El vampiro atormentado.

 

Capítulo I: Nimik

 

Nimik toda su vida había tenido sospechas, él nunca se sintió completamente a gusto entre las personas normales y desde que tenía uso de razón presentía que había algo extraño, perverso o simplemente diferente en su ser que los demás no tenían.

Vivía como cualquier persona normal (o eso creía), dormía, asistía a la escuela, jugaba de vez en cuando; en fin, cumplía todos los requisitos para ser clasificado como una persona común y corriente.

Era en su mente, en su alma y en sus sueños donde todo se tornaba oscuro y extraño, eran esos los orígenes de sus sospechas y razón de no tener un momento de descanso.

Por lo general mientras caminaba tenía esa mirada indiferente, iba imaginando cosas violentas y veíase a si mismo como asesino de cuanta persona se le cruzara a la vista: mujeres,hombres, niños, ancianos...realmente eso no le importaba mientras los imaginaba retorcerse en el suelo de dolor, pidiendo misericordia y exhalar un último aliento en un baño de sangre.

Al principio le inquietó un poco imaginar ese tipo de cosas, su familia lo había educado a la usanza social  de “hombre de bien” y pensó que no era correcto tener esos pensamientos. Pero no lo hacía voluntariamente, simplemente era algo que pasaba y que no podía controlar.

Si,Nimik fue creado como  vampiro; pero no imaginemos al conde de capa, colmillos y chupador de sangre. Este caso era muy especial, Nimik poseía cierta belleza y carisma que hacían más fácil la manera de manipular a sus víctimas. Y Nimik como buen hijo de la naturaleza ambivalente era bueno y malo a la vez, el límite que impone la sociedad no es suficiente para calificar la maldad o bondad mostrada por este ser en especial.

Se alimentaba de los sueños de los demás. Los propios siempre eran pesadillas, así que no era raro que se despertara en la noche exhaltado sin poder recordar que era lo que estaba soñando. Ahora, una persona sin sueños poco a poco va perdiendo las ganas de vivir, y muere porque así termina deseándolo. Nimik no sabía que mataba a las personas, sólo sabía que conforme devoraba más y más lo que tenían las personas en su mente dormida él se sentía mejor y más vivo. A veces no encontraba una víctima de su agrado y pasaba días sin alimentarse y era cuando las pesadillas sin sentido lo atormentaban con más fuerza y prefería estar insomne.

Pero claro que esto pasaba porque era selectivo, así como las personas normales no pueden a veces ver ciertos alimentos porque les provocan asco, así Nimik se negaba a alimentarse de ciertos sueños. Degustaba sobre todo los sueños que tenían un tinte de amor, fe y esperanza y a veces también tomaba alguna que otra cosa del alma de sus víctimas, pero no podía alimentarse de pesadillas, esto aunado a las que él padecía cronicamente provocarían un envenenamiento fatal, los sueños de culpas, remordimientos, oscuros y depresivos tampoco los tocaba para no saturarse de las mismas emociones.

Nimik robaba todo lo que no poseía su alma, pero como estos sentimientos también son diferentes en cada persona también se podían mezclar y formar algún tipo de sensación extraña e indescriptible. Esto era tal vez lo que poco a poco provocaba  la pérdida de lo que llamamos cordura, pero que en este caso quién puede decir donde acaba la cordura y empieza la locura. Para Nimik era como estar en un trance y después de todo el no tenía la culpa de sufrir esa maldición. Condenado para la eternidad a alimentarse de emociones ajenas y a ahogarse en las propias de no hacerlo.

El tiempo seguía fluyendo como un río, un río que parecía nunca ir a desembocar al mar de la muerte en el que dichosos o no han de ir a descansar los humanos.

Pero el a veces se lamentaba de no poder envejecer, su rostro no parecía tener edad, bien podían los demás creer que tenía 16 ó 23 años pero nada podía decírsele con certeza puesto que su expresión carecía de sentimientos propios.

Nimik podía presentir ciertas cosas, tenía ciertos habilidades que no podía controlar, el sospechaba ser diferente, pero no sabía cuán diferente...y eso estaba a punto de cambiar.

Llevaba algunos días sin alimentarse, así que estaba un poco más ansioso que de costumbre. Caminaba por un callejón mal iluminado buscando a su próxima presa, al fin vio a una persona que parecía blanco perfecto ya que no había nadie más alrededor.

Cerró los ojos y trató de meterse a la mente de ese joven, pero no pudo y luego escuchó una risa. Sin darse la vuelta el extraño dijo con voz irónica –torpe, no puedes robar los sueños de otro vampiro-

-¿De otro vampiro?

-Si, sentí el momento en que trataste de meterte a mi mente para robar mis sueños así que tu al igual que yo debes ser un vampiro-.

Nimik se sintió confundido, siempre había sospechado que había algo raro en él, pero nunca se imaginó que fuera algo como eso.

El extraño se dio la vuelta, su rostro era bello pero a tenía una sonrisa un poco cruel, así lo contempló Nimik mientras era observado fijamente por esa mirada desconcertante.

-No finjas que no lo sabías, en el fondo siempre supiste la verdad.

-¿Quién eres?- preguntó Nimik con curiosidad.

-Un ladrón de sueños como tú, soy tu igual.

-Me sentía diferente a los demás, y no pensé que fuera por eso...

-Así es, eres un vampiro condenado a alimentarse de los sueños de los demás hasta la eternidad.

-¿Hasta la eternidad? Dime qué puedo hacer y déjame ir contigo.

Fue a partir de ese momento que Nimik dejó la vida “normal” que poco le quedaba y se fue siguiendo ciegamente a un extraño, que a fin de cuentas tenía más en común con él que cualquier otra persona que hubiera conocido antes.

 

Capítulo II: Razyel

 

Razyel tenía alrededor de 290 años, el ya había perdido la cuenta y poco le importaba en realidad: ayer, hoy y mañana ¿a quién le importa cuando no tienes hora de morir?

Nimik después de caminar un rato junto a Razyel sin decir palabra, entró a una casa. En primera instancia notó que las ventanas estaban clausuradas, y también notó que los espejos estaban cubiertos.

-¿Acaso no te reflejas en los espejos?-preguntó Nimik con tono algo irónico, ya que el sí se reflejaba.

-Ojalá fuera así, pero ya te darás cuenta de que tu reflejo es uno de los castigos que nosotros tenemos. Acostúmbrate a ver ese rostro que tienes, porque nunca va a cambiar.

El espejo se encargará de recordarte todos los días que no vas a envejecer, y tampoco a morir. No se como quieras verlo, si como bendición o castigo, pero para mi es una maldición. Así que no lo olvides, esa es tu imagen y no va a cambiar... –por un momento su mirada fue infinitamente angustiante, luego con voz amenazante añadió de nuevo-Nunca-.

Nimik tenía muchas cosas que preguntarle a Razyel; durante su vida había tenido muchas dudas, mismas que ahora tenían la esperanza de ser respondidas por alguien que ya había pasado por lo mismo que él. Tanta era su emoción que olvidó alimentarse, y tuvo pesadillas horribles que le atormentaban y le impedían conciliar el sueño tranquilamente.

Pero lo más frustrante era que no podía recordar que era lo que había soñado, así que si tenía temores sólo estaban ocultos en ese intocable mundo, porque en el mundo real no había algo que lo amenazara realmente. Por el contrario, era el quien se alimentaba de los mortales, era el quien debía ser temido por quienes no podían comprenderlo.

Nimik, después de haber estado en el piso acostado, contemplando el techo decidió hablar

-¿Entonces no moriremos nunca?

-He tratado de matarme, de varias formas, y no es posible...o al menos no conozco algo capaz de darme muerte. Supongo que estamos condenados.

-Pero debe de haber alguna forma, no creo que seamos inmortales. Además mis padres eran personas normales,¿cómo es que yo soy un vampiro?

-Eso no tiene nada que ver, tu alma no fue creada por tus padres, pero por eso te ves humano como ellos. Es simplemente tu alma la que es diferente y necesita alimentarse.

-¿Por qué tenemos que robar los sueños de los demás?, tal vez matemos o provoquemos la muerte de nuestras víctimas.

-Porque a nosotros nos negaron eso, no podemos ni siquiera tener amor...si tal cosa existe.

En pocas palabras estamos muertos para el mundo y practicamente le robamos la vida a los demás, desde donde no puedan sentirlo. Y no creas que “tal vez matas a tus víctimas” porque de hecho sí lo haces; no directamente, pero al vaciar sus almas no les dejas otro camino que el de la autodestrucción. ¿Acaso te vas a sentir culpable?, no deberías puesto que el castigo para nosotros es mucho peor. Somos seres parásitos y estamos condenados a existir sin vivir-. Razyel se quedó callado un momento y luego agregó:-Duerme, que mañana tienes mucho que aprender.

-Ojalá no necesitara dormir, siempre tengo pesadillas que nunca puedo recordar, y cuando me robo los sueños de alguien es como si yo estuviera en tercera persona...solo mirando.

-A eso no te acostumbras, pero en fin...yo me retiro a descansar o mas bien a intentar descansar-.

Nimik no pudo conciliar el sueño; todo lo que Razyel le había dicho se repetía una y otra vez en su mente y nuevas preguntas empezaban a formarse, pero después de tanto meditar en eso al fin consiguió maldormir unas cuantas horas.

La casa de Razyel estaba en las afueras de la ciudad, no tenía mucho y de hecho era menos de lo que una persona necesita para vivir.

Alrededor había un jardín con flores marchitas y plantas secas, y la casa más próxima estaba a unos 6 km de ahí. El paisaje muerto de la vegetación contigua a la casa de Razyel contrastaba con los robustos pinos y el verde follaje de la demás flora.

Al día siguiente Razyel despertó a Nimik al atardecer, salieron y Razyel emprendió una caminata hacía un lugar mucho más alejado; se metieron al oscuro bosque y no había camino, aunque Razyel parecía saber muy bien adonde ir.

-¿A dónde vamos?- preguntó Razyel después de varias horas de caminar.

-No se exactamente el lugar, pero puedo sentirlo y creo que hoy te darás un gran banquete.

-¿Qué es lo que sientes exactamente?

-Un ser, que no debería estar aquí-.

Ya bien entrada la noche llegaron a un claro del bosque, no había luna, pero se veía mas iluminado el lugar conforme se acercaban. Por un momento Nimik no pudo escuchar nada, ni su propia respiración y sólo seguía a Razyel que empezaba a apresurar el paso.

De pronto escuchó un sollozo infinitamente triste, y fue entonces cuando vio a un ángel con las alas rotas. Las manos cubrían su rostro y estaba de rodillas, como implorando compasión.

-Al fin llegamos, aquí tienes el plato fuerte- dijo Razyel con una expresión cruel en su rostro.

-No puedo, está sollozando y casi pidiendo compasión, si hago eso voy a absorber todas sus penas.

-No seas iluso, no es una persona humana, lo que posee ese ser sobrenatural va más allá de esos vulgares sentimientos; deja las dudas y hazlo de una vez-.

Entonces Nimik cerró los ojos y absorbió todo lo que pudo de ese magnánimo ser, y cuando volvió a fijar la vista ya no había nada en ese lugar.

-¿Qué ha pasado? ¿Adónde fue?

-Después que absorbiste lo que quedaba de ese ángel ya no hubo fuerzas que lo retuvieran en este mundo y ha desaparecido, no sé exactamente a donde puesto que nunca he estado ahí. Seguramente a un lugar de castigo perpetuo, o quizá se ha unido a la nada, no lo se.

-¿Pero por qué estaba ahí llorando y cubriéndose el rostro como si debiera ocultar algo? No es ese el lugar donde yo me habría imaginado encontrar a tal ser.

-Desde siempre ha existido esa pelea entre el bien y el mal, y los perdedores son condenados como aquel ángel que vimos. También nosotros somos perdedores en cierto modo-.

Nimik quería saber más, pero de pronto ya no pudo hablar. Estaba empezando a tomar efecto su alimento y eran tantas cosas las que vio y sintió que no pudo resistirlo y perdió el sentido. Por primera vez en su vida no escuchó  nada y no soñó nada. Todo era tinieblas en su mente. Fue el primer día de su vida que tuvo un descanso.

Luego fue despertado por las sacudidas de Razyel -¡Despierta de una vez! ¡Vamos!- Nimik abrrió los ojos muy malhumorado, era la primera vez que descansaba su mente y tenía que ser interrumpido, hubiera querido quedarse en ese estado semi-comatoso por siempre. Estaba en casa de Razyel, sus ropas estaban sucias y rasgadas puesto que Razyel lo había llevado arrastrando de regreso como si fuera un muñeco de trapo.

-Permíteme informarte que no eres la bella durmiente, estimado Nimik. Dormiste por tres días ¿no te parece algo excesivo?

-Vaya, no sentí el paso del tiempo, no sentí nada. Fue maravilloso.

-Vámonos, el ocaso ha llegado y tenemos cosas que hacer-.

Nimik no dijo nada más y se dispuso a seguir a Razyel, que prácticamente era su maestro.

Fueron a buscar una nueva víctima, para que mencionar que tenían que ser cuidadosos. Ellos absorbían los sueños y sensaciones de la persona así que eran algo susceptibles, aunque de cualquier modo, los efectos eran temporales así que ¿qué podía pasar? nada o al menos eso creía Nimik.

Llegaron a un pequeño bar, se sentaron en una mesa y pidieron bebidas como cualquier otra persona; estaban acechando a los inocentes que acudieron ese día al bar con intención de divertirse.

Una mujer fijó su vista en Nimik, él estaba de espaldas pero se inquietó al sentir la mirada; al ver aquel rostro se sintió muy extraño. Esa persona no era como las demás y su belleza si no extraordinaria llamaba la atención, pero no era eso lo que se sentía particularmente fuera de lo común y tenía que averiguar que era.

Pero otra cosa pasó que le impidió darle seguimiento a esa extraña joven. Un tipo con las ropas desgarradas y un rostro que parecía más salvaje que humano entró de repente y gritó:

-¡Razyel! Se que aquí estás, ¡Maldito seas cobarde!

Nimik volteó a ver a Razyel con mirada de sorpresa y Razyel mientras se disponía a salir le dijo: - Él es Tyrel, un vampiro que perdió la razón, mejor vámonos-. Y Nimik se limitó a obedecer y emprender la retirada con él.

Una vez que se alejaron de ahí Nimik le preguntó sobre Tyrel –El era mi mejor amigo, y enloqueció. Digamos que le cayó mal algo que comió. –

Pero Nimik ya no lo escuchaba, acababa de ver a la joven que vio en el bar y la seguía con la vista: tenía que averiguar quién era.

No le dijo nada a Razyel y se fue siguiéndola, la joven entró a su casa y fue cuando Nimik sintió un poco de ansiedad. –¿Esperaré hasta mañana o iré ahora mismo?- Pasó un rato y algo había en esa persona que le hizo sentir algo de impaciencia, entró a la casa sin ser visto o escuchado y luego buscó a la joven. Ella ya estaba dormida y Nimik se sentó al lado sin dejar de verla, no se atrevió a entrar en su mente y aunque quería hacerlo no tuvo el valor.

Pasaron las horas y Nimik siguió en la misma condición, hasta que vio próximo el amanecer. Se fue pero proponiéndose a si mismo buscarla al día siguiente.

Llegó a casa de Razyel y lo encontró mirando el techo, como si no hubiera nada mejor que ver, sin mover la mirada Razyel le preguntó: -¿Dónde estabas? Pensé que no te demoraríaa más de media hora acabar con la joven a la que fuiste suguiendo- y Nimik un poco confundido le dijo que no se había alimentado de ella.

-¿Qué cosa? ¿Entonces para que la perseguiste?

-No se, algo hay en ella que es diferente al resto de los humanos, no se qué es exactamente pero tengo que descubrirlo.

-Ja, quién sabe. He oído decir que hay “personas especiales” , pero nunca he encontrado alguien que lo confirme y de todos modos yo no vi nada en especial en aquella joven-.

Nimik pasó el día sin poder pensar en otra cosa, trataba de encontrar la respuesta en su mente de qué era lo que le había llamado la atención de una persona humana y qué era lo que le pareció extraño si en apariencia era una persona como cualquier otra... ¿por qué?

Al anochecer fue a casa de la joven, entró sigilosamente y al ver que no estaba fue a buscarla. El primer lugar al que se le ocurrió ir fue al bar, pero tampoco estaba allí así que se resignó a esperar frente a su casa a que volviera.

Al fin después de varias horas de ansiosa espera la vio llegar, y corrió hacia ella.

-Ah, ¿quién eres? Me parece que has estado espiando.

-Soy Nimik, tenía que hablarte...

-Yo soy Skylar...humm tu rostro ya me es bastante conocido, puesto que lo soñé toda la noche; es como si hubieras estado observando mientras dormía...que extraño.

Nimik al escuchar eso no pudo soportarlo más, entró en la mente de Skylar, cada sueño o sentimiento que veía o sentía era maravilloso. Nimik estaba extasiado y no podía dejar de absorber cada parte de la esencia de ella hasta que el cuerpo cayó al suelo.

Había agotado todo lo que esa alma poseía y Skylar moriría.

-¡¿Qué he hecho?! ¡La he matado!- Era la primera vez que se sentía mal por haberle hecho eso a algien, pero el no se pudo detener, jamás había visto algo así. Y luego recordó que todo lo que había devorado de esa persona iba a estar en él temporalmente y luego desaparecería y jamás volvería a ver algo como eso. No podía soportar la idea y corrió a casa de Razyel esperando que ahí estuviera aún.

-¡Razyel! ¡Ayúdame porfavor!

-¿Qué te pasa niño?

-¡Tienes que venir conmigo! ¡Tienes que ayudarme!

Nimik salió corriendo y Razyel tras él, pensó que era algo grave y que tal vez estaba relacionado con Tyrel. Pero al llegar al lugar y ver el cuerpo de la joven, Razyel quedó confundido.

-¿Para qué me trajiste aquí? Lo único que hay es la joven que de seguro te acabas de merendar.

-Yo no quería matarla, es solo que entré a su mente y había cosas maravillosas, que no había visto nunca...y no me pude detener y la maté.

-Se murió, ¿y se suponde qué debe importar? Era solo una humana, no seas exagerado.

-¡No era cualquier humana, te digo que era diferente! ¡Y ya no creo poder vivir sin lo que conocí en ella!

-¿Y qué quieres que haga?

-Debe haber algún modo para reparar el daño hecho...no sé ¡ayúdame!

-Yo no puedo hacer nada.

Luego para sorpresa de Razyel se escuchó un grito desgarrador, era la misma voz del bar en la noche pasada.

-¡Razyel maldito seas! ¡Deja de esconderte de mi!

-Déjame en paz vampiro de segunda, yo no tengo nada que hablar contigo-.

Y Nimik que estaba a su lado volteó a ver a Razyel como pidíendole respuestas.

-¿Y quién es él, tu nuevo amigo Razyel? – Dijo señalando a Nimik –Pues déjame te digo unas cosas de tu amigo, el buen amigo mío de Razyel me hizo lo que soy, el muy maldito me sacó del limbo donde estaba y me hizo un condenado como él, que no puede morir y se alimenta de los demás-.

-¡¿Te revivió?!

-Si, yo tenía familia, yo tenía una vida y yo era libre y Razyel me hizo esto. ¡Me las vas a pagar maldito!-

Los ojos de Razyel brillaron y formaron una expresión maliciosa, entonces levantó su mano y hizo un ademán extraño y entonces Tyrel salió volando por el aire como si lo hubieran empujado.

-¡Razyel tú reviviste a Tyrel! ¡Porfavor dime cómo!

-No, ya viste lo que pasó con Tyrel. Él está loco y las personas que revives no regresan igual.

-¡No me importa solo la quiero de vuelta!

-Eres un impertinente, ¿la piensas hacer un vampiro como tu? Te digo que no será la misma persona, se mezclara con un poco de tu propia maldad.

-¡No me des consejos! Dime o busco a otro vampiro que me diga como de una vez.

-Te voy a decir, pero no me digas que yo no te lo advertí. Lo único que tienes que hacer es regresarle sus sueños, pero al hacer esto se van a combinar con algo de tus horrendas pesadillas-.

Entonces Nimik pudo devolverle a Skylar la vida antes de que fuera demasiado tarde.

 

Capítulo III:  Skylar

 

Skylar abrió los ojos y lo primero que vio fue el rostro pálido de Nimik viéndola como si fuera la última persona de este mundo.

-¿Qué me pasó? Yo estaba en otro lugar, no recuerdo sufrimiento alguno, y de pronto regreso a donde mismo. Me siento diferente, me siento extraña.

-No te preocupes, tu no morirás,–dijo Razyel que observaba la escena- dale gracias a Nimik, que te devolvió...¡digo! que te salvó la vida-. Y Razyel sonrió irónicamente, cosa que confundió más a Skylar.

De nuevo los gritos y maldiciones de Tyrel se escucharon no muy lejos y Razyel prefirió tomar una acción evasiva –mejor vámonos, ya fue mucha diversión por el día de hoy. Ah por cierto Nimik, mejor trae a tu amiga con nosotros...ya es como de la familia-.

-Ven con nosotros Skylar, no te puedes quedar aquí.

-Apenas hoy te conocí, no puedo confiar en ti.

-En tu alma ya hay una parte de mi, creo que tendrás que confiar-.

Algo de esas palabras le parecía sumamente a extraño. nN se sentía la misma persona que en la mañana y tampoco sabía porque el rostro de Nimik le parecía tan extraño; era como si desde hace mucho tiempo lo conociera. Se quedó sin decir palabra por un momento y luego se levantó y le dijo a Nimik con voz decidida: –iré contigo, donde no hay respuestas a la razón quizá las encuentre el instinto-. Poco después los tres llegaron a la apartada casa de Razyel, dejando atrás a Tyrel y su venganza.

-Bienvenida a mi humilde morada- dijo Razyel mientras encendía la hoguera -es gracioso, hace unos días estaba yo solo y ahora otros dos vampiros me hacen compañía; deberíamos celebrar ¿no creen?

-¿Vampiros dijiste?

-Así es, bienvenida al mundo otra vez. Pero que descortés soy; Nimik tal vez tú quieras explicarle la situación.

-Hmmm pues verás Skylar, nosotros somos vampiros.La noche que te vi sentí algo diferente a las demás personas así que te seguí... - Nimik de pronto hizo una pausa, pareciera que cada palabra que decía bajo la mirada de Skylar fuera el testimonio para el juicio de su alma – te seguí y cuando entré en tu mente, no me pude contener... yo te maté y luego te devolví tus sueños para que regresaras a la vida, y se combinaron con un poco de mi...no pude evitarlo...- Nimik estaba sudando y estaba más pálido de lo normal, Skylar no dejaba de verle y esto lo turbaba aún más-.

-¡Pero que rayos comiste Nimik!, cualquiera diría que estás arrepentido de lo que hiciste, claro que eso es imposible, a menos que le hayas robado la conciencia a una monja que se diera de golpes de pecho-. Al decir esto, Razyel no contuvo una risita burlona.

Skylar solo observaba sin decir palabra, estaba tratando de explicarse razonablemente lo que estaba pasando, pero ya nada era razonable y simplemente las cosas no parecían encajar en la realidad que ella conocía.

 -Ya es hora de regresar a mi casa- dijo Skylar con una mirada incrédula que esperaba que todo lo que estaba ocurriendo fuera un sueño-.

-¿Tu casa? Bueno, pero soy de la opinión de que este es el lugar donde correspondes y no allá afuera con esas “criaturas”, pero vuelve cuando quieras, tienes todo el tiempo del mundo-. Y después de eso Skylar salió rumbo a su casa, pensando que con eso se sentiría mejor. No fue así, tenía una extraña sensación que iba en aumento. Primero la hubiera definido como angustia, ansiedad  y ahora era como si su esíritu tuviera “hambre”.

Razyel reaccionó un tiempo después de que Skylar se fuera y el también estaba a punto de cruzar el umbral de la puerta cuando Razyel lo detuvo, -¿a dónde vas insensato? Déjala ir, ya regresará. Tiene que regresar-. Pero Nimik no se quedó quieto mucho tiempo y salió a buscarla.

Skylar fue a su casa, ella vivía sola pero su familia vivía a sólo unas calles de ahí.

Por un momento se le ocurrió que todo era una broma y que Nimik y Razyel no eran más que un par de locos; pero sabía que no era cierto, sabía que había estado en un lugar que no pertenecía a este mundo y que de algún modo había vuelto y también estaba esa sensación.

-Ansiedad...no, es otra cosa, siento como si mi espíritu  estuviera hambriento-.

El espacio de pronto la sofocaba y decidió volver a salir, se dirigió a casa de sus padres y antes de llegar se topó con unos niños que jugaban escondidas. Uno de ellos en su carrera para no ser visto tropezó con Skylar, y con unos ojos que centelleaban ella miró a los ojos al niño y le dijo -¡Ten más cuidado!- , pero cuando hizo esto sintió como una parte de esa alma infantil era absorbida a su ser, el niño cayó al piso y Skylar se fue corriendo.

-¿Qué fue eso? ¡¿qué hice?! – se preguntaba una y otra vez, - ¿qué tal si lo maté?- Pero no se sentía mal por lo que había pasado, más bien estaba algo confundida. Pudo leer practicamente el alma de ese inocente niño y sus sueños infantiles ahora le pertenecían.

Skylar llegó a la casa de sus padres y entró, su hermana menor estaba jugando en la sala con sus muñecas y sus padres conversaban en el comedor.

-Skylar, que bueno que vienes hija- fue el saludo que le dijo su madre con tono cariñoso.

-Si, justamente estábamos acordándonos de ti –pero el padre fue interrumpido por un grito de la pequeña que corrió a abrazar a su hermana -¡Skylar! ¡ven para que veas mi muñeca nueva!- la pequeña puso su flamante muñeca nueva en las manos de Skylar y al ver esa inocente sonrisa que a duras penas conocía el sufrimiento se dio cuenta de que algo estaba muy mal, algo estaba fuera de lugar y ese algo era ella. Regresó a su mente el rostro del niño que jugaba felizmente en la calle hasta que se topó con ella y pensó que lo más conveniente era irse y no volver jamás. Si le hizo eso a un niño inocente con solo verlo quién sabe que otras cosas podría hacer y al ver los rostros de aquellas personas que eran su familia pudo sentir compasión.

-Mamá, papá, he venido para despedirme, voy a irme a vivir a otro país y no se si regresaré pronto.

-Nosotros te apoyamos si ya tomaste esa decisión, pero espero que te mantengas en contacto hija.

-Si, tu hermana en especial te va a extrañar mucho.

-¿A dónde te vas Skylar? – preguntó la pequeña con una voz un poco triste.

-Alemania-. Respondió Skylar sin demorarse en pensar su excusa.

-Ten, para que no te sientas sola – dijo la niña mientras ponía en manos de Skylar su muñeca nueva de la que estaba tan orgullosa. –

Skylar tomó la muñeca y se apresuró a despedirse, dijo que tenía que empacar y arreglar muchos detalles del viaje y por supuesto le creyeron. Todo fue abrazos y promesas de escribir pronto, claro que Skylar pensaba huir y olvidarlo todo.

Estaba sentada en la banca de un parque, mirando las flores, los árboles todo el panorama anteriormente tranquilo ahora no era suficiente para tranquilizar la marea de inquietudes que habían nacido en ella desde que Nimik apareció. Y fue cuando sintió de nuevo la mirada de Nimik, sin duda una pequeña parte de la escencia de Nimik estaba ahora en su espíritu, desordenándolo todo, creando caos en la armonía.

-¿Qué me hiciste Nimik? , no te veo pero yo sé que estás aquí observándome-. Y Nimik salió de entre las sombras que lo cubrían, miró de frente a Skylar y se quedó callado.

-Creo que maté a alguien, -prosiguió Skylar, -era un niño que apenas empezaba a vivir...no lo hice a propósito, pero creo que está muerto-.

-No te preocupes, si soltaste su mente a tiempo tal vez sólo haya quedado inconciente- respondió Nimik, como tratando de hacerla sentir mejor-.

-No entiendes, no puedo sentir remordimiento, lo que hice no está bien y no siento remordimiento por ello. Es como si algo en mi hubiera muerto.

Y entonces miró la muñeca que estaba en sus manos y se acordó de su hermana. -Tal vez nosotros seamos los muñecos- dijo al pensar en voz alta.

Nimik tomó las manos de Skylar y comenzó a llorar mientras exclamaba:-¡Perdóname Skylar! ¡Perdóname! ¡Yo no quería que murieras!-

Skylar se conmovió y abrazó a Nimik, –yo no tengo nada que perdonarte- y así estuvieron largo rato, sin decir nada.

 

Capítulo IV : Tyrel

 

Empezó a llover y Nimik y Skylar llegaron empapados a casa de Razyel.

-Sabía que volverías, bienvenida otra vez y siéntete como en tu casa- dijo Razyel al sentir la presencia de ellos sin siquiera volver la mirada, tenía los ojos fijos en la chimenea.

-¿Qué estás haciendo?- preguntó Nimik al ver que no apartaba su vista de ahí.

-Es un pasatiempo, espera un poco más– y después de unos instantes los leños comenzaron a encenderse y el fuego ardía vivazmente en la chimenea.

-Creo que yo iré a dormir- dijo Skylar mientras subía las escaleras.

-Como gustes, espero Nimik te haya explicado que cosas soñarás. Toma el cuarto que quieras, todos tienen vista a la nada.

Skylar subió las escaleras y se escuchó un estornudo, Razyel quedó paralizado.

-¿Qué te pasa ahora?- le preguntó Nimik al ver la cara de Razyel.

-¿No escuchaste eso? ¡Estornudó!

-¿Y eso que tiene?

-¿No lo entiendes? Nosotros no podemos morir, mucho menos enfermarnos, será posible...bah no puede ser posible, es sólo mi imaginación.

-¿De qué hablas?

-No es nada, yo también me voy a nadar en pesadillas. Adiós-. Y Razyel se levantó y se fue a su cuarto, pero su mirada se notaba algo confundida.

Pero Nimik no pudo dormir, Skylar no salía de sus pensamientos. Recordaba por instantes las cosas que vio en sus sueños y a veces veia a Skylar muerta en el suelo. Pensaba también en las palabras de Razyel cuando le advertía que la condenaría como a Tyrel por toda su vida. -No digas que no te lo advertí- , esas palabras resonaban una y otra vez en sus pensamientos hasta que el eco se fue extinguiendo poco a poco y se quedo dormido. Pero como el día que se robó los sueños del ángel, no tuvo pesadillas, ni sueños. Otro profundo dormir donde su mente quedó en blanco.

Al día siguiente Razyel le preguntó a Skylar irónicamente que qué tal había dormido. Skylar le respondió que bien, pero que no había soñado nada, simplemente cuando abrió los ojos las horas habían pasado.

-Que extraño, hmm algo hay de extraño en esta criatura,- pensaba Razyel.

Al escuchar eso Nimik le dijo a Skylar que a él le había pasado lo mismo, y que sólo una vez en su vida le había pasado algo similar. Le contó la historia del ángel y cuando vio la cara de Razyel se dio cuenta de que el se veia algo preocupado.

Esta vez Razyel salió sin decir nada, obviamente no quería a Skylar y a Nimik cerca de él; al menos por ese día necesitaba pensar sobre todo lo que estaba ocurriendo.

Iba absorto en sus pensamientos, sin oír ni ver nada cuando sintió una mano en su hombro.Razyel se dio cuenta de que se había vuelto a topar con Tyrel.

-Ya son 3 veces en esta semana, ¿no te parece que exageras mi estimado amigo?

-Cállate, tu ni siquiera sabes lo que es un amigo, me hiciste esto y me diste la espalda. Tu eres un traidor.

-Déjame en paz, tu fuiste el que con su útimo aliento dijo “sálvame”, ¿o acaso olvidas eso?

¡Te condenaste solo!

-Tú nunca me dijiste lo que eras, tampoco sabía que esto me iba a pasar; yo simplemente no quería morir.

-Y no moriste, deberías agradecerme que pudiste regresar con tu familia.

-Ya no importa, ahora todos están muertos¡ sobreviví a mis propios hijos!

-Tu sabes que no podemos sentir compasión, así que no me vengas con esos cuentos. Síguete ahogando en tu propio odio y disfrútalo, que es lo único que puedes cultivar-.

Así eran las cosas, Razyel era su antiguo amigo y nunca le dijo a Tyrel que en realidad era un vampiro. Un día Tyrel fue herido por unos ladrones, y Tyrel en su lecho de muerte pensó en su familia, con una mirada suplicante le dijo a Razyel que lo salvara. No fue un “cuida de ellos” o “llama un médico”, lo único que pudo decir fue “sálvame” y Razyel eso fue lo que hizo al terminar de matarlo consumiendo sus sueños y regresándolos con una parte de su propio espíritu. Convirtió a Tyrel en vampiro y a partir de entonces Tyrel tuvo una vida miserable. Tyrel recordaba lo que era ser humano: reír, llorar, amar, vivir...

Culpaba a Razyel y por todos los medios trataba de vengarse, pero claro, ¿qué se puede hacer cuando la persona que odias es inmortal?

 

Capítulo V: El escape.

 

Una vez que Razyel se hubo deshecho de Tyrel (al menos por ese día), se fue camino a un hospital psiquiátrico, tenía ganas de probar algo “diferente” ese día.

Claro que cuando regresó a su casa llegó mas loco que de costumbre, su humor negro predominaba y por momentos tenía arranques de ira. Algo de las acciones irracionales de los pobres locos se había quedado en Razyel.

Skylar miró a Nimik, sonrió y le dijo adiós, después salió de la casa. Razyel no hizo nada por un segundo y luego dijo irónicamente -¿hice algo malo?

Nimik salió corriendo tras Skylar, no se había alejado mucho aún y la detuvo.

-¡Skylar! ¡Espera, no te vayas!

-Disculpa, pero ya no puedo quedarme ahí, siento que Razyel me envenena; lo mejor será que yo busque mi propio camino.

-No lo entiendes, no te puedes ir...

-¿Y por qué no?

Una a una las lágrimas brotaron de los ojos de Nimik.

-Yo no puedo vivir sin ti.

Razyel, que ya había salido a ver que pasaba observó esto, se puso pálido y corrió con Nimik: -¿a quién le robaste sus sueños hoy para poder sacar esas lágrimas?-

-Desde que reviví a Skylar no he hecho eso.

-¿Será posible? ¡¿Y qué rayos son esas lágrimas?!

-No puedo perder a Skylar, no puedo. Ayer ella sintió piedad por mi y lloró por mi alma, deberías haberlo visto.

-¡El estornudo!¡tus lágrimas!-Razyel apenas podía hablar en esos momentos, y ya ni siquiera era por efecto de los dementes que habían sido sus víctimas ese día.

Skylar no entendía bien por qué se agitaba tanto Razyel, había algunas cosas que ignoraba sobre su condición de vampira, miró a Nimik y le dijo: -entonces ven conmigo Nimik, creo que tu eres mi alma gemela después de todo-.

Razyel desesperado sacó una daga que siempre llevaba consigo, tomo la mano de Nimik y le cortó la muñeca. -¡La herida no se cierra!-

-¡¿Por qué hiciste eso?!- exclamó Nimik con un grito de dolor.

Razyel con un gesto de horror se apartó y con sonó un grito desgarrador:

-¡¡Se están volviendo humanos!! ¡¡Ustedes malditos traidores se están volviendo humanos!!

Era cierto, Nimik se estaba volviendo humano y Skylar también regresaba a su condición anterior, lo que se suponía nunca iba a pasar ocurrió y ahora tanto Nimik como Skylar se estaban volviendo humanos y podrían morir como personas normales.

Razyel se tiró al suelo y deliraba, se preguntaba como podía haber ocurrido algo así, él que tantos años había vivido en esa prisión sin rejas condenado a la eternidad estaba atrapado y ellos dos abrieron una salida, de algún modo se convirtieron en humanos.

-Diganme, por lo que más quieran, ¿qué fue lo que hicieron para quitarse esa maldición de encima?, esto no es posible, debe ser una de mis pesadillas-.

No muy lejos había un acantilado, Nimik tomó a Skylar de la mano y aún con su herida sangrando volteó a ver a Razyel y exclamó: -¡Si hay una equivocación entonces volveré; pero si no Razyel, discúlpame por no poder ayudarte. ¡Recibirás mi compasión donde quiera que estés!-

Skylar y Nimik de un ligero salto se precipitaron al vacío donde los esperaba la muerte, el último eco que resonó esa noche fueron los gritos de desesperación de Razyel, que seguiría atrapado hasta encontrar la manera de salir.

 

FIN

1