
"La liberación de los trabajadores será
obra de los trabajadores mismos"
Año
2 - Número 11 - 16 de abril de 2002
corresponsales
obreros
La
burocracia de la UOM le garantiza las suspensiones a la patronal
Un
compañero metalúrgico del Gran Buenos Aires nos escribe denunciando
las suspensiones que se ven obligados a aceptar por la traición de
la burocracia sindical de la UOM. Una situación similar se vive
en la inmensa mayoría de las fábricas de todo el país.
Al día de hoy estamos
suspendidos tres días por semana. Esto comenzó en diciembre, cuando
la patronal se reunió con los delegados y luego estos con los trabajadores
diciendo que este año comenzó mal por la situación económica, la
devaluación, etc. Pero nos aseguraron que si nos comprometíamos
a aceptar los tres días caídos sin retribución alguna, no habría despidos.Los
compañeros reclamaban el 75% por cada día caído, que es lo que legalmente
nos corresponde por convenio. Pero los delegados decían: “muchachos,
aceptemos, la situación afuera esta muy dura, no hay laburo, por
lo menos vamos a cobrar algo”, y que si no desistíamos, llegarían
los telegramas de despido. Para contentar a los compañeros decían
que si después de febrero o marzo seguíamos suspendidos, ¡“íbamos a presentar
batalla”!Pasaron los tres meses y hubo una asamblea con
la misma bicicleta. El ambiente en esta asamblea estaba caldeado
porque después de pasar tres meses recortados a casi la mitad, nadie
llegaba a fin de mes, más cuando con la devaluación y la escalada
del dólar, la canasta familiar básica se fue a las nubes. Las propuesta
de los delegados era la misma: “aceptemos incondicionalmente”,
o sea, sin presentar batalla. Esto genero una oleada interminable
de insultos hacia ellos. Un grupo de compañeros los quería moler
a trompadas.Fue increíble ver como la base se sumaba a
los empujones, pasándoles factura por tantas agachadas, como la
de haberse callado la boca cuando un compañero tuvo un accidente,
y solamente le pagaron los días que no fue a trabajar como días normales
-ni hablar de indemnizacion- mientras los supervisores lo apretaban
para que se calle porque si no lo iban a hacer echar.Otros compañeros,
cansados de que los hagan quedar horas después de haber cumplido
su jornada sin pago alguno de horas extras –muchos de ellos jóvenes
que la mayoría tuvo que dejar estudiar este año porque no le da el cuero-
estaban recontracalientes y querían volver a trabajar con la vieja
jornada de laburo, ó que nos pagaran el 75% de cada día caído sin despidos.
Los delegados quisieron posarse de combativos diciendo que lo
que se resolviera en esta asamblea le llegaría a la patronal. Y que
si la mayoría votaba algún plan de lucha, ellos lo apoyarían mediante
el sindicato. Terminaron la asamblea haciendo campaña electoral
para la elección de delegados.
La
“democracia”de la UOM
Al llegar el
día de las elecciones, muchos compañeros decían por abajo: “si se postulan otros que no sean los mismos,
los votamos”. El día de la elección montaron una mesa en la entrada
con 6 burócratas del sindicato y uno de los 7 delegados. No había
urna, ni padrón. ¿Cómo era la votación? A medida que uno iba ingresando
a trabajar, uno de los delegados le soplaba el nombre completo
del que venía, lo apuntaban en la planilla y el delegado comenzaba
el discurso: “Mire, compañero,
al no presentarse oposición no hay urna, no hay votación, lo que le
pedimos es una firma para dar el aval de que sigan los mismos”. En
otras palabras, era otra maniobra antidemocrática más para conseguir
las firmas de todos, ya que ni siquiera los que no querían votarlos
se animaban a negarse a firmar la planilla por temor a los ojos vigilantes
de los burócratas del sindicato. Los flamantes triunfadores fueron
a charlar cada uno por sector de máquinas (ninguna asamblea, porque si alguno
está afuera de la máquina más de 10 minutos, te putean de arriba a
abajo) para comentar su “victoria” e informar lo que aceptó la patronal
para estas nuevas suspensiones: trabajar 3 días por semanas, pero
ellos te pagan 4. Quedará a decisión de la empresa, por
sector o individualmente, qué viernes se trabaja y cuál no.Los
domingos que no se trabajen en el lapso de estos cuatro meses siguientes,
son horas acumulativas que deberemos trabajarlas cuando la empresa
normalice su situación. En otras palabras: la empresa nos hizo ajustar
nuestros salarios durante dos meses sin retribución alguna y ahora
pretende otros cuatro meses más, pero ahora les vamos a deber como
128 horas, que para nosotros es interminable. Todos aceptaron
porque veían que era una manera de paliar la situación, ya que vamos
a cobrar un poco más. Por otro lado me enteré que las mujeres de varios
de mis compañeros proponían el no pago de la cuota sindical ya que
si se lanzaban a la lucha, el sindicato los iban a dejar a su suerte.
Los más jóvenes son los que empujaban a que se pudra todo de una vez,
diciendo que no se puede trabajar así, con tanta incertidumbre y
tensión: te labura el bocho en que si hoy entrás a trabajar y mañana,
no sabés.Debemos decir
¡Basta! Echemos a los delegados traidores, pongamos en pie comités
de fabricas, votemos en asambleas delegados revocables con mandato.
¡No podemos dividirnos entre efectivos, contratados, tercerizados,
inmigrantes y en negro! ¡Pase a planta permanente de todos los trabajadores,
plenos derechos sindicales para todos! Rechacemos estos acuerdos de
la patronal y la burocracia sindical. ¡No a los cierres, despidos y suspensiones!
Corresponsal