Año 2 - EDICIÓN ESPECIAL - 27 de febrero de 2002

edición especial

Carta a la dirección y a los militantes del PTS

Compañeros:

El Domingo 17 de febrero pasado -según nos informan los compañeros de Convergencia Socialista- ustedes salieron, junto al MST y al FOS, en defensa nuestra ante el ataque físico y la acusación de "provocadores" lanzada en nuestra contra por el PO y el stalinismo. Durante la semana, en distintos lugares, militantes del PTS se dirigen a los nuestros para comentarles de esta actitud vuestra. Efectivamente, así sucedió.
Ustedes también sufrieron las consecuencias del accionar de la nueva burocracia sindical del movimiento de desocupados: en el Teatro Colonial se le cortó el micrófono a uno de vuestros oradores.
Con esta carta, les hacemos extensiva la propuesta que le hacemos a Convergencia Socialista -que tuvo la digna actitud de solidarizarse por escrito con nosotros: lo que está planteado no sólo es la defensa de nuestra organización ante la calumnia, sino fundamental y principalmente enfrentar el ataque de D'Elía contra el trotskismo, y la defensa de la democracia directa de los explotados frente a la quintacolumna del stalinismo y del castrismo, a cuyas filas se sumó el PO.
Sin embargo, no podemos menos que decir que vuestra defensa quedó a medio camino y terminó siendo impotente. Puedo decirles esto mirándolos a los ojos, porque estuvimos juntos en la Plaza Congreso enfrentando a la patota de matones de la burocracia de Moyano cuando estos atacaron las filas del PTS y nosotros nos pusimos codo a codo a defenderlos, a riesgo de nuestra integridad física.
Lo mismo podemos decir cuando nuestra prensa los defendió públicamente frente a la amalgama de tipo stalinista lanzada por la dirección del PO y Altamira contra el PTS, afirmando "que no se conocía cómo se financiaba. Amalgama que ustedes -lamentablemente- jamás enfrentaron, como tampoco jamás se pronunciaron contra la calumnia stalinista lanzada contra Democracia Obrera por la misma dirección del PO el año pasado, que nos acusaba, desde su periódico, de "provocadores".
Por eso, lamentablemente, a pesar de vuestra defensa, contrasta con el hecho que desde la dirección del PTS se silencia y se ignora la existencia de Democracia Obrera, muchos de cuyos integrantes fuimos fundadores del PTS. Por ejemplo, en el balance de la Asamblea que publican en Internet, se limitan a decir que uno de sus "aspectos burocráticos" consistió en "sacar con la seguridad a un militante de una organización no convocante que quería hacer uso de la palabra"
Nosotros, en cambio, no tenemos problema en reconocer públicamente la defensa valiente de nuestra organización que intentaron vuestros militantes en el Teatro Colonial, porque nos ponemos por encima de la lucha mezquina de intereses de pequeños aparatos. En cambio, vuestra dirección guardó silencio acerca de la actitud de militantes y dirigentes de nuestra organización que expusieron su vida contra los matones de Moyano por defender a vuestra columna.
"Defender" hubiera significado hacer en el lugar un acuerdo con todos los partidos trotskystas que defendiera a nuestros militantes y a los otros luchadores que fueron expulsados a punta de pistola y que impidiera la acción de la guardia pretoriana del stalinismo y del PO. "Defender" quería decir, por ejemplo, que nos hubieran cedido, para romper la maniobra del PC, del castrismo y del PO, alguno de los múltiples oradores que ustedes tuvieron el sábado y el domingo.
Pero lo que llama poderosamente la atención es que ustedes denominen "aspectos burocráticos" a nuestra expulsión -que no consistió en haber sido "sacados" sino que nuestros compañeros sufrieron agresión física y fueron expulsados a punta de pistola por una banda de matones del stalinismo y el PO. Lo mismo vale para lo que ustedes denuncian de que se le impidió hablar el sábado al representante "de la única toma de fábrica de la Capital en este momento (Brukman)". Si el hecho de que la seguridad impida el uso de la palabra a quien la pide, expulsándolo, y que no se deje hablar a los que luchan, son para ustedes "aspectos burocráticos", no podemos menos que sorprendernos.
¿Ustedes le llaman "aspectos burocráticos" al hecho que la seguridad, en lugar de estar afuera de la asamblea, vigilante a cualquier ataque de las fuerzas de represión o de las bandas de matones de Duhalde, estuviera dentro de la asamblea para controlar a los asambleístas que pidieran la palabra? ¿Ustedes dicen que sólo hubo "aspectos burocráticos" , o sea que lo que primó fue la democracia? ¿Llaman "aspectos burocráticos" a que los banqueros del Credicoop, travestidos como "Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos" pudieran hacer uso de la palabra en la Plaza de Mayo y que esto se le negara a obreros en lucha como los de Brukman?
Nosotros, en cambio, acostumbramos a llamar a las cosas por su nombre: lo que se impuso fue un acuerdo entre partidos y dirigentes "piqueteros" -a espaldas de la base- que impidió la libre expresión de los luchadores, lo mismo que hubiera ocurrido en cualquier asamblea llamada por la burocracia sindical.
Ustedes escriben que "manifestamos nuestra oposición" a estos hechos. Pero, ¿qué clase de oposición? Como le remarcamos a Convergencia Socialista, la presidencia de la asamblea tuvo que permitir a posteriori -ante este escándalo burocrático que hubiera hecho palidecer a D'Elía y Alderete o a Lorenzo Miguel- que la propuesta de que se le diera el uso de la palabra a cualquiera que trajera mandato fuera votada por aclamación. Y la propuesta de repudiar y rechazar la calumniosa calificación de "provocadores" lanzada por Pitrola del PO, también hubiera ganado de no mediar las maniobras de la presidencia. Esto quiere decir que las verdaderas fuerzas que había en el teatro Colonial hubieran permitido -de mediar un acción decidida y unificada de los partidos que se reivindican del trotskismo- un gran triunfo en contra del stalinismo y de la nueva burocracia sindical del movimiento del desocupados. En cambio, como les decimos a los compañeros de Convergencia Socialista, tanto ustedes como ellos fueron parte de las fuerzas convocantes y organizadores de la asamblea, donde lo que primó fueron los acuerdos entre partidos y organizaciones piqueteras, y no la más amplia democracia proletaria. Por esa vuestra "oposición" se limitó a protestas impotentes, realizadas con el mismo método que la asamblea: en discusiones entre los partidos y de espaldas a la base. ¿Qué habría pasado si la negativa a que los representantes de Brukman hablaran se hubiera planteado abiertamente a todos los presentes en la Plaza de Mayo -en lugar de comentarlo ahora en una página de Internet que los luchadores no leen- y que ellos decidieran a mano alzada? Vuestra "oposición" y vuestra política estuvo muy por atrás de la democracia directa que se da en los piquetes obreros cuando luchan o de la que se practica en las asambleas populares, y consistió -más allá de la defensa nuestra que vuestros militantes dignamente ejercieron y que reconocemos- en cubrirle las espaldas, no a los luchadores expulsados, sino a la nueva burocracia sindical del movimiento desocupados y a los acuerdos secretos y espurios entre partidos..
El PO ha tenido su "4 de agosto" y se alista junto a las fuerzas de la contrarrevolución que pretenden ahogar la revolución argentina. Pero el conjunto de las fuerzas que se reclaman del trotskismo quedaron presas de la estrategia del stalinismo, santificada en el Foro de traidores de Porto Alegre. Eso es lo que sucede con la política de la dirección del PTS, que viene -a la par de ubicarse como parte del movimiento antiglobalización- capitulándole a la dirección de Martino, con quien hicieron un acto del Primero de Mayo el año pasado.
Le repetimos el llamado que hacemos en la carta a Convergencia Socialista: rompan con esa política que lleva a la subordinación al stalinismo y a su nuevo socio el PO y por su intermedio, al stalinismo y a la socialdemocracia a nivel mundial; que va a terminar llevando a que en la próxima Asamblea del 2 de abril, la nueva burocracia sindical del movimiento desocupados-de no mediar el arrodillamiento y subordinación total- los terminen expulsando. Y a que condenemos el engendro antidemocrático que surgió en Plaza de Mayo y en el Teatro Colonial de Avellaneda, así como también el ataque de D'Elía contra el trotskismo.
Como le decimos a Convergencia Socialista: "Esperamos vuestra respuesta urgente. Esta reunión es decisiva porque es urgente un pronunciamiento de toda la vanguardia obrera y popular argentina para condenar a D´Elía y al stalinismo, puesto que en ello nos va la vida a todos los que nos reclamamos del trotskismo, y lo que es más importante, le va la vida a la revolución argentina. Este camino es fundamental porque el bloque que se necesita es para derrotar al stalinismo y a todas las direcciones traidoras, y facilitarle a las masas el camino a conquistar grandes organismos de autodeterminación, que le permitan preparar y organizar el nuevo embate de masas que abra un régimen de poder dual y ponga a la orden del día la insurrección que imponga un gobierno obrero y popular."

Juan Pico



"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 


"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 

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