Año 2 Nro. 8 - 22 de enero de 2002

e d i t o r i a l

¡Abajo la “concertación” de Duhalde, la Iglesia y la ONU
para sostener al nuevo “Pacto de Olivos”!
¡Abajo la cueva de bandidos del Parlamento y la Asamblea Legislativa!
¡Fuera la Corte Suprema elegida por los monopolios y la casta de jueces videlistas, peronistas y radicales!

¡QUE SE VAYAN TODOS, QUE NO QUEDE NI UNO SOLO!
Por una Asamblea Constituyente sobre las ruinas de este régimen infame

 

Du­hal­de, jun­to a los cu­ras que ben­de­cían los sa­bles de los mi­li­cos ge­no­ci­das, y los car­ni­ce­ros de la ONU, se reu­nie­ron pa­ra sos­te­ner el nue­vo “Pac­to de Oli­vos” que en­cum­bro a Du­hal­de y que tra­ta de ser la úl­ti­ma ta­bla  de sal­va­ción de es­te ré­gi­men in­fa­me apo­ya­do en los par­ti­dos pa­tro­na­les. Ro­drí­guez Saá pri­me­ro y Du­hal­de des­pués, fue­ron “ele­gi­dos” en reu­nio­nes se­cre­tas mi­nús­cu­las a es­pal­das del pue­blo, y re­fren­da­dos por esa Asam­blea Le­gis­la­ti­va to­tal­men­te ile­gí­ti­ma de los mis­mos di­pu­ta­dos y se­na­do­res del PJ, la UCR y to­dos los par­ti­dos pa­tro­na­les que le die­ron su­per­po­de­res a Ca­va­llo y De la Rúa. ¡Es­ta “de­mo­cra­cia” es una ver­da­de­ra dic­ta­du­ra de un pu­ña­do de ban­que­ros y pa­tro­nes cons­pi­ra­do­res con­tra los tra­ba­ja­do­res y el pue­blo, don­de to­do se de­ci­de en Was­hing­ton!

Los trots­kis­tas de De­mo­cra­cia Obre­ra lu­cha­mos por una re­pú­bli­ca obre­ra que es un mi­llón de ve­ces más de­mo­crá­ti­ca que cual­quier re­pú­bli­ca pa­tro­nal con sus pre­si­den­tes con po­de­res de mo­nar­ca y sus par­la­men­tos y jus­ti­cia do­mi­na­dos por las ca­ma­ri­llas ca­pi­ta­lis­tas. Pe­ro mien­tras la ma­yo­ría de los tra­ba­ja­do­res y el pue­blo si­gan con­fian­do en la po­si­bi­li­dad de im­po­ner el pe­so de su nú­me­ro en es­ta de­mo­cra­cia pa­tro­nal, es­ta­mos dis­pues­tos a lu­char por una asam­blea cons­ti­tu­yen­te im­pues­ta con la lu­cha en las ca­lles, eri­gi­da so­bre las rui­nas del ré­gi­men ac­tual. De­be dar res­pues­ta a los pro­ble­mas más in­me­dia­tos co­mo el pan y el tra­ba­jo pa­ra to­dos, y so­lo po­drá con­vo­car­se si se apo­ya en la mo­vi­li­za­ción re­vo­lu­cio­na­ria de los tra­ba­ja­do­res y el pue­blo y es de­fen­di­da por los or­ga­nis­mos de los tra­ba­ja­do­res. Esa asam­blea cons­ti­tu­yen­te de­be rom­per to­dos los pac­tos con el im­pe­ria­lis­mo, des­co­no­cer la deu­da ex­ter­na, di­sol­ver la ins­ti­tu­ción pre­si­den­cial y el par­la­men­to reem­pla­zán­do­lo por una cá­ma­ra úni­ca, con fun­cio­na­rios re­vo­ca­bles en cual­quier mo­men­to y que ga­nen el sa­la­rio de un obre­ro, De­be di­sol­ver los or­ga­nis­mos de se­gu­ri­dad, de in­te­li­gen­cia y a la po­li­cía, reem­pla­zar a la jus­ti­cia y a es­ta Cor­te ele­gi­da por los mo­no­po­lios por tri­bu­na­les obre­ros y po­pu­la­res que juz­guen a los ge­no­ci­das y ase­si­nos del pue­blo.



"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 


"La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos"

 

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