Año 2 Nro. 9 - 15 de febrero de 2002
e d i t o r i a l
¡Fuera
el gobierno de la patronal del Frente Productivo y de
todos los explotadores!
Por boca de Duhalde,
la misma camarilla capitalista que apoyó a Videla,
habla de “trabajo” y “producción”, de la mano de los curas,
Duhalde y la camarilla burguesa
devaluacionista del “Frente Productivo”, recibieron
el poder de parte del parlamento -quien lo vio caer en sus
manos inesperadamente por segunda vez en una semana
y se desprendió de él tan rápidamente como en la primera.
Por la traición de la direcciones, las grandes acciones
independientes de los trabajadores y el pueblo que en
diciembre tiramos a De la Rúa-Cavallo, terminaron dándole
el poder a esta ala patronal. Fueron esas idas y venidas
parlamentarias -en donde el poder cayó primeramente
en las manos de la burguesía mercadointernista del interior
encabezada por Rodríguez Saá- lo más democrático que
puede dar este régimen de partidos cipayo y proimperialista.
El resultado es el débil gobierno
de Duhalde –semiparlamentario, semikerenkysta- con
el sostén principal de la burocracia sindical. Las dos
CGT, Moyano, Daer, etc. – que al igual que los políticos
de los partidos patronales no pueden salir libremente
a la calle por temor a la ira obrera y popular- juegan sus
últimos servicios antes de retirarse de la escena y
ser reemplazados por otros, poniendo la cara en la mesa
del “diálogo social” junto a Duhalde, los curas y la patronal
del “frente productivo” que hablan cínicamente de “defender
lo nacional” y del “trabajo”.
Las camarillas devaluacionistas
ahora en el poder ayer fueron cavallistas y menemistas
y furiosos defensores de la “convertibilidad”. La UIA,
los grandes exportadores como la patronal de Acindar,
los viejos “capitanes de la industria”, hoy hablan por
boca de Duhalde y de su representante directo Mendiguren
de “defensa de lo nacional”, de la ”cultura del trabajo”
y de “producción”. Pero este sector de la patronal son
los mismos que en el 76 organizaron al golpe genocida
de Videla e impusieron el plan Martinez de Hoz que inició
la “apertura” de la economía.
Son los mismos que se hicieron multimillonarios
con los contratos del estado y se endeudaron en el exterior
para después convertir esa deuda privada en deuda pública
pagada por todo el pueblo argentino, gracias a Cavallo
en el 82.
Bajo Menem, se hicieron todos socios
de los piratas imperialistas en las privatizaciones,
les vendieron sus empresas a los pulpos yanquis y europeos,
o directamente las cerraron, y se dedicaron al lucrativo
negocio de ser sus testaferros o a la importación –como
el importador de zapatillas Nike, Mendiguren, hoy ministro
de la “producción”, que es lo mismo que poner al zorro a
cuidar las gallinas.
¿Y esta manga de crápulas son los
que nos van ahora a dar trabajo y a ”defender lo nacional”?
Su “cultura del trabajo” es la de millones de obreros sin
trabajo y en las fábricas esclavos superflexibilizados
con salarios de hambre de 200 $.
"La liberación de los trabajadores será obra
de los trabajadores mismos"
"La liberación de los trabajadores será
obra de los trabajadores mismos"