS:
Inflamación de las capas musculares y endometriales del
útero. La metritis aguda casi
siempre ocurre después de una parición anormal.
el factor
predisponente principal es la involución uterina demorada.
Frecuentemente se acompaña de retención de las membranas fetales.
Durante la parición entran la infección, especialmente en asociación
con estrés por por distocia, aborto, enfermedad sistémica concurrente o
desnutrición. Normalmente hay una
descarga fétida desde el útero. En
los animales gravemente afectados, el útero está atónito y en las vacas y
yeguas se pueden acumular varios galones de liquido.
Los signos sistémicos incluyen fiebre, anorexia, depresión y, en las
yeguas, laminitis. El útero puede
estar tumefacto y friable, de modo que debe hacerse el examen con cuidado.
La manipulación del útero por palpación rectal puede causar
perimetritis.
EL TRATAMIENTO
Debe ser sitemático y local, con preparaciones de amplio
espectro. Los tratamientos sistemáticos
incluyen trimetoprima con sufadoxina; tetracilinas, ampicilina.
La evacuación el contenido uterino es esencial antes del tratamiento
local. La oxitocina normalmente es
eficaz dentro de los primeros días de la parición, pero debe usarsen lavados
uterinos con oxitetraciclina.
La metritis no tratada en los animales que sobreviven
puede volverse crónica. En tales
casos, el útero desarrolla una pared gruesa y se vuelve fibroso.
La enfermedad usualmente no afecta el estado general del animal pero los
hace estériles. El pronostico en
cuanto a la eficacia reproductiva es desfavorable.
20. CAMPILOBACTERIOSIS
GENITAL OVINA
Enfermedad infecciosa causada por Campilobacter fétus
subespecie fetus o por C. jeguni, caracterizada por abortos. Las ovejas del área de las Montañas Rocosas de EUA y de
muchas otras partes del mundo son afectadas causando pérdidas económicas
graves.
ETIOLOGÍA Y TRANSMISIÓN:
Ambos microorganismos causan epidemias de abortos en las
ovejas. La ruta de transmisión es
por vía oral. No se ha podido transmitir experimentalmente la enfermedad por vía
venérea. Las ovejas portadoras
probablemente son la fuente más importante de infección por microorganismos
excretados en las heces a partir de infecciones intestinales y de la vesícula
biliar, o en las descargas uterinas, fetos y membranas abortadas.
Los cuervos y las urracas pueden ser reservorios secundarios de infección.
El período de incubación es de 10 a 50 días. Un brote
de campilobacteriosis en un rebaño produce suficiente inmunidad para evitar que
aparezca la enfermedad entre las ovejas expuestas durante por lo menos tres años.
No son raros los brotes repetidos entre ovejas de reemplazo susceptibles. Ovejas
de todas las edades, no expuestas previamente o vacunadas, son susceptibles.
SÍNTOMAS
El síndrome típico es el aborto durante las últimas
ocho semanas de preñez o, en algunos casos, la parición de corderos débiles a
término. La muerte fetal generalmente ocurre 1 a 2 días antes del aborto.
Usualmente no hay indicación de aborto inminente, pero algunas ovejas
pueden mostrar una descarga vaginal previa. la recuperación es rápida y la
fertilidad en estaciones de reproducción subsiguientes generalmente es buena.
A veces el aborto se complica con metritis y muerte de la oveja. La mortalidad en ovejas varia de 0 a 5%.
En los rebaños con experiencia reciente de la enfermedad el aborto puede
limitarse a las ovejas de reemplazo no vacunadas.
Normalmente la incidencia de aborto no excede el 10 al 20%. En algunos
brotes, sin embargo, hasta el 70% de las ovejas pueden perder a sus corderos.
LESIONES
En algunos fetos abortados cerca del término el hígado
muestra focos necróticos grises típicos, de 1 a 3 cm de diámetro. Usualmente
él feto está edematoso y las cavidades corporales contienen un líquido
rojizo. Las membranas fetales también están edematosas y los cotiledones se
presentan pálidos y necróticos. Hay gran variación en las lesiones y es
necesario confirmar bacteriológicamente el diagnóstico.
DIAGNÓSTICO
Un diagnóstico provisional puede hacerse en base a la
historia de difusión del aborto y a las lesiones típicas del feto y la
placenta, confirmándose por demostración microscópica de microorganismos de
Campylobacter típicos en el contenido estomacal de los corderos abortados o por
su aislamiento a partir del contenido estomacal, del hígado, pulmones, o del
liquido placentario. El diagnóstico rápido, generalmente logrado por
demostración del microorganismo por medio de técnicas especiales de coloración,
es necesario para el tratamiento precoz y para proteger al resto de las ovejas
del rebaño. Posteriormente pueden usarse métodos de cultivo para confirmarlo.
Se debe tener cuidado de diferenciar la campilobacteriosis del aborto ovino por
clamidia, ya que este último causa SÍNTOMAS casi idénticos y puede ocurrir
concomitantemente.
TRATAMIENTO Y CONTROL
Las ovejas que sufren aborto deben separarse y adoptarse
prácticas estrictas de higiene, incluso deshacerse de los fetos abortados y de
las descargas asociadas. Si es
posible, las ovejas no afectadas deben ser trasladadas a un área limpia y
proporcionarse alimentos y aguas no contaminados.
Para controlar un brote, las ovejas deben recibir
bacterina y penicilina con dihidroestreptomicina como primer tratamiento,
seguido de antibióticos solamente un día después.
Los abortos generalmente cesan a los 7 a 10 días.
La bacterina es eficaz para control si las ovejas se vacunan poco antes
de la cópula, de nuevo a las 8 semanas, y posteriormente todos los años. En
los rebaños con historia de campilobacteriosis se recomienda que las ovejas de
reemplazo se vacunen al admitirse al rebaño. La alimentación con
clortetraciclina, a razón de 80 mg/oveja/día, durante las primeras 7 a 8
semanas de preñez, reduce la incidencia de abortos y puede ser económica en
algunas situaciones, pero las medidas sanitarias adecuadas son eficaces y más
prácticas.
21.
POSTITIS ULCERANTE Y VULVITIS (Prepucio putrefacto, balanopostitis
enzoótica)
La postitis ulcerante, una enfermedad moderadamente
contagiosa de las ovejas y cabras y, a veces del ganado bovino, se caracteriza
por lesiones ulcerantes con formación de costras en el prepucio de las manchas
y, con menos frecuencia, en los labios de las vulvas de las hembras.
Es común en ovejas y cabras, machos castrados, y, con
menos frecuencia, en las ovejas hembras, la incidencia en las cabras hembras es
desconocida. La incidencia más
elevada se registra en carneros castrados de raza merino y angora.
La postitis se observa también en huelles y, algunas veces en toros.
ETIOLOGÍA
Una combinación de niveles elevados de urea urinaria y
del microorganismos causante, corynebacterium renale, son
necesarios para establecer ulceras. Los
animales alimentados con dietas ricas en proteínas (16 a 18%) produce orina
alcalina que contiene mucha urea (hasta 4%) y el C. renale, un habitante
normal de la piel, puede hidrolizar la urea para producir amoniaco.
EPIDEMIOLOGÍA
Cuando el vellón largo y grueso rodea el prepucio y este
se humedece con la orina elevada de urea y con el microorganismo causante, se
forma el amoniaco y se producen ulceras.
La afección puede transmitirse a los castrados, carneros y ovejas por
medio de materiales infectados provenientes de una ulcera prepulcial o vulvar
externa.
SÍNTOMAS
Se desarrollan ulceras alrededor del orifico del prepucio
(ostitis ulcerante externa) y se forma una costra parda sobre la lesión.
Si la costra se saca rara vez se produce hemorragia, pero si no, se puede
ocluir parcial o totalmente el orifico del prepucio.
En los casos avanzados hay lesiones no solo internas, si no, externas típicas
y agrandamiento y alargado del prepucio debido a oclusión parcial o completa
del orificio prepucial.
La vulvitis ulcerante comienza con inflamación de la
vulva y con encrustación amarillenta en los labios.
La afección puede progresar hasta formar una costra parda y tumefacción,
ulceras y formación de costras en la comisura ventral, clítoris y vagina
posteriores.
Estos casos se acompaña de mal olor formado por orina y
exudados necrótico.
TRATAMIENTO
Desbrindamiento del tejido afectado y aplicación a
intervalos semanales de un ungüento de penicilina, bacteriana o sulfato de
cobre al 5 o 10% Los animales deben
separarse hasta la remisión de los signos clínicos.
Es necesario proceder al tratamiento precoz y separación de los animales
para evitar la postitis ulcerantes internas más graves y debilitantes, que
pueden necesitar tratamiento quirúrgico.
ENFERMEDADES
MISCELANEAS DE LA UBRE BOVINA
22. MASTITIS
Inflamación de la glándula mamaria casi siempre causada
por infección con patógenos bacterianos o micóticos. Los factores que predisponen a la infección dentro de la glándula
son poca higiene durante el ordeño, máquinas de ordeño defectuosas, manejo
erróneo del ordeño, lesiones en las tetillas y poblaciones de patógenos en el
medio ambiente.
Los cuatro signos clínicos de mastitis son:
·
Peraguda:
en que la tumefacción, calor, dolor y secreción anormal
de la glándula se acompaña de fiebre y otros signos de trastornos sistémicos
como depresión notable, pulso débil y rápido, ojos hundidos, debilidad y
anorexia completa.
·
Aguda:
en que los cambios en la glándula son similares a las mencionadas antes
pero la fiebre y depresión son leves a moderadas.
·
Subaguda:
en que no hay cambios sistémicos y los cambios en la glándula
y secreción son menos notables.
·
Subclínicas:
en que la reacción inflamatoria dentro de la glándula
se descubre solamente por medio de pruebas como la prueba de Mastitis
California, la prueba de Mastitis Wisconsin, la prueba de Whiteside y el
recuento celular electrónico que se usa a intervalos para descubrir un recuento
leucocitario persistentemente elevado en la leche.
Los cambios en la secreción pueden variar desde un
producto levemente acuoso, con algunas motas (como en la mastitis estafilocócica
subaguda), a un producto muy acuoso o seroso con coágulos amarillos grandes
(como en la mastitis estreptocócica, estafilocócica o micoplasmamente
peraguda), a un producto acuoso y parduzco con motas harinosas finas (como en la
mastitis coliforme o micoplasmamente).
En el caso de la mastitis crónica severa, la glándula afectada pierde
gradualmente su capacidad productiva y puede atrofiarse y desarrollar lentamente
abscesos nodulares firmes o masas similares a granulomas dentro del perénquima.
Los patógenos bacterianos más comunes (aproximadamente en el orden
decreciente de frecuencia) son: staphylococcus
aureus, estreptococcus agalactiap, otros estreptococos y
microorganismos coliformes. La
mastitis puede estar asociada con infección por otros muchos microorganismos,
incluso corynebacterium pyogenesis, pseudomonas aeroginosa,
nocrodia asteroides, elostridium perfringens,
especies de mycobacterium, micoplasma y pasteunella,
levaduras y especies de prototheca.
La mastitis es una enfermedad muy importante de la cual son victimas
especialmente las vacas, cabras, ovejas, marranas, yeguas, gatas, perras.
TRATAMIENTO
Penicilina, sistematico y local, esta enfermedad es muy
común en nuestros hatos lecheros y para un mejor control es necesario tener en
cuenta las medidas higienicas durante el ordeño y el interes y conciencia de
ganadero ante su importancia.
23. ACNE
DE LA UBRE:
Enfermedad de las vacas lecheras caracterizada por
ocurrencia de pústulas en la piel de la ubre y tetillas, a menudo en la urea
cerca de la base de la tetilla. Tiene tendencia a contagiarse en algunos rebaños.
Normalmente se pueden aislar estafilococos desde las pústulas. Un factor
predisponente puede ser el "roce" excesivo de 1a tetilla con la copa
durante el ordeño, asociado con un intervalo prolongado entre el cese del flujo
de leche y el retiro de la copa de la tetilla. Se debe cortar el pelo alrededor
del área afectada y la piel debe lavarse a fondo con clorhexidina (5.000 ppm) o
yodóforo (10.000 ppm) y aplicarse un ungüento antibacteriano como clorhexidina
o sulfatiazol dos veces al día después del ordeño. El uso de soluciones de
yodóforo o clorhexidina como lavados de la ubre y para sumergir las tetillas
después del ordeño ayuda a impedir el contagio de la enfermedad.
24. MAMILITIS
ULCERANTE BOVINA:
Afección ulcerante severa de las tetillas de vacas
lecheras, que puede ocurrir en forma de brotes y resultar en pérdida notable de
producción de leche e incidencia elevada de mastitis secundaria. Inicialmente comunicada en Gran Bretaña, también ocurre en
otros países, incluso EUA. Es
causada por el herpesvirus bovino 2, que es el mismo que la cepa Allerton de los
virus grupo II de la enfermedad cutánea nodular.
Las lesiones comienzan como una o más placas engrosadas,
de tamaño variable, en la piel de una o más tetillas.
Rápidamente ocurre vesiculación dentro de estas placas y la superficie
se desprende dejando un área ulcerada en carne viva, que se cubre con una
costra oscura, pardo negruzca. Las costras tienden a partirse y sangrar,
especialmente si se trata de ordeñar al animal. En algunos casos, está afectada una gran proporción de la
pared de la tetilla y a menudo la afección se extiende al orificio de la
tetilla, predisponiendo a la mastitis y obstrucción del canal de ordeño. En
las primeras etapas de las lesiones, antes de que la vesiculación sea notable,
pueden observarse inclusiones intranucleares en las células de la dermis. La
enfermedad es más severa en las vacas que han parido recientemente,
especialmente las que presentaron edema de la ubre. Las lesiones severas pueden necesitar varias semanas para
cicatrizar.
El diagnóstico se basa en los signos y se confirma por
histopatología o aislamiento del virus a partir de lesinnes iniciales. Los títulos
séricos de neutralización de virus se elevan rápidamente y la primera muestra
debe tomarse muy pronto en el curso de la enfermedad.
Las vacas afectadas deben aislarse y separarse los
utensilios de ordeño que se usen en ellas.
Puede ser necesario usar cánulas para extraer la leche.
Los ungüentos antisépticos emolientes, usados después
del ordeño, pueden producir el traumatismo y hemorragia subsiguientes Y las
infecciones bacterianas secundarias. Debe considerarse el uso de infusiones
profilácticas para mastitis si está afectado el orificio de la tetilla.
Las soluciones de yodóforo (1:320 V/V) pueden ser útiles como
desinfectantes de la tetilla y ubre, para ayudar al control en los rebaños
infectados.
25. ENFERMEDADES
TRAUMÁTICAS:
Las heridas superficiales de la ubre y tetillas deben limpiarse con soluciones
antisépticas adecuadas y tratarse como heridas abiertas con aplicación
frecuente de polvos o rociados antisépticos.
Si están afectadas las tetillas, el uso de cinta adhesiva puede acelerar
la cicatrización. Las heridas que afectan el orificio de la tetilla deben
tratarse con cremas antisépticas y vendarse dos veces al día para evitar
infecciones de la ubre. La hemorragia severa, que necesita compresión rápida y
ligación, puede ser causada por heridas que afectan una vena láctea grande.
Las heridas más profundas de la ubre y tetillas deben ser limpiadas rápidamente
(dentro de las 6 horas) y suturadas bajo anestesia local tranquilizando física
o químicamente para promover la cicatrización inmediata. Cuando la herida
afecta la cisterna, puede ser necesario insertar una cánula autorretentiva, con
tapón extraíble, dentro de la tetilla, dentro de las primeras 24 horas para
evitar que la leche se pierda a través de la herida (lo que demoraría o
impediría la cicatrización) y para facilitar el ordeño.
El cuidado posterior debe incluir infusión del cuarto de ubre afectado
con preparaciones antisépticas y mantenimiento de niveles elevados de antibióticos
en sangre con tratamiento parenteral, especialmente para heridas profundas de la
ubre.
Las fistulas permanentes dentro de la tetilla o
cisternas glandulares se reparan mejor cuando la vaca está seca haciendo una
incisión elíptica alrededor de la fístula y suturando.
Las grietas y fisuras de las tetillas pueden
ocurrir por exposición de las tetillas a lavado y secado frecuente, vientos húmedos
fríos o soluciones irritantes. En algunos países puede ocurrir simultáneamente
resquebrajado de las tetillas y pseudoviruelas
dando lugar a lesiones severas. Ambas afecciones pueden tratarse con ungüentos
antisépticos para la ubre, como los que contienen clorhexidrina o yodófuro.
Las soluciones para sumergir a 1as tetillas conteniendo a este último y 5 a 10%
de glicerina, aplicadas después del ordeño, pueden ayudar a impedir el
resquebrajado y ayudar a controlar la mastitis.
Las contusiones y hematomas de la ubre y tetillas
causan tumefacciones dolorosas y frecuentemente resultan en leche sanguinolenta.
También pueden causar estenosis temporal del canal o del orificio de la
tetilla. La aplicación de
compresas frías a intervalos regulares durante varios días, seguidas de
aplicaciones o compresas calientes y masajes suaves, pueden acelerara la
resolución de la tumefacción. En estas condiciones, la máquina de ordeño
debe ser reemplazada por ordeñado suave a mano hasta recuperación completa. En
alguna ocasión los hematomas grandes pueden interferir con la circulación de
sangre en la piel de la ubre y causar necrosis e infección. Los hematomas no
deben ser punzados o drenados a menos que se infecten.
La leche sanguinolenta se observa con frecuencia después de la parición,
cuando la ubre generalmente está muy congestionada y edematosa así como después
de traumatismo de la ubre (véase más arriba). Esta afección se observa con más
frecuencia durante las pariciones primera a tercera. La mayoría de las vacas
con leche sanguinolenta se recuperan sin necesidad de tratamiento en 4 a 14 días
siempre que la glándula se ordeñe regularmente.
Los abscesos de la ubre pueden ser secundarios a
heridas mastitis avanzada, hematomas infectados o contusiones severas. Estos
abscesos, si son crónicas y están cerca de la superficie, deben perforarse y
drenarse. La lesión debe empacarse durante 2 días con gasa que contenga un
agente antirritante (por ejemplo, una solución alcohólica de yodo al 2,5%) y
lavarse diariamente después con una solución antiséptica.
La estenosis de la tetilla se caracteriza por
adelgazamiento notable del orificio o canal de la tetilla (o de ambos) y se
observa a veces como estado congénito que afecta a todas las tetillas, lo que
dificulta mucho el ordeño. Más a menudo, sin embargo, es el resultado de una
contusión o lesión de la tetilla, que causa tumefacción o formación dc un coágulo
sanguíneo o costra, lo que da lugar a constricción aguda.
En estos casos está indicado el tratamiento conservador, como et
mencionado para las heridas y contusiones.
El uso de la máquina de ordeño debe suspenderse temporalmente y
procederse a ordeñar las tetillas afectadas a mano. En algunos casos puede
usarse una cánula de tetilla sujetándola en el lugar con una cinta adhesiva,
tomando las precauciones asépticas apropiadas para extraer la leche. Muchos
casos agudos de estenosís progresan a la forma más crónica, caracterizada por
engrosamiento fibroso del forro del canal y de los tejidos del esfínter,
especialmente si está presente una lesión dentro o
alrededor del orificio de la tetilla. En estos casos crónicos, la
intervención quirúrgica puede, a veces, corregir la estenosis.
Todas las lesiones de las tetillas o los procedimientos quirúrgicos en
este lugar deben real izarse con cuidado para evitar la infección. Las
infusiones antibióticas profilácticas del cuarto están indicadas en todos los
procedimientos quirúrgicos o heridas que afectan las tetillas o sus orificios.
Los trastornos de la tetilla en “araña” y el “punto negro” o “costra
negra” pueden causar necrosis, formación de costras y engrosamiento fibroso
del orificio y esfínter de la tetilla, pudiendo dar lugar a estenosis (como
antes). Estos trastornos a menudo responden a la aplicación regular de ungüentos
antibióticos corticosteroides durante las primeras etapas.
La obstrucción completa de la tetilla es causada
por los mismos factores que la estenosis o por obstrucción membranosa congénita.
El tratamiento es similar al indicado para estenosis pero el pronóstico
normalmente es más reservado. A veces, si la lesión es suficientemente severa,
el ordeño del cuarto debe suspenderse durante todo el resto del período de
producción de leche o permanentemente. En
ocasiones, las obstrucciones de las tetillas pueden deberse a cuerpos amiláceos,
coágulos sanguíneos firmes, tumores pedunculados pequeños del forro de la
tetilla o cuerpos extraños, como dilatadores de tetilla en la cisterna, que
causan una obstrucción intermitente del orificio interno de la tetilla.
Estos pueden quitarse por masaje o por dilatación o incisión del
orificio y extracción del objeto con pinzas finas.
El término "goteantes" se refiere a
vacas con tetillas que pierden leche continuamente o después del estímulo
causante la baja de la leche. Estos
animales generalmente han sufrido una lesión severa de la tetilla o presentan
un canal grande de excreción. En general, poco es lo que se puede hacer para
corregir satisfactoriamente este trastorno. Se ha tenido éxito limitado con la
inyección de pequeñas cantidades de solución de Lugol alrededor del esfínter
de la tetilla con una jeringa intradérmica, con la cauterización del orificio
externo de la tetilla o su extremo, o con la corrección quirúrgica.
Las eversiones y crecimientos vegetativos del
orificio externo de la tetilla pueden deberse al uso de una máquina ordeñadora
con vacío excesivo, a dejar la máquina conectada a la vaca por un período
extenso en cada ordeño o a pulsación ineficaz.
La leche residual en el sitio de las lesiones vegetativas después del
ordeño fomenta el crecimiento bacteriano en el orificio externo de la tetilla,
un estado indeseable que frecuentemente resulta en el desarrollo de infección
local, úlceras ("costra negra") y mastitis.
Los cuartos "ciegos" o que no funcionan generalmente son el resultado de una infección severa que puede ocurrir c n la vaca seca o lactante o en 1a vaquillona, debido a chupado por otras vaquillonas o por terneros. Si se trata, la infección puede vencerse y los cuartos producirán leche satisfactoriamente durante la siguiente lactancia, si la fibrosis no es extensa. Los cuartos ciegos, que todavía contienen una pequeña cantidad de pus, pueden secarse permanentemente por inyección de solución de nitrato de plata al 3% (30 a 50 ml). en ocasiones raras, los cuartos ciegos o no funcionales deben ser de carácter congénito.
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