MAGNETISMO Y PSEUDOCIENCIA EN LA MEDICINA Arnaldo González Arias[1], Dpto. Física Aplicada, Facultad de Física, Universidad de La Habana
Sumario
Se relatan brevemente las experiencias históricas más importantes sobre la aplicación de imanes permanentes en diversas terapias, describiendo los casos de médicos tales como el austriaco Franz Friedrich Antón Mesmer y el norteamericano Elisha Perkins. Mesmer fue desautorizado por una comisión nombrada por Luis XVI en 1785, comisión en la que participaron Benjamín Franklin, Antoine Lavoisier y Joseph Guillotin. Perkins fue expulsado en 1796 de la Connecticut Medical Society por haber ... “revivido las remanencias miserables del magnetismo animal,... predicando que el frotamiento (con imanes) curará radicalmente los dolores más rebeldes... .”
Las aplicaciones médicas contemporáneas más importantes de los campos electromagnéticos en el intervalo de ondas de radio y microondas son analizadas: la diatermia radiativa en el intervalo de altas frecuencias (frecuencia típica, 2450 MHz) y la osteogénesis en las bajas frecuencias (» 100 Hz). La enumeración de las diferencias esenciales entre los campos electromagnético y magnetostático permiten puntualizar el carácter conservativo de éste último, lo que impide en la práctica el flujo neto de energía magnética desde un imán permanente en reposo hacia el paciente. Este inexistente flujo magnético es predicado en algunas terapias pseudocientíficas, atribuyéndosele la capacidad de sanar.
Se concluye que los campos magnéticos variables en forma de radiación electromagnética son una herramienta útil en el tratamiento terapéutico de diversas afecciones, siempre y cuando se investigue y controle adecuadamente la frecuencia e intensidad de la señal aplicada y la duración del tratamiento. También se concluye que hasta el momento no hay justificación teórica ni pruebas experimentales convincentes acerca de la efectividad terapéutica de los campos magnetostáticos y de la aplicación de imanes permanentes para calmar el dolor. En la medida en que avanza la investigación científica en cualquier rama de la ciencia, van apareciendo evidencias cada vez más contundentes acerca de las propiedades del fenómeno estudiado, que a su vez dan origen a nuevas interrogantes. Pero en lo que se refiere a la aplicación terapéutica de los imanes permanentes, esta evidencia no ha aparecido aún, a pesar de los más de 200 años transcurridos desde los tiempos de Perkins y Mesmer.
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