China: Marco jurídico para la restauración capitalista
El gobierno chino viene llevando adelante la restauración capitalista; implementando reformas de todo tipo, en el terreno político, económico, social y democrático, para poder reacomodarse en el mercado internacional. El 14 de marzo el gobierno dio la noticia de que se reinstauraba la propiedad privada, continuando con la apertura del mercado a la comercialización, inversión y préstamos de capitales extranjeros y reafirmando su compromiso con las reglas de la economía de mercado. La legalización de la propiedad privada se debe a que el gobierno tiene que dar un marco jurídico al proceso de restauración capitalista en curso, para poder dar garantías dentro del mercado mundial y permitir la participación de los grandes capitales extranjeros y nacionales que se están disputando grandes porciones del mercado chino. Según estadísticas oficiales, el sector estatal aporta sólo una tercera parte del valor en bienes y servicios de China, el resto proviene de capital extranjero y de las empresas privadas (Clarín 15/3/99). Actualmente en China hay más de 10 millones de negociantes privados, sin incluir los grandes capitales internacionales. Es fundamental dentro de este marco poner en claro los límites de las libertades democráticas para que las aguas no se agiten. Por eso otra de las reformas que anunciaron el mismo día es la sustitución de la figura de actividades contrarrevolucionarias por la de delitos contra la seguridad del estado. Esto se suma a los recortes en las libertades democráticas que denunciamos en la edición anterior de Bandera Roja. Todas estas reformas las vienen realizando tras una cortina de humo, para que el creciente malestar social no se profundice. Usan como pretexto que China aún demorará muchos años en la primera etapa del socialismo. Argumentan que estos cambios se deben a que quieren construir una China socialista fuerte y próspera, civilizada y democrática. Pero actúan para que haya más capitalistas, más propietarios, más desigualdad social, cientos de millones de obreros y campesinos en la miseria y millones en la desocupación; mientras en el otro polo se va conformando una clase de grandes capitalistas. Por eso encarcelan a quienes organizan la lucha contra la desocupación como Yue Tianxing y Guo Xinming. La política del PC chino se sintetiza en: cárcel para los luchadores, libertad y seguridad jurídica para los grandes capitalistas imperialistas y chinos.