"La liberación de los trabajadores será
obra de los trabajadores mismos"
Año 2 - suplemento especial - 24 de Abril de 2002
suplemento especial
¿“Críticos” de
Chávez? ¡que hipocresía!
Siempre a los
pies de los militares “patriotas” y la burguesía progresista
En su
periódico HOY Nro. 908 del 17/4 el PTP-PCR de Argentina critica a Chávez
acusándolo de ser un pacifista que entiende por "revolución"
a un "proceso evolutivo, electoral
y parlamentario, basado en el copamiento de aparato estatal
oligárquico-imperialista por la 'acción de masas' apoyado en, o
impulsado por, militares 'progresistas', sin derrocar revolucionariamente
a las clases dominantes, sin destruir el Estado y las fuerzas armadas
de esas clases, y sin sustituir su poder por el del pueblo revolucionario".
El PTP le critica a Chávez que su "revolución bolivariana"
es "una 'revolución' limitada a ciertos cambios de estructuras
'promovidos desde una asamblea constituyente'", es decir,
de tener una "teoría de la revolución pacifica" y finalizan:
"ya con Allende... ese camino demostró
no ser otra cosa que una dolorosa
ilusión, que costó a nuestros pueblos ríos de sangre y décadas perdidas"
(negritas en el original).
Tras
esta crítica a Chávez en Venezuela, el PTP-PCR quiere ocultar que
pertenecen a una corriente, el stalinismo maoísta, que se ha caracterizado
siempre por lamerle las botas a la burguesía nacional y los militares
"patriotas".
Así en
Ecuador, donde el maoísmo del Partido Comunista Marxista Leninista
de Ecuador (PCMLE, hermano del PTP-PCR) dirige los sindicatos de
los trabajadores petroleros y de la electricidad (los más importantes)
y el stalinismo dirige la CONAIE que agrupa a los campesinos e indígenas,
fueron los responsables del estrangulamiento de la revolución
ecuatoriana. Tanto los dirigentes sindicales maoístas como los
stalinistas de la CONAIE se negaron a armar a los obreros y campesinos
ecuatorianos que habían tomado el Parlamento y tirado al gobierno
del presidente Mahuad. Así Vargas, el dirigente de la CONAIE, afirmó
que "el pueblo no tiene necesidad de
armas para triunfar", ya que contaban con el apoyo del coronel
Lucio Gutiérrez, el "militar patriota" que encabezaba
el triunvirato junto a Carlos Solorzano, ex presidente de la Corte
Suprema y el propio Vargas, quien declaró a la prensa que "hemos hecho una revolución sin sangre". Y todos sabemos como terminó la "revolución sin sangre" en
Ecuador: con el "patriota" coronel Gutiérrez cediéndole
su lugar en la Junta de Salvación Nacional al "patriota"
general Mendoza, quien tres horas más tarde renunciaba para entregarle
a su vez el poder al vicepresidente Gustavo Noboa, es decir, dándole
el poder nuevamente a la burguesía que, con el ejército y los militares
"patriotas" en las calles, terminó aplicando el plan de dolarización
del FMI.
En Argentina,
el PTP-PCR se la ha pasado durante décadas buscando a la burguesía
nacional y los militares patriotas. Y en su larga búsqueda han apoyado
a López Rega y la Triple A durante el gobierno de Isabel (a la que
también apoyaron). Luego formaron parte del frente que llevó a Menem
al poder en 1989. Luego miraron con cariño al Chacho Alvarez y al
Frepaso como candidatos a un "gobierno de unidad popular"
y, tras la caída de De La Rúa, uno de los principales dirigentes del
PTP-PCR en la CCC, Juan Carlos Alderete, corrió junto a D'Elía (CTA)
a besarle las manos a Rodríguez Saá. Y ahora, dándole una tregua
preciosa al gobierno de Duhalde a cambio del manejo de los Planes
Trabajar, confirman una vez más que son una corriente que siempre ha
estado a los pies de la burguesía "nacional" y del PJ. Y que
los militares “patriotas” de los que habla el PTP-PCR son Seineldín
o Aldo Rico, a cuyo partido, el MODIN, en su momento le aportaron cuadros.
Mientras
tanto, acusando a Chávez de tener una teoría de "revolución pacífica" pretenden ocultar el pacifismo
del PTP-PCR. Quieren esconder que fue el PTP-PCR dirigiendo la CCC los
que junto a D'Elía y el CTA se encargaron de desconocer las resoluciones
votadas en la Asamblea Nacional Piquetera transformando los cortes
de ruta -que como en el norte de Salta atacaban los intereses de
los monopolios- en "cortes de ruta" truchos, dejando caminos
alternativos, es decir en piquetes pacíficos que no molestaban
a nadie. Quieren ocultar que el PTP-PCR no tuvo participación alguna
en las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre, que levantaron
la marcha que junto a la CTA habían convocado para el 20 de diciembre
en la Plaza de Mayo y dejaron solos a la base de la CCC y a los desocupados
que, con un certero instinto de clase, fueron a tomar la comida para
sus familias a los hipermercados. Quieren ocultar que el 20 de diciembre
mientras la vanguardia obrera y juvenil se enfrentaba a la represión
policial los piquetes del PTP-PCR y la CCC brillaron por su ausencia.
Y que hoy cuando más hacen falta los piquetes cortando rutas contra
los planes del FMI, la CCC los ha liquidado.
El PTP-PCR,
mientras en Venezuela critican a Chávez por sus vínculos con Fidel
Castro, a quien acusan por su abandono "de la vía revolucionaria del pueblo armado, desguarneciendo
a los pueblos latinoamericanos sobre el camino que debió recorrer
toda revolución verdadera, incluida la cubana", en Argentina,
Juan Carlos Alderete pronuncia discursos a dúo con D' Elía que se
dedica a defender a Fidel Castro atacando a la "derecha trotskista".
Por último,
pero no menos importante, mientras critican a Chávez por querer
una "revolución limitada a ciertos
cambios de estructuras promovidos desde una Asamblea Constituyente",
el PTP-PCR lleva adelante en la Argentina la misma política que
le critican a Chávez cuando sostienen que "hay que ganar a las masas para el convencimiento de que no hay otra salida que una revolución,
que imponga un gobierno de unidad
popular, y que este convoque a una
Asamblea Constituyente soberana que decida y ejecute el país que
quieran los argentinos" (negritas en el original). Es
decir la misma política que llevó adelante Chávez en Venezuela.
Es por esto que decimos: PTP-PCR, críticos de Chávez en Venezuela
y chavistas en Argentina, siempre buscando al burgués “progresista”
y al militar “patriota” con los que conformar su "gobierno de
unidad popular".
Marcelo Miranda