Año 1 Nro. 5 - 19 de septiembre de 2001
movimiento obrero
IIda.
Asamblea Nacional Piquetera
Conclusiones
Balance de la IIª Asamblea Nacional Piquetera
Previamente
a la Asamblea piquetera, la CTA y la CCC se habían ocupado de garantizar
que los trabajadores ocupados no estuvieran representados a través
de delegados con mandato, con el objetivo de impedir que la asamblea piquetera
se transformase en un verdadero Congreso Nacional de Trabajadores ocupados
y desocupados. De esta forma se quería evitar que la vanguardia obrera
se organizara y pusiera en pie un organismo de autodeterminación
y democracia directa para sacarse de encima a la burocracia sindical y abrir
así el camino a la huelga general hasta derrotar al plan y al gobierno
de De la Rúa, Cavallo, el PJ y el FMI, e imponer un plan obrero de
emergencia para que la crisis la paguen la patronal y el imperialismo.
Así se dividían las tareas de levantar un dique de contención
a la lucha de masas con la burocracia carnera de Daer y Moyano, que organizaron
un acto el 29 de agosto para terminar llamando a los trabajadores a votar
el 14 de octubre en contra de la Alianza y para que el 15 haya un gobierno
de unidad nacional en torno al PJ y la patronal esclavista.
Mientras tanto, la CTA se encargó de traicionar la lucha de los estatales
y los docentes contra la rebaja salarial, el pago en bonos, etc. Así
lo demostró su accionar en Aerolíneas, en la lucha contra
el ajuste y en la huelga docente, impidiendo un nuevo maestrazo, con los
carneros de Maffei y Yasky levantando la huelga antes del 4 de septiembre,
evitando así que los maestros se junten con los desocupados y los
estatales, todos con cientos de delegados mandatados en la IIª Asamblea
Nacional. Evitaron así que tuviéramos un congreso obrero nacional.
La FTV-CTA y la CCC, castrando la IIª Asamblea piquetera con la solidaridad
del Polo Obrero, completaban así los mecanismos puestos en pie por
la burocracia sindical para contener a las masas. Es decir, la política
de D' Elía y Alderete era clave para meter al conjunto de la clase
obrera y los explotados en la trampa electoral y garantizar impedir que
se profundice la crisis del gobierno y del régimen infame.
Es desde acá que hay que medir las palabras y el accionar de los
dirigentes en la asamblea piquetera, incluyendo al compañero Martino,
del MTR de Florencio Varela. Consideramos que su política conciliadora
fue un gravísimo error, porque impidió que se reagrupara y
se pusiera en pie un polo de izquierda, organizado alrededor de un programa
obrero que ataque los intereses de la patronal y los monopolios, contra
la burocracia sindical y por la democracia directa de los trabajadores,
con un delegado cada 20. Pero esta política no cayó del cielo.
El compañero Martino, quien ya conocía Mosconi, faltó
a la cita en el Cabildo Abierto Nacional del 9 de julio en Mosconi, donde
se votó impulsar la coordinación nacional y zonal, junto a
la lucha por la libertad de los presos, el retiro de la gendarmería
de Salta y por el esclarecimiento de las muertes de nuestros compañeros.
Lo mismo ocurrió en las reuniones realizadas en los primeros días
de julio en la Escuela de Música Popular de Avellaneda. En ambas
reuniones se opuso a impulsar las resoluciones del Cabildo nacional. Se
negó a impulsar la coordinación nacional y zonal y se negó
también a concurrir en bloque con ese mandato a la Iª Asamblea
Nacional de Piqueteros el 24 de julio. En la reunión del sábado
21 de julio llegó a atacar a la comisión de compañeros
que viajaron desde el norte de Salta a proponer coordinar nacionalmente
las luchas. Sin embargo el compañero Martino rechazó las propuestas.
Eso significaba dejar la cancha despejada para que Juampi Cafiero negociara
con un sector de la Plaza del Aguante de Mosconi y liquidara los últimos
vestigios del doble poder. Sin embargo, una semana antes había acogido
con satisfacción a otra comisión que viajó desde Mosconi
a Bs. As a visitar a la Bullrich para negociar a espaldas de la Plaza del
Aguante. Ahí se pueden encontrar las causas para entender porqué
el compañero Martino después de un discurso tan encendido
defendiendo "el camino de Mosconi" terminó unificando su
moción con los sepultureros y carceleros del norte de Salta. Porque
si hubiera defendido las mociones de Mosconi y las hubiera impulsado el
24 de julio en la Iª Asamblea Nacional de La Matanza hoy D'Elía
y Alderete no estarían dirigiendo al movimiento nacional de desocupados,
ya tendríamos un congreso nacional y el polo de izquierda no estaría
disperso. Fue la derrota a la vanguardia piquetera del norte de Salta a
la que la burocracia sindical y aún las corrientes de izquierda dejaron
totalmente aislada, lo que permitió a D' Elía y Alderete seguir
dirigiendo.
Porque solamente organizando a este polo antiburocrático y combativo
se le puede disputar la dirección al ala burocrática y conciliadora
del movimiento de trabajadores desocupados, movimiento que de hecho se ha
transformado en la palanca para reagrupar y poner de pie a la clase obrera
ocupada. Lamentablemente el compañero Martino ha quedado ubicado
así como el último eslabón en la cadena de contención
por izquierda de la vanguardia obrera para que nada se escape de los mecanismos
de control de la burocracia sindical y por lo tanto de este régimen
infame de democracia para ricos. Un ejemplo de lo que decimos fue el cuarto
intermedio de la asamblea, que fue utilizado por la mesa directiva para
discutir y negociar de espalda a la base. El compañero Martino no
propuso reunión alguna a los centenares de compañeros delegados
e invitados, ocupados y desocupados que apoyaban su moción, para
acordar allí mismo poner en pié un polo de izquierda. Esto
estaba al alcance de la mano. Los principales delegados y dirigentes obreros
estaban allí, cara a cara, codo a codo peleando para impedir que
por medio de D'Elía y Alderete, De Gennaro continuara dirigiendo.
No haber tomado este camino, de cara a la base, llamando a organizar el
polo de izquierda de la vanguardia, nos aleja de la posibilidad de imponer
un Congreso Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados con delegados
mandatados uno cada veinte trabajadores, para barrer con la burocracia sindical
de nuestras organizaciones.
Así, cuando más necesitamos reagrupar nuestras filas para
sacar lecciones y prepararnos para enfrentar a la burocracia, e incluso
preparar la intervención de la próxima Asamblea Nacional que
está llamada para octubre y con un delegado cada 20 con mandato abierto
a todas las organizaciones obreras de ocupados y desocupados, por responsabilidad
de los dirigentes de la izquierda subordinados al régimen infame,
a los que hoy se suma el mismo compañero Martino, le salvaron la
vida al último mecanismo de contención del régimen
montado por la burocracia del CTA. Por eso hoy se impone que rompan con
esta política que los pone a los pies del régimen infame de
la democracia de los ricos. Que el MTR, el SOECN, el Suteba La Matanza,
llamen a las organizaciones obreras de ocupados y desocupados que de hecho
formaron un polo de izquierda en la Asamblea Nacional, a reunirse con carácter
de urgencia para sacar estas y otras lecciones para organizarnos a través
de un delegado cada 20 con mandato de base y preparar los próximos
combates contra todas las alas de la burocracia sindical.
W.M. y P
"La liberación de los trabajadores será
obra de los trabajadores mismos"