20 de Septiembre de 2002- Democracia Obrera |
Edición
Especial
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La dirección del PO apalea y entrega a un luchador
obrero a la policía y a la justicia videlista-peronista-radical
Un
ataque a todo el movimiento obrero y a la izquierda
Frente a la acción
de la dirección del PO -que el 11 de septiembre molió a palos
y entregó a la policía y a la justicia burguesa a Juan Muzzio,
luchador obrero y dirigente de Democracia Obrera-
en apenas unos días, decenas de organizaciones obreras
y populares, y corrientes de izquierda de Argentina y
de todo el mundo, se han pronunciado condenando este ataque
que rompe todo principio de clase. La resolución y declaración
votada por la asamblea de los trabajadores de Brukman, así
como también sus declaraciones en la Conferencia de Prensa
que convocaron en la fábrica el día 12 de septiembre (ver
páginas 5 a 8) son un verdadero ejemplo de defensa de los
principios de clase y de la democracia obrera y el derecho
a la libre expresión al interior de las organizaciones
obreras.
Este ataque de
la dirección del PO se produce cuando en Argentina se viven
acontecimientos históricos de revolución y contrarrevolución,
de crac y golpe económico y una brutal ofensiva imperialista.
La clase obrera mundial está mirando a la Argentina, siguiendo
apasionadamente los acontecimientos de la revolución
que los trabajadores y el pueblo iniciaron en diciembre.
Y está viendo que el PO –una corriente que hace dos años hizo
una reunión en Argentina con grupos de otros países y se proclamó
la “IV Internacional refundada”- apalea y entrega a la
policía a luchadores obreros, rompiendo los más elementales
principios de clase e incluso se jacta de ello públicamente
ante la televisión y los medios de prensa. Lo que es más grave
aún, han denunciado al compañero Muzzio ante la justicia
patronal, donde ha declarado un testigo de cargo que se
identifica como integrante de la columna del Polo Obrero,
lo que significa que el compañero puede terminar en la
cárcel por varios años.
¡No podemos permitir
ni un minuto más que delatores y entregadores como la
dirección del PO sigan usurpando las banderas de la IV Internacional!
Los compañeros
de Lucha Marxista de Perú y distintas corrientes y grupos
del movimiento trotskista internacional, como el Grupo
de Obreros Comunistas (CWG - CEMICOR) de Nueva Zelanda,
la Fracción Trotskista de Brasil, los compañeros de la JRCL-RMF
de Japón, el POS de Costa Rica-Sección de la LIT-CI, Tribuna
Obrera de Paraguay, la regional Curitiba del PSTU de Brasil,
entre otros, e inclusive en Argentina los compañeros de
Convergencia Socialista, de la LSR, del Grupo Socialista
de Guernica y otros, se han pronunciado por establecer un
Tribunal Moral Internacional (ver contratapa).
Un Tribunal Moral
Internacional –como es tradición en el movimiento trotskista-
que condene a Altamira, Pitrola y a la dirección del PO
como delatores y entregadores a la policía y a la justicia
del estado patronal de un luchador obrero. Un tribunal
como el que condenó a Lambert por haber acusado sin pruebas
a Michel Varga, dirigente trotskista de la revolución
política en Hungría en 1956, de ser “agente de la CIA”, en
momentos en que el compañero era perseguido por la CIA y
por la KGB, poniendo en grave riesgo su vida. Otro Tribunal
Moral Internacional, años más tarde volvió a condenar a
Lambert, que había expulsado a Ricardo Napurí utilizando
acusaciones morales sin pruebas. Lo mismo se realizó en
el caso de Bacherer, al que Lora expulsó del POR de Bolivia
por diferencias políticas, calumniándolo como “policía”.
Hoy, Altamira, Pitrola y la dirección del PO continúan
esa nefasta tradición de los Lambert y los Lora, y la llevan
a límites inauditos, porque no sólo acusan a aquel que disienta
con ellos de “servicio”, “policía”, “provocador”, sino que
lo muelen a palos y lo entregan a la policía y a la justicia
burguesas.
Por ello, desde
Democracia Obrera hacemos nuestro el llamamiento de decenas
de corrientes que se reclaman del trotskismo, y citamos
y convocamos a que este Tribunal Moral Internacional
se reúna y sesione en los próximos meses, y a que defina
una posición del movimiento trotskista internacional
de condena al PO como agresor y entregador a la policía
y a la justicia burguesas de luchadores obreros, y que lo
expulse públicamente del movimiento. ¡Fuera las manos
de los buchones y entregadores de luchadores obreros a
la policía y la justicia patronales de las limpias banderas
del trotskismo y de la IV Internacional!
Este ataque vil
de la dirección del PO, es un ataque a todas las organizaciones
obreras, a toda la vanguardia obrera y popular, y a todas
las corrientes de izquierda, puesto que, si no se lo para,
mañana puede repetirse nuevamente contra cualquier luchador
o corriente que lo critique o enfrente su política. Porque
así actúa la quintacolumna al interior de la clase obrera:
calumniando, moliendo a palos y entregando a la policía
a aquellos que tienen críticas y disienten de sus posiciones.
Buscan dividir y desmoralizar a los trabajadores en lucha,
hacerles pasar a sus aliados como enemigos y a sus enemigos
–la policía y la justicia patronal!!!- como sus aliados,
y destruir todo vestigio de democracia directa y la libertad
de expresión al interior de las organizaciones obreras
y de lucha. Centenares de luchadores obreros y populares,
en las asambleas populares, en el movimiento de desocupados,
y también corrientes de izquierda como Convergencia Socialista
o la LSR, ya han sufrido en carne propia las acusaciones
morales y las matoneadas por parte del PO con todo aquel
que se atreva a criticarlos. ¡Hay que decir basta! ¡Hay
que terminar con los buchones, matones y desmoralizadores
de la vanguardia obrera y popular pagados por el régimen
infame!
Por ello, desde
Democracia Obrera llamamos a la más amplia unidad de
acción para repudiar a la dirección del PO, y condenar el
método de entregar a la policía y la justicia patronales
a los luchadores obreros. Llamamos a las organizaciones
obreras, asambleas populares, luchadores, movimientos
piqueteros, corrientes de izquierda, a hacer firmar masivamente
y a proponer como moción en las organizaciones obreras
y populares, el texto que ya está circulando y siendo firmado,
y adherir también a la Declaración de los obreros de Brukman
(ver página 5). Llamamos a impulsar una gran campaña nacional
e internacional por el inmediato desprocesamiento
de Juan Muzzio, y condenando al testigo de cargo puesto
por la dirección del PO ante la justicia burguesa para que
lo metan preso.
¡Es necesario
parar ya estos ataques contra todas las organizaciones
obreras y de izquierda, y estos métodos destructores de
la democracia obrera! Llamamos a impulsar y a formar un
Comité Nacional de frente único obrero por la defensa
de la libertad de expresión y la democracia obrera al interior
de las organizaciones obreras, que condene la agresión
y la entregada a la policía realizada por el PO, que luche
por garantizar que todo luchador, toda corriente obrera
y de izquierda pueda expresarse libremente y luchar por
sus posiciones en los organismos de las masas. Un Comité
Nacional para coordinar democráticamente la seguridad
en las marchas y movilizaciones, para que ésta sirva para
defender a los trabajadores y el pueblo de los ataques de
la policía y la gendarmería asesinas, y para terminar
de una vez por todas con los “aparatos de seguridad” como
los del PO y el Polo Obrero que están para moler a palos y
entregar a la policía a luchadores obreros y populares.
Esto es de suma
importancia, puesto que, mientras la dirección del PO hace
esto, el estado patronal con su policía, sus servicios
de inteligencia, su gendarmería, y con bandas de matones,
después de masacrar en el puente Pueyrredón ha lanzado un
ofensiva sobre los luchadores obreros y populares, amenazando
a asambleístas, apaleándolos como sucede en la zona sur
del Gran Buenos Aires, secuestrándolos por varias horas
como en el caso de un compañero en Temperley, o en Merlo
donde las bandas del fascista Otahecé persiguen y amenazan
a luchadores de las asambleas populares como lo están haciendo
hoy nuevamente con Gladys Quinteros, fundadora de la asamblea
popular de Merlo cuya casa ya fuera incendiada hace algunos
meses. Como parte de esta ofensiva, y al igual que muchos
otros luchadores obreros y populares, nuestra organización
y nuestros dirigentes han sido amenazados de muerte, estamos
bajo constante vigilancia y hostigamiento por parte de
la policía y de los servicios de inteligencia del estado.
El día 16 de septiembre, la casa de Guillermina Sandoval,
fundadora de la Coordinadora de Desocupados de Neuquén
en 1995, reconocida luchadora obrera y militante de Democracia
Obrera, fue allanada sin orden judicial por dos patrulleros
y policías fuertemente armados. Al día siguiente, la compañera
comenzó a recibir telefónicamente amenazas de muerte
contra ella y sus hijos.
Es por eso que
llamamos a poner en pie ese Comité Nacional que también
defienda el legítimo derecho de los trabajadores y el
pueblo a la autodefensa contra los perros de presa asesinos
de la patronal, a defender su vida, su lucha, sus organizaciones.
Que impulse para ello la creación de piquetes y comités
de autodefensa en todas las organizaciones obreras y
de las masas en lucha.
El imperialismo,
los monopolios, los patrones y el régimen infame quieren
someter a la clase obrera y a las masas explotadas con garrotazos
y masacres como en Avellaneda, con un feroz golpe económico
sin fin que provoca una hambruna inaudita y una verdadera
catástrofe social, con trampa electoral, y tratando de
obligar a los trabajadores a que se conformen con la miseria
de los bolsones de comida, los Planes Trabajar y terminen
administrando la crisis de las fábricas aisladas que la
patronal abandona, a costa de sus salarios y sus conquistas.
A todo aquel que
denuncie y enfrente esto, como lo hacemos desde Democracia
Obrera, el estado, su policía, sus servicios de inteligencia,
su justicia, nos persigue y nos ataca. Pero, además tienen,
al interior del movimiento obrero, su quintacolumna, para
apalear y entregar a la policía a los luchadores. En Puente
Pueyrredón, la patronal, el gobierno y su policía asesina
masacraron a los heroicos compañeros Santillán y Kosteki
de la Coordinadora Aníbal Verón, para dar un escarmiento,
aterrorizar y disciplinar a las masas en lucha. Hoy, con
su acción, la dirección del PO intenta dar un escarmiento
y disciplinar a todos los sectores de la vanguardia obrera
y popular y a las organizaciones que no se subordinan
al régimen infame, y a la política de conformarse con
migajas ¡Para eso este régimen maloliente les paga a la
dirección del PO y del Polo Obrero con millones de pesos
de Planes Trabajar para que los administren sin ningún control
de la base, y con jugosas dietas en sus bancas parlamentarias!
Esta quintacolumna
que es el PO, ataca y muele a palos a Democracia Obrera,
porque nosotros decimos claramente: ¡Ni elecciones del
régimen infame, ni “renovación de todos los cargos”, ni
Asamblea Constituyente para salvarlo: boicot activo a
las elecciones con la huelga general, piquetes, cortes de
ruta y lucha en las calles! ¡Que se vayan todos y no quede
ni uno solo! ¡por un nuevo 20 de diciembre para que no quede
piedra sobre piedra del gobierno y el régimen!
Porque decimos
que los trabajadores no podemos conformarnos con migajas
ni miseria para repartir –como dice el PO- sino que queremos
todo: no sólo las fábricas en crisis que la patronal abandona,
sino las que dan ganancias, queremos la Repsol, la Ford, la
Volkswagen, la Telefónica, la Telecom. Queremos abrir
los libros de contabilidad e imponer el control obrero
por rama de producción, queremos expropiar todos los monopolios
imperialistas, nacionalizar la banca, romper con el FMI.
Queremos la Sancor, Cargill, La Serenísima y las mejores
tierras para que nuestros hijos puedan comer. Queremos trabajo
para todos imponiendo un turno más en todas las fábricas
y empresas, reduciendo la jornada laboral, y con salarios
dignos para todos. Nos atacan porque les decimos a los trabajadores
que hay que agarrar todo lo que conseguimos en la lucha, bolsones,
planes Trabajar, gestión obrera de las fábricas, cooperativas,
pero en el camino de luchar por todo, de imponer un plan
obrero de emergencia para que la crisis la paguen los capitalistas
y el FMI, y por un gobierno obrero y popular que es el único
que puede aplicarlo.
Nos atacan porque
luchamos porque todas las organizaciones obreras, los
luchadores y las corrientes de izquierda puedan expresarse
libremente y pelear por sus posiciones, no en “Asambleas
Consituyentes” para salvar al régimen infame, sino en
sus organismos de democracia directa, y en un gran Congreso
obrero y popular que los centralice en un verdadero parlamento
obrero nacional, que sea el organismo preparatorio para
que los trabajadores lleven al triunfo a la revolución
y se hagan del poder.
Para intentar
justificar semejante agresión y entregada policial,
la dirección del PO por boca del señor Pitrola, salió a decir
en los medios de prensa que se trataba de “un infiltrado
armado”. El señor Pitrola intenta demostrar esta falacia
ante la justicia patronal y los jueces videlistas-peronistas-radicales,
y con el comisario de la Comisaría 2° con el que organiza
la “seguridad” de las marchas del Polo Obrero y del PO.
Los matones del
PO atacaron y dividieron la columna de Brukman, y arremetieron
contra Juan Muzzio así como también contra las cuatro compañeras
de Democracia Obrera que estaban presentes, mientras las
obreras de Brukman salieron a defender a nuestros compañeros
de la agresión con su propio cuerpo.
Molieron a palos
a Juan Muzzio –por lo cual el compañero tiene más de 10 puntos
de sutura y un severo traumatismo de cráneo- y luego 150
matones armados hasta los dientes con palos y fierros lo
entregaron a la policía al grito de “agárrenlo, es un infiltrado,
está armado”. Es decir, lo entregaron en un operativo
conjunto del señor Pitrola y la seguridad del PO y del comisario
de la comisaría segunda.
¡Pitrola, Altamira
y la dirección del PO acusaron de “infiltrado”, le rompieron
la cabeza a palazos y entregaron a la policía y a la justicia,
a un dirigente y luchador obrero reconcido, miembro de
la Mesa por la Coordinación que impulsan los obreros de Brukman,
que fuera dirigente de la gran lucha del Playón de Sevel
en 1994, por lo cual Macri y la burocracia de Curto lo entregaron
a la policía a él, y también a su esposa y sus hjios que estuvieron
presos! Hoy, obreros de la Sevel, compañeros de Juan Muzzio
y despedidos junto a él luego de esa gran lucha, están escribiendo
una declaración denunciando y condenando por buchón a
Pitrola y a la dirección del PO, que al igual que hicieran
ayer el patrón Macri y el burócrata sindical Curto, hoy
molieron a golpes y entregaron al compañero a la policía
y a la justicia patronal.
Pitrola y la
dirección del PO dicen que es un “infiltrado” el compañero
al que los heroicos piqueteros del Norte de Salta –que hoy
se han pronunciado por centenares en condena a la dirección
del PO- le dieron el honor de estar en la primera fila de
su lucha, enfrentando a la gendarmería asesina y poniendo
en pie la “Plaza del Aguante”, a uno de los fundadores de la
Comisión Investigadora Independiente de los familiares
de compañeros heridos y asesinados por la gendarmería.
La afirmación
policíaca de Pitrola y la dirección del PO, diciendo que
era “un infiltrado armado”, es otra gran falacia: más de
100 matones con palos, cachiporras y bastones de fierro
molieron a golpes y le rompieron la cabeza a un solo compañero.
Esos matones, ¿no estaban armados hasta los dientes?!!!
La diferencia es que la “seguridad” del PO está para apalear
y romper la cabeza de obreros y luchadores, mientras que
la seguridad de nuestra organización estuvo al servicio
de la movilización de los trabajadores. Es realmente canallesca
la afirmación de Pitrola: ¡qué raro “infiltrado armado”
que eligió dejarse romper la cabeza por 150 matones, antes
que tirar un solo tiro! Nuevamente, una amalgama de Pitrola
y la dirección del PO, que, como queda claro, de decirse
“rojos” han pasado a ser claramente “azules”.
Desde Democracia
Obrera, defendemos el legítimo derecho a la autodefensa
de los trabajadores y las organizaciones de masas, y también
y como parte de ello, nuestro legítimo derecho a proteger
la vida y la seguridad de nuestros militantes por los medios
que consideremos necesarios, como lo hacen todas las corrientes
de izquierda. En primer lugar, de los ataques del estado
patronal, su policía y sus servicios de inteligencia,
cuestión que hemos denunciado y por lo que hemos presentado
un recurso de amparo. Y también de los ataques de las quintacolumnas
que, como el PO, apalean y entregan a la policía y a la justicia
burguesa a los luchadores obreros y populares.
El ataque y entregada
actual del PO se vinieron preparando con varios hechos.
Desde hace más de un año y medio, la dirección del PO ha venido
calumniándonos públicamente desde las páginas de su prensa,
como “provocadores”, “servicios” y “policías”. Esa dirección
inauguró contra nosotros ese método inmundo, que hoy ha
generalizado a la vanguardia obrera y popular, tildando
de “policía” o “servicio” a todo aquel que lo critique o
que enfrente su política. Hacen lo mismo que D’ Elía, que
salió a acusar de “servicios” a dirigentes de otras organizaciones
piqueteras con las que tiene diferencias políticas. Así
actúan hoy Pitrola, Altamira y la dirección del PO: como
lo que son, una verdadera policía interna y guardiacárceles
de la clase obrera.
Hace pocos meses,
en la Asamblea Piquetera del 16 y 17 de febrero, delegados
docentes, ceramistas, piqueteros del norte de Salta, etc.,
-entre ellos, compañeros de Democracia Obrera- por tan solo
solicitar el derecho la palabra, fueron expulsados por
la seguridad del PO al grito de “provocadores” y a punta
de pistola, por decenas de matones armados hasta los dientes.
En junio, y tal
como lo denunciamos en su momento, un compañero nuestro
en Neuquén fue brutalmente agredido por una patota de punteros
que se dicen dirigentes del movimiento de desocupados.
Frente a esto, el Partido Obrero, desde las páginas de su
periódico, salió a saludar esta brutal agresión y llamó
a molernos a palos. Hoy, en un salto cualitativo, esta
verdadera quintacolumna nos muele a palos y nos entrega
a la policía y a la justicia patronal.
La dirección
del PTS, a más de una semana de los hechos, guarda un silencio
que es toda una posición frente a la acción policíaca de
la dirección del PO, partido al cual el PTS le viene proponiendo
hacer un partido único.
Aunque el 11 de
septiembre, algunos militantes del PTS que se encontraban
en la movilización, correctamente concurrieron luego
a la comisaría donde estaba preso Juan Muzzio, y exigieron
su libertad, desde entonces, la dirección de ese partido
ha guardado un silencio escandaloso sobre la agresión
y la entregada de la dirección del PO. Este silencio es
toda una posición. Es que la dirección del PTS ya guardó silencio
cuando una patota de punteros del movimiento de desocupados
agredió a un dirigente de Democracia Obrera en Neuquén.
Y no sólo eso, sino que luego, cuando el PO dijo públicamente
que el PTS había sido el organizador de la golpiza en Neuquén
y los felicitó por ello y los llamó a unirse para moler a
palos a Democracia Obrera, también se callaron la boca,
y siguieron discutiendo la constitución de un partido
único. Parecería ser que los problemas de principios de
clase frente al estado no son puntos de programa en la constitución
de dicho partido único por el que el PTS clama.
A esta altura,
queda claro que el que calla otorga. El silencio ante los
problemas de principios es un mal acompañante: o se está
por moler a palos a los luchadores obreros, o se está en
contra; o se está por delatarlos y entregarlos a la policía,
o se está en contra; o se está por acusarlos ante la justicia
patronal con testigos de cargo para que vayan presos, como
hace el PO, o se está en contra. No hay términos medios. Y
si se está en contra, ¿por qué no decirlo públicamente?
El silencio de la dirección del PTS es una mala compañía.
Miembros de la
dirección del MAS también se hicieron presentes en la comisaría
el 11 de septiembre para exigir la libertad de Juan Muzzio.
Lamentablemente, desde entonces aún no se han pronunciado
frente a la acción de la dirección del PO de entregar al compañero
a la policía y a la justicia burguesas. Los compañeros
del MAS están frente a un problema: no es posible exigir
la libertad de Juan Muzzio y al mismo tiempo callarse la
boca sobre los que lo entregaron y que son, junto a la policía
y a la justicia patronales, sus carceleros.
La dirección
del MAS nos ha dicho que están preparando un pronunciamiento.
Por nuestra parte, esperaremos que el mismo sea digno de
la tradición de la corriente de la que proviene el MAS, el
morenismo, que siempre tuvo una actitud de principios,
como lo hizo encabezando el Tribunal Moral Internacional
en defensa de Ricardo Napurí.
La dirección
del FOS –sección de la LIT-CI en Argentina- que también se
reivindica de la tradición de Nahuel Moreno, vergonzosamente
hasta hoy no se ha pronunciado ni por la libertad y el desprocesamiento
de Juan Muzzio, ni en condena a la dirección del PO por entregar
luchadores a la policía. Lo que es aún peor, en la asamblea
general del sindicato SUTEBA de La Matanza, el FOS se abstuvo
cuando por mayoría se votó a favor de adherir al pronunciamiento
de los trabajadores de Brukman repudiando la agresión y
la entregada de la dirección del PO. Los llamamos a pronunciarse
inmediatamente, a riesgo de terminar convalidando este
accionar policíaco y delator. Nosotros sabemos lo difícil
de su situación, pues este problema de principios pone en
cuestión la alianza con sus aliados Pitrola, Altamira y
el PO en el Bloque Piquetero. Pero toda alianza o acuerdo
que no esté basado en principios claros termina llevando
al desbarranque a la organización que actúe así.
¿Estarán pensando,
quizás, para salir del aprieto, en decir
“los dos están equivocados”, es decir, una especie
de “teoría de los dos demonios”? ¿Sabrán distinguir las direcciones
del MAS, del FOS y de la LIT-CI lo que son cuestiones de principios,
de lo que son errores políticos o posiciones políticas
distintas? La realidad y la lucha no dan tregua.
Toda corriente
obrera y de lucha debe pronunciarse, no en defensa de Democracia
Obrera o de nuestra política, sino sobre tres cuestiones
de principios: no se puede apalear a los luchadores obreros
por diferencias políticas; no se los puede entregar a la
policía asesina; no se puede ser testigo de cargo ante
la justicia patronal para que se lo condene y encarcele.
Por nuestra parte, queremos agradecer, en primer lugar a los obreros
de Brukman que nos defendieron con su cuerpo y que sentaron
inmediatamente una posición de principios en su Asamblea
y su conferencia de prensa, y a todas las organizaciones
obreras, populares, luchadores, asambleas populares,
que nos han acercado su solidaridad y su repudio a la dirección
del PO. Los llamamos a luchar por el desprocesamiento de
Juan Muzzio, y a condenar al testigo de cargo puesto ante
la justicia patronal por la dirección del PO.•
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