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La Rebeldía es oficial y segura – comentó Naro
mientras entrenaba con su hermano
-
Si, ¿piensas ir a la guerra? – pregunto Kinaro, su hermano
-
¿Te quedaras tú?, me extraña – dijo Naro impresionado
-
¿Iras a pelear aún sabiendo cual es la condición?,
la idea es atractiva pero... – Kinaro es bruscamente interrumpido por su
hermano
-
Lo siento por que ya me inscribí, al igual que a tú,
hermanito – dijo Naro en tono pícaro
-
¡Qué!, Vas a morir por lo que hiciste – Dijo Kinaro
quien perseguía a Naro por lo que se puede llamar un bosque entremedio
del infierno, este tropieza quedando a merced de su hermano en el
suelo.
-
Quién dijo que íbamos a unirnos con ellas para conseguir
nuestra libertad – dijo Naro al ver el peligro que corría.
-
Oye, a pesar de ser menor que yo, tienes buenas ideas – Kinaro
ayuda a levantar a su hermano
-
Mañana a las 34:66 AD (Amira da equivalente a nuestro A.M)
– dijo Naro quien a la vez se despedía de su hermano
-
Kanto ooro, motsa Naro otso iaro – dijo Kinaro
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En el infierno el idioma oficial es el Maimara (sin lengua). El Kanto
ooro es la despedida formal de los rebeldes que han cambiado el idioma
del infierno antiguo a un idioma solo entendido entre estos para evitar
que Satanás descubra sus estrategias de ataque, el idioma es conocido
como el Natwerok que significa “La lengua del nuevo imperio”.
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En otro rincón del infierno una mujer alta, de cabellera corta
y rubia, de rostro celestial repetía en voz baja un nombre y de
pronto otra mujer llega a interrumpir la “tranquilidad” que había
adquirido concentrándose en ese único nombre.
-
Veo que te inscribiste, Shirion – dijo la muchacha recién
llegada
-
No soporto un minuto más aquí, Shirion II
-
Bueno, para un Ángel que tomo el camino al infierno
voluntariamente debe serlo, aunque a mí me da lo mismo quedarme
o irme
-
Tanto así, que tu también te inscribiste, hermana,
a mi no me engañas
-
No sé por que diablos vine a hablar contigo
-
Mañana a las 34:66 AD
-
¡A las 34:66...! Kanto ooro, motsa Shirion iaro
-
Kanto ooro
El tiempo pasa volando y a las 34:66 AD los rebeldes se reúnen
en el lugar acordado, algo similar a una pradera en el infierno. Entre
la multitud se alcanzan a distinguir 3 personas: Kinaro, alto y robusto,
de ojos café penetrantes y pelo castaño, quien encuentra
a Minari rápidamente y Naro, aunque menor que Kinaro, un poco más
alto que el, de cabellera larga negra desordenada, y ojos del mismo color
que sus ojos le daban el respeto que merecía, no ha conseguido encontrar
a Shirion desde que llego.
Aburrido de entre la
multitud decide salir a tomar aire. Se sienta bajo un arbusto con escasas
hojas. De pronto escucha un ruido y luego sintió que algo
había caído en sus brazos
Abre los ojos y ve a la niña de rostro celestial, era Shirion,
Naro la suelta entre asustado y sorprendido. Con la misma mirada
Shirion camina en cuatro patas hacia Naro.
-
¿Te asuste? – pregunto en tono inocente Shirion
-
¡Que crees tu! ¿Una niña que cae de cielo no
es motivo para estar como estoy?
-
¿Naro Taneda?
-
¡No te pregunte eso!
-
Viejo histérico, ¿eres tú o no?
-
Yo no soy histérico
-
¿Naro?
-
Si soy yo, que tiene que ver eso con el susto que me hiciste pasar,
tienes suerte de que estamos del mismo bando, ya te hubiese dejado
tirada..
-
Soy Shirion Quirium
-
¡OH! Ahora resulta que además de darme un susto tú
eres la niña odiosa que he estado buscando por mas de 3 itsudas
(horas en el idioma Natwerok idioma oficial en el infierno usado por los
rebeldes)
-
Shirion se ve molesta y saca una espada, al apunta su rostro
cambia por completo y cualquiera podría pensar que es tan demonio
como todos, y esto impresiona al chico
-
Bueno, cálmate pequeña – dijo Naro
“Atención todas las parejas acercarse a la roca”
Shirion recuerda algo y sale corriendo dejando
atrás a Naro que reacciona tarde y trata de alcanzarla. La pequeña
sube a la roca, se ve preocupada y le quita el micrófono al tipo
que dirigía la rebelión, y los aproximadamente 120
demonios que la constituían quedaron anonadados al ver
a una niña en tan alto nivel. Shirion toma aliento y habla decididamente
ante el público
-
Escúchenme bien, sé que para ustedes es increíble
que yo haya tomado control de esta situación por la fuerza,
pero lo que tengo que decirles es importante: Satanás descubrió
nuestros planes, cuando venía camino hacia aquí 3 súbditos
me atacaron, salimos ahora o si no podemos olvidar nuestras esperanzas
de libertad
-
Como Sabemos que es verdad, no podemos confiar en una niña
como tú – una voz masculina, imponente y a la vez majestuosa, resonó
en el refugio
De pronto Shirion vuelve a la realidad. Ella era solo una niña comparada
con la gente que había en el lugar, ni siquiera se comparaba con
el que le pedía explicaciones, de pronto se empezó a sentir
mareada.
Naro que
solo observaba la situación sintió de repente algo raro en
sus manos, era sangre, entonces recuerda que ella había caído
en sus brazos y por mejor que se hubiese podido ver estaba herida. Sin
saber como ni por que sube junto con ella y le toca el hombro, esta cae
rendida ante el dolor que había aguantado desde hace mucho.
-
Aquí tienes tu prueba, Oanor – dijo Naro tomando en brazos
a Shirion quien habia terminado por desmayarse.
-
Partan ustedes, yo parto cuando se ella se recupere, no importa como
sea, uno de nosotros tiene que derrotar a Satanás, ya saben las
reglas, no importa que perezcan antes de llegar al altar del señor
de las tinieblas, Kinaro, buena suerte – dijo Naro mirando a este último
Kinaro le devolvió la mirada y se fue junto con Minari.

Kinaro y Minari salieron a gran velocidad para alcanzar a los otros, y
ninguno se había prestado el más mínimo de atención.
Antes de alcanzar al resto, Kinaro mira a
su compañera y a juzgar por su cabellera rubia que le llegaba
a los hombros, su parecido con la pequeña impertinente de la junta
era sorprendente, pero este guardo sus comentarios.
Enfrente de ellos muchos rebeldes caían
en su primera batalla y solo los más ágiles conseguían
salvar su pellejo.
-
Esperemos aquí – dijo en tono imperante Minari
-
Niña tu no eres nadie para darme ordenes, ahora veo
que eres realmente parecida a la niña impertinente de la junta-
dijo Kinaro deteniéndose en seco y tomándola bruscamente
de los hombros
-
Suéltame, yo con esa mujer nada tengo que ver – dijo esta
tratando inútilmente de escapar de los brazos de su opresor
-
Cuando lo aceptes
-
Si de ti sale una palabra de lo que te voy a decir, juro que te vas
a arrepentir
-
Jaja... que me vas a hacer
-
Atacamos a esa cosa ahora o va a seguir cobrando “vidas” innecesarias
– dijo Minari apuntando a la primera bestia
-
Tienes razón
Sin que la bestia los sintiera
ambos la mataron en cuestión de segundos, algunos rebeldes
más ágiles solo la esquivaron y continuaron adelante,
lo que facilitaría más la llegada con Satanás, las
bestias tres y cuatro habían sido vencidas ya así es que
solo quedaban tres bestias a derrotar, pero la muerte de tantos guerreros,
por una extraña razón, sentían que eso no debía
estar pasando, de pronto Kinaro toma de un brazo a Minari, deteniéndola
bruscamente.
-
Oye, a ti que te pasa ¡suéltame! –grito Minari desesperada,
ya que Kinaro había doblado su brazo, se acerco... ¡A
SU CUELLO!... no solo su oído para susurrarle unas palabras
-
Me debes una explicación
-
No tengo por que darte explicaciones, sobre todo a ti – dijo Minari,
pero sin pensarlo dos veces su opresor le hizo sufrir un dolor indescriptible
por lo que accedió a hablar, como “seres civilizados que eran”
-
Esta bien, lo admito, soy la hermana melliza de Shirion, la entrometida,
pero lo que a ella le pase no me importa en lo más mínimo...-
el resto de la conversación no se alcanza a oír, pero
el rostro de Kinaro reflejaba horror a lo que Minari (y como la llamare
hasta las penúltimas partes de la historia) le contaba, al final
Kinaro decide hacer un pacto de que saldrían vivos del infierno
y que harían su propio imperio, algo que Minari no podía
entender, por que según lo que ella había investigado, Kinaro
era muy apegado a su hermano
-
Bueno, sigamos adelante, hay 3 demonios que nos esperan, y
por lo que veo Shirion y Naro no aparecen – dijo Kinaro algo enfadado y
deprimido.
-
Kinaro...– la dulce voz de Minari fue interrumpida bruscamente
-
Vamos, tenemos que ganar terreno- Kinaro la agarro del brazo y salieron
corriendo.
Con gran facilidad derrotaron
a las bestias restantes, pero la victoria no les duraría mucho,
habían, al igual que muchos guerreros que yacían muertos
en el piso, llegar hasta Satanás este los mira con cara de desprecio.
-
Por lo que veo, ustedes si derrotaron a todas las bestias
-
Cállate y pelea – dijo Kinaro en tono desafíante
-
Perfecto- dijo Satanás (S)
-
Minari, adelántate, yo acabo con esta... bestia
-
¿Me llamaste bestia a mí?, no te lo voy a perdonar
niño- dijo Satanás enfurecido y se lanza al ataque y de un
solo golpe Kinaro queda tumbado en el piso
-
¡Kinaro!, infeliz – dijo Minari entre dientes
-
¿bah?, voy a acabar contigo rápidamente para que no
sufras, aunque si te arrepientes y pides perdón quizás...
– Satanás esquiva un golpe que pudo haberlo dejado en el piso,
Minari no parecía ser una contrincante cualquiera, lo que
le intereso mucho.
-
No subestimes- otro ataque esquivado, pero esta vez Satanás
estaba preparado
-
Gran error, ahora muere – con esas palabras, Minari ya veía
su fin.
-
Una pareja corre desesperada
tratando de ganar terreno
-
Naro, la va a matar
-
No lo hará... ese infeliz no lo hará...
-
Sabes te vez como un hombre bastante majestuoso, pero no como un
viejo histérico como te dije al principio
-
Tu ni siquiera pareces una niña
-
¡Minari!
-
¡Aira! Mat
-
La sangre cae y Satanás
no cree lo que ve, Minari alza la vista, era Kinaro, pero su hermana no...
-
Tranquila, ya paso todo- dijo Shirion en tono casi maternal
-
Bájame – dijo Minari en tono sarcastico
-
Bueno- Shirion la dejo caer pesadamente
-
¡MISERABLE, MATASTE A MI HERMANO Y NO TE LO VOY A PERDONAR!
- la voz de Naro casi hizo temblar el infierno entero, segado por
la rabia no ve a Minari, mientras Satanás no se asusto
-
Otra basura, si tanto quieres a tu hermano puedo mandarte junto con
él – dijo Satanás tranquilamente
-
No puede ser, a pesar de la energía que tiene Naro, este miserable
sigue tranquilo... no... no puedo revelar quien soy yo en realidad, si
logro derrotarlo me matan los rebeldes – Shirion cerro los ojos un momento...
se veía impotente, veía como Naro, que había salvado
su vida, estaba siendo utilizado como un juguete, sin duda Satanás,
al aburrirse de jugar lo desecharía como basura, mientras todo esto
pasaba por su mente su hermana la estaba regañando por haberla botado
al suelo.
-
Es lamentable que yo aún conserve sentimientos, Minari, huye, huye
ahora que tienes la oportunidad, que yo haré saber a Kinaro donde
estas apenas vuelva a la vida
-
Shirion, no vas a.. - dijo Minari sorprendida, pero no necesito respuesta
por que en los ojos de Shirion se notaba lo que iba a hacer.
-
Quien te entiende, primero estamos peleadas y después...
-
Cállate, me voy, pero solo porque... porque sí
-
Shirion no respondió, ya no estaba al lado de Minari sino que junto
a Naro, quién había caído al suelo, su rostro que
parecía angelical, había cambiado por completo, al igual
que esa vez había pasado con Naro, y aunque Satanás no lo
quisiese admitir sentía miedo hacia ella, que le iría a hacer
-
Imbécil seas por no sospechar nunca que un ángel entra
al mudo del fuego eterno, imbécil por haber condenado a gente inocente
a tu castigo, imbécil por haber aceptado a la rebelión, imbécil...
por haber dañado de esa manera.... – Shirion sintió que un
nudo le oprimía la garganta
-
Maldito seas por dañar a la PERSONA por quien he llegado a
sentir amor verdadero en el infierno – dijo Shirion sintiendo una gran
ira en su interior, algo tan grande que hasta ella temía, no era
extraño que el también le temiera, sabia que usar la técnica
de la muerte
-
Olvide algo, Naro esta muy débil y aunque lo intente...
no va a lograr sacar el paso innatamente...- sus pensamientos ahora eran
interrumpidos por... NARO
-
No te preocupes, no soy tan idiota como para perder toda mi energía
en un solo combate, y creo haber oído acerca de la danza
-
No puede ser, olvide que tu también...
-
No te preocupes que si todo sale bien saldremos como héroes de aquí
-
uf..... debo tener mas cuidado con lo que pienso
-
Lo que tengo en duda, solo los ángeles pueden
-
Genial, el discurso que le hace rato le di a Satanás
Naro no lo había escuchado, pero igual se enteraría de lo
que... o Dios mío
-
Un Ángel en mi territorio, como pude... – Satanás había
salido del trance que le dejo lo que Shirion le había comunicado.
-
Naro... Ahora – la voz de Shirion fue más que un susurro,
fue como oír la más dulce de las voces
Shirion y Naro empezaron a hacer movimientos
sueltos, sin vida, pero de pronto se volvió como la más perfecta
de las danzas y tanto el cuerpo de Shirion como el de Naro empezó
a brillar, Naro que nunca había conocido la luz se sintió
tranquilo, y abrió los ojos, y apenas pudo ver a Shirion,
quién lucia preocupada, después de eso cerro los ojos
y una sensación cálida lleno todo su ser.
Todo paso muy rápido y cuando abrió los ojos, todos los
rebeldes lo miraban impresionados y además sostenía a Shirion
en brazos, en esos momentos sintió ganas de soltarla pero algo...
o más bien dicho, esa expresión de Shirion al dormir no lo
dejó.
Bien, su hermano se había esfumado
y había descubierto la verdadera intensión de Dios al unir
a las parejas, no podía negar que Shirion hacía sentir
en el algo más que el obscuro vacío que le provocó
una vez la soledad.
Naro narró a los demás lo que
había pasado y decidieron que Shirion y Naro serían los líderes
del Nuevo Imperio
-
Ahora que ya tienen líder les designare su lugar hijos arrepentidos
del señor
-
Un ángel los transporto a o que parecía un planeta
en su apogeo.
-
Ustedes sabrán lo que hacen aquí, ustedes empiezan desde
ahora una nueva vida, son los pilares de la paz y están embestidos
como ellos, aprenderán a hacerse respetados y a respetar
Shirion, que todo este tiempo había estado inconsciente en los brazos
de Naro despierta y siente una voz que le susurra “como se sentía”
a lo cual afirmó que si estaba en condiciones de pararse, pero Naro
no la suelta y la besa apasionadamente
-
Sí el puede... ¿por que no yo?- dijo Oanor quién
besa a Navi por sorpresa
-
Si queremos ser respetados, es hora de que hagamos lo que se denomina directiva
-
Cuando te recuperes, Shirion – Naro abraza a Shirion
Como se forma el imperio, no es Nada fácil,
por eso decidí hacer un episodio nuevo tratando solo ese tema...
pero no lo he escrito (pero tengo derrumbe jeje >).... NO .... aun
no lo pondré!!! >) solo cuando me llegue critica de esta parte de
la historia..... jejeje