Declaraciones ministeriales

Luis O. Brea Franco  Consultor académico y cultural

En reciente entrevista, el Secretario de Cultura, mostrando sus dotes de gran malabarista de la palabra, intentaba convencernos de las supuestas deficiencias en las políticas culturales de gobiernos anteriores para justificar su tesis de que sólo el presidente Mejía ha apoyado la cultura. Esto, a pesar de que éste gobierno ha reducido, en un 50%, el presupuesto establecido por la ley que instituye y regula la Secretaría.

Me preocupa que el gobierno, según el testimonio de Raful, para proveer de presupuesto a la cultura, recurra a los fondos de la partida 1401, tan criticada por las actuales autoridades, quienes habían prometido al país eliminarla. El recurso a esa cuenta para financiar los programas y actividades culturales constituye una aberración administrativa. La práctica correcta sería fortalecer la gestión presupuestaria mediante un manejo trasparente de los recursos asignados en el presupuesto de la Nación a la Secretaría. Esto es lo legal y lo administrativamente correcto.

El ministro, por otro lado, insiste en desmeritar lo realizado durante el gobierno de Leonel Fernández. Sin dudas, durante esa gestión se cometieron errores, algunos graves, pero hay, también, que reconocer, que el país dio un gran salto hacia delante, creciendo en un clima de paz, sin sobresaltos ni atropellos. Y, a pesar de la opinión del Licdo. Raful, la posición que hoy él ocupa y muchos de los programas que desarrolla la Secretaría forman parte de esa herencia.

Esgrime, el Secretario Raful, para justificar la supuesta inoperancia de la política cultural del anterior gobierno, una pretendida desgana del presidente Fernández para crear la Secretaría de Cultura. Sin embargo, fue éste quien creó el Consejo Presidencial de Cultura(CPC) para conducir la estrategia de reforma del sector cultural. Uno de los resultados de tal estrategia ha sido la ley de la Secretaría: Una legislación consensuada, descentralizada, moderna. No se aprobó inmediatamente por el desinterés mostrado por la oposición. Fue sólo después de las elecciones de mayo cuando se manifestó la voluntad política del PRD de aprobar la ley.

Habría que subrayar, además, que el grueso de los programas de la Secretaría, provienen del pasado gobierno: La Feria Internacional del Libro, el Festival de Teatro, el Foro de Ministros de Cultura, las Orquestas Infantiles y Juveniles, el Fondo Editorial, el Sistema de Bibliotecas Móviles, la Oficina Nacional de Patrimonio Subacuático, el Programa de Desarrollo de las Artesanías, etc.

Para ser justos, además, habría que renunciar a juzgar la actuación del CPC como lo que no era: una Secretaría de Cultura. Pues no lo fue ni por ley, ni por asignación presupuestaria, ni por autoridad. Sin embargo, su gestión y la estrategia emprendida para la reforma del sector fue creativa y exitosa.

Lo pasado tiene ya reservado su lugar en la historia y por ella será juzgado. Empero, de lo que se trata ahora, es de lo nuevo, de lo que hay pendiente, lo que hay por edificar y organizar, y de ello, no nos habla el ministro Raful.
Publicado en el diario "El Caribe", el sábado  24 de febrero del 2000. 1