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La niña de los cabellos de oro
En San Carlos Minas, Piedras Anchas, El Sauce, Talainí (Minas), dicen
que hace muchos años vivía por ahí una niña muy bonita, que tenía un
hermoso cabello rubio y ondeado, y por ello, todas las mujeres le tenían
envidia.
Un buen día una señora fue de visita a su casa y al ver el cabello tan
hermoso de la niña, le dijo:
- ¡Qué hermoso cabello!...
Al otro día, de mañana, al levantarse temprano, notó que le faltaba el
cabello, pues durante el sueño se lo habían cortado.
La curiosidad de los vecinos dice que son los duendes quienes durante la
noche entran por el ojo de la llave y despacito se lo deben haber cortado,
llevándose consigo los hermosos cabellos y escapándose, otra vez, por el
ojo de la llave. Dicen que los duendes son chiquititos y con un gran
sombrero en la cabeza y que los ven bailar, reír y dar vueltas en torno a la
pieza mientras cortan los cabellos durante el sueño.
Así como a la niña le robaron los hermosos cabellos de oro, los duendes
por el ojo de la llave penetran en las casas y hechizan a las niñas
hermosas entregadas al sueño, les roban sus encantos y las flechan con
sus malos conjuros...
Dicen que estos duendes o duendecillos son los lobizones o duendes
chicos.
Tomada del libro Leyendas cordobesas de Julio Viggiano Esain
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