Los jóvenes estaban presenciando un video, como lo hacían justo antes de
cualquier misión.
-Como se habrán dado cuenta - decía la dama presente, conocida como Manx -
existe hace ya un largo tiempo, una red de prostitución, los autores de
esto, Kagetori Deiji y Tasawa Zyun, mandan a sus hombres a secuestrar a
chiquillas que andan por las calles, a altas horas de la noche, por este
sector, y siempre en los mismos días de la semana, donde más jóvenes salen
-Pero si buscan siempre los mismos días, entonces ¿porqué nadie los ha
detenido?- pregunta con el ceño fruncido un jóven rubio y con gafas
-Eso es porque se han encargado de arreglar todo, las chiquillas
desaparecen tres o cuatro días, y después son devueltas a la calle, y en
el lapso de tiempo que las tienen, las drogan y logran hacer su trabajo
sucio, no logrando alarmar tanto a la policía- responde la pelirroja-
además de todo, siempre cambian de ubicación, y los hemos logrado ubicar,
pero no duden que en dos días más no estarán ahí, espero que logren
eliminar a los autores de estas obras
-Creo que no hay mucho trabajo para mí, entonces...- dijo Omi
-Aquí todos tendrán algo que hacer, no te preocupes por eso - decía la
pelirroja con una sonrisa burlona, mientras salía de la habitación
-Creo que es verdad lo que dice Manx, Omi, aquí nadie sobrará- decía Ken
mientras leía el informe que le habían entregado recientemente, y casi
dejando que salieran carcajadas de su boca.
El más joven leyó cuidadosamente el archivo, tomando una idea de lo que
sus compañeros querían que hiciera
-¡No tengo porque hacer esto! -exclamó el más joven enojado- ¡podría
hacerlo cualquier persona!, ¿porqué a mi?
- Pero, ya sabes que te necesitamos, si no te diste cuenta Manx igual dijo
que necesitaríamos un señuelo, y un acompañante, tendremos que trabajar
todos en esta misión- respondio Ken, tratando de convencer al menor-
además que tu eres el más adecuado... imagínate a Yohji, o a Aya vestido
de mujer! son muy altos y gruesos, definitivamente no parecerían
mujeres...
-Bueno, y ¿que hay de ti?-pregunta el menor esperanzado
-¿Yo? ¡como se te ocurre! ¿tu crees que alguien va a creer que soy mujer?
por favor Omi, enfrenta esto, ¡eres el único!
-Omi, no te vas a ver tan mal ¡es sólo una vez!- animaba el rubio- mira,
¡hasta te dejó ropa! - decía mirando "profundamente" una mini negra de
cuero y MUY apretada, y una polerita diminuta, además de un bolso con
maquillaje, y un bolso con pelucas y perfumes entre otras cosas.
-Omi, sólo hazlo, estamos perdiendo tiempo - decía el pelirrojo desde una
orilla de la habitación
-¿tu igual Aya? pense que por lo menos tú me apoyabas...
-Ya, ya, sólo metete al baño y cambiate, quiero ver como te queda eso, y
si no, tendremos que conseguir algo más...-decía el rubio a la vez que
empujaba al menor dentro del baño- y si tienes problemas sólo dime y te
ayudo
El rubio recibe miradas extrañas de sus dos compañeros
-hey! sólo intentaba ayudar - tratando de excusarse
Cinco minutos después todo esperaban impacientes afuera....
-Omi, estás vivo, ne?-preguntaba preocupado Ken
-Si, si, estoy aquí, sólo estoy teniendo algunos pequeños problemas...-se
oyó desde adentro la voz afligida
Dos minutos más...
-Oi, sólo era ponerte la ropa, nadie te esta diciendo que te maquilles ni
nada por el estilo...-comentó el rubio
-Ahora sé porque las mujeres de demoran tanto...listo, por fin!-se oía una
voz triunfante desde adentro del cuarto
-entonces sal de ahí- ordenó Aya impaciente
-Oi! ni loco salgo de aquí!- decía el chico temeroso de ser presa de
burlas
-Vamos, no es tanto- dijo Ken
-Tu no estas usando esto, asi que mejor no opines -decía enfadado Omi
-Sal de ahí, o derribo la condenada puerta- decía con tono frío Aya
-Demo... es que me veo ridículo!, no quiero que rían de mí...
-Nadie se va a reir, y el que lo haga, ya me las va a pagar, ahora sale
La puerta del baño de estaba abriendo lentamente. Se asomó una pequeña
cabeza, hasta ahí, todo se veía normal, estaba la cabeza de Omi intacta,
claro, sin el jockey y se notaba a kilómetros que el joven estaba más rojo
que los tomates maduros. Se abrió otro poco más la puerta, dejando ver un
brazo, un brazo desnudo. El joven se decidió. Finalmente toda la puerta se
abrió, dejando un par de bocas abiertas, además de unos cuantos ojos
sorprendidos.
-Wow...-fue todo lo que pudo decir Ken en esos momentos
El chico se veía totalmente distinto, se había puesto unas pantys negras
que hacian juego con la mini en miniatura, una pequeña polera apretada y
para hacerlo más creíble, se había puesto un sostén con relleno.
-.....- hasta el ya casi inexpresivo Aya mostraba un poco de asombro, algo
no acostumbrado
- Ejem...por lo menos parecen reales...-decía Yohji en un tono consolador
al menor- ¿puedo tocarlos?- preguntó con unos grandes ojos
-Oi! mientras estan acá, ni te atrevas....-le respondió con verguenza Omi
-¿no crees que está demasiado provocativo?-preguntó dudoso Ken - es decir,
podrías ponerte algo menos escotado...-concluyó con un tono protector
-no había nada más en el bolso...
-bueno, no importa, hoy día mismo saldremos, ya entrada la noche- dijo el
pelirrojo
-entonces, ¿qué te parece Omi, si te invitó a un club antes de la
misión?-decía Yohji- te va a servir para relajarte, y además te puedo dar
algunos consejos...
-pero ¿vestido de mujer?
-claro, y después hacemos lo que tenemos que hacer-concluyó el rubio
-será pues...-decía en tono aburrido la víctima en el caso, mientras se
metía otra vez en el baño, para quitarse todo
-espera, quiero ver algo
-¿qué pasa Yohji? - en cuanto el menor se volteo, Yohji aprovechó y puso
su mano sobre el "pecho" de Omi
-pervertido!- gritó de inmediato, tratando de cubrirse con lo brazos y con
una coloración roja en su cara
-mmmmm, son como de verdad...- meditó el atacante y satisfecho se retiró
tarareando una canción
Omi sólo atinó a entrar rápidamente al baño, mientras Ken soltaba
carcajadas, y a Aya parecía causarle gracia lo sucedido
-maldición... casi se me sale el corazón...-suspiro desde adentro el joven-
sé que no debería sentir esto, pero es inevitable...por lo menos algo
bueno de esto sacaré- murmuraba, pensando en la cita prometida por el
rubio
Después de un rato Omi ya estaba abajo, todavía apenado, pero ya listo
para volver a su trabajo diario. Como siempre, cuando bajó al primer piso,
donde se encontraba la florería, estaba repleto de jovencitas que lo único
que querían era molestar a los jóvenes presentes. No habían tantas, ya que
cuando se llenaba más era cuando estaban los cuatro, y en ese momento Aya
no estaba, lo que sacaba una buena cantidad de "admiradoras", aunque aún
seguían siendo una cantidad considerable.
-Mmmmmm, que bien que huelen estas, tienen un aroma suave - comentó una
joven que había llegado recién a la tienda
-Ahhh, claro, esas flores son-- fue interrumpido por la chica- estoy
buscando a Omi-kun, ¿lo podrías llamar?-preguntó la joven con un tono de
fastidio
-Ouka-chan, Omi debe estar adentro, buscalo por ti misma- decía enojado el
rubio
-Omi-kun!!!-gritaba Ouka para llamar la atención de Omi
-Ahhh, emmm... Ohayou Ouka-chan -
-Omi-kun!, que bueno que te encontré, me gustaría llevar unas flores
para...- el joven no la escuchaba, estaba pensando en su misión, estaba un
poco distraído desde esa mañana, desde que había aceptado sus
sentimientos, y necesitaba a alguien que lo comprendiera, que lo apoyara,
que nunca lo abandonara, como ya lo habian hecho antes
Desde otro extremo de la tienda, dos jovenes conversaban
-Esa chica nunca me ha caído muy bien
-A mi me parece una buena chica...-le respondio el más joven
-Es muy... no sé- decía mientras miraba con recelo a la joven - por mí, y
le hubiera dicho que Omi no estaba...
-Déjala, es una chica enamorada - comentó comprensivamente el otro
-Si, si, claro- dijo con sarcasmo el rubio
-Hey! parece que no te levantaste muy bien esta mañana...
-Ya te dije, la chica me descompone
-Bueno, si tu lo dices...-decia Ken mientras se alejaba con una maceta
Capítulo 2
Aquí está mi primer capítulo de mi nueva obra (claro si es que se puede
llamar así...)^^U
Les advierto que más adelante habrá drama, angustia y lime, ahhh, y espero
y dejen sus comentarios!
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