UBA
Dime quién manda y te diré qué quiere
"La UBA se convirtió en una playa de estacionamiento para los jóvenes que no pueden ingresar en el mercado laboral", explica Shuberoff. Al cabo de 13 años al frente de la UBA, parece haberse dado cuenta recientemente de la crítica situación que atraviesa la Universidad más importante del país. Otro que sincronizadamente se "iluminó" sobre el mar de estudiantes que el mercado laboral no puede absorber, fue Schäter, el decano de Medicina: "Ahora tengo datos veraces sobre el número de alumnos a los que estamos en condiciones de brindar una educación de calidad y transformarlos en profesionales competentes... Si la facultad no cumple con las sugerencias de este informe [permitir un máximo de 900 estudiantes al año para una carrera en la que ingresan casi 4.000] corre serio peligro la integridad física y psíquica de la sociedad argentina"(1) (ˇ!)
Esta enorme "playa de estacionamiento" existe y alberga a más de 220.000 estudiantes (entre sus 13 facultades y CBC). Pero el problema de fondo es que no cobra "ingreso" ni "estadía", por lo que es, como mínimo, un gran negocio mal aprovechado. Además, genera miles de jóvenes estudiantes disconformes, potenciales focos de ebullición. Es por eso que han comenzado a preparar el terreno hacia la privatización de la universidad sobre la base de una campaña que parte de los problemas reales de la educación estatal actual.
La designación de Llach habla por sí sola. El ex funcionario cavallista y miembro de la Fundación Mediterránea propone una "educación para todos" a partir de "las escuelas charter" y "los voucher educativos". Poner a Llach al frente del Ministerio de Educación es un símbolo de hacia dónde apunta el nuevo gobierno. Sus voceros ya están montando una campaña ideológica semejante a la que se llevó adelante para avanzar sobre la privatización de las empresas estatales una década atrás.
También entonces comenzaron con un bombardeo permanente acerca de las montañas de pérdidas que generaban Entel, Segba, Obras Sanitarias o los trenes. "Doña Rosa, estamos pagando de nuestro bolsillo un servicio ineficiente"... "los trenes pierden 1 millón de dólares por día", se indignaba Neustadt en su "Tiempo Nuevo".
Estas privatizaciones se tradujeron en miles de despidos, iguales o mayores pérdidas para "Doña Rosa" y para todos, aumentos piratescos de las tarifas y las mismas obsoletas infraestructuras de antes que nos dejan a oscuras sistemáticamente. La privatización de la Universidad a la que apuntan también se traducirá en peores condiciones de acceso a un "título de primera" (con inserción en el mercado) para la inmensa mayoría de los estudiantes (con una carrera altamente arancelada, carísimos posgrados o una alta matrícula inicial).
Este es el camino iniciado en la mayoría de la universidades de Latinoamérica, en el cual buscan encarrilar a la Argentina. El ejemplo más ilustrativo del rumbo que el capital persigue, independientemente de sus fronteras, es el actual conflicto mexicano (ver pág. 6). Por otro lado, no es casualidad que el ejemplo de Universidad que más menciona Santibañes, mano derecha de De la Rúa, sea el chileno: sinónimo de arancel y cupo de ingreso(2).
Al mismo tiempo, nos quieren hacer creer que "la educación es la única garante de progreso social, de la inserción laboral, del desarrollo de una gran nación". ˇCaraduras! Con una desocupación del 15% y otro 15% de subempleados no hay ninguna posibilidad de progreso para quienes no contemos con el dinero y el tiempo necesario para llegar a la cúspide de la educación que quieren construir.
Un camino ya iniciado
El gran salto hacia la privatización universitaria no arrancará de cero. Veamos algunos pasos dados en ese sentido:
–Existen en todo el país 1.300 programas de posgrados y recientemente se presentaron otros 1.072 al CONEAU(3) para su aprobación, obedeciendo las normas dictadas por la Ley de Educación Superior.
–Si bien Ciencias Económicas (con 60.000 estudiantes y un presupuesto anual de $ 40 millones) es la única facultad de la UBA ya alcanzada por la Reforma, varias universidades incorporaron formalmente cupos de ingreso (por ejemplo, las de Comahue y Cuyo). Otras, con "pruebas de diagnóstico", de hecho también los llevan adelante (Lomas de Zamora, Medicina de La Plata, Córdoba y Rosario...).
–Las decenas de miles de estudiantes que cursan los CBC también deben superar una carrera de obstáculos para aprobar las "materias filtro": de los 3.700 inscriptos para Medicina, quedaron más de 2.000 afuera, cada vez más cerca de los 900 ingresantes pretendidos por el decano Schäter. Eso sí, para poder "egresar" deberán tener tiempo suficiente para cumplir con un requisito obligatorio: una rotación de 8 horas diarias de trabajo y otras 24 horas de guardia semanales (ad honorem) en un hospital.
–A esta lista podemos agregarle las pasantías como suministro de mano de obra barata o directamente gratuita; las materias "auspiciadas" por diferentes empresas; la intromisión directa del Banco Mundial (a través del Fomec); la pronunciada caída en la entrega de becas para apuntes, etcétera.
Estas son algunas de las bases, no del todo modestas, desde donde Llach comenzará su labor.
Naufragan 15 años de verso "morado"
El actual gobierno asumió con la "cara pintada". Y pretende ponerse al día con las dos principales asignaturas pendientes que dejó Menem: la salud y la educación.
Ante lo que se viene no bastarán pequeñas luchas como la de mayo, que alcanzaron para hacer retroceder a un gobierno en retirada. Hace falta que nos preparemos con otro tipo de organización y otro tipo de dirección, completamente independiente del gobierno de turno, para poder enfrentar la arremetida que se prepara para el 2000.
En este contexto, Andrés Delich, el principal dirigente de la juventud radical y jefe de la Franja Morada, ha sido designado como "mano derecha de Llach", borrando de un plumazo con ese hecho, la pretensiosa declaración de "persona no grata" ante el nombramiento del Ministro.
Para miles de estudiantes significa un atentado contra las ilusiones sembradas por "los dueños de la universidad" durante todos estos años, detrás de las banderas de la defensa de la "Educación Pública y Gratuita Siempre". Se ha iniciado el naufragio, con puerto incierto, entre la FM y los miles de estudiantes que no creen que la defensa de la universidad sea sólo un eslogan.
Ni organismos burocráticos ni dirigentes patronales
Avanzar en la coordinación entre todos los estudiantes, para defender las ya debilitadas conquistas que nos quedan, es la única forma de fortalecernos para pasar a la ofensiva y luchar por otras nuevas.
Es imprescindible que todo el movimiento estudiantil encare el año 2000 trabajando férreamente para la realización de una ASAMBLEA/CONGRESO de todos los estudiantes universitarios con una representación (por ejemplo) de 1 delegado cada 50 estudiantes. La acreditación la darán los compañeros del curso y no los requisitos estatutarios de los "cuerpos orgánicos" de la Franja Morada, ni la "regularidad" impuesta por la reforma.
En un congreso real, donde los estudiantes sean los protagonistas, podremos discutir y resolver seriamente: por qué peleamos; con qué fuerzas contamos; qué tipo de medidas tomamos; con qué organización y qué dirigentes ponemos a la cabeza de la pelea que tenemos por delante (y si no sirven o traicionan, se cambian).
1. Clarín 11/11/99, pág. 38, subrayado mío.
2. Decreto 7.586 de la Rectoría de la Universidad de Chile (19/11/1993):
Art. 5. "Anualmente se fijarán las plazas de pregrado tanto para los sistemas regulares como especiales de selección de los estudiantes".
Art. 17. "Las asignaturas tendrán aranceles especialmente fijados por la Facultad correspondiente".
3. Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria.