G U D S  ~  U N A M

México, D.F., a 9 de julio de 2000

¿De qué tienen que avergonzarse lesbianas, homosexuales, transgenéricos y bisexuales? ¡Qué se avergüencen quienes roban y matan impunemente siendo gobierno! ¡Qué se avergüencen quienes persiguen al diferente!

SubComandante Marcos

El Grupo Universitario por la Diversidad Sexual, ante el triunfo presidencial de Vicente Fox y del Partido Acción Nacional, se ha visto obligado a reflexionar sobre los retos que las organizaciones lésbicas, gays, bisexuales y transgenéricas afrontaremos durante la próxima administración panista; arrojando las siguientes conclusiones:

La llegada al poder de Vicente Fox nos llena de incertidumbre al ser ésta la primera vez que una partido de oposición, en tiempos postrevolucionarios, desplace de la presidencia al partido oficial. Además, la extraña relación foxista con Acción Nacional nos obliga a cuestionar los espacios de poder real tanto de los Amigos de Fox, como del mismo PAN, tanto de la Iglesia Católica como de los grupos de ultraderecha. Habremos de ver cuál será la compensación del gobierno foxista hacia quienes financiaron su campaña, en donde seguramente están incluidos grupos tan poderosos –económicamente- como Provida, quien desde Miami respalda a su filial mexicana representada por un fanático y patético personaje llamado Jorge Serrano Limón. Así como Provida, existe una cantidad importante de agrupaciones ultraconservadoras quienes desde hace mucho tiempo mantienen una relación directa con Acción Nacional. Creemos que estas agrupaciones tendrán más peso político que aquel supuesto equilibrio, el cual también nos trataron de vender en el paquetazo del voto útil, representado por los políticos liberales Jorge G. Castañeda y Adolfo Aguilar Zínser.

Es indispensable recordar todos y cada uno de los actos lesbofóbicos y homofóbicos, las acciones de censura, represión e imposición moral desatados por los gobiernos panistas, así como las declaraciones de tinte misógino, excluyente y homofóbico de los políticos panistas y verdeecologistas. No olvidamos la intención del gobierno municipal de Córdoba, Veracruz; por limpiar la escoria social representada por prostitutas, lesbianas y homosexuales; tampoco pasamos por alto la prohibición a las Semanas Culturales Lésbico-Gays en el puerto veracruzano; los toques de queda en Xalapa, Veracruz y Ciudad Juárez, Chihuahua; la censura artística a desnudos fotográficos en Aguascalientes; la prohibición al uso de la minifalda en las oficinas públicas de Guadalajara; la negativa de la fracción panista de la I Asamblea Legislativa del Distrito Federal a la aprobación del artículo 281 bis del Código Penal en donde por primera vez se penaliza la discriminación por orientación sexual; el impedimento por parte de las autoridades panistas de Baja California a que una adolescente interrumpiera –de manera legal según la misma constitución bajacaliforniana- su embarazo producto de una violación; en fin, toda una serie de acciones de gobiernos, tácticas legislativas y declaraciones públicas de políticos panistas en contra de quienes no ejercemos una sexualidad normada por sus estrictos códigos morales.

Ante esta coyuntura política el Grupo Universitario por la Diversidad Sexual propone:

1.         Solidificar las redes de comunicación al interior del movimiento lésbico-gay-bisexual y transgenérico, para que éstas no sólo funcionen para la realización de las Marchas del Orgullo lgbt, sino que demuestren su fuerza política al invitar a movilizaciones, plantones, marchas, mítines y demás estrategias del movimiento social organizado ante cualquier tentativa homofóbica del gobierno foxista. ¿En donde estaba el movimiento lgbt cuando se ejecutaron las políticas homofóbicas de los gobiernos panistas locales? ¿Sólo podremos organizarnos y ponernos la peluca y el maquillaje, volvernos combativas y combativos el último sábado de junio?

2.         Es indispensable que al interior del incipiente movimiento lgbt ejercamos la inclusión. Como fuerza política organizada debemos incluir a todos y cada uno de los grupos de la diversidad sexual, sin importar el género y la orientación sexual. En el mismo tono, nos oponemos a la discriminación ideológica y partidista; es decir, tenemos que tender lazos con lesbianas, gays, bisexuales, transgenéricos y heterosexuales progresistas, quienes compartan una plataforma básica por el respeto a los derechos sexuales, sin importar si son perredistas, priístas, pedesitas, zapatisas o apartidistas. Asimismo, consideramos vital, como nueva generación de gays y lesbianas, dejar atrás las pugnas y los protagonismos de algunos sectores del movimiento lgbt y anteponer la unidad.

3.         Es indispensable construir nuevas relaciones al exterior del movimiento lgbt, con organizaciones progresistas con quienes podamos compartir una agenda basada en el respeto a la pluralidad y a la diversidad.

4.         Es importante que el movimiento lgbt se manifieste públicamente a favor de la educación laica. Los jerarcas católicos, en sólo una semana (después del triunfo de Fox), han desatado toda una serie de declaraciones en donde exigen una educación de tinte católico.

5.         Debemos defender los avances en materia legislativa a favor de la diversidad sexual, tanto los efectuados a nivel federal como a nivel local. Además, debemos presionar para que nuevas reformas legislativas sigan siendo aprobadas.

6.         Exigir que las políticas públicas de salud hacia las y los VIH portadores, así como a las y los enfermos de SIDA, no se vean reducidas y, por el contrario, cerrar filas para que éstas llegan a un número mucho mayor de afectados y afectadas.

7.         Exigir a los partidos políticos de centro-izquierda, en particular al PRD, claridad y consecuencia con sus principios básicos con la intención de que lesbianas, gays, bisexuales y transgenéricos seamos incluidos en sus plataformas y políticas públicas. Rechazamos la ambigüedad con la que el PRD nuevamente se dirigió hacia la comunidad lgbt en esta última campaña política.

La actual coyuntura política obligará a reestructurar a las fuerzas sociales incluyendo a la de la diversidad sexual. En este sentido, esperamos colaborar en una mayor y mejor organización lésbica, gay, bisexual y transgenérica en donde se pueda alzar la voz y hacer efectiva la movilización ante cualquier tentativa homofóbica de la derecha gobernante. Asimismo, no debemos cesar en el esfuerzo por la exigencia de los derechos que nos corresponden, pues antes de ser lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros somos seres humanos.

¡Porque la fuerza de nuestra unidad reside en la riqueza de la diversidad!

Grupo Universitario por la Diversidad Sexual

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