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La leyenda del maíz
La del maíz, es una de las leyendas que más versiones tiene y casi todas
hacen referencia al amor de dos jóvenes indiecitos. Por córdoba se supo
relatar así:
Anaya era un joven y hermoso guerrero, que en vez de cuidar de su gente
que luchaba en la guerra defendiendo lo que les pertenecía, pasaba sus
días entregado a los placeres mundanales. Su belleza y atractivo
masculino le daban buenos dividendos a la hora de las conquistas...
Pero como le pasa a todos, un día el amor golpeó a la puerta del joven y
esta vez Anaya se enamoró de verdad de la hija de uno de los jefes
guerreros.
Dispuesto a conquistarla, comenzó a hacer buena letra, dejo sus hábitos
licenciosos y se entregó por entero a la tarea de obtener el amor de la
muchacha. Conocedora de los antecedentes y la vanidad del enamorado,
la joven lo despreció cuantas veces pudo y rechazó todos sus pedidos de
amor...
Quien fuera un valiente y heroico guerrero en las batallas, no soportó el
dolor de su corazón, por la derrota en el campo del amor.
Un día en que la joven pasó a su lado, Anaya sacó un puñal y poniéndose
frente a ella para que lo viera bien, se suicidó clavándoselo en el medio
del corazón. Inmediatamente cayó al suelo. Al verlo, la muchacha corrió
presurosa para ayudarlo pero ya era tarde. El joven y valiente guerrero
había muerto.
De su pecho ensangrentado brotó una hermosa planta... la planta del maíz.
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