Año 2 Nro. 7 - 9 de enero de 2002

 

Al diputado Zamora, al MST-IU, al PO, MAS, PTS
y a todas las corrientes de izquierda
que se reivindican del trotskismo

Desde la LOI (CI)-Democracia Obrera, hemos venido planteando con claridad las profundas diferencias que nos separan de otras corrientes de izquierda, tanto del diputado Luis Zamora, como de aquellas que se dicen del movimiento trotskista, como el MST-IU, el PO, el MAS, el PTS, el FOS, Convergencia Socialista, etc., en el sentido de que ante las heroicas luchas del movimiento obrero desde Río Turbio hasta Tartagal y Mosconi, que para nosotros desde hace dos años venían siendo preparatorias de la irrupción revolucionaria de masas que terminó de tirar al gobierno de De la Rua y Cavallo y pusieron en crisis al régimen, no tuvieron una política para el desarrollo de organismos de autodeterminación del movimiento obrero; o la participación de todas estas corrientes en las últimas elecciones en las que la burguesía legitimó el régimen de democracia para ricos. Y aún hoy, después de las jornadas de diciembre, que marcaron el inicio de la revolución argentina, cuando proponen una salida de gobierno obrero-burgués o el gobierno de una Asamblea Constituyente, lo que para nosotros es una clara visión etapista de la revolución.

Sin embargo, cuando se ha iniciado la revolución en Argentina, consideramos que hay dos tareas urgentes que ninguna diferencia puede impedir que llevemos adelante en común los partidos y grupos que nos reclamamos obreros y revolucionarios: la defensa de las organizaciones obreras y de izquierda ante los ataques del estado burgués y sus bandas armadas; y la lucha por la organización y centralización de las fuerzas de la clase obrera en lucha, en un Congreso Nacional de delegados de todo el movimiento obrero.

Impulsemos en común comités de autodefensa obrera frente al ataque de las “guardias pretorianas” del gobierno de Duhalde y el pacto de Olivos y de las fuerzasde represión del estado burgués

El gobierno de Duhalde ha puesto en pie, con policías de civil y con las bandas pagas del PJ de la provincia de Buenos Aires junto a los matones de la burocracia sindical (combinación que en los 70 dio origen a la Triple A), verdaderas guardias pretorianas para quebrar las luchas obreras y populares en las calles. Fueron estas las que atacaron a las columnas y los militantes de la izquierda el 1 de enero frente al Congreso, y las que se pusieron en pie para atacar a los trabajadores y a los sectores populares –como lo vimos en Lomas de Zamora, o en Pilar- tratando de disciplinar a palazos a la vanguardia obrera y popular y a las corrientes de izquierda, y así quebrar las luchas contra el brutal ataque antiobrero al salario y al trabajo.

Por ello, más allá de todas las diferencias políticas que nos separan, hacemos un llamado urgente a impulsar ya en común, la formación de Comités de autodefensa en cada lucha, en cada conflicto, en cada movilización, para impedir que éstas sean atacadas y quebradas por estas bandas de matones a sueldo de la patronal y su estado, por la policía, o por los matones de la burocracia sindical. Los llamamos a constituir ya estos Comités, para defender también en común nuestros locales y a nuestros militantes en actos y movilizaciones.

La defensa de toda organización o lucha obrera y de los partidos obreros y de izquierda frente al ataque del estado burgués o de los matones de la burocracia sindical, es un principio de clase elemental que está por encima de toda diferencia política. Esta es una convicción de nuestra organización, que lo demostró interviniendo físicamente en defensa de los dirigentes y militantes del PTS, cuando su columna fuera atacada por los matones de Moyano durante el acto del 12 de diciembre en Plaza Congreso.

No hay tiempo que perder: los trabajadores ya hemos perdido sólo en diez días a más de 30 mártires a manos del estado patronal y sus bandas de hombres armados.

Hoy, cuando la clase obrera ha dado inicio a la revolución y se aproximan nuevos combates decisivos, es más urgente que nunca poner en pie esos Comités de autodefensa coordinándolos por barrio, región y nacionalmente en un Congreso nacional de Trabajadores ocupados y desocupados.

Cuando el estado burgués apresta sus perros de presa para atacar, toda dilación se paga con vidas de la clase obrera, los explotados y los abnegados militantes de la izquierda.

Impulsemos y convoquemos ya a un Congreso nacional de delegados de todo el movimiento obrero

Ahora que clase obrera y los explotados, en las heroicas jornadas de diciembre, han irrumpido abriendo el inicio de la revolución, estas corrientes plantean en sus periódicos que, ahora sí, están las condiciones dadas para llamar a este Congreso o Asamblea de trabajadores ocupados y desocupados, aunque en el caso del PO, se sumó a la CCC de Alderete y el MTR de Martino convocando a una III Asamblea Piquetera recién para el 9 y 10 de Febrero.

Pero si verdaderamente estos planteos no son un mera declaración, hay que pasar de las palabras a los hechos. Desde Democracia Obrera los llamamos a no perder un minuto más, pues ya se ha perdido mucho y la clase obrera ya lo está pagando con la desincronización de sus filas y la falta de centralidad en la revolución que ha iniciado.

Ante el ataque feroz que ha lanzado el gobierno de Duhalde, la patronal y el imperialismo contra la clase obrera ocupada -mientras intenta contener a los desocupados con planes trabajar y bolsones de comida- es necesario pasar de las palabras a los hechos. Por eso, llamamos al diputado Zamora, al MST-IU, el PO, el PTS, el MAS, el FOS, Convergencia Socialista, a que pongan todas sus fuerzas, sus puestos parlamentarios y sindicales, al servicio de impulsar ya en común un Congreso nacional de trabajadores que coordine a todos los sectores en lucha -los ferroviarios de TBA, los obreros de Zanón, los estatales y docentes de Buenos Aires, los municipales y EPEC de Córdoba, la ENFER, FOETRA-Capital, los trabajadores de la salud-, con día, hora y lugar.

Los llamamos a impulsar desde este momento en cada fábrica, empresa, establecimiento, repartición pública, organización de desocupados, la elección de delegados con mandato, uno cada cien trabajadores ocupados y desocupados, para poner en pie el Congreso, donde la clase obrera pueda discutir y votar democráticamente, coordinando nacionalmente los comités de autodefensa y sacándose de encima a la burocracia sindical y a las direcciones traidoras, un programa para unir sus filas y ganarse a las clases medias arruinadas y las medidas de lucha para enfrentar al gobierno y su plan, para imponer una salida obrera a la crisis y para completar las tareas de la revolución que ha iniciado.

No hay nada que impida que las organizaciones que nos reivindicamos obreras, de izquierda y del movimiento trotskista, a pesar de las profundas diferencias que nos separan, podamos ponernos rápidamente de acuerdo para impulsar en común estas dos tareas urgentes: lo que está en juego es ni más ni menos que el destino de la clase obrera y el de la grandiosa revolución que ésta ha iniciado. Ustedes tienen la palabra.



"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 


"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 

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