Sobre la soledad y como consuelo a Ana ~*~ Resultan ser las ansias, al final de cuentas...asuntos de temple. Que del idealizar sobre un quizás y languidecer en un porqué marchitan las fuerzas que le debemos a nuestro propio ser. Soledad, no es aquella que conocí con los ojos amapola y el cabello gris sino, esa que retumba que descansa sobre tu lecho aún con el amante dormido sobre tí. Aún con las ansias haítas y el cortejo derritiendo un crepúsculo resbalosas las ganas como sirenas con las dudas hipnotizadas en un "sí" como parca que borda la paciencia, la Soledad aqueja, aún así Con los abrazos rellenos y los días desfilando entre faros de dulce, zumbando los naranjales en cera y el deseo incesante. La cultura de fértil frenesí.... Te cuento, amiga La Soledad sigue allí. Porque no es pesadilla ligera ni el purgatorio de crías no es sino una de tantas caras de nuestra propia entraña de nuestras propias fieras que en vista de nuestra ceguera en silencio y necia, nos acecha
|
Sobre el dolor y como consuelo a Ana Cito de Ana: "Mas tampoco trae paz, el día aunque si distracción para el tormento que ataca mi alma herida" ~*~ quién ha prendido el ardor de llaga henchida? ¿el primer suspiro, la raya primera? ¿Cuál destino deambulante te anda por los tobillos en pena? ¿Un nombre, una pluma un recuerdo de encaje siquiera, de quien sobre tu cama dejó de rodillas una penitencia? Enséñame esa estrella voluble brasa que mantiene en filo, tus noches amargas y eternas. Ya que.... Es preferible la noche en ojo perplejo un duelo, desenmascarado entre rizado secreto Créeme que son más apetecibles las quimeras las difusiones y sus fantasmas. transparente infierno. Que mejor el revoltoso insomio que tiritar sobre un sueño frío Que es de escoger náusea sobre sosiego Que llama más a la carne...la quema Que la paz es para quienes estamos muertos es para nosotros.... que como las losas perdidas en un río ya ni siquiera dolor sentimos.
|