"La liberación de los trabajadores será
obra de los trabajadores mismos"
29 de Abril de 2002
DECLARACIÓN ANTE EL PRIMERO DE MAYO
Mientras es enorme la respuesta de
los trabajadores y el pueblo al ataque lanzado por el gobierno de Duhalde,
el FMI y los gobernadores sirvientes del imperialismo
-la
burocracia sindical de las dos CGT y la CTA,
-los
dirigentes del movimiento de desocupados,
-la
izquierda del régimen divide a las Asambleas
populares
¡VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA
ARGENTINA CON SUS HERMANOS PALESTINOS!
¡POR LA DERROTA DEL EJERCITO GENOCIDA
DE SHARON Y BUSH!
Los trabajadores y el pueblo venimos protagonizando una enorme respuesta al ataque de los capitalistas y el imperialismo: los trabajadores desocupados se concentran frente a los muncipios al grito de “¡El pueblo tiene hambre!”, como en Formosa donde las madres enfrentan con sus hijos en brazos los garrotes y las balas de la policía; en San Miguel, o en San Nicolás donde ocupan el municipio; se vienen sublevando los trabajadores del interior como los de Río Negro y los de San Juan, se lucha en Salta, en Jujuy, en Córdoba, hay multitud de luchas y tomas de fábricas contra los despidos y cierres; se lucha en ferroviarios, docentes, ceramistas, mineros, alimentación, los ahorristas estafados contra los bancos, en las asambleas populares.
Pero estas enormes fuerzas están dispersas cuando
es necesaria una respuesta unitaria y contundente por parte de
los trabajadores y el pueblo, como lo hicimos en las jornadas
del 13, del 19 y del 20 de diciembre, donde echamos a De la Rúa y empezamos
la revolución. Sin duda, la necesitamos, porque en Argentina,
la contraofensiva del imperialismo yanqui –que lleva adelante
un ataque genocida para aplastar la revolución de la clase obrera
y el pueblo palestino, y que en Venezuela viene de fracasar en
imponer un dictadura pinochetista- asume la cara de un brutal
golpe económico: intentan despedir 450 mil estatales, bajar
el salario a 50 y 100 dólares para todos los trabajadores, superar
el 30 % de desocupación con 70 mil despidos nuevos por mes, consumar
el robo de los pequeños ahorros del pueblo.
Con la contraofensiva
y el golpe económico el imperialismo yanqui quiere quedarse
con las empresas y las ramas de producción más rentables del país,
sacando de la competencia a los monopolios imperialistas europeos,
como Telecom, Telefónica, Repsol, el Banco Francés Bilbao Vizcaya
etc., que durante diez años hicieron fabulosas ganancias y que
fugaron del país miles de millones de dólares en los meses previos
a la imposición del “corralito”. Ya los golpeó con la devaluación
-puesto que estas empresas cobran las tarifas en pesos-y ahora
quiere imponer una ley de quiebras calcada de los Estados Unidos,
que permite que cualquier capitalista pueda quedarse con una empresa
en quiebra no por todo su valor, sino haciéndose cargo únicamente
de las deudas. Así, los yanquis se preparan para quedarse con las
empresas en Argentina comprando todo por dos pesos. En esta tarea
van a tener como aliados a la Fortabat, Macri, Rocca, etc., que serán
socios menores o gerentes de los monopolios yanquis, dividiéndose
el botín en esta ofensiva contra los trabajadores y toda la nación.
Entre explotadores,
no tienen problemas. Pero para la clase obrera y el pueblo, esto
ya ha significado un retroceso al siglo XIX. La hambruna arrasa
los hogares obreros, la desocupación ya alcanza al 30%, mientras
otro 20% de los trabajadores están subocupados y se ha generalizado
el trabajo infantil, una mano de obra esclava y baratísima de
millones de niños de las familias obreras. Quieren que salarios
apenas alcancen a los 100 dólares, y con los 40 dólares de un plan
Trabajar una familia obrera no come más que dos o tres días al mes.
Solamente entre enero y abril de este año, 1.000.000 de personas
más pasaron a engrosar las filas de los que sobreviven por debajo
de la línea de pobreza.
Las condiciones
de trabajo de los obreros ocupados son infrahumanas: jornadas
de 12, 14 y hasta 18 horas, flexibilización atroz, terribles condiciones
de inseguridad con las que la patronal está provocando un verdadero
genocidio, con miles de obreros que mueren como moscas en la construcción,
o como recientemente en la explosión de un silo en San Lorenzo.
Este 1º de Mayo de 2002 encuentra a la clase obrera argentina viviendo
en peores condiciones incluso que hace más de 100 años atrás.
Es que el imperialismo
yanqui, frente a la crisis económica mundial que ha pegado a su
interior, necesita redoblar las cadenas de su dominación en
su patio trasero, América Latina, como lo demostró con el golpe
fracasado en Venezuela. En Argentina, quiere cambiar el carácter
semicolonial del estado, profundizando la sumisión de la nación
al imperialismo: primero lo hizo con el genocidio de la dictadura
militar y la derrota de Malvinas, luego en los ‘90 con las privaizaciones
y la entrega, y ahora, con el golpe económico, quiere atar con triples
cadenas a la nación oprimida al imperialismo.
¿Por qué no hay una respuesta unificada de los
trabajadores y el pueblo ante esta ofensiva brutal?
¿Por qué no hay un acto unitario de lucha e internacionalista
este 1º de Mayo, donde se levanten las banderas de los explotados
de todo el mundo?
Porque
los viejos burócratas sindicales y la nueva burocracia sindical
del movimiento de desocupados, dividen a los trabajadores y
sostienen al gobierno y al régimen infame, con la complicidad
de la izquierda.
A los trabajadores
que están de acuerdo con que este es el camino a la unidad, pero
que aún confían en dirigentes como D´Elía y Alderete, y los del
Bloque Piquetero, les decimos que está en sus manos impedir la
división: exijámosle juntos que rompan toda tregua, todo pacto
social, y que pongan manos a la obra ya mismo para unir nuestras filas
con el llamado a este congreso. Si estos dirigentes no lo hacen,
es -como decimos desde Democracia Obrera- porque no quieren y
porque están todos por dividir.
La izquierda del régimen fue parte
Por empezar,
los stalinistas del PTP, que ayer apoyaron a Menem, y hoy con la CCC
y de la mano de los diputados patronales como D´Elía, ocupan el
lugar de las manzaneras de Duhalde. En segundo lugar, los stalinistas
del PC que están con los banqueros del Credicoop, que al igual que
la burocracia de Zanola, hace enfrentar a los empleados bancarios
con los ahorristas, y que con la otra mano sostienen a la burocracia
traidora del CTA.
Y en tercer
lugar, el resto de la izquierda electoralista – la de “dos pesos
por voto”, la que se quedó en silencio con la guita de las “reparaciones”
del estado patronal a los familiares de desaparecidos, que forman
parte, como el PO, de la nueva burocracia del movimiento de desocupados,
o confraternizan con ella y con el stalinismo, como el MST, el MAS
y el PTS- ha logrado el objetivo de dividir el movimiento de las
asambleas populares, al que ven como base de maniobras electorales
(ver artículo).
Todos estos
partidos, son una repetición del MAS de los ‘80 y principios de los
‘90, que se rendía a los pies de los traidores de los trabajadores
de Somisa y de los telefónicos, y que hoy pone a los docentes de
Río Negro a los pies de la Maffei y la burocracia sindical de la
CTERA.
Están todos
esperando que vuelva Moyano -que hoy, defendiendo los intereses
de la patronal transportista “amenaza” con una marcha contra el
FMI- a ocupar un lugar en la escena, para cederle el lugar -como
en el 90 le dejaban en la Plaza de Mayo, junto al PC, una silla vacía
al traidor Ubaldini- porque consideran que si no es con la burocracia
al frente no se puede luchar. ¡Mientras tanto, allí donde la burocracia
sindical no puede aparecer por el odio de los trabajadores porque
se ha quemado junto con los políticos, los partidos patronales
y las instituciones de este régimen infame, el papel de bomberos
de las luchas lo juegan ellos!
¡Basta de que nos dividan!
Peleando así separados y aislados nos apalean y nos traicionan, como en San Juan, como Viedma con los estatales y en Formosa con los desocupados, como a los docentes y estatales de Río Negro. Los gobernadores ahora negocian directamente con el FMI, con lo que el ataque del imperialismo es directo, provincia por provincia. ¡La respuesta unida de todos los trabajadores es más necesaria que nunca para que no nos derroten por separado y nos impongan los 400 mil despidos y la baja del salario, la esclavitud en las fábricas y millones de desocupados hambrientos! Hay que reagrupar las fuerzas de los trabajadores y el pueblo al grito de ¡Basta de dirigentes vendidos que impiden que los trabajadores se unan! ¡Hay que preparar un nuevo 20 de diciembre! ¡Basta de pelear divididos! ¡Viva la democracia directa y los organismos de autodeterminación de los trabajadores y el pueblo! ¡Abajo los enemigos de la democracia directa, todos sirvientes del régimen!
El movimiento
piquetero tiene que volver a cortar las rutas y poner en pie nuevamente
miles de piquetes, que organicen a millones y no a unos pocos como
ahora, donde se decida todo, empezando por qué se hace y cómo
se administran los planes Trabajar, retomando la lucha por ¡Trabajo
y salarios dignos para todos, basta de limosnas! Las cacerolas
tienen que volver a llenar las calles del país, y las asambleas populares
volver a resurgir en las plazas y las esquinas. En cada fábrica
que sale a la lucha hay que levantar un comité de huelga y realizar
asambleas para echar a la burocracia sindical.
Hay que organizar
y preparar la huelga general, con piquetes y comités de autodefensa,
con cacerolazos, con comités de huelga, hasta tirar abajo al gobierno
de Duhalde y los gobernadores sirvientes del FMI, y barrer con
el régimen infame. Hay que hacer nuevas jornadas como las del 19
y 20 de diciembre para que se haga realidad el ¡Que se vayan todos,
que no quede ni uno solo!
Pero, ¿cómo
retomar por ese camino que los dirigentes nos han obligado a abandonar?
Para eso, los trabajadores sublevados de San Juan, los docentes
de la UNTER de Río Negro, las organizaciones de desocupados,
las asambleas populares de Capital y Gran Buenos Aires, los trabajadores
en lucha como los ferroviarios, los estatales de todas las provincias
desde Jujuy hasta Río Turbio, los trabajadores del Smata y la UOM
que sufren miles de suspensiones, las fábricas produciendo bajo
gestión de los trabajadores como Zanón y Bruckman, la alimenticia
Santa Rosa, tienen toda la autoridad para convocar ya mismo a
un Congreso Nacional de trabajadores ocupados y desocupados
y de Asambleas Populares, para, barriendo a la burocracia
sindical, reagrupar las fuerzas y preparar la huelga general.
Hay que levantar una salida obrero y popular
a la crisis, el único programa que puede unir las filas obreras y
soldar la unidad obrera y popular
Los trabajadores
y el pueblo han puesto en las calles jalones de un programa obrero,
como los 21 puntos de los piqueteros del Norte de Salta, como la
lucha por la reestatización de las empresas privatizadas de los
ferroviarios y los trabajadores de Aerolíneas, la pelea por el
control obrero de los trabajadores de Zanón y Bruckman, el grito
de ¡Patrones asesinos! de los obreros de la UOCRA, el programa de
la Interbarrial de Parque Centenario. Pero a cada paso los dirigentes
vendidos entierran este programa y se niegan a que se complete
y avance. Es que un programa basado en medidas como éstas es el
único que puede unir las filas de los trabajadores y el pueblo.
Contra el
plan patronal imperialista de desocupación, salarios de hambre,
represión y entrega del país- hay que levantar un plan económico
obrero y popular de trabajo y salarios dignos para todos, para
que la crisis la paguen los capitalistas y el FMI, que parta de:
- Para acabar
ya con el hambre: Plan de emergencia alimentaria basado en la expropiación
de las grandes empresas alimenticias, cerealeras y grandes supermercados
bajo control obrero para que comités obreros y populares aseguren
la distribución directa entre la población y controlen los precios.
-¡Basta de
salarios, subsidios y “planes trabajar” miserables! Por 1.200$
de salario mínimo, vital y móvil para todos –ocupados y desocupados-
indexados con la inflación de la canasta familiar.
-¡Basta de
limosnas! ¡Trabajo para todos! ¡Reducción de la jornada a 6 horas
de trabajo para que todas las manos sean puestas a producir! ¡Ocupación
inmediata por parte de los trabajadores para poner a producir
exigiendo nacionalización sin pago y bajo control obrero de toda
fábrica que cierre o despida!
- Para devolver
el dinero expropiado a los pequeños ahorristas, hay que incautar,
como garantía de su devolución y de una moneda sana, todas las
propiedades de los bancos y monopolios imperialistas y nacionales,
hasta que traigan de nuevo los 150 mil millones de dólares que se
fugaron! Expropiación sin pago de los bancos y bajo control de
los trabajadores.
-¡Fuera el
FMI! ¡Fuera los yanquis y todas las potencias imperialistas de
Argentina, de Venezuela y de América Latina! ¡No pagar la deuda
externa! Expropiación sin pago de todas las empresas imperialistas
bajo control obrero, como las empresas de servicios públicos privatizadas
por los piratas españoles, franceses, alemanes y yanquis, de la
Repsol, la Telefónica y la Telecom, Aguas Argentinas, que ganan
fortunas y ahora se declaran en “default”, para pedir aumentos
de las tarifas porque ponen como “pérdidas” los miles de millones
de dólares que se fugaron al exterior antes del “corralito”.
- Disolución
de la policía y la gendarmería asesinas. Que las organizaciones
obreras y populares pongan en pie piquetes y comités de autodefensa.Libertad
a todos los presos políticos y castigo a los genocidas y asesinos de ayer
y de hoy.
Este 1ro.
de Mayo, los trabajadores y el pueblo tienen planteado levantar
como suyas las banderas de la clase obrera y el pueblo palestino:
¡por la derrota del ejército genocida de Sharon y Bush!Tienen
planteado levantar las banderas antiimperialistas para unirse
a sus hermanos de toda América Latina contra los yanquis y todas
las potencias imperialistas. ¡Fuera Bush, los yanquis, el FMI y
todos los carniceros imperialistas de Venezuela, Argentina,
Colombia y toda América Latina!
En este 1ro. de Mayo de la revolución que empezó
en la Argentina, la alternativa es de hierro: reforma o revolución
Los programas
que se enfrentan en la revolución argentina y en este 1ro. de Mayo,
son el de la reforma y el de la revolución. El de los enfermeros
del capitalismo, como toda la izquierda del régimen, o el de sus
sepultureros. Los primeros quieren destruir los organismos de
democracia directa de la masas y que no avancen hacia convertirse
en verdaderos organismos de doble poder, porque son enemigos
de la revolución, de que la clase obrera se haga del poder. En esto
coinciden la izquierda que usurpa las banderas del trotskismo,
porque su estrategia es convivir en este régimen infame, utilizando
a las masas como base de maniobras para sus negocios electorales.
En cambio,
los trotskistas de Democracia Obrera, los que estamos por que la
clase obrera sea la sepulturera del capitalismo, defendemos
a muerte los organismos de democracia directa conquistados por
las masas, luchamos por extenderlos y centralizarlos, por que
éstos pongan en pie sus destacamentos obreros de autodefensa
y que se transformen en verdaderos organismos para la insurrección
y la toma del poder por la clase obrera y sus aliados.
Bajo el capitalismo
imperialista toda conquista es efímera y se pierde si la clase
obrera, acaudillando a todos los explotados, no conquista el poder.
Es la única clase que puede liberar a la nación oprimida del imperialismo.
Para que los
trabajadores y el pueblo puedan vivir, este sistema, que ha demostrado
que ni siquiera puede darle de comer a sus esclavos, tiene que morir.
No hay salida para la catástrofe que nos imponen el imperialismo
y la patronal esclavista, si no llevamos al triunfo la revolución
que empezamos, barriendo al régimen infame, destruyendo al estado
burgués, a sus fuerzas armadas y su casta de oficiales genocidas,
poniendo en pie grandes organismos de poder obrero y popular,
que apoyados en sus destacamentos de obreros armados, organicen
y preparen concientemente una insurrección que derroque al poder
burgués, expropie a los expropiadores e imponga un gobierno obrero
y popular basado en los organismos de las masas insurrectas.
Para esto, es necesario derrotar
a las direcciones traidoras y poner en pie un partido obrero revolucionario
e internacionalista. Los acontecimientos por venir darán mil
y una oportunidades para poner en pie este partido revolucionario
que necesita la clase obrera argentina.
En Argentina, durante tres
o cuatro generaciones, miles de luchadores obreros y juveniles
pusieron su hombro y su vida al servicio de esta causa del marxismo
revolucionario. Su energía fue dilapidada por las direcciones
centristas y oportunistas que se enquistaron en la IV Internacional
y en el trotskismo argentino. Por eso, separado del combate por
poner en pie una dirección revolucionaria internacional que
reagrupe las filas de las fuerzas sanas de la IV Internacional
para regenerarla y refundarla, cualquier esfuerzo nacional
por resolver la crisis de dirección del proletariado argentino,
por más abnegado o heroico que sea, será llevado al fracaso, y
sus energías serán puestas a los pies de los regímenes y las direcciones
traidoras nacionales. Por eso, desde Democracia Obrera como parte
del Comité organizador del Trotskismo Principista (Cuarta Internacional),
ponemos el 99% de nuestras fuerzas en esta pelea por reagrupar a
nivel internacional a las fuerzas sanas de la IV Internacional,
contra los revisionistas y liquidacionistas usurpadores del
trotskismo.
Sólo como parte de esta lucha,
bajo las lecciones y el programa revolucionario frente a los
más agudos enfrentamientos entre revolución y contrarrevolución
a nivel mundial -como la revolución palestina, la guerra de Afganistán,
la revolución argentina, las lecciones del fracasado golpe en
Venezuela- se podrá ir a un nuevo salto en el reagrupamiento de
cuadros trotskistas en Argentina que sea la base de un núcleo para
poner en pie un nuevo partido trotskista y revolucionario en
nuestro país.
Comité de Redacción de Democracia Obrera
¡Fuera las manos de la justicia patronal y sus síndicos
de Zanón y Bruckman!
La patronal y la justicia burguesa, aprovechando el aislamiento
en que se encuentran ambas fábricas por la traición de la burocracia
sindical, pasó a la ofensiva por la recuperación de las plantas
puestas a funcionar por los trabajadores. Para ello, esta semana
pasada, en ambos casos, la justicia designó de acuerdo a la ley
de quiebras, un sindico, es decir, un responsable “legal” para
apretar y quebrar la resistencia de la ocupación de la fábrica,
chantajear a los obreros con el desalojo por la fuerza y blanquear
los negocios truchos realizados por los dueños y sus acreedores,
recuperando la empresa, a sangre y fuego si es necesario. Es
que efectivamente, la intención de la justicia y la patronal
es decretar la quiebra de las empresas y entrar por la fuerza para
tomar en parte de pago de los acreedores toda la maquinaria que
los trabajadores mantuvieron en funcionamiento. Después de
esto, nada quedará en manos de los trabajadores, salvo un galpón
vacío. O la reabrirán con trabajadores derrotados y totalmente
esclavizados, con los salarios de hambre, que es lo que establece
la ley de quiebras.
Por supuesto que esta
no es la única fuerza dispuesta por la patronal para apretar a
los trabajadores: en Bruckman, la burocracia junto con la patronal
(como ya sucediera en Zanón de la mano del burócrata de Montes)
lleva adelante una campaña de calumnias, llamando a los trabajadores
“delincuentes” y organizando un grupo de rompehuelgas que reparte
volantes en el barrio de la fábrica y amenaza a los trabajadores.
Y en Zanón, se mantiene en suspenso la orden de desalojo librada
por la justicia y que tiene que cumplimentar la policía provincial.
Lamentablemente, la
respuesta de la dirección del sindicato ceramista de Neuquén
-SOECN- no está a la altura de la ofensiva que han lanzado la justicia,
el estado y la patronal. El diario del gorila Julio Ramos “La
mañana del Sur” del día 27/04 da cuenta de un acuerdo escrito firmado
con los síndicos, donde la dirección del SOECN encabezada por
el compañero Godoy exige que
“Zanón ponga la planta en funcionamiento como forma de acatar
los fallos de lock out que pesan en su contra «respetando los puestos
de trabajo»”. Asimismo, Godoy, equivocadamente a nuestro
entender, declaró ante las cámaras que el problema eran “los jueces de Buenos Aires”, ¡como
si los de Neuquén no hayan sido paridos por la misma podrida justicia
videlista-radical-peronista! ¿Es que acaso se está llamando
a confiar en la jueza neuquina, tan patronal como “los jueces de Buenos Aires”, y que en un momento autorizó
la reapertura de la fábrica bajo gestión de los trabajadores
por la gran lucha de éstos, y porque a la patronal sapagista le
convenía mostrar esta fábrica trabajando mientras sostiene
un ataque despiadado contra los estatales como lo ordenaba
el FMI?
Desde estas páginas
hemos apoyado incondicionalmente la lucha de los obreros ceramistas,
pero sin callar nuestras diferencias con la política de la dirección
del SOECN.
Los trabajadores de
Zanón y su dirección, tienen todo el derecho a retroceder, más
allá de sus deseos de seguir conservando la fábrica bajo su gestión,
si se ven obligados a ceder y aceptar esta imposición de la patronal
de recuperar la propiedad de la fábrica. Pero
el problema es cómo se llama a dar este paso atrás, si se está
obligado a darlo. Porque sabemos que la patronal no va perdonar
a los trabajadores que le hayan puesto en discusión la propiedad
de la fábrica. Entonces, en primer lugar, toda dirección que
se ve obligada a retroceder, debe llamar a las cosas por su nombre,
y decir que es un paso atrás, y jamás dejar ni siquiera dudas alrededor
de esto. En segundo lugar, debe denunciar que los trabajadores
de Zanón se ven obligados a aceptar esta imposición, es por culpa
del burócrata ceramista Moreira y de toda la burocracia sindical,
y también de la negativa de la CCC y el Bloque Piquetero de convocar
a la III Asamblea piquetera, lo que los dejó aislados. En tercer
lugar, deben llamar a todos
los trabajadores, empezando por el resto de los ceramistas,
a derrotar el acuerdo, a luchar por ¡Fuera las manos de la justicia
patronal y sus síndicos de Zanón! ¡No confiar ni un milímetro
en la justicia patronal! ¡No podemos esperar nada de esos delincuentes
que administran los negocios de la patronal nativa y la imperialista!
Con más razón ahora que
Zanón está amenazada, la dirección del SOECN tiene que hacer
lo que se viene negando desde un principio: llamar a una asamblea
de las cuatro fábricas de la provincia, que vienen teniendo que
aceptar el chantaje por parte de la patronal en acuerdos por fábrica,
para defender la conquista de Zanón funcionando bajo gestión
obrera, para enfrentar la ofensiva de la justicia patronal y
para organizar una lucha unificada de todos los ceramistas
de la región para imponer la estatización bajo control obrero
de toda la rama ceramista. ¡Un solo gremio, una sola lucha!
Por ello es central enfrentar
a la burocracia de Moreira a nivel nacional, extendiendo este
programa a todos los ceramistas del país. Si este programa era
necesario levantarlo cuando duraba el momentáneo armisticio
con la patronal, ahora es doblemente necesario, porque la vida
misma ha demostrado que no hay “fábricas islas” donde los obreros
les vaya bien mientras en las restantes fábricas reina el imperio
de la patronal con las suspensiones, los despidos, los salarios
de hambre y la flexibilización laboral.
La situación es grave,
pero todavía estamos a tiempo de organizar
una respuestas que le ponga el pie en el pecho a los chupasangre
de la Zanón, a sus amigos acreedores, a los jueces y la burocracia
de Moreira y Montes. El acto del primero de Mayo en la puerta
de Bruckman y la marcha unitaria de los trabajadores neuquinos,
ocupados y desocupados, sería una oportunidad para llamar
a poner en pié un Congreso obrero de todas las fábricas que funcionan
bajo gestión obrera de la producción y de las fábricas amenazadas
con cierres y despidos, para avanzar en derrotar a la podrida
burocracia sindical que nos entrega atados de pies y manos a
los patrones y sus amigos los jueces. Lamentablemente, el programa
de convocatoria de esta acción de unidad en defensa de las fábricas
ocupadas no dice nada, en ambos casos, de la necesidad imperiosa
de derrotar a la burocracia sindical para sostener lo conquistado
e ir por más, por un Congreso Nacional Obrero y Popular que unifique
las filas de nuestra clase para enfrentar el brutal ataque del
imperialismo y la patronal.
Mientras la nueva burocracia del movimiento de desocupados
liquida los piquetes y los cortes de ruta, la izquierda del régimen se
encarga de dividir y debilitar las Asambleas Populares y a la Interbarrial
En defensa de los organismos de democracia directa
El 17 de marzo
pasado, en la Asamblea Nacional Interbarrial, se dio un paso
adelante extraordinario por centralizar y coordinar a los organismos
de democracia directa nacidos después del 20 de diciembre, votando
un programa anticapitalista avanzado, que se expresaba contra
todas las instituciones del régimen infame, programa que sintetizaba
los grandes avances de las distintas asambleas barriales. Como
parte de este programa, en aquel encuentro se votó la realización
de un acto en la Plaza de mayo en la fecha del día internacional
de los trabajadores.
Los trotskistas de Democracia
Obrera lo consideramos un gran paso adelante. Por ello desde
Democracia Obrera planteamos nuestro apoyo a esta iniciativa,
para unir las filas obreras y coordinar las luchas que la burocracia
sindical dejaba aisladas, para poder centralizar a los estatales
de todo el país, a los desocupados organizados o no en
las corrientes piqueteras, a los obreros que enfrentan la crisis
ocupando las fábricas y poniéndolas a producir bajo su gestión,
a los ahorristas que se movilizan diariamente contra la confiscación
de sus ahorros, a los estudiantes universitarios y secundarios
que participan activamente en las asambleas populares, a todos
los que luchan contra los planes del imperialismo y la patronal
esclavista.
Llamamos a realizar una jornada
de lucha obrera e internacionalista, por un nuevo 20 de diciembre
para completar lo que empezamos y barrer con este régimen infame,
para impulsar los organismos de democracia directa y por un
gobierno de trabajadores, de piqueteros y asambleas populares,
tal como plantea el programa votado en la Interbarrial,un acto que levantara
las banderas del triunfo de los heroicos trabajadores y el pueblo
palestino masacrado por el imperialismo yanqui y europeo
y el gendarme asesino del estado sionista fascista de Israel,
y la de echar al imperialismo yanqui de Argentina, de Venezuela
y de toda América Latina.
Sin embargo, el escenario
de este 1º de Mayo dista mucho de ese espíritu de unidad que primó
en las Asambleas Ínterbarriales. Hay cuatro o cinco actos donde
los aparatos de izquierda intentan arrastrar a los sectores que
influencian en pos de sus mezquinos intereses de engordar para
las elecciones. Junto con la CCC -que también realiza su propio
acto con el CTA- y los "combativos" del Bloque Piquetero,
impidieron que este Primero de Mayo hubiera un gran acto unitario,
separando a los trabajadores desocupados, de las luchas de
los trabajadores en las fábricas, de los estatales y docentes,
y de las asambleas populares.
Pero la responsabilidad de
este trabajo divisionista dentro de las Asambleas Populares
le correspondió a la izquierda del régimen. Si la burocracia
del movimiento piquetero intenta enterrar para siempre el
programa más avanzado del movimiento de desocupados, el Programa
de los 21 Puntos del Norte de Salta, son imitados por la izquierda
del régimen que no quieren dejar rastro del programa de la Interbarrial
Nacional. Peleándose alrededor de, por un lado la "elaboración
de un documento único" y, por otro, un "acto sin oradores",
se desarrolló una pelea de aparatos, que incluso llegó a los
golpes en dos interbarriales seguidas, cuyo único fin fue, además
de atentar contra la democracia directa de estos organismos,
dejar en el olvido el programa de la Interbarrial, alrededor
del cual debía haberse convocado a un acto unitario lo que había
sido votado el 17 de marzo a mano alzada por más de dos mil asistentes,
con delegados de todo el país. Se enfrascaron en discusiones
que dividían todo, en dos reuniones de la Interbarrial, cuando
lo que había que hacer era ejecutar lo que ya había votado la Interbarrial
nacional, que era la expresión de la voluntad de centenares de
asambleas populares.
Contaron para esto con la colaboración de la dirección del
Bloque Piquetero que, con el PO llamó a un acto en la Plaza de
Mayo y convocó a todo el mundo a ir al pie. Es natural por parte
de los que, como Altamira, dicen que las asambleas populares
se tienen que disolver en los partidos.
El MST, detrás de la correcta
posición de respetar los mandatos de las asambleas barriales,
escondió que no estaba dispuesto -igual que los demás- a respetar
el mandato del programa votado por la Interbarrial Nacional,
reemplazándolo por el "documento único consensuado”. Pero,
¿qué es lo que había que “consensuar” por fuera de lo que habían
votado miles a mano alzada en la Interbarrial Nacional?
Si bien el PO y el MST parecieron
estar a la cabeza de esta tarea, el resto de la izquierda no le
fue en zaga. El PTS, que apoya un acto unitario de las organizaciones
en lucha en Neuquén, en la Capital apoya un acto en la puerta de
Bruckman, donde se levanta un programa que no habla de derrotar
a la burocracia sindical, mientras ésta organiza con la patronal
de Bruckman grupos de rompehuelgas que amenazan a los trabajadores
y los tratan de delincuentes. Dicen que hay que pelear por "nuevas
direcciones" que vayan recuperando los sindicatos, que
hay que "imponerle" a la burocracia que luche contra
el gobierno y la patronal, y que recién entonces estará planteado
tirarla. Pero mientras tanto, esto significa dejarle las manos
libres para que derrote todas nuestras luchas. Este reformismo
y evolucionismo pacifista, de persistir, va a terminar enterrando
las luchas obreras.
El MAS, que es el fundador en
los 80 de esta izquierda del régimen y padre de toda esta familia,
mientras llama en su periódico a dejar de lado las diferencias
y reconciliarse en aras de la unidad, viene de apoyar a la dirección
de la UNTER de Río Negro que puso en manos de la traidora de la
Maffei la heroica huelga de los docentes de Río Negro, mientras
llama a ir al acto del Bloque Piquetero en plaza de Mayo. Los
que estando a la cabeza de la lucha de miles de docentes y trabajadores
rionegrinos no llamaron a coordinar todas las luchas nacionalmente,
ahora se llenan la boca hablando de la “unidad”.
El escenario
de este 1ro. de Mayo muestra distintos actos, pero todos con un
punto en común: en todos está el stalinismo, en sus distintas
variantes, maoístas, castristas, etc. Y a los partidos que usurpan
el nombre del trotskismo, igual que el 1ro. de Mayo del año pasado,
divididos alrededor de a cuál de estas variantes stalinistas
le capitulan.
Los actos por los que "lucharon"
los partidos de izquierda, son una continuación del camino trazado
en la pretendida "Asamblea Nacional Piquetera" del
16 y 17 de febrero y en el acto del 24 de marzo. Es decir, actos
donde todo es acordado por los aparatos "convocantes"
a espaldas de la base y donde se liquida la democracia directa,
y si no hay acto único es porque los “convocantes” no se pusieron
de acuerdo. Así, el 24 de marzo, con esta enorme colaboración
de la izquierda del régimen, los políticos y burócratas sindicales
que no podían pisar la Plaza de Mayo -como el CTA, la Carrió, la
APDH de Alfonsín- cuando las cacerolas la inundaban, pudieron
volver a presentarse frente a ellas, como el pretendido “Frente
Nacional contra la pobreza” del CTA y los banqueros del PC como
Heller del Credicoop, que se afanaron los ahorros de la clase media,
y que el 19 de diciembre juntaban ridículamente firmas "contra
la pobreza" mientras los trabajadores resolvían el problema
del hambre por sus propias medios asaltando hipermercados. Ninguna
de estas corrientes de izquierda que dividieron la interbarrial,
y que se pelean por el control del micrófono, por los oradores,
por el tiempo para hablar, por si "documento único",
o por "acto con oradores sí" u "acto con oradores
no", tuvo problema, sin embargo, el 24 de marzo, en arrastrar
a las asambleas populares acallando su voz, para escuchar la
de los defensores del régimen, de la patronal bancaria, de la
burocracia sindical y de personajes defensores del régimen
odiado, sin ninguna representatividad.
Luis Zamora, que correctamente
denuncia el papel de los aparatos de la izquierda en las asambleas
populares, sin embargo no ha movido un solo dedo por la unidad
en este 1º de Mayo. Es que para que la defensa de la democracia
directa no sea puro palabrerío, la única política para fortalecer
estos organismos era, por empezar, defender la resolución de
la Interbarrial de un acto unitario este 1º de Mayo. Era y es
llamar a poner en pie los comités de autodefensa de las asambleas
populares, contra las patotas y el estado burgués -salvo que
se crea que hay una “vía pacífica” al gobierno de las asambleas
populares por el cual Zamora dice luchar. Era y es llamar a barrer
a la burocracia sindical, e impulsar un gran Congreso Nacional
de trabajadores ocupados y desocupados y asambleas populares,
lo que Zamora nunca dice, y mucho menos pone su banca al servicio
de esta política. Aquí se da la mano con toda la izquierda y la
burocracia piquetera. Así demuestra que toda su prédica de
que gobiernen las asambleas populares, de que ocupen el lugar
del parlamento no es más que otro ejemplo de los demócratas pequeño
burgueses de “izquierda” que
predican la “vía pacífica al socialismo”.
Por este camino, con todas
las fuerzas de estas direcciones conjugadas, el régimen infame,
sin tener que apelar por ahora a la represión abierta y no pudiendo
utilizar a los burócratas sindicales y a los partidos patronales, se asegura, sin embargo, un nuevo importante
triunfo contra los organismos de democracia directa como son
las asambleas populares. Esta tarea la cumplieron desde adentro
las direcciones de la izquierda de este régimen, a la que viene
alimentando hace ya 20 años con una dieta a base de dos pesos por
voto y el dinero de las “reparaciones” a los familiares de los
desaparecidos que estos partidos se guardaron en el bolsillo
en absoluto silencio. Desde adentro, con paciencia y sin pausa,
avanzan en el camino de debilitar los organismos de democracia directa, lo mismo que la nueva
burocracia sindical ya impuso en el movimiento de desocupados.
Está en manos
de esos luchadores de las asambleas barriales y de la Interbarrial
que intentaron cambiar el curso que los aparatos de la izquierda
impusieron, con quienes coincidimos en la defensa de la democracia
directa y de la gran conquista que son las asambleas populares
que llenaron varias veces la Plaza de Mayo en los meses del verano,
sacar las lecciones de esta lucha política.
En primer lugar, que es necesario defender el programa de la Interbarrial, y la Interbarrial misma como un organismo de centralización de todas las asambleas. No hay que retroceder de este punto porque es justamente lo que el régimen quiere, aunque muchos honestos compañeros piensen, asqueados de tanta maniobra, que refugiándose en la asamblea de su barrio podrán eludir las maniobras de los aparatos de la izquierda del régimen. Por ello, es clave convocar inmediatamente a una nueva Interbarrial nacional con delegados con mandato, revocables y rotativos, donde se vote según la representación, y que discuta como primer resolución la lucha por unir a las asambleas populares con los trabajadores ocupados y desocupados impulsando un gran Congreso Nacional obrero y popular, para hacer realidad el “Que se vayan todos” que es el grito con el que surgieron tras las jornadas de diciembre que abrieron la revolución.