SIERRA LEONA

 

Diamantes y Cañoneras

 

 

Uno de los hechos que ejemplificaron el surgimiento del imperialismo fue la "política de las cañoneras". Inaugurada emblemáticamente durante la llamada "guerra del opio", fue aplicada innumerables veces con el pretexto de rescatar a "connacionales en peligro".

Pasaron los años y los siglos_ y mucha gente, incluso proveniente de un pasado izquierdista, se muestra dispuesta a repetir una versión light sobre el fin de la historia (proclamado por Fukuyama a comienzos de los '90)... y del imperialismo y sus cañoneras.

Pero pasó lo previsible: nunca hubo m s agresiones imperialistas que en la última d‚cada del siglo XX. Las inauguró Panamá siguió el genocidio en Irak; la invasión "democrática" a Somalia y Haití la agresión en los Balcanes que culminó en el genocidio y la ocupación militar de la región por parte la OTAN el año pasado.

Ahora es el turno de Sierra Leona y de su capital, Free Town, invadida por tropas desembarcadas por la flota británica de ataque... exactamente con los mismos pretextos que hace m s de un siglo: "rescatar a sus connacionales en peligro".

Lógicamente, esta mentira ya quedó al desnudo: rescataron a sus "connacionales" y, sin embargo, las tropas británicas, en vez de retirarse, aumentan. Es que el corazón de Blair no late por ningún derecho humano sino por el control de los diamantes.

En toda el Afrecha subsahariana se desarrolla una fuerte lucha de los distintos imperialismos por su control y el de sus riquezas.

La masacre de un millón de personas en Ruanda en 1994 obedece a ese choque de intereses imperialistas, donde los muertos los ponen los habitantes del m s castigado continente de la tierra.

La guerra civil fue alentada posteriormente en el Congo, no sólo por la justa lucha para derrocar a un viejo tirano agente del imperialismo, como Mobutu, sino porque el Congo es uno de los países con m s recursos naturales, cuyo reparto se disputan los bandidos imperiales.

El caso de Sierra Leona tiene que ver con el control de los diamantes, de los cuales es gran productora, y la guerra civil en curso está  alentada por distintas fracciones imperialistas.

La invasión del Reino Unido, con una fuerza de tareas propia utilizada para "resguardar la vida de los connacionales", busca reforzar su propia presencia, para después enviar una fuerza de las Naciones Unidas (su actual contingente es débil, está  compuesto por tropas africanas y tiene 500 desaparecidos). El proyecto es enviar a 12.000 hombres de la ONU pertenecientes, en primer lugar, a países del Commonwealth británico (India, Blangladesh y Jordania). La ONU actuar  en Sierra Leona como lo hizo antes en Somalia: como un ejército de ocupación, de rapiña, que perpetrar  violaciones en masa como se demostró incluso con videos (debidamente silenciados) de los soldados italianos. Los medios de comunicación no hablan de ellos y, lógicamente, nadie que cumpla con las tareas militares del imperialismo ha sido sancionado.

El invertebrado gobierno de la Alianza, que vota sanciones en contra de Cuba, por supuesto no levanta la m s leve voz de protesta para condenar la piratería de los usurpadores de Malvinas. La servil visita de Alvarez a Londres, destruyó, antes de nacer, cualquier ilusión que alguien pudiera hacerse acerca del "antiimperialismo" de la Alianza.

J. G.

 

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