Año 2 Nro. 7 - 9 de enero de 2002

movimiento obrero

Habla Rubén Sobrero, secretario general de la seccional oeste
del Gran Buenos Aires de la Unión Ferroviaria
“Se nos hace cada vez más necesario organizar
algo donde aglutinemos a todos”

Publicamos a continuación un reportaje a Rubén Sobrero, secretario general de la seccional Oeste del Gran Buenos Aires de la Unión Ferroviaria, dirigente del MST, donde nos explica el conflicto ferroviario que golpeó la mesa el 28 de diciembre enfrentando el fraccionamiento salarial, el atraso en el pago del aguinaldo y los despidos, con su piquete cortando nuevamente las vías y con la furia de los usuarios, también trabajadores, que responsabilizando a la patronal de TBA por el paro, incendiaron varios trenes tanto en Haedo como en Once. Esta lucha ejemplar que conmovió al país nos lleva a plantear como dice el compañero Rubén Sobrero la necesidad de convocar de inmediato un gran congreso obrero de ocupados y desocupados que unifique al conjunto de nuestra clase que ya está luchando para preparar el nuevo embate que no deje piedra sobre piedra de este régimen infame, para derrotar al conjunto de la patronal. Lamentablemente el compañero lejos de apoyarse en la enorme energía y autoridad que tiene el gremio que dirige para hacer la convocatoria de inmediato plantea que antes debe resolver su problema sectorial. Si los miles de jóvenes obreros que combatieron el 20 de diciembre en las calles pensaran así quizás De la Rúa hubiera durado en el poder un tiempo más.

Por el contrario, sin el congreso obrero las luchas sectoriales están condenadas al aislamiento y abandonadas a su propia suerte. Con la energía concentrada, con la coordinación y centralización de las fuerzas de nuestra clase hasta la más pequeña lucha obrera se torna inquebrantable, a condición de demoler a la burocracia sindical y preparar la huelga general, desarrollando los piquetes obreros, para imponer un plan obrero de emergencia única salida para que la crisis la pague la patronal, como planteamos a lo largo de estas páginas .

DO: ¿Nos po­drías con­tar có­mo co­men­zó el con­flic­to con TBA?

R.S.: El con­flic­to se ge­ne­ra a par­tir de que la em­pre­sa in­for­ma que pa­ga los sa­la­rios en for­ma di­fe­ri­da, en cua­tro ve­ces e in­ten­ta pa­gar el agui­nal­do en Fe­bre­ro. Es­te 24 de di­ciem­bre con­vo­ca­mos una Asam­blea Ge­ne­ral en ta­lle­res Cas­te­lar con la cual TBA se com­pro­me­tió a po­ner $100 de ade­lan­to. Mien­tras la bu­ro­cra­cia sa­le a de­cir “no­so­tros pa­ra­mos el día 31, cuan­do se cum­ple el tér­mi­no le­gal”.  Pe­ro no di­cen que fue un éxi­to con­se­guir el ade­lan­to. Y ahí mis­mo con­vo­ca­mos a una asam­blea no pa­ra el día 31, si­no pa­ra el día 28, por­que el día 27 ha­bía una reu­nión en el mi­nis­te­rio de tra­ba­jo. Igual ha­bía­mos vo­ta­do a al­gu­nos com­pa­ñe­ros pa­ra ir al Mi­nis­te­rio pa­ra ser par­te de la ne­go­cia­ción. En el Mi­nis­te­rio ob­via­men­te los di­ri­gen­tes de la Fra­ter­ni­dad y Se­ña­le­ros se nie­gan a par­ti­ci­par con no­so­tros y fir­man ellos un ac­ta por se­pa­ra­do que le da tiem­po a la em­pre­sa has­ta el 31 y di­cen que el 31 pa­ra­rían.

No­so­tros man­tu­vi­mos la Asam­blea Ge­ne­ral, in­for­ma­mos es­to en una reu­nión muy gran­de de 230 com­pa­ñe­ros en Cas­te­lar el 28. Y se vo­ta co­men­zar con el qui­te de co­la­bo­ra­ción, se em­pie­zan a ple­gar los guar­das, los bo­le­te­ros, gen­te de to­dos los sec­to­res y se con­vier­te en una con­cen­tra­ción ma­si­va ahí en la vía, don­de se re­fle­ja la bron­ca con­tra la bu­ro­cra­cia sin­di­cal del sin­di­ca­to. Eso lo vie­ron to­dos por te­le­vi­sión, con to­do lo que pa­só en Hae­do y On­ce.

Fue­ron trein­ta ho­ras en to­tal y ahí se abre una ne­go­cia­ción en el mi­nis­te­rio de tra­ba­jo en la cual nos atien­den por se­pa­ra­do de la bu­ro­cra­cia y fir­ma­mos un ac­ta don­de se rein­cor­po­ra a to­do el per­so­nal, se ade­lan­ta la fe­cha de pa­go un mes. Acep­ta­mos esa res­pues­ta, vi­ni­mos, in­for­ma­mos y la Asam­blea se le­van­ta con un triun­fo: la rein­cor­po­ra­ción de to­dos.

¿Aho­ra qué pa­sa? No es la fir­ma del sin­di­ca­to y la em­pre­sa. Ellos no pue­den per­mi­tir una con­duc­ción co­mo la nues­tra y nos quie­ren re­ven­tar. La em­pre­sa plan­tea que va a rein­cor­po­rar a los com­pa­ñe­ros pau­la­ti­na­men­te. Mien­tras la bu­ro­cra­cia ne­go­cia quie­nes en­tran y quie­nes no. No­so­tros es­ta­mos tra­tan­do de re­ver­tir es­ta si­tua­ción, po­nien­do las ex­pec­ta­ti­vas en la si­tua­ción del país. Es muy pro­ba­ble que in­ten­ten de­jar com­pa­ñe­ros en la ca­lle, prin­ci­pal­men­te los que son de la nue­va con­duc­ción, y bue­no, ten­dre­mos que sa­lir de vuel­ta.

El mar­tes 8 hay una reu­nión cla­ve en el mi­nis­te­rio y va­mos a mo­vi­li­zar­nos pa­ra allá por­que no de­ja­re­mos en ban­da a los que la bu­ro­cra­cia en­tre­gó en la ne­go­cia­ción, si­no to­do lo con­tra­rio. Se­pan que no­so­tros pre­sio­na­mos pa­ra que se cum­pla el ac­ta y lo que se ga­nó en las vías no se pue­de per­der en la ne­go­cia­ción.

DO: Los obre­ros de Za­nón el 2 de di­ciem­bre lan­za­ron el lla­ma­do a la ter­ce­ra Asam­blea Na­cio­nal Pi­que­te­ra o un Con­gre­so Obre­ro Na­cio­nal de ocu­pa­dos y de­so­cu­pa­dos. ¿Us­te­des pien­san que es ne­ce­sa­rio?

R.S.: Sí, lo que pa­sa es que la Asam­blea Na­cio­nal Pi­que­te­ra se pos­ter­gó de­ma­sia­do y to­dos los que es­tu­vi­mos ha­cien­do es­tos en­cuen­tros, en Hae­do, en Za­nón, es­ta­mos in­mer­sos en con­flic­tos muy du­ros y con los acon­te­ci­mien­tos que han su­ce­di­do úl­ti­ma­men­te, se nos ha­ce ca­da vez más ne­ce­sa­rio or­ga­ni­zar al­go don­de aglu­ti­ne­mos a to­dos, pa­ra de­fen­der­nos y po­der sa­lir a pe­lear.

DO: Us­te­des con la lu­cha ejem­plar que es­tán lle­van­do ade­lan­te ¿No tie­nen to­da la au­to­ri­dad pa­ra con­vo­car a ese Con­gre­so Obre­ro Na­cio­nal ya?

R.S.: Sí, creo que es­ta­mos en con­di­cio­nes, pe­ro ne­ce­si­ta­mos sa­lir de es­te con­flic­to pa­ra po­der con­vo­car a cual­quier co­sa. Ten­go 144 des­pe­di­dos y ten­go que dar una res­pues­ta a eso hoy. Tie­ne que ser un acuer­do en­tre to­dos aque­llos que quie­ran ha­cer al­go gran­de, no de 200 o 300 per­so­nas si­no que  aglu­ti­ne a to­dos en un es­ta­dio.

Co­rres­pon­sal, 7-1-02



"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 


"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 

1