Año 1 Nro. 5 - 19 de septiembre de 2001

movimiento obrero

Yasky - Maffei: una traición escandalosa
Que el SUTEBA - La Matanza convoque ya
a un plenario provincial de delegados de escuela con mandato

La huelga docente en la provincia de Bs. As. se desarrolló durante más de un mes, con el activismo llegando a imponer por la fuerza que el paro fuera por tiempo indefinido, casi en simultáneo con Misiones como vanguardia Formosa y San Juan. Mientras tanto los docentes en otras provincias hicieron paros por algunos días, todos contra los pagos con descuento, contra los bonos, etc. La lucha docente en defensa de la educación, junto a la lucha de los estatales es parte de la lucha del conjunto de la clase obrera contra los planes de "déficit cero", que no es otra cosa que el acuerdo del FMI con De La Rúa, Cavallo, Ruckauf, el PJ y los gobernadores para, a través de la expropiación directa de los salarios de los trabajadores y la liquidación de la educación y la salud públicas, salvar los negocios del imperialismo pagando puntualmente la deuda externa, en medio de la agudización de la crisis económica mundial.
En primer lugar es fundamental marcar el papel jugado por la dirección de la CTERA, con la Maffei y Yasky a la cabeza. A pesar del enorme esfuerzo de todos los maestros y profesores de las provincias, la Maffei jamás convocó a parar en una Huelga General Educativa a todos los docentes del país, para golpear como un solo puño. Cerró el camino a poner de pie un nuevo "Maestrazo" como el del '88. Sin embargo, "la señora dirigente" no dejaba de aparecer en cuanto canal o medio de comunicación se le acercara para proclamarse "en paro", cuando en realidad imponía el aislamiento de los conflictos provinciales, por exclusiva responsabilidad de la directiva de la CTERA, el SUTEBA, la UDPM y el resto de los gremios provinciales; es decir, desarrollaba la mayor campaña contra la huelga, siendo así la mayor carnera de la lucha docente. Tan es así que solamente convocó a un día de paro y movilización, demostrando que la fortaleza de los gobiernos nacional y provincial residía exclusivamente en su política de salvarles el cuero.
Como cabeza dirigente de la CTA, también estuvo en sus manos llamar a parar a todos los trabajadores estatales, unificándolos con los otros sectores del movimiento obrero en una huelga general para frenar este ataque. Es que como ya lo demostró con la carpa blanca docente, Maffei y la burocracia de CTERA no tienen ninguna intención de enfrentar a este gobierno y su plan, más allá de los discursos encendidos en la Plaza de Mayo y La Plata, porque fueron estos dirigentes los mismos que hicieron campaña para llevar a la Alianza y De la Rúa a la casa rosada.
Así, aislando la lucha provincia a provincia, impidiendo su nacionalización dejó que cada cúpula provincial negociara por separado, cuando el ataque era y continúa siendo absolutamente centralizado por parte del gobierno nacional y provincial, monitoreados de cerca por el FMI. El SUTEBA, con Yasky a la cabeza, a pesar de la disposición de la base docente para enfrentar al gobierno y su plan, limitó la lucha a negociar el cobro de los salarios y el incentivo docente. Mientras tanto dejó correr el retraso en el pago de los salarios, sin dar una respuesta superior, es decir, sin extender la lucha al resto de los docentes del país, de los estatales y por fin al conjunto de nuestra clase a dar un combate unificado en la Huelga General política hasta derrotar al gobierno y su plan.
Al negarse a emprender este camino, la burocracia llevó al conjunto de los docentes y de los estatales bonaerenses a la desmoralización, viendo que el enemigo lejos de retroceder, día a día se fortalecía y, chantajeando con el hambre, fueron obligados aceptar el pago en bonos "Patacones", es decir, una "submoneda" sin respaldo alguno, lo que equivale a una devaluación encubierta. Y ahora quieren echarle la culpa a la base docente diciendo que no quiso pelear. Justamente a los docentes que espontáneamente tendieron a unificarse, afiliados a cualquier gremio o no afiliados, expresándose en asambleas masivas, obligando a la conformación de un frente gremial en la provincia de Bs. As. con la FEB y el Sadop que se cerró por arriba, y también con los trabajadores estatales, con los desocupados y el resto de los sectores de la clase obrera, que por miles se movilizaron en las calles de las ciudades más importantes junto a padres y alumnos, que presionaban para superar los estrechos marcos de los sindicatos, demostrando que el verdadero camino de la huelga no era el reclamo sectorial, sino la lucha política de masas.
El gobierno nacional y los provinciales, para enfrentar la combatividad de la base, largaron campañas de matonaje y carneraje como Ruckauf que amenazaba con no pagar los días de huelga, mientras en Misiones se intentaba reclutar suplentes para llevarlos como carneros a las escuelas y el ministro Delich decía que no se podía permitir perder un solo día de clase y que había que recuperarlos trabajando los sábados con un pago de 80 para los maestros que lo hicieran.
La política combinada del gobierno nacional, los provinciales y la inestimable colaboración de la CTERA y los sindicatos provinciales (temerosos de llegar a las elecciones ceteristas con la docencia luchando en las calles) fueron las fuerzas que se conjuraron para impedir que esta lucha se transforme en una lucha política de masas a nivel nacional. El mecanismo de la conciliación obligatoria fue el recurso que la base rechazó, por eso para descomprimir la situación y levantar la huelga firmaron una verdadera acta de rendición de 8 puntos entre Ruckauf y Yasky, conformando una comisión mixta, llamando a los trabajadores a confiar en las garantías de que los expropiadores de nuestro salario y conquistas nos darían algo en la mesa de negociaciones a cambio de volver a las aulas. La tarea de la burocracia ya estaba cumplida, el patacón ya estaba circulando en las calles. Y el último eslabón de la cadena, la directiva del Suteba La Matanza, terminaba de disciplinar a la base.

QUE LA DIRECTIVA DE SUTEBA LA MATANZA ROMPA CON SU SUBORDINACIÓN A YASKY

Desde Democracia Obrera, como docentes de base y delegados de escuelas del distrito de La Matanza, peleamos por un programa de acción en nuestros mandatos e intervenciones en las innumerables asambleas que se desarrollaron durante la lucha. Proclamamos la necesidad de poner en pie organismos de dirección para la lucha donde la base docente se exprese con toda la democracia obrera y ninguna confianza en la dirigencia sindical de Maffei y Yasky; dimos una lucha política en las escuelas de La Matanza, sus plenarios zonales, en el cuerpo de delegados y las asambleas generales por esta perspectiva de lucha y organización. Impulsamos los plenarios provinciales de delegados de base, mociones aprobados en asamblea general y cuerpo de delegados en Matanza y nunca llevados a cabo por la Comisión Directiva de la Lista Violeta (conformada por la Verde -ex celestes, y corrientes de izquierda como el FOS, el PO, MST, etc.). También peleamos por la unidad y la coordinación efectiva con el resto de los trabajadores, llamando a participar con delegados mandatados a los sectores del movimiento obrero ocupados en la Asamblea Nacional Piquetera del 4/9, como fuera votado en la asamblea general del SUTEBA Matanza, para allanar el camino hacia la organización de la Huelga general que derrote este plan y a sus sostenedores. Para esto planteamos implacablemente la exigencia al cuerpo de delegados al SUTEBA y la CTERA de llamar a los otros gremios a juntos la lucha.
Este programa de autoorganización y democracia directa conquistado no cayó del cielo, se ha venido forjando sacando lecciones al calor de los combates de los últimos años y que encontraron en el levantamiento de Mosconi su máxima expresión.
Es por eso que decimos que las corrientes organizadas en la lista violeta de La Matanza y las corrientes que como el PO, el MST junto al FOS y las corrientes stalinistas impidieron que frente a la carnereada de Maffei y Yasky pusiéramos en pie un plenario provincial de delegados de escuela con mandato. Y esto estuvo al alcance de la mano a lo largo de toda la huelga, ya que el 9 de junio se desarrolló el primer Encuentro provincial de delegados y representantes de escuela, que inclusive había votado realizar el segundo encuentro en agosto. La directiva se negó a realizarlo. Y no fue por las excusas que presentó. Categóricamente la comisión directiva del Suteba Matanza se disciplinó a Yasky y a través de Yasky a Ruckauf y la patronal negrera que aplica los planes del FMI.
Y por si faltaba alguna prueba, liquidó de un plumazo no sólo las resoluciones citadas, sino una vez levantada la huelga se boicoteó la participación del cuerpo de delegados en la IIª Asamblea Nacional Piquetera que sesionó en La Matanza a pocas cuadras del local del Suteba.
Llamamos a los docentes que juntos rechazamos el acta de rendición de 8 puntos de Ruckauf que Yasky firmó, inclusive a los compañeros de base de la celeste, no solo a los compañeros de la oposición, a sacar juntos estas lecciones y ha exigirle a la directiva que rompa su subordinación a Yasky, Maffei y De Gennaro, y llamen de inmediato a poner en pie el plenario provincial de delegados para preparar el próximo combate para derrotar a la burocracia que expropió nuestra lucha y abrir el camino a la unidad con el resto de nuestra clase para derrotar al gobierno y su plan e imponer una educación y una salida obrera a la crisis.

Walter Montoya, delegado de escuela



"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 


"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 

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