Nota emitida por la agencia Télam, Buenos Aires, 30 de julio de 1999
Català - EnglishCASTILLOS HUMANOS (Cartelera)
Una Tradición Catalana que Entra con Fuerza al Tercer Milenio
Buenos Aires, 1 de agosto (Télam, por Corina Canale).- Los castillos humanos catalanes tienen dos siglos de historia y se aprestan a entrar al nuevo milenio con una fuerza insólita que combina plena participación, riesgo y belleza.
En la Argentina un grupo de treinta muchachos y muchachas inició hace dos años esta actividad que despierta pasiones y donde tienen la misma importancia los que suben, los que bajan, así como los que se ven y los escondidos.
Los estudiosos de estas tradiciones dicen que estos castillos nacen de la tierra y de la espontaneidad popular, y que son un símbolo y un rito que aleja el dramatismo porque su marco natural es lo festivo. Porque allí, en la fiesta, es donde mejor expresan la unión de sentimientos y el deseo de éxito, tan poco privado.
Abajo, sosteniendo el castillo, estan los que forman la piña, casi siempre de distintas generaciones, porque en estos castillos humanos la edad no cuenta: son tan necesarios los abuelos, que aportan su experiencia, como los chicos, desde los cinco o los seis años, que aprenden a coronar la torre.
"A pesar de tener ascendencia catalana ni siquiera había escuchado hablar de los castillos hasta que los vi, una tarde de 1996, en la plaza de Mataró, cerca de Barcelona", cuenta Fernando Ledo, un joven estudiante de Economía que a partir de ese día decidió formar una colla (grupo) con sus hermanos Santiago y Agustín.
"Lo primero que hice fue conseguir información sobre los castillos y hablar con los catalanes que se reúnen en el Centro las Cuatro Barras (sic), de Castelar, del que mi abuelo es uno de los fundadores, y tratar de interesar a otros en mi proyecto", cuenta.
De esta manera, se enteró que a diferencia de lo que ocurrió a fines del siglo XIX, donde los castillos estuvieron a punto de pasar al olvido, estas torres humanas actualmente están lejos de provocar indiferencia. Es más, los castillos humanos han vuelto a estar de moda y levantan, como nunca, grandes pasiones.
Con el tiempo, fascinados con la propuesta, pasaron a integrar el grupo Sebastián Pareira, un fanático de la guitarra; Leonardo Spinetti, un estudiante de historia; Matías Marelli, periodista y percusionista; la colorada Paz Alfaro, futura socióloga, y Facundo, de 12 años, que realiza, en lo más alto, la típica aleta.
El grupo, único en Argentina y América Latina, fue bautizado como Colla Castellera Las Cuatro Barras (sic), y entre todos decidieron que su día, el día de la colla, sería el 11 de setiembre, fecha de la Diada Nacional de Cataluña.
Como enviada por Nuestra Señora de la Merced, patrona de Cataluña (sic), un día de este invierno llegó a la Argentina Amaia Comas, de 24 años, que venía desde su Terrassa natal, cerca de Barcelona, a perfeccionar su carrera de terapeuta ocupacional.
Amaia, que a los 9 años ingresó a la colla Minyons de Terrassa, una de las cuatro más importantes de Catalunya, donde hay unas sesenta agrupaciones similares, se conectó con Fernando y según el grupo "es la mejor entrenadora que hemos tenido".
Para Amaia "el castillo sólose puede levantar cuando hay plena convicción de que todos cuantos en él están son necesarios para culminar la tentativa", un momento tan especial como la música que acompaña al espectáculo. Música de gralla, un instrumento parecido a una flauta, corto, de boca muy ancha y sonido estridente.
El sociólogo Joan Reventós, considerado un experto en esta tradición, dice que "no es fácil comprender la nomenclatura numérica de los castillos y que lo más aconsejable es acudir ala plaza, situarse cerca de un veterano y escuchar sus comentarios, pero la confusión continuará cuando se escuchen otros vocablos".
Amaia explica que el nombre de cada 'castell' se compone de dos palabras numéricas y ordenadas. La primera indica el número de columnas de cada piso y la segunda el número de pisos.
Tal vez, la mejor explicación de los castillos es la que da Caro Baroja en su ensayo 'Los Pueblos de España', cuando dice: se trata de unos mozos, que al son de música especial, forman torres hasta de cinco filas de hombres, unos encima de otros". (Télam).-Argentinos (Con Castillos Humanos)
El grupo local tiene hasta una página en InternetBuenos Aires, 1 de agosto (Télam, por Corina Canale).- El grupo de jóvenes argentinos de 'castillos humanos' busca lograr una difusión masiva de esta tradición catalana que tiene más de dos siglos, y para ello cuentan hasta con una página en Internet.
"Nuestro propósito es convocar a personas de totas las edades para que se unan a nosotros, porque si hasta ahora nuestras presentaciones se habían limitado a encuentros de colectividades, desde ahora en más queremos que esta actividad se conozca masivamente", dijo Fernando Ledo, iniciador del grupo local.
El conjunto se reúne todos los martes y sábados desde las 20 hasta las 23 en la sede del Centro las Cuatro Barras, ubicado en la calle Machado 1560 de Castelar.
Los interesados en conocer más profundamente esta fenómeno sociológico que son los castillos humanos de Cataluña, pueden consultar la página que el grupo abrió en Internet, en la dirección www.geocities.com/Colosseum/4338.
Una tradició catalana que entra amb força al tercer mil·leni
Els castells catalans tenen dos segles d'història i es preparen per entrar al nou mil·leni amb una força insòlita que combina plena participació, risc i bellessa.
A l'Argentina, un grup de trenta nois i noies va iniciar fa dos anys aquesta activitat on tothom té la mateixa importància. "Tot i tenir ascendència catalana mai havia sentit parlar dels castells fins que els vaig veure, una tarda de 1996, a la plaça de Mataró", explica Fernando Ledo, un jove estudiant d'Economia que d'aleshores ençà va decidir formar una colla amb els seus germans, Santiago i Agustín. "El primer que vaig fer va ser arreplegar informació sobre els castells i parlar amb la gent del casal Les Quatre Barres, de Castelar, del que el meu avi va ser un dels fundadors, i tractar d'interessar a d'altres en el projecte", explica. Així, es va assabentar de que, a diferència del que va passar a finals del segle XIX, en que van estar a punt de desaparèixer, els castells actualment hanb tornat a estar de moda i generen grans passions.
El grup, únic a l'Argentina i a Amèrica Llatina, va ser batejat com a Colla Castellera Les Quatre Barres, i entre tots van decidir que el dia de la colla seria l'11 de setembre, coincidint amb la Diada Nacional de Catalunya.
Com si hagués estat enviada per la Mare de Déu de la Mercè, patrona de Catalunya (sic), un bon dia d'aquest hivern va arribar a l'Argentina Amaia Comas, de 24 anys, des de la seva Terrassa natal, per perfeccionar la seva carrera de terapeuta ocupacional. Amaia, que als 9 anys va entrar als Minyons de Terrassa, es va connectar amb el Fernando i, segons el grup, "és la millor entrenadora que hem tingut". Per a l'Amaia "el castell només es pot aixecar quan hi ha la plena convicció que que tots el que el componen són necessaris per coronar l'intent.
El sociòleg Joan Reventós, considerat un expert en aquesta tradició, diu que no és fàcil comprendre la nomenclatura numèrica dels castells,i que el més aconsellable és anar a la plaça, situar-se prop d'un veterà i escoltar els seus comentaris, però la confussió continuarà quan se sentin altres paraules. Amaia explica que el nom de cada castell es compon de dues paraules numèriques i ordenades. La primera indica el nombre de columnes de cada pis, i la segona el nombre de pisos.
Potser la millor explicació dels castells sigui la que dóna Caro Baroja al seu assaig 'Los Pueblos de España', quan diu: es tracta d'uns mossos, que al so de música especial, formen torres de fins a cinc fileres d'homes, uns amunts d'altres". (Télam).-
El grup local fins i tot té una pàgina a Internet.- El grupo de castellers argentins busca assolir una difussió masiva d'aquesta tradició catalana que té més de dos segles, i per això compten fins i tot amb una pàgina a Internet. "El nostre propòsit és convocar a persones de totes les edats perquè se'ns uneixin. Si fins ara les nostres actuacions s' havien limitat a trobades de col·lectivitats, a partir d'ara volem que aquesta ctivitat es coneixi masivament", va dir en Fernando Ledo, iniciador del grup local.
El conjunt es reuneix els dimarts i dissabtes des de les 20 fins les 23 a la seu de Les Quatre Barres, al carrer Machado 1560 de Castelar.
Els qui estiguin interessats en conèixer més a fons aquest fenòmen sociològic que son els castells humans de Catalunya, poden consultar la pàgina que el grup ha obert a Internet, a www.geocities.com/Colosseum/4338.A Catalan tradition enters the 3rd millenium with strenght
Catalan human castles have a two-centuries-old history and are ready to enter the new millenium with unusual strenght coming of the combination of participation, risk and beauty.
In Argentina, two years ago, a group of 30 boys and girls started this passion-generating activity, in which everyone has the same importance: the ones who go up, the ones you see and the ones you don't. Reserchers of these traditions say these castles come from the earth and from popular spontaneity. Age doesn't count: the old, contributing with their experience, are as necessary as the kids, who at 5 or 6 learn to crown the tower.In these en estos castillos humanos la edad no cuenta: son tan necesarios los abuelos, que aportan su experiencia, como los chicos, desde los cinco o los seis años, que aprenden a coronar la torre.
"Although I have catalan ascendance, I had nevr heard about castles until I saw them in 1996 in Mataró, near Barcelona", says Fernando Ledo, a young Economy student. Since that day, he decided to form a colla (group). The group, the only one in the Americas, was named Colla Castellera Les Quatre Barres, and it was decided their day would be September 11, which is the Catalonia's National Day.
This winter they had the visit of Amaia Comas (24), who travelled all the way from Terrassa, near Barcelona, to improve her studies as an occupational therapist. At the age of 9, Amaia joined the colla Minyons de Terrassa, one of the most important ones of Catalonia, where there are about 60 groups. She called Fernando and, according to the group, "she's the best trainer we've ever had". To her, "the castle can only raise when there's full conviction that everyone in it are necessary to make it". this special moment is accompanied with the music of the gralla, an strident-sounding instrument resembling a flute.
Socioligist Joan Reventós,specialist in this tradition, says the best way to unsderstand the complicated nomenclature of castles is going to the square, placing oneself near someone experienced and listening to his comments. Amaia explains the name of each castle is made up of two numbers. The first indicates the number of columns of each layer and the second one, the number of layers.
The local group even has a site in the Internet.- The argentine castles' group is trying to achieve massive diffusion of this catalan tradition, and so they even has a website. "Our goal is to summon up peaople of all ages to join us. So far, our performances have been restricted to Communities' fairs, but now we want this activity to be known massively", said Fernando Ledo, starter of the local group. The colla meets on Tuesdays and Saturdays from 8 pm to 11 pm in the catalan centre Les Quatre Barres, located in Machado 1560, in Castelar.
People interested in knowing more deeply about castles can go to the colla's webpage, at www.geocities.com/Colosseum/4338.Traducciones de N.O.P.
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