Arcoiris vencedor


Si agobia nuestras noches la idea cruel
de vivir en oscura prisión…
Si en las venas la sangre se nos torna hiel
y de rendirnos nos turba la tentación…
Vemos en medio de la borrasca un destello
y del trueno brota serena una voz.

Es un ser juguetón y cerrero
lleva una antorcha encendida.
Sus pies son veloces cual viento
sus ojos ven noche y día.

Este espíritu de inspiración inmortal
infunde al alma agobiada energía.
Al viajero de la tortuosa ruta vital
al oído le susurra sonriendo:

¡Resurge! ¡Toma la antorcha en tus manos!
Este es el arcoiris primordial;
con él en tu conciencia y corazón
serás de la borrasca vencedor.

De la mano del niño interno
surquemos la infinita altura.
De la mano del niño eterno
lancémonos a la aventura.

Con la fuerza de este niño indómito
desafiemos la injusta cadena
trepemos tenaces la augusta ladera
y gritemos a la vastedad sideral
que vivimos, luchamos y amamos
que nada detiene nuestros pasos
por la senda que este niño alumbra
con el fuego cerrero de un sol.

No perdamos de vista, no
al arcoiris vencedor.
Despierte en nuestras almas hoy
el arcoiris vencedor.
Prevalezca en nuestro corazón
el arcoiris vencedor.

¡Resurge! ¡Toma la antorcha en tus manos!

Arcoiris vencedor
de Cindy Aixmar Salgado

 


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