UNIRSE CONTRA LA OTAN
* El disfraz de los derechos humanos con el cual el imperialismo mundial pretende recubrir su bárbara agresión a Yugoslavia, a Kosovo y a todos los Balcanes, se está derrumbando estrepitosamente. Toda la región aledaña se está convirtiendo en un protectorado militar de la OTAN y sus bombardeos han provocado la emigración en masa de los habitantes de Kosovo, que huyen de ellos y también del accionar de los paramilitares de Milosevich. En un mes de guerra de agresión hay 600.000 refugiados desparramados por la región, a los que la OTAN tardó días y días en dar comida, carpas y atención sanitaria, y ni siquiera un mínimo destino seguro. Estados Unidos ofrece como refugio la base de Guantánamo que le robaron a Cuba. Ese exilio obligado, a 15.000 km de su terruño, pasando de la aridez de las montañas al ardiente sol del Caribe, muestra a las claras qué futuro tiene preparado el imperio para los emigrantes: si tienen suerte, será la muerte rápida, si no, el calvario. Todos pudimos ver, aun a pesar del monopolio informativo, las imágenes de los bombardeos del tren por error, de la fábrica por error, de la caravana de refugiados por error... ¡Cuántos errores comete esta gente en su cruzada por los derechos humanos! Los argentinos conocemos bien ese tipo de errores. Y bien sabemos que no hubo errores, no hubo excesos, son todos asesinos_, que hacen empalidecer a la policía del gatillo fácil de Buenos Aires o Nueva York; los escuadrones de la muerte de Brasil parecen casi pequeños contraventores y no asesinos sistemáticos comparados con el despiadado ataque bélico en masa desatado contra un pueblo pequeño y pobre, que no es ni puede ser un peligro para la estabilidad mundial.
* El pretexto utilizado para el genocidio en curso es sólo un taparrabos del verdadero objetivo imperialista: establecer un régimen de terror mundial para amedrentar a todos los pueblos que pretendan rebelarse contra el orden imperial. Y ello vale doblemente para los pueblos de Europa del Este y de la ex URSS y Yugoslavia, en pleno proceso de colonización capitalista. Esa es la base del ataque de la OTAN y de la limpieza étnica que está realizando en Kosovo y en Yugoslavia, al tiempo que convierte a los Balcanes en un protectorado militar del imperialismo estadounidense y europeo. Para lograr estos siniestros objetivos no hay ningún límite: ni la ONU armada por el imperialismo que es pasada como poste caído sin ningún escrúpulo, ni las leyes internacionales burguesas sobre la guerra que son pisoteadas impunemente para bombardear a un país sin siquiera ultimátum ni declaración de guerra.
* Cualquier demócrata honesto del mundo, tenga la filiación política que tenga, debe repudiar categóricamente este vandalismo. No se trata de que sólo lo hagamos los socialistas o izquierdistas que, obviamente, debemos hacerlo. Toda persona, grupo o partido que se oponga a dar vía libre para que el imperialismo ataque con el pretexto que sea y al precio que sea a cualquier pueblo del mundo que intenta escapar a su dominio, debe ponerse de pie para levantar una gigantesca ola de repudio a la barbarie de la OTAN en los Balcanes. No repitamos el trágico error de hacernos los distraídos, y seamos conscientes de que parafraseando a Brecht primero fue Irak, y como nosotros no éramos iraquíes, no intervenimos; ahora es Yugoslavia, y como nosotros no somos yugoslavos, tampoco intervenimos; y cuando la barbarie imperialista nos ataque a nosotros: ¿qué haremos?_ ¿correr?, ¿a qué planeta?, ¿a qué galaxia?
* Muchos demócratas no partidarios del socialismo odian a Milosevich. Muchos socialistas compartimos, quizá hasta por razones diferentes, ese odio. En ningún caso ello debe ser impedimento para luchar contra la OTAN, que es una lucha de autodefensa para todos los pueblos explotados del mundo. Hay también quienes confían en Milosevich, y nosotros tenemos una posición opuesta. Pero estamos convencidos de que todos tenemos cabida en un bloque común, democrático y antimperialista, que exprese con fuerza el repudio a la agresión de la OTAN y en favor de su derrota. Todos quienes acordemos con este punto básico, podemos multiplicar las movilizaciones y las acciones en común para batallar por ese objetivo, por más diferencias que nos separen en muchos otros planos (Milosevich, autodeterminación o independencia del Kosovo, federación socialista de los Balcanes u otras posiciones).
* La LSR dirige este llamamiento a la izquierda socialista, a las corrientes y personalidades antimperialistas y/o democráticas, que estén dispuestas a unirse contra la OTAN y actuar en consecuencia.