"La liberación de los trabajadores será
obra de los trabajadores mismos"
Año 2 - Número 11 - 16 de Abril de 2002
n a c i o n a l
Las posiciones únicas son lo opuesto a la democracia obrera, que se basa en la libre discusión de ideas y propuestas. Por eso, desde Democracia Obrera, nos sentimos con el derecho a realizar un aporte a esta discusión, que esperamos sea imitada por todos los partidos y corrientes que se reclaman de la lucha obrera. De lo contrario, se repetirán los gestos de la burocracia sindical que impide toda discusión democrática, e incluso llega al extremo de separar físicamente a los trabajadores de las corrientes de izquierda que apoyan las luchas, como han hecho en la Baskonia, fábrica metalúrgica de La Matanza. El mismo derecho a opinar sobre la lucha de Zanón, tienen todos los obreros, empezando por los ceramistas de Neuquén. Por eso, realizamos esta discusión al grito de ¡viva la democracia obrera!.
La lucha de los ceramistas de Neuquén,
aislados por la burocracia nacional de Montes y Moreira, soportando
la crisis y atalonados en la fábrica, es uno de los ejemplos de la
lucha por fábrica de este nuevo fenómeno que ha surgido.
Hoy la fábrica está produciendo,
y lograr esto fue producto de un largo combate contra la patronal,
y la burocracia a la que se la echó del sindicato seccional. Luego
de que la patronal abandonara la fábrica, los compañeros estuvieron
4 meses sin cobrar, acampando 42 días en las puerta de la planta, hasta
finalmente pasar a reabrirla y ponerla a producir.
Esta lucha obligó a la jueza Maidana,
más allá de los intereses de un ala del sapagismo, a reconocer el
derecho de los trabajadores a poner en funcionamiento la fábrica,
auqnue reservándose el control de las finanzas de la empresa quebrada,
manteniendo el control sobre los datos económicos de la estafa
de la patronal de Zanón contra las familias de los trabajadores.
Pero eso no asegura nada, a menos
que creamos que la justicia burguesa va a salvaguardar a los obreros
de las garras de la patronal.
Porque esta autorización de la
gestión obrera es nada más que un armisticio que la patronal acepta
momentáneamente, hasta cuando esté en condiciones de recuperar,
a sangre y fuego si es necesario, y con autorización de la misma
jueza que hoy permite la gestión obrera, el control de la fábrica.
producto del aislamiento en que los dejaba la burocracia sindical
de Moreira y del carnero de Montes, los obreros se vieron obligados
a aceptar estas condiciones.
Pero todo obrero con experiencia
en duras huelgas sabe que esto es igual que la conciliación obligatoria
usada por los patrones y la burocracia para ganar los conflictos:
un engaño, un amague, para después volcar todo el peso de la archí
reaccionaria justicia videlista-radical-peronista sobre los
obreros. Los intereses en juego no son poca cosa: el primer acreedor
de Zanón es el Banco Mundial, que puso un crédito de 20 millones de
dólares para modernizar la fábrica. Por
ello es que celosamente, la justicia se encarga de controlar los
secretos comerciales de la empresa a través de la jueza.
No hay un solo juez que haya resuelto
con sus fallos el problema del hambre y la desocupación. Sin perder
el tiempo, hay que decir claramente: ¡Ninguna
confianza en la jueza! Lo mismo vale para el caso de Bruckman, ¡Ninguna confianza en la legislatura
portena! ¡Las instituciones de la patronal jamás está de lado de
los obreros! El mes de septiembre del 2003 es cuando expira el plazo
de la convocatoria de acreedores y la empresa será devuelta a manos
de la patronal si esta señora así lo decide.
Está en manos de la dirección de
la seccional del sindicato de Neuquén llamar a una campaña unificada
de denuncia contra la justicia burguesa alertando a todos los trabajadores
de otras fábricas, para que no sean engañados en caso de comenzar
la lucha.
Mientras Zanón consigue este primer
paso, la situación de los obreros de las fábricas ceramistas de la
región es durísima. En Cerámicas Del Valle los obreros tuvieron
que aceptar un acuerdo por fábrica con la patronal renunciando las
quincenas adeudadas a cambio de empezar la producción en
jornadas de 4 horas. En Stefani, después de cobrar en bonos
los salarios adeudados y sufriendo suspensiones, hoy la patronal
vuelve a producir, habiendo conseguido contratos de exportación
a Chile. Todo esto logrado con el chantaje de decirles a los obreros
que si no aceptan seguirán el camino de Zanón, de meses sin cobrar.
En cerámicas Neuquen la patronal consiguió el nicho de mercado
que la Zanón abandona y exporta su producción.
Lamentablemente, el silencio de
la dirección del SOECN no contribuye a que los obreros vean en la unidad
de las cuatro fábricas una salida. No es la primera vez que desde
estas páginas alertamos de este peligro a los trabajadores ceramistas.
Para enfrentar esta situación,
los ceramistas necesitan que Zanon –que hoy está produciendo y
sus trabajadores cobrando sus salarios- se ponga a la cabeza, en
primer lugar, de unir las cuatro
fábricas ceramistas en una sola lucha, llamando a una asamblea general
de todas las fábricas y a impulsar comités de fábricas en todas
ellas para rechazar los acuerdos por fábrica e imponer el control obrero de toda la rama de producción en la región. ¡No
se puede perder más tiempo! ¡El enemigo nos aísla mientras se rearma!
¡Un solo sindicato, una sola lucha! debe ser la consigna. Si
en el encuentro de Brukman del 13 de abril se aplaudió la moción de que
los obreros tienen derecho a defender su puesto de trabajo con la
ocupación de fábricas frente al chantaje patronal, no entendemos
porque el sindicato ceramistas -seccional neuquina- dirigido
por el compañero Godoy no se ha puesto a la cabeza de impulsar esto
ya en Neuquen, a partir de la experiencia lograda por los obreros
de Zanon. Una sola asamblea de los ceramistas con las cuatro fábricas
tomadas, debe exigir la apertura de los libros de la rama ceramista, imponiendo
la desaparición del secreto comercial.
Esta
política permitiría en primer lugar, terminar con la división
entre los obreros del mismo gremio fábrica por fábrica. En segundo
lugar, sentaría las bases para
poner en pié un plan racional de producción que ataque el derroche
de energías de fuerza de trabajo y unifique la pelea de los obreros
ceramistas. Que los obreros de Zanon, Stefani, Neuquén, Del Valle,
y del resto de los ceramistas del país se reúnan ya mismo y discutan
los planes de la producción, para repartir entre todos las horas
de trabajo y reincorporar a los compañeros despedidos y suspendidos
y a desocupados de otras ramas. Porque es inimaginable la reactivación
de la producción ceramista sin un plan de obras públicas con la incorporación
de los obreros de la construcción, metalúrgicos, etc. La fuerza de
esta unión sería inmensa y un gran ejemplo para el movimiento obrero
nacional. Así, los batallones obreros que defiendan las fábricas
como una propiedad de todos serán temibles.
El camino hacia el triunfo depende de extender esta lucha
a nivel nacional unificándose con el resto de los ceramistas del
país que la burocracia nacional mantiene divididos y aislados
por fábrica, especialmente a Cerámicas San Lorenzo que es la otra
gran fábrica de esta rama del país. Para que los ceramistas de Neuquén
avancen y conquisten posiciones antes de que la patronal de la mano
de la justicia burguesa –y sus fuerzas de represión- vengan a deguello,
hay que convocar urgente a un Congreso
de delegados de base de toda la industria ceramista, para
barrer con la burocracia de Moreira sostenedora de los planes de
la patronal y el imperialismo. Ellos son lo que impiden que le demos
una salida obrera a la crisis de los capitalistas. ¡Hay que acabar
definitivamente con estos carceleros del movimiento obrero!
¡Abajo la burocracia ceramista nacional de Moreira, jefe del
carnero de Montes! ¡Viva la
unidad de todos los ceramistas de Neuquen! ¡Una sola clase, un solo
gremio, una sola lucha!
Armando Cruces