1 Sobre la lógica preocupación de
la población en torno al tema de la seguridad, se pretende desviar el
tema hacia la instauración de leyes con penas más duras que, en
lo fundamental, no van a cambiar el problema de fondo.
Poco después de que saliera a la luz que Carlos Ruckauf y su ex ministro
de Justicia, hoy diputado nacional, Casanova, se encaramaron sobre la tragedia
de Axel Blumberg para intentar tratar de imponer su viejo proyecto de "meta
bala", empezaron a salir a la luz también las verdaderas causas
del problema de la "inseguridad". Veamos algunos de los hechos: a)
la seccional Moreno de la policía bonaerense recibió -y desoyó-
cientos de denuncias de los vecinos -a quienes recomendó "cierre
la puerta y no vea nada"- para mantener la "zona liberada"; b)
de inmediato saltó la conexión con un subcomisario de la Federal;
c) recientemente se evidenció también la responsabilidad del jefe
de Investigaciones de la Policía Federal y del jefe de la División
Antisecuestros.
A la vez, se inició juicio contra el fiscal de San Isidro por su actuación
en el caso Blumberg. Y poco tiempo atrás, fue destituido el viceministro
de Seguridad de la Pcia. de Buenos Aires, tras haber denunciado que la policía
provincial recaudaba fondos para los intendentes (citando como ejemplo al inmortal
Quindimil).
2 Estos hechos, y muchos otros, demuestran que
el problema de la inseguridad no radica en la magnitud de las penas para los
delincuentes (quienes, por otro lado, no se dedican a estudiar el Código
Penal antes de salir a delinquir), sino en la descomposición de todo
el sistema político-judicial-policial.
Aunque se endurezcan las penas, no se acabará con los delitos sin acabar
con las mafias que los orquestan. Así lo demuestra, por ejemplo, el caso
Peralta (uno de los implicados en el crimen de Axel), que fue excarcelado dos
veces en los últimos años pese a las severas condenas a que estaba
sometido, mediante el simple expediente del cambio de carátula de las
causas por las que estaba condenado: así actúa la complicidad
de la "justicia".
Por eso, la movilización convocada por Juan Carlos Blumberg, fue utilizada
por la dupla Ruckauf-Casanova para volver a la carga con su vieja política,
revestida ahora con otro nombre más conmovedor que el didáctico
"meta bala".
3 Más allá de estos siniestros objetivos,
las modificaciones que intentan hacer más represivas las leyes no van
a mejorar la seguridad de la población sino que constituyen un verdadero
arsenal en "lista de espera" para ser utilizado por los gobiernos
capitalistas -cuando quieran y puedan- contra los luchadores obreros y populares.
El reciente pedido del fiscal de La Plata, de procesar a siete obreros despedidos
de la ex YPF por reclamar el cobro de $ 39.000 cada uno, adeudado por la empresa
desde larga data, es todo un ejemplo más que ilustrativo de esta tendencia.
Ese es el verdadero objetivo de fondo de las modificaciones que se quieren introducir
al Código Penal y toda la legislación represiva. Eso es lo que
buscan los medios de la ultraderecha (La Nación, Ambito Financiero, Radio
10, Canal 9, y otros) con su sistemática campaña contra el movimiento
piquetero y cualquier otra expresión de los reclamos obreros y populares
como la reciente manifestación de los trabajadores de Transporte del
Oeste en defensa de los puestos de trabajo.
Esta música marca el compás de buena parte de la política
de Kirchner, como se demostró con el atropello antidemocrático
en la Cámara de Diputados.
4 Rechazamos todo proyecto que, escudándose en el justo afán de justicia del conjunto de la población (el caso de Axel Blumberg y muchos otros que le precedieron y que continúan), pretende avanzar hacia la legalización de una sociedad policíaca al estilo del "modelo" instaurado por el alcalde Giuliani en Nueva York.
5 Rechazamos el intento de volver a meter a las
Fuerzas Armadas genocidas en la represión interna. Tratan de meterlas
por la ventana después de que fueron expulsadas por la puerta.
El intento es empezar a meter a las Fuerzas Armadas en la represión dando
un primer paso, así éste parezca poco importante: con el uso de
sus helicópteros y reconvirtiendo sus cuarteles en cárceles, se
da ese primer paso
y después se ve.
Toda organización que se reclame democrática, todo compañero
y/o ciudadano que lo sea, debe oponerse con fuerza y no dejarse engañar
por los cantos de sirenas con que se intenta recubrir este primer paso de reorientación
de las Fuerzas Armadas genocidas hacia la represión de los trabajadores
y el pueblo.
6 En la Argentina, vivimos la paradoja de que
el Parlamento acaba de aumentar las penas contra la tenencia ilegal de armas,
cuando en la abrumadora mayoría de los crímenes que padece la
sociedad se ha demostrado la participación de fuerzas "del orden"
que portan armas "legalmente". Así ha ocurrido con los asaltos
comandos a los bancos (incluido el recordado episodio en Ramallo, donde actuó
el grupo GEO que fusiló al gerente del banco tomado como rehén),
los secuestros expres (incluido el de Axel Blumberg), el crimen nunca aclarado
de María Marta García Belsunce (con su hermano que le "ordena"
al comisario de la zona "Sacame a la policía de encima"), y
los múltiples asesinatos cometidos por los uniformados (federales o provinciales),
como el de los chicos de Flores o el de Ezequiel, que murió ahogado en
el Riachuelo adonde lo obligó a tirarse la policía.
Aun en los casos en que no estén directamente involucrados sus miembros,
la institucionalidad represiva en el delito es omnipresente.
7 De qué seguridad puede hablarse, si un
ex presidente que "reinó" en el país a lo largo de diez
años, es responsable de haber volado un pueblo entero para tapar un contrabando
de armas de la fábrica militar de Río Tercero, y sin embargo se
da el lujo de ni siquiera presentarse ante la justicia cuando se lo cita a declarar
por una causa menor.
Y De la Rúa, el presidente que fue elegido para representar al "antimenemismo"
continúa impune pese a haber iniciado su mandato asesinando a dos trabajadores
en Corrientes y retirándose repudiado por el pueblo apenas dos años
después, dejando un saldo de 34 jóvenes asesinados.
8 Es un régimen descompuesto, carcomido
hasta la médula por la corrupción que emana de un sistema saqueador
que no admite emparches. Por muchos funcionarios policiales que pasen a retiro,
la institución seguirá sumida en la putrefacción corrosiva
de los negocios ilegales que proliferan bajo su amparo: los tradicionales de
la prostitución y el juego pero, sobre todo, el narcotráfico,
que es el segundo rubro económico en el mundo después del tráfico
de armas. Es muy evidente para quien quiera verlo, que mientras se mantenga
en la ilegalidad este meganegocio, no habrá institución armada
ni jurídica ni política que pueda escapar de su dinámica
mafiosa. No hay institución -civil o armada- que pueda quedar en pie
tras recibir un cañonazo de decenas de millones de dólares.
Contra toda la propaganda realizada durante la década de 1990 acerca
del "achicamiento del Estado", éste sólo resignó
su papel de tenedor de los principales resortes de la economía del país
malvendiendo todas sus riquezas, pero no dejó de crecer en lo que es
su esencia: el sostén armado de las clases dominantes para la represión
interna de la población.
En el contexto de un 20% de desocupación (lo que significa cerca de la
mitad de la población en la pobreza y buena parte de ella en la indigencia),
la política de los pases a retiro no hace más que incrementar
la célebre "mano de obra desocupada" capaz de las más
aberrantes violaciones, o la proliferación de las agencias de seguridad,
fuentes de empleo que sólo se sostienen mientras siga existiendo la delincuencia,
por lo que son los principales interesados en que ésta no desaparezca.
9 Estos elementos son determinantes a la hora
de hablar de impunidad, y nada cambiará por más que se votara
a los comisarios -que sería como elegir al verdugo- como propone, entre
tantas cosas, Juan Carlos Blumberg, si no se ataca uno solo de los problemas
de fondo que someten a la población a una violencia cotidiana.
Al contrario de consolidar la institución vigente eligiendo sus autoridades,
hay que disolver a la policía. Que ésta entregue sus armas y equipamientos
a asambleas vecinales de cada seccional que se encarguen de designar un cuerpo
provisorio que funcione bajo las directivas de las propias asambleas.
Algo similar hay que hacer con la justicia, poniendo en disponibilidad a todos
los jueces.
En ambos casos, hay que invertir la carga de la prueba: todos ellos se presumen
culpables hasta tanto logren demostrar su inocencia, en cuyo caso podrán
colaborar técnicamente con una nueva justicia basada en jurados populares
que efectivamente imparta justicia y termine con el papeleo y la burocracia.
Nada de esto podrá hacerse bajo el poder de los capitalistas y sus sirvientes.
Hay que construir un poder opuesto al de ellos, un poder del pueblo trabajador
que, al mismo tiempo, combata con hechos la desocupación y la miseria
creadas por el régimen explotador.
10 Desde la Liga Socialista Revolucionaria rechazamos
todos los intentos que se están promoviendo para instaurar una sociedad
policíaca que busca poner a la población trabajadora bajo sospecha
y castigar a la pobreza, mientras sigue impune la gran delincuencia que anida
en las clases dominantes y sus personeros.
En segundo lugar, denunciamos el papel del Parlamento que salió de su
parálisis para imponer la dictadura de los bloques del PJ y la UCR aprobando
en pocos minutos una ley impidiendo que se debatiera, para lo cual pusieron
una mordaza sobre las voces disidentes, desde Luis Zamora hasta Miguel Bonasso
pasando por Alicia Castro y Patricia Walsh, quien había llevado un documento
fotográfico que mostraba a Ruckauf junto a Videla. Esta es la "labor
parlamentaria" que pretenden imponer en una institución de debate
por excelencia: transformarla en el órgano ejecutivo de una política
de ultraderecha ampliamente rechazada por la población.
En tercer término, repudiamos la manipulación que -para estos
objetivos- se hace de los justos sentimientos de las familias afectadas por
el accionar de las mafias que ellos mismos manejan. Denunciamos el intento de
someter a la población al miedo y la delación vecinal, como mecanismos
de control y sujeción social.
11 Alertamos que ninguna experiencia de la llamada "mano dura" en el mundo ha redundado en la disminución de los delitos. Por el contrario, sólo redobla la violencia social al equiparar las penas por el robo reincidente de una manzana con el de millones de dólares, y se utiliza para aislar de la sociedad a los más pobres y a las minorías (raciales, étnicas, sexuales, religiosas, etc.).
12 Llamamos a todo el pueblo trabajador a actuar
en defensa de la ampliación de las libertades democráticas (de
por sí retaceadas en este sistema de explotación) y no de su cercenamiento.
En ese camino, fortalecer las instancias de luchas como la del subterráneo
para evitar que crezca la desocupación. Y retomar y profundizar la senda
de las asambleas barriales como ámbitos de debate, esclarecimiento y
organización democrática del pueblo. De este modo, podremos contrarrestar
los intentos de imposición de supuestas mayorías para realizar
objetivos reaccionarios mediante mecanismos plebiscitarios, sin olvidar que
un Hitler llegó al poder por elecciones y se asentó sobre las
llamadas "mayorías silenciosas".
Para reflexionar sobre éste
y otros temas,
como la compleja situación internacional dominada por el militarismo
colonialista-genocida de Estados Unidos y la heroica resistencia de los pueblos
de Irak y el Medio Oriente.
Y para organizarnos hacia el horizonte del socialismo revolucionario internacionalista,
cuna del movimiento proletario y sus luchas hace ya más de 150 años,
te invitamos al ACTO que realizaremos el próximo
1º de Mayo a las 15 horas en Piedras 1676
(alt. de Av. Caseros al 800 - Club Paraguayo).
Si quiere dar su opinión sobre este u otro artículo, puede hacerlo
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