Año 2 - EDICIÓN ESPECIAL - 27 de febrero de 2002

edición especial

EL 16 DE FEBRERO EN PLAZA DE MAYO Y EL 17 EN LA REUNIION DE AVELLANEDA
Las corrientes que se reivindican del trotskismo,
quedaron de espaldas a la democracia directa
y entrampadas en el acuerdo de partidos,
presas de su propia política

El stalinismo consiguió un primer triunfo, ganándose al PO. Pero logró otro triunfo mayor: si el PO tuvo su "4 de agosto", no menos cierto es que el stalinismo ha logrado subordinar a su política de "movimiento social y de los partidos de izquierda unidos" -esto es, de un partido único para estrangular con los aparatos contrarrevolucionarios los organismos de las masas y la democracia directa-, a todas las corrientes centristas que se dicen trotskistas en Argentina, como el MAS, el MST, el FOS, Convergencia Socialista, el PTS y otros grupos menores.
Todos ellas capitulan a ese engendro stalinista-burocrático al que se ha integrado el PO. Todos ellos participaron, desde octubre de 2001 en adelante, en las reuniones secretas del "Bloque piquetero" que se reunía a escondidas de la vanguardia y del movimiento de desocupados en el local del MAS. Todos ellos aceptaron y avalaron la tregua de esta nueva burocracia sindical del movimiento de desocupados y su negativa a convocar, desde octubre de 2001, a la III Asamblea Piquetera con un delegado cada 20 trabajadores de todo el movimiento obrero ocupado y desocupado como había impuesto y votado la base, contra D´Elía y Alderete en la segunda Asamblea Piquetera de septiembre de 2001.
Por eso, ninguna de esas corrientes condenó la participación de Pitrola y el PO junto a D´Elía y Alderete en la entrevista de apoyo al gobierno de Rodríguez Saá, y por ello hoy reciben por parte de Altamira y la dirección del PO el ultimátum de que, o bien aceptan un acuerdo con D´Elía y Alderete, o bien serán tratados como "sectas".
Todas estas corrientes participaron del Foro de Porto Alegre y del "foro complementario" dirigido por el PO y la LIT-CI donde se discutió la política de "frente único revolucionario". Y todas, disciplinadamente, avalaron y fueron parte de esa acuerdo de trastienda de partidos stalinistas, burócratas sindicales del movimiento de desocupados y la dirección del PO que se impuso el sábado 16 en Plaza de Mayo y el domingo 17 en Avellaneda.
Así, ninguno de los varios oradores que tuvieron esas corrientes denunció y llamó a repudiar la política del "Hipi" Fernández de llevar a los piqueteros del Norte de Salta a los pies de las Pymes, la iglesia y el gobernador Romero del PJ. Todos concedieron, el sábado 16, que se les negara la palabra a Democracia Obrera y los delegados piqueteros de Mosconi, y miraron para otro lado cuando la guardia pretoriana del stalinismo y el PO los rodearon para que ni siquiera pudieran acercarse al palco.
El domingo en Avellaneda, todos seguían fielmente disciplinados a ese acuerdo espurio, permitiendo y avalando de que decenas de delegados veedores de las Asambleas Populares, delegados telefónicos, docentes, piqueteros, etc., no se les permitiera hacer uso de la palabra. Ninguno de ellos fue capaz de ceder el tiempo de sus oradores para que éstos pudieran expresarse. Tampoco de cederlo a los representantes de Democracia Obrera, ya que cada una de esas corrientes "convocantes" ya tenía repartidos y garantizados los tiempos de intervención para sus propios oradores, y no les importaba que quedaran afuera decenas de delegados obreros.
Ninguna de estas corrientes se opuso a que las guardias de seguridad estuvieran, tanto el sábado como el domingo, no afuera para cuidar la Asamblea de cualquier ataque de las fuerzas de represión o de los matones de Duhalde, sino adentro para controlar a los delegados y a la base obrera. Y esto, a pesar del hecho de que, por ejemplo, a los mismos oradores del PTS, se les cortó el micrófono.

Cuando quisieron reaccionar, ya era tarde: quedaron presos de su propia politica

Cuando, tardíamente, frente a la valiente intervención de Democracia Obrera y a la agresión y calumnias con las que fue respondida por el stalinismo y el PO y sus guardias de matones, intentaron reaccionar para tratar de despegarse un poco de semejante ataque a la más elemental democracia obrera y a nuestra organización, ya era tarde. Lamentablemente -y pese a la actitud digna de los compañeros del FOS y de Convergencia Socialista que mocionaron rechazar la acusación de "provocadores" y la expulsión de nuestra organización y otros delegados, y también la de militantes del PTS que nos defendieron una vez que habíamos sido sacados afuera a punta de pistola-, estas corrientes quedaron presas de su propia política. Les tocó sufrir en carne propia los métodos burocráticos del stalinismo y la dirección del PO que maniobraron la votación de una moción presentada por el FOS y Convergencia Socialista condenando la acusación de "provocadores" que se nos hiciera, haciéndola aparecer como minoritaria cuando no lo fue.
La pregunta que hacemos es, ¿por qué intentaron reaccionar tan tarde? ¿Por qué no dieron esa pelea el sábado 16 cuando no se les permitía hablar a los obreros de Brukman, a la Comisión Investigadora Independiente del Norte de Salta, a otros delegados, y a Democracia Obrera? Si desde Democracia Obrera no hubiéramos salido a intervenir valientemente con una política revolucionaria, esas corrientes, ¿se habrían callado la boca? Está en ellas responder este interrogante.
Otros grupos menores, como el recientemente conformado Comité de Enlace, auspiciado por el CITO (Centro Internacional del Trotskismo Ortodoxo) directamente guardaron un silencio total. Creemos que esto es así porque, lamentablemente, se han subordinado en el movimiento de desocupados de la Zona Sur del Gran Buenos Aires, a Martino y por esa vía, a una de las fracciones de la burocracia sindical del movimiento de desocupados. Tan es así que los dos periódicos que ha editado este Comité de Enlace no se menciona siquiera a Martino, ni menos que menos a Fidel Castro ni al stalinismo.

Los llamamos a romper ya con esta política de sumisión a los acuerdos de partidos y al stalinismo
¡Todavía están a tiempo!

Apenas una semana después de esa Asamblea, la nueva burocracia sindical del movimiento de desocupados, el stalinismo y el PO de su "mesa convocante" firmaron en Salta un acta con las Pymes, los intendentes y el gobernador Romero del PJ, que es una traición abierta a los piqueteros salteños y de todo el país, como denunciamos en estas páginas.
Lamentablemente, si las corrientes que se reivindican del trotskismo no rompen salen rápidamente a condenar y denunciar esta traición y a esa burocracia, si no rompen ya con esta política de sumisión a los acuerdos de partidos y a este engendro del stalinismo, la burocracia sindical del movimiento de desocupados y el PO, si siguen alejándose de la defensa y la lucha por la democracia directa de las masas revolucionarias, corren el peligro de terminar recorriendo el mismo camino que el Partido Obrero que hoy se ha transformado en sirviente del estado burgués y su régimen infame. ¡Rompan ya con esa política! ¡Condenen públicamente el acta de la traición y a sus firmantes! ¡Todavía están a tiempo! No podemos permitir que tantas décadas de esfuerzo y de lucha, tantas generaciones de honestos y abnegados militantes que dedicaron su vida a pelear por poner en pie al trotskismo en Argentina, terminen en esa catástrofe.
Sin ningún sectarismo, y a pesar de las enormes diferencias que nos separan, desde Democracia Obrera estamos dispuestos a dar todo paso en común con las corrientes que se reivindican del trotskismo, por más pequeño que éste sea, que sirva para impulsar y fortalecer la democracia directa de las masas y luchar por la independencia de sus organizaciones de lucha del estado burgués y del régimen, para impulsar el surgimiento de sus comités de autodefensa, para ayudarlas a distinguir quiénes son sus verdaderos enemigos y quiénes sus aliados, para contribuir a desenmascarar y a combatir a la santa alianza stalinista-burocrática a la que se ha sumado el PO y que intenta estrangular la revolución argentina.
Les reiteramos a los compañeros que se reivindican del trotskismo y que salieron en defensa de Democracia Obrera: su actitud es digna. Pero lo que está en juego es algo un millón de veces más importante y grave: de lo que se trata es de la defensa de la democracia directa de las masas, de la vida o la muerte de la revolución argentina, y por ello, también del trotskismo. Nuevamente, compañeros, les decimos: ¡Rompan con esa política! ¡Todavía están a tiempo!

Juan Pico



"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 


"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 

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