D.J. PUNGA

A fuerza de trabajo duro, sacrificios y lustradas de bochín Jean Paul Quiñones juntó suficiente dinero para poder darse un gustazo: Huir de su Paraguay natal para venir a estos pagos. Pero su pequeña fortuna duró lo que un pedo en una canasta: la perdió toda entre el hipódromo de caracoles de Asunción. Pero no estaba todo perdido para Quini. Le mandó una carta a Julian Weich y le cumplieron el sueño. Y de media sorpresa le consiguieron una changuita de guitarrista invitado en MUZZARELLA ENDIABLADA. Esto le proporciona el dinero que necesita para vivir, y los demás gustos se los da con lo que punguea en todo este bendito país.

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