CORAZÓN DE ESCARCHA
No...No...¡Calla...por favor...calla!
Bien se que no me amas
Bien se que te fastidia el solo recordar mi nombre
Pero...pero...¿Qué quieres que yo haga?
Si mi alma está de luto desde que tu le faltas.
¡ Y pensar que hace poco!...cuando al leer tus letras
mi corazón escarchado abrió sus puertas
y aunque siempre temeroso, permitió que tu llegada
a mi corazón, la escarcha le quitara
No...No...¡No te mortifiques! Por favor...¡No lo hagas!
De sobra se...¡ que no me amas!
Y si estos versos hoy te escribo
Es solo porque siento que sin ti...¡No vivo!
No...No...Si no te ruego, ni me arrastro,...ni suplico
¿Para que rogarte?, ¿para que arrastrarme?, ¿De que me serviría suplicarte?
Si aquella escarcha que de mi corazón quitaste
Con ella...Con ella...¡Tu corazón forraste!
BRUMA
EL NUDO
Me costaba trabajo desatar aquel nudo
Aquel viejo vestigio de una vieja ilusión
Que no se todavía como pudo enredar sus raíces sobre mi corazón
Era un nudo tan firme tan imperioso y cruel
Que pensé muchas veces que al morirme moriría con el
Me costaba trabajo y el tiempo se me iba
Vanamente doblándolo hacia abajo
Vanamente torciéndolo hacia arriba
Haaa castigo final de los amantes
Que es el dolor más terco y más agudo
Doloroso castigo de las manos sangrantes
Queriendo deshacer un viejo nudo
Luchar porfiadamente ciegamente quizás
Y comprender un día de repente
Que al tratar de aflojarlo se apretó más y más
Pero ahora voy cantando por la vida
Despreocupadamente una canción
Aunque tengo una herida
Una pequeña herida sobre mi corazón
Y es que quizás fui rudo, como quien ciega un pozo
Como quien parte un gajo
Pero ya me dolía tanto el nudo
Que lo corte de un tajo
ADIOS
Adiós para siempre, mitad de mi vida, una alma tan sólo teníamos los dos; mas hoy es preciso que esta alma divida la amarga palabra del último adiós. ¿Por qué nos separan? ¿No saben acaso que pasa la vida cual pasa la flor? Cruzamos el mundo como aves de paso... Mañana, la tumba; ¿por qué hoy, el dolor...? ¿La dicha secreta de dos que se adoran enoja a los cielos, y es fuerza sufrir? ¿Tan sólo son gratas las almas que lloran al torvo destino...? ¿La ley es morir...? ¿Quién es el destino...? Te arroja a mis brazos, en mi alma te imprime, te infunde en mi ser, y bárbaro luego me arranca a pedazos el alma y la vida contigo... ¿por qué? Adiós... es preciso. No llores... y parte. La dicha de vernos nos quitan no más; pero un solo instante dejar de adorarte, hacer que te olvide, ¿lo, pueden...? ¡Jamás! Con lazos eternos nos hemos unido; en vano el destino nos hiere a los dos... ¡Las almas que se aman no tienen olvido, no tienen ausencia, no tienen adiós! Jose Angel Bueza
POEMA DEL AMOR IMPOSIBLE
Esta noche pasaste por mi camino y me tembló en el alma no sé qué afán pero yo estoy consciente de mi destino que es mirarte de lejos y nada más. No, tú nunca dijiste que hay primavera en las rosas ocultas de tu rosal. Ni yo debo mirarte de otra manera que mirarte de lejos y nada más. Y así pasas a veces tranquila y bella, así como esta noche te vi pasar. Más yo debo mirarte como una estrella que se mira de lejos y nada más. Y así pasan las rosas de cada día dejando las raíces que no se van. Y yo con mi secreta melancolía de mirarte de lejos y nada más. Y así seguirás siempre, siempre prohibida, más allá de la muerte, si hay más allá. Porque en esa vida, si hay otra vida, te miraré de lejos y nada más... Jose Angel Bueza
COMO UNA OLA
Grabe tu nombre en mi barca
Me hice por ti marinero
Para cruzar los mares
Surcando los deseos.
Fui tan feliz en tus brazos
Fui tan feliz en tu puerto
Que el corazón quedó preso
De tu cuerpo y de tu piel.
Como una ola tu amor llegó a mi vida
Como una ola de fuerza desmedida
De espuma blanca y rumor de caracola
Como una ola.
Y yo quedé prendida en tu tormenta
Perdí el timón sin darme apenas cuenta
Como una ola,
Tu amor creció
Como una ola.
Bajé del cielo una estrella
En el hueco de mis manos
Y la prendí a tu pelo
Cuando te dije "te amo".
Pero al mirarte a los ojos
Vi una luz de desencanto
Me avergoncé de mi estrella
Y llorando me dormí.
Como una ola tu amor llegó a mi vida
Como una ola de fuego y de caricias
Sentí en mis labios tus labios de amapola
Como una ola.
Y me escapé contigo mar adentro
Sin escuchar las voces en el viento
Como una ola,
Se fue tu amor
Como una ola.
Y me escapé contigo mar adentro
Sin escuchar las voces en el viento
Como una ola,
Se fue tu amor
Como una ola.
EL DOLOR DE AMARTE IR Y QUEDARSE Y, CON QUEDAR, PARTIRSE
Si amarte es solo dolor
y quererte el alma me destroza
¿Cómo puedo perdonarte
el amor que me negaste
si al irte mi corazón te llevaste?
Sin importarte siquiera el dolor
que en mí causabas
mis ojos por ti lloraban y tú ni imaginabas
que esta alma por ti penaba.
A pesar de este dolor no logro
poder odiarte no se odia
lo que se ama ni se maldice el amor.
Quise saber, pregunté y alguien me contes
no te preocupes, recuerda siempre
"Es más feliz quien más amó"
mi nombre es katherine, espero les guste este poema por que es precioso
Ir y quedarse y, con quedar, partirse,
partir sin alma y ir con alma ajena
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;
arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo y ser demonio en pena
y de serlo jamás arrepentirse;
hablar entre las mudas soledades
pedir, pues resta, sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;
creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia
fuego en el alma y en la vida infierno.
FRIO PASAJES INCIERTOS PERSPECTIVA NO DEJES QUE ABRA LOS OJOS POEMA DE LA DESPEDIDA
CONJURO
DESPECHO
SI
COMO ME HACES FALTA SI TU ME OLVIDAS
QUIERO que sepas una cosa
ASI, VERTE DE LEJOS
CANCIÓN DEL AMOR LEJANO
De aquel amor inmenso, amor sagrado
ni sombras quedan ya, ni las cenizas.
Antes de abandonarte te había olvidado
¡Y fueron un martirio, tus últimas caricias!...
Te fui sacando lento de mi vida.
Me arranqué el corazón, con tu recuerdo
de tanto que yo, ¡ciega te creía!
El odio mató al amor, y ¡odio te tengo!
Ya no volveré a quererte, ¡Nunca en la vida!
Te cruzarás un día por mi sendero.
Te miraré pasar indiferente...
y orgullosa diré... ¡Ya no lo quiero!
¡Ahora, vete!... por fin. ¡Déjame sola!
Mi corazón de nieve, se ha vestido.
Ni tus llantos, ni tus ruegos, podrán ahora,
sacar dentro mi pecho... ¡Tanto frío
Pasajes inciertos
grabados débilmente en esa especie de milagro
que hace las veces de caja fuerte en nuestro cerebro.
Conservamos lugares y rostros, olores, tactos y sentimientos
o resentimientos, con el único objetivo de poder hurgar
más tarde en ellos y afrontar el placer que da la insistencia
del dedo que produce ese leve dolor que a su vez anuncia
una satisfacción instintiva más que perceptiva de nuestras
glándulas, reviviendo acaso nuestras más difamantes poses
las que accedemos adoptar por causas mayores, como
la necesidad.
Gracias a la vida por devolvernos nuestras más
infames carestías, nuestras más patéticas realidades, nuestra
condición de simples seres vivos con ningún tipo de
magnificencia ni particularidad sobresaliente
ALEJANDRO SANZ
Todo ha sido muy rápido
en cada noche,
en cada mañana
has estado corriendo por mi mente.
Amanezco riéndome
por lo extraño que me siento,
lamentándome al recordar
que sólo fueron momentos, imágenes.
Solo eso... imágenes.
La impaciencia me está ganando,
me despierto alucinando.
No quiero ver qué hora es,
en este estado
las horas, los minutos
son los peores enemigos.
Mi único refugios
son tus ojos.
Mi único escudo
es tu voz.
Ahora, sólo quiero mantenerme vivo,
ganar esta batalla, para sobrevivir,
tan solo sobrevir un momento
para poderte ver
en cada amanecer.
Compartido por: Eladio Miguel Urbina Moncayo
Hubo una vez un sueño,
hubo una vez un beso
tan largo y maravillosos como el tiempo
que pasamos juntos,
tan dulce e inocente
como el primer beso,
como aquel juego de niños.
Me diste la ternura
el cariño que creía perdido,
que parecía olvidado,
Me transmitiste una fantasía
una magia increíble.
Mi corazón palpita exageradamente,
no sabía por qué,
no creía lo que estaba sintiendo.
Lo que sí sabía es que tus labios fueron
la gloria misma,
algo así como haber besado a un ángel.
No quiero salir de esto,
no dejes que habrá los ojos,
que desde entonces, sigo pensando en ti ...
en que hubo una vez un beso ...
Compartido por: Eladio Miguel Urbina Moncayo
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
AUTOR: JOSÉ ANGEL BUESA
De una inscripción en la arena,
abandonada al viento:
...te convoco y te condeno
a que no puedas cerrar los ojos sin verme,
abrir los labios sin llamarme,
saciar la sed sin sentir en tu boca la mía,
tocar tu cuerpo sin creer que me acaricias,
doblar una esquina sin la esperanza de hallarme,
alzar el teléfono sin oir en mi voz tu nombre,
abrir un libro sin leer estas palabras,
porque el único amor que me hace falta es el tuyo,
y lo necesito de esta manera desmesurada en que yo,
sediento del abismo de tu carne,
te conjuro y te convoco para que ardas en el deseo de la mía,
que no puedas despertar sin sentir la urgencia de encontrarme,
ni caminar si no es para buscarme,
ni desnudarte sin esperar que mis dedos rocen tus pezones,
ni recostarte sin desear sobre el tuyo el peso de mi cuerpo,
ni abrir la boca sin probar el espesor de mi saliva,
ni vestirte de sombras y de luces sin tener la urgencia de que te penetre,
ni dormir si no has gritado una vez mi nombre.
que no haya en tu memoria mas recuerdo que mis caricias,
ni en tu esperanza otro refugio que mis brazos,
ni en tus manos otro tacto que mi rostro,
ni en tus oidos otra huella que mi voz,
ni en tus ojos otra sombra que mi éxtasis,
ni en tu olfato otro perfume que mi sexo,
ni en tu lengua mas sabor que el de mi piel.
AUTOR: FELIPE GARRIDO
¡Ah, que estoy cansada!
me he reido tanto tanto
que a mis ojos ha asomado el llanto
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.
Tanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todos mis nervios su supor desliza.
¡Ah, que estoy cansada!
dejadme que duerma
pues como la angustia, la alegria enferma
que rara ocurrencia decir que estoy triste
¿cuánto mas alegre que ahora me viste?
¡Mentira! no tengo ni duda, ni celos
ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos
si brilla en mis ojos la humedad del llanto
es por el esfuerzo de reirme tanto.
autor: JUANA DE IBARBOUROO
Si para recobrar lo recobrado
tuve que haber perdido lo perdido
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado
si para estar ahora enamorada
fué menester haber estado herida
tengo por bien sufrido, lo sufrido
tengo por bien llorado, lo llorado
porque después de todo he comprendido
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido
porque después de todo he comprobado
que lo que tiene el árbol de florido
vive de lo que tiene sepultado.
autor: SANTA TERESA DE ÁVILA
Sin tu amor...no sé
lo que voy a hacer
solo vivo extrañándote
y en mis horas añorándote
la noche,tu foto y soledad
es toda mi compañía
y me hacen solo recordar
lo triste de mi vivir
empiezo a sentir ganas de llorar
de decirte que siempre te he de amar
que sin ti mas ya no puedo estar
decirte que el silencio es cruel
cuando no hay una sonrisa
que es cierto, no hay amor infiel
cuando se ama de verdad
como me haces falta
como me haces falta
la noche es quieta y se oye mi voz
te está llamando mi alma
como me haces falta
como me haces falta
no aguanto mas creo que partiré
la soledad me espanta
no quiero ver que mi vida se fue
y tu haciendome falta
Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.
Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos
PABLO NERUDA
Así, verte de lejos, definitivamente.
Tu vas con otro hombre, y yo con otra mujer.
Y sí que como el agua que brota de una fuente
aquellos bellos días ya no pueden volver.
Así, verte de lejos y pasar sonriente,
como quien ya no siente lo que sentía ayer,
y lograr que mi rostro se quede indiferente
y que el gesto de hastío parezca de placer.
Así, verte de lejos, y no decirte nada
ni con una sonrisa, ni con una mirada,
y que nunca sospeches cuanto te quiero así.
Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en ti.
José Angel Buesa
Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dio el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
Acaso fue porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.
Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.
Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fue en el viento
y que vuelve en el viento todavía.
Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.
Ella fue lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.
Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dio el amor más hondo y largo...
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más ... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
José Angel Buesa
Poema de la Despedida
Te digo adiós si acaso te quiero todavía
quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No sé si me quisiste... No sé si te quería
o tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste y apasionado y loco
me lo sembré en el alma para quererte a tí.
No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco,
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en tí.
José Angel Buesa
Poema Del Renunciamiento
Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte ... y jamas lo sabrás.
Soñaré con el nacar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.
Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
-- el tormento infinito que te debo ocultar --
te diré sonriente: "No es nada... ha sido el viento".
Me enjugaré la lágrima ... ¡y jamás lo sabrás!
José Angel Buesa
PARA CUANDO VUELVAS
Para cuando vuelvas
estoy esperando con mi pena,
para cuando vuelvas
con mi soledad y con mi pena.
Vieras nuestra cama
desolada y fría,
como te reclama
día, noche y día.
Para cuando vuelvas
estoy remontando la tristeza,
larga de tu ausencia
como son de largas tus promesas.
Ataré mis brazos
por si se me vuelan,
al sentir tus pasos
sobre la escalera.
Para cuando vuelvas
estoy esperando,
sólo con mi pena
para cuando vuelvas.
Para cuando vuelvas
estoy revisando mis esquemas,
para que no vuelva
a vivir errores que duelan.
Tengo tántas ganas
de tenerte cerca,
reanimar la llama
que apagó la ausencia.
Para cuando vuelvas
tengo cascabeles en la entrada,
por la puerta abierta
para que me anuncien tu llegada.
Mojaré mis manos
que en las noches frías,
te han buscado en vano
secas de caricias.
Para cuando vuelvas,
estoy esperando,
sólo con mi pena
para cuando vuelvas.
Alberto Cortez
LA SOLEDAD
La soledad es algo asi
como buscar y no tener con quien estar,
la soledad es algo asi
como querer y no saber por que llorar,
es un amante en el anden
que mueve el brazo tras el tren
como intentando dibujar su soledad.
Es ver la lluvia descender
sobre la calle y no tener,
ninguna historia que contar ni que olvidar
es como andar sin conocer,
ningun lugar donde dejar
a que descanse alguna vez...
la soledad.
Mi soledad tiene el color
obscuro y triste del amor que no duró,
un vano intento de vivir
una sonrisa que una mueca me dejo,
soy ese amante del anden
y muevo el brazo tras el tren
como intentando dibujar mi soledad.
Bajo la lluvia tengo sed
de ir a buscarte más allá,
para que puedas conocer mi soledad
y sigo andando sin tener
ningún lugar donde dejar,
las hojas secas de la fe...
mi soledad.
Alberto Cortez
CUANDO VUELVA A VERTE
Cuando vuelva a verte, me ataré a tus brazos,
para convencerte, que no estoy de paso.
Ando distancia pero no de ausencia
ando con el alma, llena de tu esencia.
Cuando vuelva a verte, ya la primavera
estará jugando sobre la pradera,
coloreando el campo de color gramilla
convocando el canto de las abubillas.
Cuando vuelva a verte, me daré permiso
para recorrerte lo que sea preciso,
me sabrán a poco mis pasiones brunas,
en tus glaucos ojos andará la luna.
Cuando vuelva a verte, te traeré noticias
porque hé sido huesped de mis avaricias,
por los espejismos de mis ilusiones
conocí el abismo de las decepciones.
Cuando vuelva a verte, de alguna manera
voy a reponerte todas las esperas,
estaré contigo hasta merecerte
colgaré el abrigo, cuando vuelva a verte.
Cuando vuelva a verte, me ataré a tus brazos,
para convencerte, que no estoy de paso.
Ando distancia pero no de ausencia
ando con el alma, llena de tu esencia.
Alberto Cortez
EN UN RINCÓN DEL ALMA
En un rincón del alma
donde tengo la pena
que me dejo tu adios,
en un rincón del alma
se aburre aquél poema
que nuestro amor creo.
En un rincón del alma
me falta tu presencia
que el tiempo me robó,
tu cara, tus cabellos
que tantas noches nuestras
mi mano acaricio.
En un rincón del alma
me duelen los "Te quiero"
que tu pasion me dio,
seremos muy felices
no te dejaré nunca...
siempre serás mi amor.
En un rincón del alma
también guardo el fracaso
que el tiempo me brindo,
lo condeno en silencio
a buscar un consuelo
para mi corazón.
Me parece mentira,
después de haber querido
como he querido yo,
me parece mentira
encontrarme tan solo
como me encuentro hoy,
de que sirve la vida
si a un poco de alegría,
le sigue un gran dolor...
me parece mentira
que tampoco esta noche
escucharé tu voz.
En un rincón del alma
donde tengo la pena
que me dejo tu adios,
en un rincón del alma
se aburre aquél poema
que nuestro amor creó.
Con las cosas más bellas
guardaré tu recuerdo
que el tiempo no logró,
sacarlo de mi alma,
lo guardaré hasta el día
en que me vaya yo.
Alberto Cortez
NO ES QUE MUERA DE AMOR, MUERO DE TÍ
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mí, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos
JAIME SABINES
SOLEDADES
Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad.
Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad.
Ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo.
Sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
Los datos objetivos son como sigue.
Hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos
claro que la soledad no viene sola.
Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente.
Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad.
Conforme
pero
que vendrá después
de la soledad.
A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.
MARIO BENEDETTI
ESTADOS DE ÁNIMO
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
unas veces me siento
como una acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
pero hoy me siento apenas
como una laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerque y te mires
te mires al mirarme.
MARIO BENEDETTI
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas las imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce.
Corazón Coraza
Porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
Porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
MARIO BENEDETTI
OJALÁ
Ojalá que las hojas no te toque el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabé la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones
Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
SILVIO RODRIGUEZ
Dolor
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar,
que la arena de oro, y las aguas verdes
y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta quisiera
como una romana, para concordar
con las grandes olas y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento y los ojos fríos
y la boca honda dejarme llevar...
Ver como las olas azules se rompen
contra los granitos y no parpadear...
Ver como las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar...
Ver como pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar...
Ver como se adelanta la garganta al aire
el hombre más bello y no desear amar...
Perder la mirada distraídamente,
y que nunca la vuelva a encontrar,
y la figura erguida entre cielo y playa
sentirme el olvido perenne del mar.
ALFONSINA STORNI
EL RUEGO
Señor, Señor, hace ya tiempo, un día
soñé un amor como jamás pudiera
soñarlo nadie, algún amor que fuera
la vida toda, toda la poesía.
Y pasaba el invierno y no venía,
y pasaba también la primavera,
y el verano de nuevo persistía,
y el otoño me hallaba con mi espera.
Señor, Señor: mi espalda está desnuda.
¡Haz restallar allí, con mano ruda,
el látigo que sangra a los perversos!
Que está la tarde ya sobre mi vida,
y esta pasión ardiente y desmedida
la he perdido, ¡Señor, haciendo versos!.
ALFONSINA STORNI
LA RENUNCIA
He renunciado a ti. No era posible
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.
Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella ...
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...
He renunciado a tí, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a tí como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;
Como el que ve partir grandes navíos
como rumbo hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos brios
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;
Como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.
He renunciado a tí, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacias,
que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterias...
He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, !cuantas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!
Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño...
ANDRÉS ELOY BLANCO
A FLORINDA EN INVIERNO
Al hombre mozo que te habló de amores
dijiste ayer, Florinda, que volviera,
porque en las manos te sobraban flores
para reirte de la Primavera.
Llegó el Otoño; cama y cobertores
te dió en su deshojar la enredarera
y vino el hombre que te habló de amores
y nuevamente le dijiste: Espera.
Y ahora esperas tú, visión remota,
campiña gris, empalizada rota,
ya sin calor el póstumo retoño.
Que te dejo la enredadera trunca,
porque cuando el amor viene en Otoño,
si le dejamos ir no vuelve nunca
ANDRÉS ELOY BLANCO
NO, YA LO SE
No, ya lo se - quizá lo supe siempre-:
este dolor no es nuevo
y sé cómo este amor que es nuestro amor
tampoco fue el primero.
Yo conozco el terror de aquel espacio
definitivo, pleno,
que separa la sangre del rescoldo, la imagen del espejo.
Yo se cómo se engarfia. despiadado, el dolor cuando es cierto,
cómo se ciñe densamente el aire
alrededor del cuello,
cómo duelen los ojos y las manos
y ya no existen párpados ni dedos,
cómo lastiman todas las palabras,
las miradas, los gestos
y cómo van cubriendo las ciudades
banderines de fuego.
Ah, las grandes palabras, las palabras,
para ocultar el miedo,
para llenar los días y las noches
de sonidos sin eco
pero también para vestir de niebla
un vacío de sueños.
No hemos mentido. Sé que no has mentido.
Ahora que estoy lejos y estás lejos
- tal vez a pocos pasos, es lo mismo -
puedo mirarte y puedo
vernos por vez primera, simplemente
como somos. Cómo éramos.
No hemos mentido entonces:
ahora, no engañemos.
Todo fue claro
y - de alguna manera - verdadero.
Sí, nos hemos querido.
Si la noche no oculta, el alba menos
y en el amanecer se dice aquello
que el mediodía cubre de silencio.
Era un amor distinto? Lo dijimos,
pero no era el amor. Y lo sabemos.
Te pienso sin rencor, y con ternura;
con un mínimo esfuerzo
puedo evocar nuestra pequeña historia,
las manos en las sienes,
tu cabeza en mi pecho.
Ah, de alguna manera me has querido.
Tal vez me admires hoy, un poco menos.
JULIA PRILUTZKY FARNY
ESTE AMOR QUE SE ME VA...
Este amor que se me va, que se me pierde,
Esta oscura certeza de vacío:
Mi corazón, mi corazón ya es mío
Sin nada que le implore ni recuerde.
De pronto vuelve a ser un fruto verde
Sin madurez, ni aroma en el rocío.:
Ay del que quiere apresurar su estío,
Ay de aquél que lo besa o que lo muerde.
Yo sé que algo persiste, todavía.
Pero no existen ya ni la alegría
Ni la embriaguez radiante ni la lumbre
Ardiendo en la mirada y en los labios.
Ni exaltación, ni búsqueda ni agravios:
Apenas una cálida costumbre.
JULIA PRILUTZKY FARNY
LA AUSENCIA DEL OLVIDO
Iba llorando la Ausencia
Con el semblante abatido
Cuando se encontró en presencia
Del Olvido,
Que al ver su faz marchitada,
Le dijo con voz turbada:
Sin colores,
-"Ya no llores niña bella,
ya no llores.
Que si tu contraria estrella
Te oprime incansable y ruda
Yo te prometo mi ayuda
Contra tu mal y contra ella".
Oyó la Ausencia llorando
La propuesta cariñosa,
Y los ojos enjugando
Ruborosa,
-"Admito desde el momento
buen anciano".
Le dijo con dulce acento.
"admito lo que me ofreces
y que en vano
he buscado tantas veces,
yo que triste y sin ventura,
la copa de la amargura
he apurado hasta las heces"
Desde entonces, Lola bella,
Cariñosa y anhelante
Vive el Olvido con ella,
Siempre amante;
Y la Ausencia ya ni gime,
Ni doliente
Recuerda el mal que la oprime;
Que un amor ha concebido
Tan ardiente
Por el anciano querido,
Que si sus penas resiste,
Suspira y llora muy triste
Cuando la deja el Olvido.
MIGUEL ACUÑA
ADIÓS
Después de que el destino
me ha hundido en las congojas
del árbol que se muere
crujiendo de dolor,
truncando una por una
las flores y las hojas
que al beso de los cielos
brotaron de mi amor.
Después de que mis ramas
se han roto bajo el peso
de tanta y tanta nieve
cayendo sin cesar,
y que mi ardiente savia
se ha helado con el beso
que el ángel del invierno
me dió al atravesar.
Después... es necesario
que tu tambien te alejes
en pos de otras florestas
y de otro cielo en pos;
que te alces de tu nido,
que te alces y me dejes
sin escuchar mis ruegos
y sin decirme adiós.
Yo estaba solo y triste
cuando la noche te hizo
plegar las blancas alas
para acogerte a mi,
entonces mi ramaje
doliente y enfermizo
brotó sus flores todas
tan solo para ti.
En ellas te hice el nido
risueño en que dormías
de amor y de ventura
temblando en su vaivén,
y en él te hallaban siempre
las noches y los días
feliz con mi cariño
y amándote también...
¡Ah! nunca en mis delirios
creí que fuera eterno
el sol de aquellas horas
de encanto y frenesí;
pero jamás tampoco
que el soplo del invierno
llegara entre tus cantos,
y hallándote tu aquí...
Es fuerza que te alejes...
rompiéndome en astillas;
ya siento entre mis ramas
crujir el huracán,
y heladas y temblando
mis hojas amarillas
se arrancan y vacilan
y vuelan y se van...
Adiós, paloma blanca
que huyendo de la nieve
;
te vas a otras regiones
y dejas tu árbol fiel;
mañana que termine
mi vida oscura y breve
ya solo tus recuerdos
palpitarán sobre el.
Es fuerza que te alejes
del cántico y del nido
tu sabes bien la historia
paloma que te vas...
El nido es el recuerdo
y el cántico el olvido,
el árbol es el siempre
y el ave es el jamás.
Adiós mientras que puedes
oír bajo este cielo
el último ¡ay! del himno
cantado por los dos...
Te vas y ya levantas
el ímpetu y el vuelo,
te vas y ya me dejas,
¡paloma, adiós, adiós!
MIGUEL ACUÑA
IMPLACABLE
Y te di el olor
De todas mis dalias y nardos en flor.
Y te di el tesoro
De las hondas minas de mis sueños de oro.
;
Y te di la miel,
Del panal moreno que finge mi piel.
¡Y todo te di!
Y como una fuente generosa y viva para tu alma fui.
Y tú, dios de piedra
Entre cuyas manos ni la yedra medra;
Y tú, dios de hierro
Ante cuyas plantas velé como un perro,
Desdeñaste el oro, la miel y el olor.
¡Y ahora retornas, mendigo de amor.
A buscar las dalias, a implorar el oro,
A pedir de nuevo todo aquel tesoro!
Oye, pordiosero:
Ahora que tú quieres es que yo no quiero.
Si el rosal florece,
Es ya para otro que en capullos crece.
Vete, dios de piedra,
Sin fuentes, sin dalias, sin mieles, sin yedra.
Igual que una estatua,
A quien Dios bajara del plinto, por fatua.
¡Vete, dios de hierro,
Que junto a otras plantas se ha tendido el perro!
JUANA DE IBARBOUROU
UN SOL
MI CORAZON es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.
He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.
Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.
¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.
¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.
JUANA DE IBARBOUROU
BALADA
Él pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!
Él va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!
El besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar.
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!
El irá con otra
por la eternidad.
Habrá cielos dulces.
(Dios quiera callar.)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!
GABRIELA MISTRAL
COPLAS
Todo adquiere en mi boca
un sabor persistente de lágrimas;
el manjar cotidiano, la trova
y hasta la plegaria.
Yo no tengo otro oficio
después del callado de amarte,
que este oficio de lágrimas, duro,
que tú me dejaste.
¡Ojos apretados
de calientes lágrimas!,
¡boca atribulada y convulsa,
en que todo se me hace plegaria!
¡Tengo una vergüenza
de vivir de este modo cobarde!
¡Ni voy en tu busca
ni consigo tampoco olvidarte!
Un remordimiento me sangra
de mirar un cielo
que no ven tus ojos,
¡de palpar las rosas
que sustenta la cal de tus huesos!
¡Carne de miseria,
gajo vergonzante, muerto de fatiga,
que no baja a dormir a tu lado,
que se aprieta, trélmulo,
al impuro pezón de la Vida!
GABRIELA MISTRAL
CUANDO ME VAYA PARA SIEMPRE
Cuando me vaya para siempre entierra
con mis despojos tu pasión ferviente;
a mi recuerdo tu memoria cierra;
es ley común que a quien cubrió la tierra
el olvido lo cubra eternamente.
A nueva vida de pasión despierta
y se dichosa; si un amor perdiste,
otro cariño tocará tu puerta.....
¿por que impedir que la esperanza muerta
resurja ufana para bien del triste?
Ya ves..... Todo renace...; Hasta la pálida
tarde revive en la mañana hermosa;
vuelven las hojas a la rama escuálida,
y la cripta que forma la crisálida,
es cuna de pintada mariposa.
Tornan las flores al jardín ufano
que arropo con sus nieves el invierno;
hasta el polo disfruta del verano...
¿por que no mas el corazón humano
ha de sufrir el desencanto eterno?
Ama de nuevo y se feliz. Sofoca
hasta el perfume de mi amor, si existe;
¡solo te pido que no borres, loca,
al sellar otros labios con tu boca,
la huella de aquel beso que me diste!
AMADO NERVO
ALGUN DIA
ADIOS TE DIGO ADIOS ILUSIONES AL AIRE ME PERTENECE APOLOGIA DE UN ADIOS NUNCA
Hubiese deseado que este sueño nunca terminara
Que siempre estuvieses conmigo
Como tantas veces prometiste
Quedarte a mi lado para siempre
Y juntos lograr las ilusiones que tuvimos
Tantas promesas quedaron solo en eso en promesas
Te alejaste de mí,
No te lo reprocho,
No te culpo por irte de mí
Lo que en verdad me dolió
Fue tu engaño, tantas promesas sin cumplir.
Ahora solo pido a Dios
Que seas feliz,
Y que nunca sufras como estoy sufriendo yo.
Solo le pido que tengas dicha y felicidad
Una felicidad que perdure siempre.
Poderte ver quisiera
Y solo por una razón
Por ese sentimiento que,
Aun se encuentra en mi corazón.
Sentimiento que no se como destruir;
Porque a pesar de tu desprecio
Mi corazón no entiende razón
A pesar de nunca a ver tenido la oportunidad de tenerte
Te sentí tan cerca de mi… que injusta es la vida
Porque tuve que perder contigo… porque a ti
A ti que te amo más que a mi propia vida
A ti que me enseñaste amar sin condiciones
Pero también me enseñaste el dolor
Me enseñaste el dolor de amar y no ser correspondido
No puedo culparte, porque a pesar de todo
Te sigo amando, aun no entiendo el porque
Quisiera tener la fuerza para olvidarme de ti
Pero no puedo, ahora solo se que a pesar de todo
Nunca te podré olvidar, siempre estarás en mi.
Tengo tantas cosas que decirte:
Que te quiero aun,
Que deseo estrecharte entre mis brazos
Y decirte te amo amor
Que a pesar de tu lejanía
Nunca te he olvidado.
No debo seguir soñando, porque soy yo la que sale perdiendo
Mas solo deseo que esto solo fuera una pesadilla, y al despertad
Todo fuera como antes… se que no es posible,
que es solo eso un sueño un sueño que no pude hacer realidad…
más daría
mi
vida porque no fuera así
Por poder estar contigo,
mas creo que no era mi destino estar contigo…
Más quisiera regresar el tiempo para que todo fuera como antes...
A pesar del tiempo y la distancia
tu siempre estarás en mi…
aunque tu y yo no estemos juntos nunca te sientas solo
porque yo estaré ahí junto a ti, para apoyarte y quererte
Ahora solo ilusiones han quedado
Planes y promesas al aire
Hoy no me queda más que decirte
Adiós mi amor imposible
Mi divina ilusión.
Mi eterno amor….
AUTOR: Alejandra M. R.
Cada momento que pude compartir con èl
Fuè un ùnico y gran momento.
Cada vez que me miraba se definìa
La felicidad ante mis ojos,
Se silenciaban las voces, no importaba
Su origen; se derrumbaban las estructuras,
Se detenìan las horas, el cielo se vestia
De colores y el sol giraba en la dirección opuesta...
Todo parecìa cambiar o simplemente dejar de ser...
Todo era mas sencillo a su lado...
Màs allà de su apariencia poco vulnerable
Emergía su dulzura, su ternura , oculta
En algún rincón, justo en el momento
Preciso para hacerme sonreir.
Dulce y desubicado, a veces, con su simpleza
Pudo enamorar mi alma y dejarla sin voluntad...
Su vida y su amor me estan prohibidos
A la luz del dìa, pero me pertenece
Aquello que existe en su corazón...
Aquello tan fuerte e incalculable,
Ese GRAN SENTIMIENTO LLAMADO...AMOR.
AUTOR: GISE
La sombra del tapiz de tu alma rodeando en el silencio pesado,
el insolito recuerdo que emerge hasta los escalones del pasado
en las tumbas del presente,
sortean la suerte de desfallecer en cualquier momento,
en el instante eterno de volver a la infinita elipsis de tu mirada,
de bordar nuevamente tu espalda con el miedo sempiterno de mi dolor.
desapareces depronto con la incertidumbre irremediable de un hasta nunca,
y atas mi existencia a la inmediatez de la tuya,
mientras la ceniza taciturna de promesas se derrumba
irremediablemente sobre la tierra,
como presagio de fria calavera, que espera pacientemente,
hasta el dia del desplome enexorable en esa misma arena.
y nadie se percata del tiempo suspendido
en lo mas adentro de la carcel de carne,
nadie sabe advertirlo
cuando su mundo sigue su curso
con un cierto afan inutil, en su rutina de implacables costumbres,
hasta sorprender en el encuentro de una sola verdad,
en un lugar ilgual, con la tendencia innata de retornar al origen,
y cuando eso pase,
no estaras conmigo, no estaras con nadie,
absolutamente con nadie,
entenderas entonces, el signifiacdo de la fuerza con la que te amaba y
simplemente tendras el sabor en los labios
de quien pierde su vida por nada.
AUTOR: MARCELA PABON
Nunca habia tenido tantas razones
para volver a tus abismos
nunca faltaron los motivos
para que una noche igual a esta
se abriera en mis manos
como se abren los labios
en un ultimo beso,
igual a esta
que muere sin detenerse
sobre el mismo filo de la muerte.
nunca rocé el miedo
de volverme a perder
en tus causalidades,
nunca,
y sin embargo,
naufragamos.
AUTOR: MARCELA PABON