Al poco de nacer me mojaron la cabeza y un poco más tarde me metieron en la escuela para aprender a leer y escribir algo de lo que más tarde me arrepentí. Aprendí a leer vuestras sucias leyes y a escribir y firmar muchos papeles letras, hipotecas, recibos del agua y contar cuánto cuestan las naranjas. Y mi vida se empezó a complicar cuando tuve que servir a la patria vestido de verde, con la olla muy rapada yo, con trinchas, ellos, con medallas. YA ESTÁ BIEN, SE ACABÓ TODOS SOMOS IGUALES, NO HAY RAZÓN PARA QUÉ ME SIRVIÓ HACER EL INDIO NUEVE MESES O UN AÑO. Al salir de allí no tenía ilusiones y mi novia se había ido con otros cojones ahora, solo y aburrido, sin nada que hacer he perdido mi trabajo, no hay para comer. Y AHORA QUÉ HAGO YO PERDÍ LO QUE TENÍA EN UN BARRACÓN PARA QUÉ ME SIRVIÓ HACER EL INDIO NUEVE MESES O UN AÑO