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LA
CIUDAD Y LOS PERROS (1963) La ciudad y los perros se desarrolla en un colegio militar, el Leoncio Prado de Lima, en el que las condiciones de vida son tremendamente duras, por tanto por la obligación y observancia del código castrense como por la asunción de otro código no escrito impuesto por los cadetes, alumnos del internado, que no es otro que el de la ley de la selva: devorar para no ser devorado. Aunada a la brutalidad propia de la vida militar, a lo largo de las páginas de esta extraordinaria novela, la vehemencia y la pasión de la juventud desvocan en una furia, una rabia y un fanatismo que anulan toda sensibilidad. Vargas Llosa fija su mirada desolada en la fuerte jerarquía piramidal que impera en el colegio, microcosmos de la sociedad limeña, donde la humillación, la traición, la violencia, la explotación y la degradación humanas son la garantía para que cada estrato de la pirámide conserve sus privilegios. Todas las contradicciones de la sociedad peruana, incluidos los problemas de la raza, en el colegio conviven los blancos de la clase acomodada, los blancos pobres, los cholos, los serranos, los indios , afloran con rabia e impotencia en esta novela testimonial en la que el escritor, aferrado en ese momento a las tesis sartrianas del compromiso del intelectual realiza un retrato social y político, una descripción de las condiciones de vida en el Perú que ponen de manifiesto la corrupción y la brutalidad de su sociedad. |
Los personajes de la novela: Alberto, el poeta que tantos rasgos comunes tiene con el propio autor, el cruel Jaguar, el medroso Esclavo, víctima de la perversidad y de su propio miedo, Teresa la muchacha sobre la que todos proyectan sus fantasías han quedado como prototipos de un universo adolescente, indefinido, en el que las dudas, los temores, los conflictos y las humillaciones conforman un mundo derrotado y ácido con el que Vargas Llosa realiza su propia reflexión sobre la condición humana. (Alfaguara) |
EDICIONES:
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SOBRE LA NOVELA:
Mapa de la Lima de los 60, con indicaciones de los escenarios de la novela (como el Leoncio Prado, el Parque Salazar, etc.), que aparecía en las primeras ediciones de Seix Barral. Según Zein Zorrilla, porque todavía había esa idea de regionalismo, de situar las cosas en la realidad. Pulse en la imagen para ampliar. |
Alfaguara consiguió los derechos para publicar la obra completa de Mario Vargas Llosa en 1997. El prólogo que el autor escribió para La ciudad y los perros, junto con el de La Casa Verde y Conversación en La Catedral, fue publicado en la revista mexicana Letras Libres en julio de 1997, en el número 7, y es el siguiente:
La ciudad y los perros
Comencé a escribir La ciudad y los perros en el otoño de 1958, en Madrid, en una tasca de Menéndez y Pelayo llamada El Jute, que miraba al parque del Retiro, y la terminé en el invierno de 1961, en una buhardilla de París. Para inventar su historia, debí primero ser, de niño, algo de Alberto y del Jaguar, del serrano Cava y del Esclavo, cadete del Colegio Militar Leoncio Prado, miraflorino del Barrio Alegre y vecino de La Perla, en el Callao; y, de adolescente, haber leído muchos libros de aventuras, creído en la tesis de Sartre sobre la literatura comprometida, devorado las novelas de Malraux y admirado sin límites a los novelistas norteamericanos de la generación perdida, a todos, pero, más que a todos, a Faulkner. Con esas cosas está amasado el barro de mi primera novela, más algo de fantasía, ilusiones juveniles y disciplina flaubertiana. |
El manuscrito estuvo rodando como un alma en pena de editorial en editorial hasta llegar, gracias a mi amigo el hispanista francés Claude Couffon, a las manos barcelonesas de Carlos Barral, que dirigía Seix Barral. Él lo hizo premiar con el Biblioteca Breve, conspiró para que la novela sorteara la censura franquista, la promovió y consiguió que se tradujera a muchas lenguas. Éste es el libro que más sorpresas me ha deparado y gracias al cual comencé a sentir que se hacía realidad el sueño que alentaba desde el pantalón corto: llegar a ser algún día escritor. Fuschl, agosto de 1997 |
En el reverso de la 8° edición de La ciudad y los perros (Seix Barral), se lee las siguientes opiniones (las que no son de idioma español, están traducidas a continuación):
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"Un cuadro viviente, en
fin, de nosotros mismos. El lenguaje de Vargas Llosa, sin
embargo, no se deja engañar por la falacia del verismo.
De rica fuerza metafórica, describe recurriendo al
arsenal de la imaginación, narra superponiendo y
encabalgando los planos, evoca y prevé sin trabas
puristas pero también sin descuidar la eficacia
literaria. Fluye el idioma torrentosamente, más por un
cauce que previamente, en el esquema, el escritor ha
determinado inteligentemente. Esa calidad de fruto de la
mano de un escritor "de race" convierte
"LA CIUDAD Y LOS PERROS" en una de las novelas
más valiosas creadas durante los últimos años en
América Latina." Sebastián Salazar Bondy. Lima |
"De toutes façons, une des oeuvres maîtresses de la littérature de langue espagnole de ces vingt dernières années. En outre, une innovation dans la technique romanesque, qui va singulièrement plus loin que les procédés souvent mécaniques du «nouveau roman»". Roger Caillois. París "Sin la menor duda, una de las obras maestras de la literatura en lengua española durante los últimos veinte años. Además, una innovación en la técnica novelística, una innovación que va singularmente más lejos que los procedimientos a menudo mecánicos del «nouveau roman»". "Mario Vargas Llosa's book makes the majority of novels written in our day look shabby and thin by comparison... The narrative on the grand scale is magnificently managed; but so are the book's particularities... the states of mind, the contradictory realisations, the small revealing details, the painful confusions of adolescence. The book plays with, and is played by, reality... LA CIUDAD Y LOS PERROS s is not simply a book one has read, it is an experience one has gone through, excruciatingly and wonderfully". Alastair Reid. Nueva York "El libro de Mario Vargas Llosa hace que, en comparación con él, la mayoría de las novelas escritas en nuestros días parezcan pobres y faltas de vigor... La narración en sus grandes líneas está magníficamente estructurada, pero lo mismo ocurre con los detalles: los estados de ánimo, las constataciones contradictorias, los pequeños pormenores reveladores, las dolorosas confusiones de la adolescencia. El libro manipula la realidad y es manipulado por ella... LA CIUDAD Y LOS PERROS no es sencillamente un libro que uno ha leído; es una experiencia que ha vivido, torturadora y maravillosamente" |
"Pues, para resumirlo en una palabra clave: se trata de una novela "poética", en que culmina la manera actual de entender la prosa narrativa entre los hispanoamericanos -por fortuna para ellos-. Cada palabra, cada frase, está dicha y oída como en un poema -ya va siendo hora de que se borren las fronteras entre lírica, épica en verso y épica en prosa-. En algunas ocasiones, y precisamente para velar episodios de especial crudeza, el lenguaje se musicaliza, se pone en trance hipnótico: hasta las palabrotas se convierten en elemento rítmico, se depuran en su función de sonido, de creación de atmósfera, confusa y sugerente a la vez, en que importa más el estado de ánimo que lo que pasa". José María Valverde. Barcelona :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "C'est una oéuvre qui nous fait explorer un champ nouveau... écrit avec un réalisme parfois cru, mais convaincant du point de vue artistique, c'est surtout un livre plein de vie, d'une vie que nous ne pouvons plus ignorer". Ufee Harder. Copenhague |
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"Es una obra que nos hace explorar un campo nuevo..., escrito con una realismo crudo a veces, pero convincente desde el punto de vista artístico, es sobre todo un libro lleno de vida, de una vida que no podemos seguir ignorando". :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "Es una novela de violencia y perfección insólitas en nuestro medio, y una de las más trágicas y acusadoras también. Está escrita en base a recuerdos juveniles del Leoncio Prado, pero su valiente visión de ese mundo cerrado y particular alcanza a iluminar la realidad misma del país, su hipocresía institucional y la soledad de sus gentes". José Miguel Oviedo, El Comercio Gráfico, Lima ,1962 :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "La Ciudad y los Perros es uno de los libros más apasionantes y apasionados de la nueva literatura hispanoamericana". Mario Benedetti, Letras Latinoamericanas, 1963 :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "Es la mejor novela en lengua española desde Don Segundo Sombra, que se publicó en el mismo año en que nací yo, 1926" José María Valverde, 1963 (Con motivo de la concesión del Premio Biblioteca Breve) :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: |
A lo largo de mi experiencia profesional, es sin duda La ciudad y los perros el manuscrito más importante que ha pasado por mis manos. Como afirma el novelista argentino Cortázar y el crítico peruano Salazar Bondy, la novela de Vargas Llosa se constituye en una referencia fundamental en el campo de las modernas literaturas latinoamericanas, y yo creo que de todas las literaturas en lengua castellana." (Carlos Barral, La Vanguardia, 1963) :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "La ciudad y los perros es una de las mejores novelas en lengua castellana -si no la mejor- publicada en nuestra patria. Es una novela densa, precisa, de una sola pieza, en la que es muy difícil advertir un fallo, una nota discordante, por mínima que sea. (Rafael Conte, Libros, 1963 ) :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "Es esa síntesis de lo vivido y de lo leído, de lo pensado y de lo imaginado, lo que da el verdadero rango, la verdadera originalidad a una novela tan excepcional como es La ciudad y los perros." (José Donoso, Ercilla, 1963 ) :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: |
"Mucho más habría que decir sobre esta novela extraordinaria: sobre su técnica, de una novedad y una perfección sorprendentes; o sobre su estilo sin concesiones que como una piel se ajusta sobre ese esqueleto de realidad viva."
(Eduardo Camacho Guizado. Boletín Cultural y Bibliográfico, Bogotá, 1964)
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"Mario Vargas Llosa logra una gran novela, plena de madurez, a la que es de justicia inscribirla entre los mejores títulos de los últimos tiempos".
(Pedro Altares, 1964 )
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"La ciudad y los perros es una novela que deslumbra y avasalla"
(José Batlló, Cuadernos Hispanoamericanos, 1964)
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"Un libro que muerde hondo"
(José Luis Recavarren, La Prensa, 1964 )
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"La ciudad y los perros puede ser conceptuada como una de las obras maestras de la literatura universal."
(F.J. Yanes. Petroleo, Caracas 1965)
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"Vargas Llosa ha escrito un libro pleno de autenticidad, profundamente verdadero".
(César Leante. Mundo, Cuba 1965)
Fragmentos
del libro "Diálogo
con Vargas Llosa. Por Ricardo A. Setti" (1988)
Simbología:
RAS = Ricardo A. Setti; MVLL = Mario Vargas Llosa
Págs. 93-94 RAS: ¿Podría mencionar otro caso de
personaje que, en otro libro, haya cambiado de
trayectoria sin usted quererlo? Pág. 98 |
La ciudad y los perros recibió anoche las
más duras críticas que recuerde libro alguno en la
historia literaria peruana. Su autor Mario Vargas Llosa fue acusado de comunista por haberla escrito. Fueron los ex alumnos leonciopradinos, antiguos compañeros de estudio de Vargas Llosa, quienes sancionaron la obra. Y el fundador del Colegio Militar Leoncio Prado, General José del Carmen Marín, quien acusó al autor de extremista. Del Carmen Marín dijo que en La ciudad y los perros, Vargas Llosa se propone destruir instituciones tutelares como el ejército y el régimen educativo. Las críticas se produjeron durante la Asamblea convocada por la Asociación de ex alumnos de Leoncio Prado para tratar del tema de la novela. |
Una nueva serie de expresiones de rechazo al
contenido de la novela La ciudad y los perros,
de Mario Vargas Llosa, se ha producido en en respaldo a
las declaraciones del fundador del Colegio Militar
Leoncio Prado, General José del Carmen Marín, quien
anunció el enjuiciamiento del autor arequipeño,
"por comunista y morboso". De otra parte, la Sociedad Peruana de Escritores considera las palabras del General Marín como un peligroso brote de inquisición que incita a la destrucción de la obra literaria de Vargas Llosa. El presidente del CEHM del Perú, General Felipe de la Barra, expresó tajantemente: "Es un libro repugnante que injuria la memoria del héroe de Huamachuco, Montezuma (Cuba), Torata y Abtao como fue Leoncio Prado". |
Agregó "que si algún enemigo del Perú hubiese buscado un detractor de la catadura de Vargas Llosa, seguramente que el autor de La ciudad y los perros hubiese aparecido ofreciéndose con la novela bajo el brazo."
LECTURA PROHIBIDA
Recalcó que por respeto a la cultura peruana las autoridades deberían impedir la circulación de ese libro infernal que sólo refleja las bajas pasiones de su autor.
Y añadió que todos los peruanos deberían hacer una cruzada para rechazar ese libro por profilaxia en sus hogares, a fin de evitar que surja un traidor a la patria.
LIBERTAD DE CREACIÓN: MENOSCABADA
Por su parte, la Sociedad Peruana de Escritores emitió ayer un comunicado de repudio a las opiniones vertidas en la Asamblea de los ex cadetes del Leoncio Prado.
"Tales manifestaciones son típicamente fascistas y síntomas de que en el Perú están recrudeciendo las ideas inquisitoriales", manifestaron.
Los primeros en protestar fueron los relacionados con el Leoncio Prado, como su director, el coronel Armando Artola Azcárate, quien condenó a Vargas Llosa, invalidó la defensa que hizo Sebastián Salazar Bondy en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica y de paso acusó a su ex alumno de carecer de bases sólidas en su formación intelectual. "El libro no tiene ottra importancia que la económica para su autor", rugiría el hoy general en retiro. |
Con Sebastián Salazar Bondy en Lima, en 1964. FOTO: "Vargas Llosa. El vicio de escribir" de J. J. Armas Marcelo. |
La satanización incluyó una cruzada para rechazar
el libro por profilaxia en los hogares y un intento de
censura del gobierno español que motivó la enérgica
protesta de Salazar Bondy, presidente de la Sociedad
Peruana de Escritores, ante Fraga, a la sazón ministro
de Información de Franco. Belaúnde (entonces Presidente del Perú) terció en la disputa anunciando la creación de nuevos colegios militares, y Vargas Llosa -quién lo diría- terminó siendo acusado de comunista. |
El siguiente es un cable que da noticia del estreno de una obra teatral basada en la primera novela de Mario. Como curiosidad, note que en el elenco figura un tal Antonio Banderas, muy posiblemente el mismo que ahora es una famosa estrella de cine:
Madrid, Dic. (EFE).- El público premió con sus
aplausos el esfuerzo y el riesgo encarados por la
compañía "Extramuros", al poner en escena la
novela La ciudad y los perros, del escritor
peruano Mario Vargas Llosa, estrenada en la sala
"Olimpia" de Madrid. El texto novelístico fue adaptado para su versión teatral por Edgar Saba, en colaboración con Arturo Ruibal. El propio Saba dirige la obra, interpretada por un elenco de jóvenes actores (Antonio Banderas, Juan Ramón Lodares, Miguel Ángel Sánchez, Carlos Romay, Luis Hostalot, Jorge de Juan, Agustín Belús y Alfonso Delgado), que encarnan a los cadetes de la novela de Vargas Llosa. Intervienen también actores más veteranos, como Walter Vidarte, Félix Rotaeta, Miguel Arribas, Manuel Pereiro, Onofré Fraile, Els Vandell, Luis Maluenda y Trinidad Rugero. Es un duro reto el de poner en pie teatralmente una novela conocida, y más si tiene una estructura tan compleja, con continuos saltos en el espacio y en el tiempo y monólogos interiores de los personajes, como es el caso de La ciudad y los perros. Edgar Saba ha pechado con esas dificultades, de las que era consciente. En declaraciones anteriores al estreno, reconocía el problema de la complejidad del texto y afirmaba que su desafío era dramatizarlo "con los mismos esquemas que la novela, traspasando no sólo la temática, sino la estructura, en la que se juega con los elementos espacio-tiempo". |
La decoración es sumamente sencilla, un escenario
casi vacío, en el que taburetes de distintos colores
delimitan los espacios y lo mismo se convierten en
tribuna desde donde pronunciar un discurso, mesa de bar,
o sillas de una vivienda. Unas breves líneas de Vargas Llosa señalan en el programa de mano que el "tema profundo" de La ciudad y los perros es "la violencia: la que hace de todo sistema jerárquico que pretende organizar y reglamentar la vida y la que resulta del paso de la niñez a la adolescencia y de la adolescencia a la edad adulta". |
Ésta es la transcripción de una entrevista transmitida en el mejor programa de la televisión peruana, "La Función de la Palabra con Marco Aurelio Denegri", el 7 de octubre del 2001. En ella se entrevista a quien según Denegri es "nuestro primer especialista" en Mario Vargas Llosa, Max Silva Tuesta.
Max Silva Tuesta: Su primera obra es escandalosa, no por él sino dicen que Manuel Scorza porque él sacaba el Populibros y le convenía a Manuel Scorza hacer el escándalo y como Manuel Scorza era de la primera promoción del colegio militar tuvo por allí algunos colegas militares, y armó un escándalo, se vendió el libro, muy bien acá por lo menos los Populibros. Marco Aurelio Denegri: Sí, lo recuerdo. MST: Pero de todas maneras un escándalo que hasta ahora algunos militares le tienen jurado a Mario. |
EL
COMERCIO (Lima), 8 de Junio de 1997
Vargas
Llosa defiende la imaginación y cuenta recuerdos
Madrid,
(dpa) - Mario Vargas Llosa participó el sábado
en el ciclo 'El autor y sus lectores' de la Feria del
Libro de Madrid, en donde recordó que cerca del parque
donde se lleva a cabo la muestra comenzó a escribir 'La
ciudad y los perros'. En ''El Jute'', un bar cercano al parque del Retiro, fue donde comenzó su famosa novela, y fue allí también que recibió la noticia sobre su primer premio literario, el Leopoldo Alas, obtenido por su libro de cuentos ''Los jefes'', realtó Vargas Llosa. |
Unas 200 personas acudieron a escuchar a Vargas Llosa, quien defendió el mundo de la imaginación y habló también de su última obra, los ''Cuadernos de don Rigoberto'', con un personaje, que, según el escritor, ''tiene mucho de autobiográfico y también de ficción''. |
Argumento breve de Seix Barral:
La aparición de La ciudad y los perros constituyó una revelación y un acontecimiento literario en todos los países de habla hispana. La novela ha hecho una vertiginosa carrera mundial y ha sido traducida a una veintena de lenguas.
En el Colegio Militar Leoncio Prado, de Lima, en el que se entra por favor del Estado, por vocación militar o por castigo impuesto por los padres; y en el que conviven jóvenes de todos los niveles sociales, económicos y étnicos del Perú, se desarrolla una acción violenta con toda su complejidad y contradicciones. El cuadro en su conjunto, es un alegato en contra de la brutalidad y la falsa virilidad que se pretende inculcar a los jóvenes para fabricar héroes, pero que de hecho, resulta en la anulación en ellos de toda sensibilidad.
La aparición de LA CIUDAD Y LOS PERROS constituyó un acontecimiento literario en España y en la América de habla española tanto al nivel de la crítica como al público. La novela ha hehco después una vertiginosa carrera en otras lenguas y ha sido traducida o está en curso de traducción en Alemania, Bulgaria, Checoslovaquia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Inglaterra, Israel, Italia, Holanda, Noruega, Polonia, Suecia y URSS.
"Literatura
peruana" (edición 1970) de Augusto Tamayo Vargas
Merece un aparte
Mario Vargas Llosa. Ganador de premios juveniles en el Perú,
Vargas Llosa obtiene en 1958 el Premio "Leopoldo Alas"
de España con su colección de Los jefes. En 1962, la
consagración del Premio "Biblioteca Breve" de la
Editorial Seix-Barral con su novela titulada al principio Los
impostores y posteriormente La ciudad y los perros.
Si en los cuentos se apreciaba ya la densidad de humanidad que
arrastraba en su narración, es en la novela donde ha alcanzado
la verdadera dimensión de una prosa nueva y distinta. El valor
de La ciudad y los perros se mide por la significación
de haber recibido tres de los siete votos del Jurado que otorgaba
el Premio Mundial "Formentor" y el haber merecido del
escritor español José María Valverde aquella declaración de
que "es lo mejor que ha aparecido en lengua castellana desde
Don Segundo Sombra para acá". La ciudad y los
perros con su audaz expresión, con su impávido gesto de
presentar escenas realizadas en un definido lugar y por definidos
personajes, no es un panfleto, ni una crítica social. Es una
novela con intención literaria, con evidentes caracteres de
narración artística y que, precisamente, en su narración, de
indiscutible mérito, y en su angustioso pesimismo literario, es
donde podemos encontrar el porqué de su éxito tan favorable y
tan repentino.
Puede decirse que la novela de los últimos años es La ciudad y los perros. En ella hay fundamentalmente una artística crítica costumbrista -con nauseabundos episodios- que va más allá de esto para convertirse en una viva novela de espléndida línea narrativa. La vida de un colegio militarizado de internos que viven su etapa de adolescencia intercambiándose malas costumbres y excitando su posición de inconformes con las más absurdas muestras de perversión, resulta una vía para ofrecer los "frutos de la educación" actual. Hay un espanto, un efectivo horror, que se desliza luego en una tierna expresión de amigable componencia sentimental. Un como poético despertar a la normalidad. Porque los mal conformados Jóvenes que reciben una educación de inhibiciones relacionadas con una jerarquía de autoridad no compatible con la edad de los educandos y sí con la violencia de los mayores sobre los menores pasan a un plano de conciliación con la vida o con los sentimientos de la comunidad, matándose uno por sensación de culpa; sufriendo el castigo otro, que no quería ser malo pero no parecer tampoco cobarde; casándose el tremendo jefe de los pervertidos jovenzuelos con la romántica enamoradita de los primeros años; volviendo el poeta, mimetizado con la degeneración y la procacidad, al barrio de la niñez, donde también teje su idilio en el plano social que tuvo anteriormente; y ofreciéndose, por último, el tipo del preocupado y buen oficial profesor. Esto no quita que la vida vuelva a comenzar con sus horrores. Hay una inconformidad, una crítica, un cuadro a veces excesivamente detallado de la perversión, para encontrar algo así como la vuelta a cierta normalidad, con un mentís al solo circunstancial desquiciamiento moral de los protagonistas. Pero claro está que la sociedad anda o está malamente conformada en su totalidad. No puede negarse que prescindiendo de cierto exceso de morbosidad electrizante -alguien decía que pasada la puerta de loos primeros capítulos se acomoda mejor el lector- y de algunas páginas dedicadas, con demasiada insistencia, a la perrita favorita, la novela mantiene un ritmo extraordinario y revela un mundo presentado con lenguaje apropiado a la prosa de ficción. Del sesudo y socarrón costumbrismo de 1839 hemos pasado -después de 125 años- a un sutil, envolvente, diríamos inteligente y refinado presentar del hombre, la sociedad y las costumbres del Perú. Los comentarios prueban el interés suscitado por esa novela que señala una nueva época en nuestra prosa de ficción, como lo fueron en su respectivo momento El Caballero Carmelo, Cuentos Andinos, Agua y El Mundo es Ancho y Ajeno. (...)