¡Libertad a Todos los Presos Políticos!
Libertad a Raúl Castells Anulación de los procesos contra luchadores obreros y populares
Raúl Castells ya lleva 7 meses en prisión por haber encabezado el reclamo de comida para jubilados, ante las puertas de Wal-Mart. Se lo acusa de extorsión. Según denuncia su mujer, los únicos testimonios que aceptaron en la causa son los de policías e integrantes de la empresa, mientras se rechazaron los de 300 jubilados que se ofrecieron a testimoniar en su favor. Actualmente, cumple más de un mes de ayuno, para hacer oír su reclamo de libertad. Por otro lado, recientemente se dictó una sentencia que condena a prisión en suspenso y dos años de trabajos comunitarios contra Miguel Angel Gatti, dirigente vecinal y militante comunista, y Walter Natera, secretario de ATE Comodoro Rivadavia, por participar en los cortes de ruta de comienzos de julio. Del mismo modo, continúan abiertas las causas contra diversos estudiantes del Iuna, por la ocupación pacífica del establecimiento que sostuvieron a fines del año pasado. Todos estos casos se inscriben dentro de las más de 500 causas según estimaciones de diversos organismos de Derechos Humanos contra delegados y luchadores obreros y populares en todo el país. Gobierne quien gobierne, la profundización del hambre, la desocupación, la flexibilización laboral, el no pago de los salarios, seguirán azolando a la población trabajadora. Junto a la represión abierta contra las protestas sociales, la justicia aportará su cuota de auxilio a las patronales, mediante procesos persecutorios o encarcelamiento. La lucha por las más elementales reivindicaciones económicas, no puede ir separada del reclamo por la anulación de todas las causas y condenas contra luchadores.
l Los olvidados de la democracia
Llevan más de diez años en la cárcel los presos de La Tablada. A partir de los hechos acontecidos el 23 de enero de 1989, fueron condenados a reclusión perpetua en juicios aberrantes, a los que se sumó la prisión para Ana María Sívori (por haber sido la esposa de Gorriarán Merlo) y la condena anunciada (secuestro internacional mediante) que se le impuso a Gorriarán Merlo. Más allá de cualquier diferencia respecto de aquellos acontecimientos, el reclamo de la libertad de los presos políticos, no admite discusión. A fines de 1997 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, determinó que el estado argentino es responsable por violaciones aberrantes de los derechos consagrados en la Convención Americana. El informe demostraba que en la represión desatada aquel día de enero, se fusiló, torturó y desapareció a prisioneros del Movimiento Todos por la Patria, habiéndose usado incluso bombas de fósforo. Del mismo modo, se demostró que los procedimientos judiciales estaban viciados de nulidad. Los medios masivos guardan completo silencio en torno de la situación de los presos políticos de La Tablada. Hay que ayudar a romper el muro de silencio que los rodea, fortaleciendo el reclamo de ¡Libertad a los presos políticos de La Tablada!
l ¡No a la extradición!
Claudio Molina, militante del chileno Frente Patriótico Manuel Rodríguez, fue detenido en Buenos Aires el pasado 23 de junio, fecha desde la que se encuentra preso en Devoto. Molina había logrado fugarse, el 30 de enero de 1990, de la prisión a la que había sido condenado en 1986. Se lo acusaba de haber participado del ingreso clandestino de armas para el pueblo trasandino, como parte de la resistencia a la sangrienta dictadura del genocida Pinochet. Recientemente, la Corte Suprema chilena falló a favor del pedido de extradición elevado por una corte marcial. Mientras el imperialismo alardea del juicio que se le sigue al chacal, Molina corre el peligro de ser extraditado por la inefable justicia argentina, la misma que avaló los indultos a sus colegas locales. Una situación similar atraviesan los peruanos Julio Mera Collazos y María Silvia Díaz, acusados de terrorismo y sobre los que pende la amenaza de ser deportados al Perú del dictador Fujimori. La LSR participa del reclamo en contra de la extradición y por la libertad de Claudio Molina y demás presos políticos extranjeros, y llama a redoblar los esfuerzos para evitar que sean devueltos a las garras de quienes fueron ejecutores del siniestro operativo Cóndor que azoló a los pueblos de América latina.