Cazadores Blancos: Writer's Corner

Otoño Dulce

por orionpax

Disclaimer:  Weiß Kreuz © Koyasu Takehito and Project Weiß.

 

Gleenmour

 

Pareja AyaxOmi

 -Diablos, hace mucho frío- se quejó un Ken tratando de frotar las manos sin ningún éxito.

-Esto te pasa porque bebiste gaseosa con hielo-  ¬_¬ replicó Omi esperando a Aya y a Youji, quienes estaban en el supermercado comprando comida.

-¡Es que tenia sed!- >.<!!!!  Ken decidió salir del van y puso las manos sobre el motor.- Eh, aquí vienen.

Aya regreso´ con Youji, ambos cargaban unas bolsas de compras y Ken abrió la parte de atrás del van.

En cuanto todos ocuparon sus respectivos puestos, Aya prendió el motor y arrancó dejando las marcas de las llantas en el andén.

-Disculpe pero,¿se puede saber a donde vamos?- inquirió tímidamente Omi al silencioso líder, pues con él podía suceder cualquier cosa.

Youji abrió la guantera y abrió un enorme mapa, y lo puso sobre sus piernas. De vez en cuando decía “Hum” o “¿Dónde te metiste?”.

Youji:-¡Aja´! ¡Aquí está! – n_n exclamó triunfante al señalar una diminuta mancha café. – Iremos a Aomori, a descansar.

Omi:-Es muy lejos…..-titubeo´ al ver la enorme distancia que lo separaba de Tokio. –Y…. ¿en dónde nos hospedaremos?

-¿Cómo se llama el lugar al que íbamos? ¿Grentou?- Youji se volvió hacia Aya.

Antes de contestar, Aya gruñó poniendo los ojos en blanco.

-Gleenmour.

Omi se sentó de repente sin decir nada. Ken estaba escarbando algo en uno de los maletines.

Ken:-Oigan, miren lo que encontré.-en sus manos tenia una pistola de aspecto raro. En el cañón tenia puesto una enorme ballesta con una mini bazuca- ¿Qué es esto?

-Una nueva arma que inventé…- contestó Omi bastante azorado.

Ken:-Caray, nunca dejas de sorprenderme.- abrió la ventana y se puso a jugar a apuntar- Es muy ligera y está muy bien ensamblada…- Ken miro un pequeño botón de color azul justo al lado del cañón- Me pregunto para que será eso – puso el dedo en el botón azul.

-No lo to….- comenzó Omi.

Demasiado tarde. Ken presionó el botón azul y…¡¡¡FIIUUMMM!!! Un pequeño cohete salió acompañado de una densa humareda que atravesó el aire y fue a dar a un depósito de basura que luego salió volando a unos cincuenta metros de altura….

-¡Santa cachucha y plátanos! – O_O!!!! murmuró Ken quien estaba tendido en el suelo de la van, aun sosteniendo en una mano el arma.

-Bien hecho.- exclamó Youji, bastante enfadado- Primer día de vacaciones y algo explota >.<!!!.  

-¿¿¿¡¡¡¡Eeeehhhh????!!!!!!-gritó Ken tan alto que podría escuchar hasta China- ¡¡Échele la culpa a Omi-kun, fue él quien creó esta cosa!!

-¿¿¡¡Y quién estaba jugando con la pistola??!!- gritó Omi, esta vez rojo de furia.

-¡¡¡YA CÁLLENSE!!! – gritó Aya por encima del barullo de la pelea >.<!!!.

Los dos se callaron inmediatamente. No les convenía poner de mal humor al líder, porque tendría que ver estos temibles ojos violetas como cuchillas, capaces de temblar a uno hasta los tuétanos.

-No es mi culpa de que seas tan estu’pido- musitó Omi mirando el suelo.

-¿Qué dijiste?-protesto´ Ken volviendo a enfrentar.

-Me oíste – replico Omi con cierto descaro.

Ken:-¡Te golpeare´!

Omi:-¿Ah, si?

Ken:-¡Si!

Omi apretó los puños.

Omi:-Y yo te enviare´ a África de un solo golpe.

Ken:-¿Si? Demuéstrame.

Omi:-Venga, tengo peleas de buena gana.

Un gruñido amenazante lo hizo detenerse y ambos miraron de reojo. Youji trataba de mantenerse lejos de Aya. A juzgar por el comportamiento de Youji, habían metido la pata. Aya miró de reojo y los dos pudieron ver que echaba fuego por los ojos. La mirada asesina bastaba para silenciar cualquier intento de protesta. Los dos se sentaron lentamente, eso si con la vista clavada en el suelo. Nadie habló en todo el trayecto…. Unas manos sacudieron a Omi de su pesado sueño. Omi abrió lentamente los ojos  y en un esfuerzo por sacudir el sueño, su cabeza chocó contra la ventana.

Omi:-¡Auch!-se agarró la cabeza al mismo tiempo que un penetrante dolor le atravesaba la zona dolorida.

-Ya llegamos- la fría voz de Aya le llegó a él  como un viento helado.

-¿Ah? –Omi salió del van y vio´ la playa verdusca chapoteando frente a él.

Youji: -Llegamos.

Omi se quedó viendo las oscuras ventanas de una mansión que tenia aspecto de un castillo gótico, y sin embargo aterrador. Incluso a pesar del día de la tarde, un escalofrío le recorrió espalda.

-¿De quién tuvo la idea de venir a este horroroso sitio? O_O!!!!

-Yo- ^_^ Youji guiño´ un ojo.- Buen lugar para descansar a pesar de que no es muy bonito, ¿no es cierto, Ken?

-Es aterrador…- Ken se apartaba como que miraba una enorme víbora dispuesta a atacar.

-Me da escalofríos.- Omi dio´ dos pasos atrás. -¿No hay otro sitio en donde podamos hospedarnos?

-No es muy bonito por fuera, pero tal vez podamos divertirnos –alguien le susurró suavemente en el oído de Omi ¬¬.

El más joven del WeiB, se volvió y se sorprendió al ver quien le hablaba. Era Aya. El pelirrojo le tendió su maletín que era el más pesado. A regañadientes, Omi y los demás entraron a la lúgubre  mansión. Ken tocó el timbre. Silencio. Luego un sonido muy profundo como el de un tren acercándose, solo que era inhumano y sobrecogedor. Ken y Omi corrieron a ocultarse detrás de los mayores.

-¿A eso le llamas un hotel?- Aya se volvió fastidiado a Youji ¬_¬???.

Antes de que Youji abriera la boca, la puerta se abrió con un crujido.

Una persona con especto cansado y estricto lo atendió. La voz se escuchó gutural y tan frío como la de Aya.

-¿Desean algo?

-Eh…..-Youji se había quedado sin habla. En su lugar había pensado ver a una hermosa empleada y en vez de eso solo había una mujer madura con el pelo gris, gorda a no más poder, sus ojos tan grises como el cielo tormentoso, y sin nada de calidez- Señora, somos los turistas, pasamos a quedar tres días aquí………

-Oh, si, pasen por favor. –la señora se hizo a un lado.

Omi y Ken fueron los últimos en pasar, no sin un leve escalofrío recorriendo las espaldas al sentir la fría mirada de la señora.

La señora lo llevó a un amplio corredor con cuatro habitaciones igualmente grandes con baño propio, escritorio, unas ventanas enormes y dos televisores….

-¡Guau!- exclamó Omi sonriendo- No me voy a quejarme después de todo. Puso su maletín en el escritorio y comenzó a explorar.

De reojo, vio´ unos ojos violetas que lo estaba espiando. Parpadeo´ y, los ojos ya no estaban. Omi se rascó la cabeza y se volvió a mirar por una de las enormes ventanas observando la playa verdusca. Miró atentamente el cielo gris casi blanco y vio caer uno o dos truenos. Se sentó en la polvorienta cama y saco´ el PC. Llevaba un buen rato cuando alguien tocó a la puerta. Omi alzo´ la vista.

-¿Quién es?

-Soy yo, Youji. Es hora de almorzar.

-Justo cuando se estaba poniendo bueno…..- u_u!!!!

Apagó la computadora y bajó las escaleras junto con los tres. Vieron una sala muy, muy grande que no se veía el techo debido a la poca luz que recibía. En el centro había una larga mesa con la comida dispuesta y velas en filas. A Omi y a Ken se le hicieron agua la boca al ver la comida suculenta y se abalanzaron hacia ella, pero una tos de Aya lo hizo detener en seco. Debían guardar su comportamiento. No tuvieron más remedio que esperar. T_T!!!  Cuando se terminó la ceremonia comenzaron a comer con  mucho apetito. Youji y Aya lo miraban con los ojos muy abiertos, pero no dijeron nada. Al terminar la cena, la señora le aviso que fuera a pasear por los alrededores cuando hayan descansado bien. Al terminar el paseo, a Youji le dolían las piernas de tanto caminar y a Omi le recorría un escalofrío cada vez que veía el retrato de una dama antigua, pero tenia en sus ojos un cierto resplandor que lo atemorizaba y a la vez era muy incomodo. Youji sugirió que prefería salir en vez de quedar aprisionado aquí. Ken se puso de acuerdo, y fue a buscar su chaqueta. Aya se mostró reticente y Omi alegó que iba  a jugar con el PC. Youji protesto´.

-Hombre, debes dejar esta manía de computadoras. Afuera nos esperan aventuras, diversiones, que se´ yo….

-Youji, me encantaría ir contigo, pero no puedo, porque va a llover.

-¿En serio?- Youji alzo´ las cejas, sorprendido de la respuesta de Omi.

-¿Vienes Omi?-Ken había regresado tan rápido, en su mano había una revista de tour.

Youji:-No quiere venir.

Ken:-¿Eh? ¿Por qué no?

Youji: ¬_¬ -Es un aguafiestas.

Omi: -_-!!! Gracioso.

Ken: -Bueno, entonces vamonos.

Youji: - Espera un momento- dio un paso al frente-Puedes quedarte  aquí por ahora, pero mañana nos acompañas a la playa.

Omi:- Pero….

Youji:- Sin peros.  En las vacaciones hay que relajar y si te veo pegado a la computadora, tirare´ todo lo referente a la computadora, ¿entendido? Las vacaciones hay mucho para ver, oler, tocar-a Youji se le veían las estrellitas en los ojos y los tres sabían lo qué iba a venir a continuación- ¡Y seducir a cuantas mujeres hermosas nos encontremos en el camino!

Omi: -_-u!!!!  Pensando: Ooohh, Youji con unas de las ideas locas sobre las mujeres- De acuerdo, lo pensare´.

Youji:-No piense, solo vamonos.

Omi:-Va a llover y no quiero salir, pero te prometo que mañana “si” iré…- dijo resaltando estas dos ultimas frases-con tal de que no toques mi PC….

En este instante, un poderoso trueno  lo hizo sobresaltar a los cuatro. Y comenzó a caer agua con algunos granizos.

Youji:>_< Demonios…

Ken: >_< No importa, vamonos. Adiós Omi.

Youji: No te metas al Internet, recuérdalo.

Omi: -_-!!! De acuerdo, de acuerdo… justo cuando pensaba navegar…pensó.

Ken y Youji salieron casi corriendo a abrir el van en medio de la lluvia y lograron meterse a pesar de algunas pequeñas heridas en las manos debido a los granizos. Omi y Aya escucharon los gritos acalorados dentro de la camioneta. Supusieron que estaban tratando de buscar las llaves. La camioneta se prendió y se perdió entre la violenta lluvia de granizo. Omi estaba mirando el lugar donde desaparecieron y no se percató de la silenciosa presencia de Aya. Lo miró. El pelirrojo le devolvió la mirada. Omi apartó la vista, avergonzado. Quería evitar a toda costa estos hermosos ojos violetas pero fríos como el hielo que parecían mirar a través de él.

Aya:-¿Por qué no te fuiste con ellos?

Omi:-Primero que todo, no me gusta las lluvias de granizo  y no tenia ganas de salir…..Además ya son las cinco…es tarde ya.

-Mmmm…Aya se quedó mirando al suelo pensativo.

Hubo un breve silencio en que Omi se obligó a mirar la tormentosa lluvia, pero la presencia de Aya la hacía estremecer y cohibido. Y en cuanto a Aya, le encantaba contemplar el pequeño y delgado cuerpo de su compañero. Quería saber como era tocar la piel tersa e intocable, si sus labios eran tiernos y dulces. Haría todo lo que fuese por poseerlo en este mismo instante.

Aya:-¿Qué piensas hacer Omi?

Omi:-No lo se´.

Aya:-No me digas que vas a meterte de nuevo a esta computadora- ¬_¬ Aya había retirado las manos de los bolsillos y estaban sobre las estrechas caderas.

-Te pareces tanto a Youji- Omi lo miró con fastidio, desde las escaleras.

Aya:-Lo siento v.v!!!.

Hubo un breve silencio. Finalmente Omi habló.

-De acuerdo, ¿Qué quieres que haga?

Aya lo pensó antes de contestar:

-Iba a sugerir que exploremos un poco por allá, pero está muy oscuro…

Omi:-Y escabroso. No, gracias. ¿Qué te parece si miramos algo en la computadora?-un relámpago cruzó violentamente el cielo acompañado de un poderoso trueno lo hizo sobresaltar a los dos.-Pensándolo mejor, cambie´ de parecer….

Aya:-Va a llover toda la tarde y un poco de frío además….. ¿qué te parece un capuchino?

Omi:-Me parece bien n_n.

Ya en su cuarto, Omi quita las fundas a la cama y tose a causa del polvo. Se quitó los zapatos y las medias dispuesto a meterse en la cama pero antes, se puso a escribir su diario en su computadora, cuando un crujido lo hace volver. A pesar de la oscuridad, no podía ver quién era. Crujido. Crujido. Crujido. Omi no lo soporta y da un grito….

Omi-Hiiiiiiiiiii!!!!!- saltó de la cama.

Aya:-Hiiiiiiiii!!!- Aya también salta al mismo tiempo y casi deja caer su vaso encima de la cabeza de Omi, pero lo agarró a tiempo.- ¡Diablos, rediablos, y recontradiablos! ¿¡Qué te pasa?! ¿¡Acaso quieres matarme del susto?!

Omi:-¿Ah? ¿Aya-kun?

Aya:-Si, soy yo. ¿Por qué gritaste como loco? - puso un vaso de plástico con el capuchino y se sienta en la cama. Había cambiado por una blusa blanca de mangas largas y un pantalón negro.

Omi:-Lo siento… creí que podías ser esta señora..

-No importa- Aya vuelve los ojos violetas hacia la ventana en la que se veía el cielo adornado de violentos relámpagos.- Debes ser que viste muchas películas de terror.

Omi:- (sonrojándose) ¡No es cierto!

Aya:- (sonriendo burlonamente) ¿No? ¿Y entonces porqué gritaste?

En este momento, la pantalla desapareció y las luces titilaron y luego se apagaron.

-¡Diablos!-Omi se levantó y se disponía a abrir la puerta, pero Aya se lo impidió.- ¿Qué pasa?

Aya:-Olvídalo. Siéntate aquí- obligó a Omi a sentar a su lado-El interruptor está afuera en este poste que ves allá.

Omi:-Entonces debo ir allá para que la computadora se cargue…

-¡¡Niiiño, por Dios!!!!->_<!!!Aya se exasperó.- ¡Solo quédate aquí!

Sorprendido de la reacción de Aya, Omi se sentó a su lado. Aya dejo´ el vasito en el suelo.

Aya:-Omi….

Omi:-¿Si?

Aya miró los ojos azulados llenos de inocencia y ternura. Azorado, apartó la vista.

Aya:-Bueno, yo…

Omi nunca había escuchar así  al líder titubeando de esa forma. Aya levantó la vista. En este momento, la computadora se prendió, indicando un mensaje.

Omi:-¡Llegó la energía!-Saltó dispuesto a revisar la computadora.         Aya lo agarra de nuevo y lo presiona en la cama.

-¿Qué haces?-preguntó Omi notando el peso de Aya en su pecho.

Aya:-Ya espere´ mucho tiempo por eso-lo suelta, y de repente se ruboriza-Iré al grano…Omi…Tu me gust….-no podía decírselo. Pero debía hacerlo, puso las manos en la cama y lo enfrentó-¡Tu me gustas mucho!

Omi abrió mucho los ojos como platos. Un silencio muy incómodo reino´ en el cuarto de Omi. Aya pudo ver en los ojos del chico las emociones: sorpresa, incredulidad, dudas… La vergüenza se apoderó del pálido rostro de Aya y clavo´ la vista en el polvoriento suelo. Se levantó.

Aya:-Lo siento, fue una estupidez. Me voy.

No bien había dado dos pasos, cuando Omi le jaló de la camisa. Se volvió.

Omi:-¿Estás hablando en serio?

Aya:-Si- respondió antes de pensar.-Sino, ¿Por qué crees que dije eso?

Omi:-¿Cómo puedo saber que no es una broma?

Aya se sentó en el borde de la cama y acercó su cara al de Omi.

Aya:-¿Quieres saber?

Omi:-Si…-contestó el chico sonrojándose.

Aya:-¿Seguro?

Al ver que Omi asentía, se acercó a escasos centímetros que el chico pudo ver el destello violáceo de Aya. Sintió que los labios tocaban los suyos y se sonrojo´ aún más al sentir una caricia en el cabello. Tras unos segundos, Aya se detuvo para ver la reacción de su joven compañero. Estaba tan rojo como un tomate.

Aya:-¿Aún sigues pensando que es una broma?

Omi:-No… - dándose cuenta de que Aya lo miraba fijamente, apartó la vista.

Aya:- Ya veo…- levanta la barbilla y susurra:- ¿Aún quieres más?

Omi en silencio asiente y Aya lo besa tiernamente. Los besos dulces aumentan  y pasan a las más descaradas. Aya se pone encima de Omi, pero sin recargar su peso sobre el delgado cuerpo, mientras seguía acariciando el suave cabello de su compañero. Luego, susurró al oído:

Aya:-Omi-kun, ¿me dejas ser el primero?

Omi se estremece al oír, pero no dice nada.

Aya:-No te obligare´ sino quieres……sin importar cual sea tu decisión me dejes estar a tu lado hoy….

Omi trata de tomar una decisión, pero aun tenia la mente en blanco. Luego habló:

Omi:-Nadie puede amarme, ni tiene porque hacerlo…yo no merezco esto….

Aya:-Sin embargo, yo si te amo…. Omi, yo…. quiero poseerte, quiero que...

Omi:-Pero…es que…-notó que se ponía rojo, al ver que Aya se inclinaba sobre él.

Aya (al oído):-Sólo por esta tarde….Omi, por favor sólo una vez…. no te haré daño, te lo prometo…

Omi:-Pero me odias… Ya sabes que soy un Takatori…-Omi redució al máximo su amargura y el temor en la ultima frase.-Nadie debe amarme por obligación…

Aya:-Lo se´, pero eso no me impide que no pueda seguir amándote…-acarició la mejilla izquierda-Aunque sea una vez, déjame hacerte el amor, aunque sea por hoy.

Volvió a besar y las manos acariciaban el vientre debajo de la camisa y puso su pálido rostro en el hombro.

Aya:-Por favor…te deseo tanto…sólo una tarde o ¿acaso no sientes nada?-comenzó a lamer el cuello, sin parar.

-Mmmh…-Omi puso las manos sobre los hombros del pelirrojo-Aya-kun… detente…

Aya:-Quiero que seas mío…sólo por esta vez.

Omi:-¿Una vez? ¿Lo juras?

Aya:-Si, una vez.

Aya comienza a desabrochar la camisa de Omi, sin dejar de besar para distraer. Los labios recorren el pecho de Omi, quien no puede evitar gemir al sentir las pequeñas mordiditas. Se sonrojo´ al sentir que Aya bajaba los shorts junto con la ultima prenda más allá de las rodillas. Omi detiene las manos de Aya, impidiendo continuar.

Aya:-¿Qué pasa?... ¿No te gusta?...

Omi (tembloroso):-Hazlo despacio. Y quítate esta camisa, debemos estar a mano.

-Lo haré-Aya sonrió, mientras se quitaba la camisa de invierno.

Continuo´ mordiendo por donde más le apetecía. Omi, tímidamente comienza a responder.

Omi:-Ahhh,…Aya-kun…

Aya:-Se siente bien, ¿no es cierto?

Aya baja sus manos a los pantalones, abre el cierre  y se despoja con rapidez. Omi se pone más rojo al sentir los dedos acariciando la zona sensible.

Aya:-Relájate, no te lastimare´-rodeo´ su cintura con las piernas del dulce Bombay. Mientras movía sus caderas muy despacio, se concentró en la tarea de acariciar el vientre, haciendo perder la timidez. Lo abrazo´, sin dejar de besar, haciendo que Omi gimiera entrecortadamente. Luego, continuo´ acariciando la zona muy suavemente.

Omi:- Ahhh…Aya-kun….por favor….ahhh….lo…prome….ahhh….tiste.

Aya:-Olvida eso, pequeño bombay. No te vas a escapar de las garras del abisinio-sonrió entre burlón y alzando una ceja-Estás en mi poder y yo soy el manda. Pero te prometo que seré suave.

Aya se deslizó entre las piernas y muy suavemente comienza a mamarlo. Omi se aferró con fuerza a las sábanas, reprimiendo un gemido. Así estuvieron algunos minutos, luego la mano de Aya trepó hasta tocar los labios y con el otro brazo rodeo´ la cintura. Sin dejar de acariciar, Omi soltó un débil quejido de dolor al sentir el miembro de Aya adentrándose en él. Aya sintió el cuerpo de Omi retorciendo de dolor.

Aya:-Tranquilo. Ya pasará.-beso´ los labios, su lengua vagando en los vírgenes rincones de la boca de Omi.

Acarició el pelo y empezó a moverse con fuerza dentro de Omi, arrancando gemidos, haciendo que clavara las uñas en la espalda. Los gemidos de ambos eran aplacados por la fortísima lluvia de granizos que eran tan grandes como pelotas de béisbol. Aya puso ambas manos en los hombros de Omi sin dejar de moverse, susurró entrecortadamente:

-Omi…aahhh… ¿me prometes…que serás mío y de nadie más?

Omi (riéndose):-Pides mucho…-riéndose y pellizcando las costillas.

Aya (sin reírse):- Por favor…te lo pido…

Omi:-Seré tuyo, sino dices nada a los otros, porque te rompo el corazón-abrió un poco más las piernas.

Aya:- Me basta con esto.

Omi procuraba no gemir pero no pudo contenerse y pedía más a Aya, el cual lo complacía. Aya acariciaba el cabello de su pequeño Bombay, mientras éste lo abrazaba en un intento de proteger del frío intenso de la tarde. Aya puso una mano en la cadera del chico y la otra en el pelo, mientras seguía empalando y sin preocupar por los quejidos de protesta al . Así siguieron hasta llegar al clímax y los cuerpos lo obligaron a acostar; Aya boca abajo y con una mano en la cara, observaba a Omi, quien acercó su cuerpo al de Aya y le plantó  un beso en los pálidos labios del pelirrojo. Aya le sonrió y una vez más acarició la mejilla hasta la barbilla de Bombay. Cogio´ las frazadas  que taparon los cuerpos desnudos y sudorosos mientras un trueno lejano anunciaba el fin de la tormenta. Sus cuerpos se entrelazaron y poco a poco el sueño les ganó y se quedaron profundamente dormidos sin preocuparse en lo mínimo lo que sucedían fuera de la pieza, ni el chirrido de la van indicando el regreso de Youji y Ken….

 

FIN

 

Eso creo….

 

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