HABLAN LOS CANDIDATOS

Jorge Altamira (P.O.)

1. Situación y perspectivas

“La situación política de Argentina tiene características históricas excepcionales porque combina una situación de desesperación por abajo con tendencias a la rebelión popular, con una fuerte impasse por arriba, que se manifiesta en las protestas patronales, una tendencia a la división de la burguesía y planteos proteccionistas o seudonacionalistas. La expresión más aguda de esta situación la constituye el derrumbe de la candidatura de Duhalde y la fuerte tendencia a la disgregación del peronismo. Los acontecimientos de Tucumán son, a este respecto, altamente ilustrativos. Existe una tendencia a la huelga general activa contra un gobierno que aún no ha asumido y al que la mayoría de los trabajadores había votado apenas un par de semanas antes. El gobierno oficial de Bussi no existe y el vacío resultante ha debido ser llenado por un acuerdo aliancista-peronista y restos del bussismo. Hay una tendencia a una nueva dirección - el frente de autoconvocados, que expresa la tendencia a un comité provincial de huelga, que es lo que plantea el Partido Obrero. El proceso tucumano se generalizará a todo el país en los próximos meses, en especial cuando se anuncie el plan del FMI de De la Rúa. Por primera vez en muchísimos años existe una deliberación entre los sectores más avanzados de la clase obrera, con relación a lo que debe ser el futuro político del proletariado. El desarrollo político independiente de la vanguardia obrera abrirá posibilidades únicas para expulsar a la burocracia de los sindicatos y recuperar a estos últimos como organizaciones de masa de la lucha de clases de los trabajadores.”

2. Votar al Partido Obrero

“El Partido Obrero es el único con un definido carácter proletario, que se presenta a elecciones. Es, además, el único internacionalista, como se manifiesta en la agitación que realiza por la Unidad Socialista de América Latina y en su propaganda sistemática por la refundación inmediata de la IV Internacional. Izquierda Unida es una variante del centroizquierda pequeño burgués, con un fuerte tendencia antiobrera, como lo revelan sus candidatos patronales en Rosario y Córdoba y la candidatura del Monseñor Primatesta Bazán, quien aboga sin la menor vergüenza por la disolución de las actuales organizaciones de izquierda. La lista del Pts es de cartón, no tiene nada atrás, y procura proyectar una imagen obrerista vulgar. El obrerismo, en el presente período, es una expresión de hostilidad a la estructuración de la vanguardia obrera por medio de un programa y de una organización de combate.”

3. Posibilidades de un bloque de izquierda

“Las mayores posibilidades de un bloque de izquierda están puestas en la probabilidad de un frente de un sector del Frepaso con la IU y eventualmente Patria Libre; o sea un bloque de centroizquierda, encubierto con el mote de la unidad pluralista. Será una versión empeorada del Frente del Sur en relación a su función confusionista. El reclamo de unidad de izquierda del PC y del Mst está dirigido hacia la derecha, de ahí su hostilidad histérica a los planteos frentistas que lanzó el Partido Obrero.”

JORGE ALTAMIRA, CANDIDATO A PRESIDENTE POR EL PARTIDO OBRERO

JOSé MONTES (PTS)

“HAY QUE CONSTRUIR UNA IZQUIERDA DE LOS TRABAJADORES

En centenares de miles de volantes repartidos en fábricas, barriadas obreras, colegios y facultades de todo el país, llamamos a “trabajador vote trabajadores” y a “construir una izquierda de los trabajadores”. Una izquierda de los trabajadores se construye fundamentalmente en la lucha obrera. Allí los trabajadores tienden a reconocerse como clase, y el objetivo de una izquierda de los trabajadores es llevar estas luchas, que inevitablemente vendrán como respuesta a los ataques del gobierno y el FMI, al triunfo. En las elecciones, en cambio, el voto de un obrero vale lo mismo que el voto de una monja. Esto se agrava cuando las organizaciones obreras de masas, como la CGT, la CTA y el MTA en manos de los burócratas sindicales, llaman a apoyar a los partidos patronales, el PJ y la Alianza como el próximo 24 de octubre. Ante esto, desgraciadamente, los partidos de izquierda se negaron a impulsar una lista unitaria de candidatos de las organizaciones obreras que se reclaman combativas, como lo propusimos públicamente desde el PTS. ¿Por qué viene fracasando la iquierda en enraizarse en el movimiento obrero argentino? Los capitalistas, apelan a todo tipo de métodos para evitar que la clase obrera conquiste su independencia política y triunfe. Apelan a la represión directa con sus fuerzas armadas, tanto militares como policiales. Recurren al engaño de la “democracia”, diciéndole a los trabajadroes que pueden “cambiar” las cosas con su voto. Incluso utilizan también las teorías sobre la “muerte del proletariado” que tanto repiten los ideólogos a sueldo de la burguesía y muchos izquierdistas desilusionados. Pero fueron los paros generales de agosto y septiembre de 1996 y los levantamientos de los desocupados de Cutral Có y Jujuy del ’97, los que dejaron en una crisis irreversible al menemismo. Por ello, sin la ayuda de los burócratas sindicales los capitalistas no podrían sostener su régimen de engaño y represión. Por este “servicio” los capitalistas les dan una porción de sus ganancias. ¡Y hacen todo esto para controlar a una clase que dicen que está muerta! Echar a los burócratas sindicales y recuperar los sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados, es una de las tareas fundamentales de una izquierda de los trabajadores para dirigir las luchas al triunfo. En los ’80, el MAS logró cierto peso entre los trabajadores pero lo puso al servicio de una política centroizquierdista junto al PC y de conciliación con la burocracia sindical. En la “Plaza del No” del ’90 invitaron a Saúl Ubaldini de la CGT cuando protagonizaba una de las traiciones más grandes de la historia argentina: dejando pasar las privatizaciones y los despidos. En las elecciones del ’89 levantaron a un centroizquierdista como Néstor Vicente que no tenía nada que ver con el movimiento obrero ni con la izquierda. El Partido Comunista argentino es maestro en encumbrar figurones antiobreros. En los ’70 hicieron un “frente de izquierda” con un dirigente de la Revolución Libertadora, Oscar Alende –consecuentes con el “frente de izquierda” con el PS_ para apoyar al golpe gorila del ’55–; en el ’83 apoyaron a Luder y Herminio Iglesias, y en los ’90 pusieron montañas de dinero al servicio del Chacho Alvarez y Graciela Fernández Meijide. Le han dado muy buenos dirigentes_ a la burguesía, como Sigal, Laborde o Mosquera, que hoy son cuadros y funcionarios de la Alianza. Aún hoy, cuando el PC está en ruinas, se ha aliado a un partido que se reinvindica trotskista como el MST en IU, para candidatear empresarios “progresistas” en Santa Fe y Córdoba. Al mismo tiempo, los stalinistas criollos son parte orgánica de la burocracia del CTA. El PTP-PCR, fieles a su política estratégica de colaboración de clases que a veces disfrazan con ultraizquierdismo táctico, tienen un solo principio: no incomodar a sus aliados del MTA y la CTA. Aunque se hacen los anarquistas llamando al voto en blanco, levantan vergonzosamente un programa similar al del duhaldismo y ven “bien encaminada aunque insuficiente” la propuesta de “concertación” del candidato del PJ. Lamentablemente hasta el Partido Obrero hace una campaña con el lema “necesitamos una alternativa”, sin nombrar a la clase obrera, es decir, una campaña también centroizquierdista postulándose para ocupar un potencial “espacio frepasista” Por esto, las organizaciones de la izquierda se negaron a levantar, como propusimos desde el PTS, un frente por candidaturas de las organizaciones obreras combativas. Nos presentamos a elecciones para decir que los trabajadores deben confiar en sus propias fuerzas y no en los representantes de los partidos patronales. Estamos utilizando esta trampa de la burguesía para, en la medida de nuestras posibilidades, prepararnos para las futuras luchas que inevitablemente vendrán. Lo consideramos un paso en la construcción de una izquierda de los trabajadores que sea parte de la vida y la lucha de la clase obrera, que pelee por enraizar un programa para que la clase obrera dirija la alianza con los pobres de la ciudad y el campo, con los pequeños comerciantes y estudiantes. La única alianza y unidad obrera y popular que permitirá derrotar los planes de hambre y entrega, cuestión que se logrará definitivamente cuando terminemos con la explotación capitalista mediante una revolución obrera y socialista.”

JOSé MONTES, OBRERO Y DELEGADO DE BASE DEL ASTILLERO RíO SANTIAGO - CANDIDATO A PRESIDENTE POR EL PTS

Patricia Walsh (Izquierda Unida)

1) Evaluación de la situación y las perspectivas del país y del movimiento obrero.

“Gane quien gane las elecciones, la perspectiva para el país es que sigan la miseria y la desocupación que son la constante de estos años. La enorme bronca popular contra Menem hace más que probable un triunfo de De la Rúa. Por otra parte, las exigencias del FMI preanuncian una nueva catástrofe para los trabajadores y el pueblo. El futuro ministro de Economía de la Alianza, José Luis Machinea, ya ha pactado cumplir con el imperialismo. Por eso después del 24 habrá que seguir luchando –entre otros puntos– contra el ajuste y por dejar de pagar la deuda externa, para destinar esos fondos a dar trabajo, salud, educación, salarios y jubilaciones dignas. El espejo del país lo están anticipando Tucumán, Corrientes y Tierra del Fuego, donde los trabajadores pelean por cobrar sus salarios, contra los despidos, etc. Esas provincias demuestran, además, que para sacarse de encima al genocida Bussi o al corrupto Romero Feris, el voto “útil” a los candidatos como Miranda (PJ) en Tucumán sólo sirvió para utilizar ese voto popular para imponer leyes con más despidos y/o privatizaciones. La perspectiva es que el “Machinazo” que se viene reciba como respuesta nuevas luchas, al calor de las cuales se agravará la crisis política y millones harán la experiencia con el gobierno aliancista.”

2) ¿Por qué razones entienden que es correcto votar a sus listas?

“Porque votar a Izquierda Unida es votar por la unidad de la izquierda, entre organizaciones socialistas, trotskistas, comunistas y luchadores independientes. Es el caso de mi propia candidatura, que vengo de la militancia del campo de los derechos humanos, no integro ninguna organización partidaria y me reivindico peronista de izquierda. Además de proponer un programa obrero y popular, somos los únicos que hemos batallado por una unidad mayor de toda la izquierda. Desgraciadamente el PO se negó con su sectarismo y divisionismo habitual, los candidatos del Frente de la Resistencia ya ni se dicen de izquierda y el PTP/PCR equivocadamente llama a votar en blanco. De todas formas estamos orgullosos de haber levantado la bandera de la unidad. Si no somos capaces de avanzar en lograr esa unidad de la izquierda, trabajadores y sectores del campo popular, es difícil poder imponer cambios de fondo como los que estamos planteando. Por haber insistido en la construcción de unidad es que en Córdoba surgió Unidad Popular, entre los compañeros del FR, IU, ex-dirigentes del Frente Grande y dirigentes sindicales de mucha relevancia como Luis Bazán, secretario general del CTA cordobés. Allí es posible lograr diputados y abrir una perspectiva hacia el surgimiento de una alternativa política opuesta al PJ y la Alianza, entre organizaciones de la izquierda, sectores sindicales y luchadores de diversas identidades. Por otra parte, el voto a Izquierda Unida es un aliento a la pelea por la nulidad efectiva de las leyes de obediencia debida, punto final e indultos. Con la lucha ya hemos logrado acompañar hasta la cárcel a nueve genocidas, incluido Pinochet. Y queremos y podemos ir por más.”

3. ¿Qué posibilidades ven, hacia adelante, para un bloque de izquierda (o como se lo llame)?

“Estamos convencidos de la necesidad de la unidad. Ahora para enfrentar a los candidatos del modelo y para dar una opción por la positiva frente al escepticismo sin salida del voto en blanco. Muchas veces con otras corrientes nos encontramos juntos en las luchas, en una elección sindical o estudiantil, coincidimos en propuestas programáticas. Pero luego aparecen los rasgos sectarios, cerrados, dogmáticos. Por eso no se dio una unidad superior a nivel nacional para estas elecciones. No fue por responsabilidad de IU, que propuso por ejemplo resolver las candidaturas apelando a métodos democráticos como una elección interna o asambleas, lo que no fue aceptado. Desde IU seguiremos impulsando la unidad de todas las fuerzas de izquierda y de los trabajadores después de la elección. Hace falta brindarle una herramienta política unitaria y de lucha a los miles que desconfían y/o han roto con los partidos tradicionales, y dudan porque ven a la izquierda dividida. Y sobre todo, hace falta unidad para seguir dando respuesta ante las luchas que vendrán contra el ajuste que preparan la Alianza y sus socios del PJ.”

PATRICIA WALSH, CANDIDATA A PRESIDENTE POR IZQUIERDA UNIDA

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